Archivo

Posts Tagged ‘directivos’

Para ser eficaz

capacidadesMuy sencillo lo que voy a comentar esta semana. Muy sencillo pero muchas veces no se cae en la cuenta. Para que una persona sea eficaz en una organización hacen falta tres cosas: Saber, querer y poder. Capacidad, motivación y organización.

Saber. Que esté cualificada para llevar a cabo lo que tiene que hacer. Un profesor que no comunica, nunca será eficaz en el aula. Un dentista que solo sabe usar las tenazas mejor que no ejerza. Hay que saber hacer lo que se requiere que hagas. Si no no serás eficaz. El saber tiene que ver con la capacidad.

Querer. No basta con saber hacer algo, hay que querer hacerlo. Si se me pide que haga algo y no quiero hacerlo no lo haré. Y si me amenazan con echarme o con sancionarme, lo haré, pero no pondré todo el esfuerzo e ilusión que se requiere para que la cosa salga muy bien. El querer tiene que ver con la motivación.

Poder. Finalmente, supuesto que uno sabe y quiere hacer lo que tiene que hacer, si no se le dan los medios para hacerlo no lo podrá hacer. Si a un cirujano no se le asigna un quirófano o no se le asigna un anestesista, mal podrá operar. De poco sirve su capacidad y su buena voluntad. El poder tiene que ver con la organización. Que las cosas estén organizadas de modo que uno pueda hacer lo que tiene que hacer.

Saber, querer y poder. Capacidad, motivación y organización. Hacen falta las tres cosas. La ausencia de una de ellas hace fracasar la eficacia. No se puede compensar con una mayor dosis en las otras dos. Si uno no está capacitado, mejor que no esté motivado. No hay nada peor que un incompetente motivado

De todo esto se puede profundizar más en el libro La casa de la eficacia de Pablo Maella. Con quien frecuentemente mantengo interesantísimas conversaciones. Saludos y hasta la semana que viene.

Decir que no

decir que noNo sé quién dijo que el que no sabe decir que no, cuando dice que sí, su sí no tiene ningún valor. Efectivamente, hay gente, en general con poca personalidad, que les cuesta contrariar a alguien diciéndole que no a algo. Siempre dicen que sí a cualquier propuesta.

Pues muy mal, si a todo digo que sí mis síes no tienen ningún valor. Hay que tener personalidad y pasar un mal rato si hay que pasar un mal rato. Es falta de fortaleza dejarse llevar por el temor a contrariar. Cuando a algo hay que decir que no pues se le dice que no.

Esta deficiencia es especialmente nociva si uno es un jefe. A base de querer agradar a todo el mundo acaba siendo injusto con todos y acaba perdiendo su autoridad y la confianza de su gente.

No tengas miedo a decir que no a propuestas que no son aceptables. A medio plazo la gente te lo agradecerá. Pero justifica tu negativa. Al negarte no seas arbitrario ni injusto. Da las razones por las que algo no aceptas. También sé generoso. Ante una propuesta que da lo mismo que salga adelante como que no, acéptala. Si alguien ha hecho la propuesta es que le ilusiona llevarla a cabo. Y no hay nada como tener a la gente ilusionada. Hasta la semana que viene.

Siempre tienen razón

testarudoYa hablé de algo parecido ahace un par de semanas. Hay personas que siempre tienen razón. No importa cuán estúpidas sean las cosas que dicen que se las ingenian para demostrar, totalmente convencidas, que están en lo cierto.

Habitualmente las opiniones sobre las cosas se hacen dentro de un contexto y de unas circunstancias. Pues bien estas personas, cuando se les hace ver que lo que dicen no tiene sentido, siempre explican que en el contexto en el que están hablando las cosas son tal como ellas han dicho. Y dan por supuesto que ese contexto es el más habitual y por tanto todo el mundo lo sobreentiende. Total, que acaban demostrándose a sí mismos que tienen razón, aunque estén afirmando que el Alcoyano es mejor equipo que el Barça. Son tercos.

Humildad. Nos podemos equivocar y reconocerlo es muestra de madurez. El que nunca se equivoca vive en una burbuja y provoca risa en la gente que le rodea que están pendientes de ver qué truculento razonamiento usan para volver a salirse con la suya. Si el que muestra esta actitud es un jefe el cachondeo entre los de su equipo da mucha vida en el lugar de trabajo. Hasta la semana que viene.

Lo sé todo

diciembre 20, 2017 17 comentarios

frasesHe leído en las redes sociales la siguiente cita atribuida a Miguel de Unamuno: “Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que es”. Efectivamente, la persona inteligente sabe que puede estar equivocada y no hace afirmaciones rotundas y con absoluta seguridad. Está abierta al error y esto le posibilita el aprendizaje. El que lo sabe todo no puede aprender ya más. Lo sabe todo. Está cerrado a mejorar.

