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Posts Tagged ‘relaciones humanas’

¿Disfruta la gente con su trabajo?

trabajoLa mayor parte del tiempo que estamos despiertos lo pasamos trabajando. Por lo tanto es bueno preguntamos si disfrutamos en el trabajo y si facilitamos que la gente con la que estamos disfrute en el trabajo.

El disfrutar o no es cuestión del contenido del trabajo y las personas que nos rodean y también cuestión de actitud. Sobre el contenido del trabajo, pues es el que es, hemos intentado buscar el puesto que mejor nos ha parecido y tenemos el trabajo que tenemos. Poco más podemos hacer, si acaso buscar otro trabajo, pero ojo que aquí se suele meter mucho la pata.

Sobre la gente con la que trabajamos puede haber de todo. Si hay alguien que nos hace la vida imposible, no podemos permitir que esta persona nos amargue la existencia, intentemos que no nos condicionen sus opiniones y su actitud. Pasemos de ella. Eso sí intentemos ayudarla en la medida de lo posible, que no siempre lo es.

Pero fundamentalmente, el que disfrutemos de nuestro trabajo depende de nuestra actitud ante él. Si lo vemos como una obligación de la que no podemos evadirnos, y estamos pensando que llegue el final de la jornada laboral, vamos a tener una vida muy triste. Intentemos entusiasmarnos con lo que hacemos, sea esto fundamental para la marcha del universo o sea algo más modesto. Disfrutemos con lo que hacemos, sea esto lo que sea.

Y un último apéndice, quizá lo más importante. ¿Facilitas que la gente que trabaja contigo disfrute de su trabajo? ¿O eres una piedra diaria en su zapato? Mucho está en tu mano para crear un ambiente acogedor y positivo en tu lugar de trabajo. Preocúpate menos de cuán contenta (o contento) estás y trata de que los demás disfruten.

Hasta el jueves que viene. Os dejo un video de las actividades de verano de un centro de educación infantil con iniciativa e imaginación

¿Cálculo o cooperación desinteresada?

con amigosCuando a uno le invitan a cenar a un domicilio particular es frecuente acudir con algún pequeño obsequio, unos bombones o caramelos para los niños. Lo que nunca se hace es pretender pagar a los anfitriones el coste de la cena. Sería ofensivo.

En las relaciones humanas hay muchas cosas que se hacen voluntariamente en atención a los demás. Cuando se pretende cuantificar económicamente esa atención desinteresada, se pierde el carácter voluntario de lo que se hace y se pierde el interés por los demás.

Ocurrió en un parvulario en Australia. Los padres hacían el esfuerzo de ir a recoger a los niños a las 5 de la tarde, la hora de salida. Si alguna vez, cosa que ocurría muy esporádicamente, unos padres se retrasaban, en el parvulario cuidaban del niño hasta que acudieran sus padres. Había colaboración por ambas partes. Un año en el parvulario decidieron imponer una penalización de no sé cuántos dólares cada vez que una familia se retrasase. Ocurrió lo contrario a lo que se pretendía, los padres con mayor frecuencia que antes acudieron tarde a recoger al niño, prefiriendo pagar la penalización.

Se habían cambiado las reglas del juego. Se paso de pensar en el interés de los demás a ver qué me interesa más a mí en cada momento, con el consiguiente deterioro de los objetivos.

¿Y qué tiene esto que ver con la empresa? pues muy sencillo. La buena marcha de una empresa requiere muchas veces la colaboración desinteresada de unos con otros. hoy por ti, mañana por mí. Es imposible regularlo todo. Al final las cosas funcionan si hay cooperación. Si pretendes sustituir esta cooperación propia de la naturaleza humana con un sistema de premios y castigos te cargarás la cooperación y cada uno pensará solo en lo suyo. El mal ambiente y la pérdida de eficacia está asegurada. He puesto el ejemplo de Australia, pero muchos de vosotros me habéis contado situaciones similares que se han dado en vuestras compañías.

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