Una vez participé en una mesa redonda. Éramos siete los que opinábamos. Había uno que arrasaba con una seguridad absoluta, sin importarle contradecir con toda rotundidad lo que otros comentábamos. Conforme avanzaba el debate los demás nos mirábamos con sorpresa por su prepotente actitud y su falta de tacto. Es entonces cuando comprendí que la cantidad de tonterías que uno dice es directamente proporcional a la seguridad con que las dice.

Un colega mío del IESE una vez me dijo, “ya me gustaría estar tan seguro de algo como alguno lo está de todo”. No sé quién también dijo que “el sabio habla porque tiene algo que decir y el tonto porque tiene que decir algo”.

En definitiva, la realidad existe, la verdad es objetiva, pero nuestro conocimiento de la realidad es subjetivo, imperfecto y a veces equivocado. Ser consciente de esto evitará que tomemos posturas maximalistas que pueden ser erróneas y estaremos abiertos a aprender. Feliz navidad a todos los blog-lectores.

Urgencia en la toma de decisiones

noviembre 30, 2017 4 comentarios

futbolEs un tópico que los directivos en las empresas tienen que tomar frecuentemente decisiones muy importantes, con carencia de tiempo y con información limitada.

Esto a mí me parece una tontería. Si esto fuera así la vida del directivo sería insoportablemente estresante. Rara vez se tienen que tomar ese tipo de decisiones. Si se dirige bien se pueden anticipar la mayoría de las cosas futuras que nos pueden pasar y planificar con tiempo lo que se va a hacer dependiendo de lo que pueda llegar a pasar.

Pero muchas veces a los directivos nos pillan las cosas por sorpresa. Y esto suele pasar porque pensamos que sabemos lo que va a pasar. Nos imaginamos un futuro, que normalmente es un futuro favorable para nosotros. Pensamos que lo que nos gustaría que sucediera es lo que va a suceder. Confundimos deseos con realidad. Luego viene la tozuda realidad y las cosas suceden de un modo muy distinto al previsto, nos pillan por sorpresa, y vienen los estreses y las prisas.

Esto se evita pensando. Pensar es algo que siempre recomiendo en mis clases. Parece que es una perogrullada, pero deberíamos pensar más. Pensar en distintos posibles escenarios futuros, y planificar planes para cada escenario. Así cuando las cosas suceden rara vez nos pillarán por sorpresa. Tendremos pensado de antemano cómo actuar y no vendrán las prisas de última hora.

Cuando ya tenía el mensaje listo, un alumno me ha hecho ver que la decisión del arbitro en el último partido Valencia-Barcelona este fin de semana de no dar por bueno un gol de Messy es una de esas raras situaciones en las que efectivamente no hay tiempo, hay información incompleta y la decisión es muy importante. En este caso el pobre arbitro tuvo que hacer un juicio rápido, instantáneo, y en una situación así, cualquiera se equivoca.

Hasta el jueves que viene. Gracias a los fieles lectores que seguís difundiendo el blog.

Más de Big Data

noviembre 16, 2017 6 comentarios

big dataEmpecé a hablar la semana pasada de la posibilidad técnica que hay actualmente de recabar y analizar información que hasta ahora no había manera de procesar. Ahora hay tecnologías suficientes para hacerlo. Una empresa puede saber qué es lo que se dice sobre ella en las redes sociales. Puede saber qué se dice sobre los competidores y calibrar cuáles son sus ventajas y debilidades comparativas. Se puede saber lo que se opina sobre sus productos, y muchísimas cosas más.

Todo esto hace que las profesiones de analista de datos, “data scientist” y sus variantes estén en gran demanda. Pero hay un problema. Por un lado los técnicos, los que saben extraer y analizar los datos no suelen tener suficiente conocimiento de negocio para saber la utilidad que puede tener para la empresa los conocimientos que ellos tienen. No suelen tener conocimientos suficientes de negocio para saber qué tipos de ventajas pueden aportar. Por otra parte, los directivos, en general, desconocen las posibilidades tecnológicas que existen y que serían útiles para mejorar sus negocios. Son dos tipos de perfiles que hablan idiomas distintos.

Las empresas que consiguen superar esta brecha son capaces de sacar mucho partido a la información que disponen. Sus directivos muchas veces desconocen que poseen esa información. Un perfil profesional que va a estar en gran demanda es el de aquél que sepa conectar ambos mundos. Aquel que tiene suficientes conocimientos de negocio para saber a qué problemas se enfrenta la empresa y cómo mejorar su competitividad y a la vez tiene suficientes conocimientos técnicos como para saber liderar un equipo de tecnólogos. Creo que ese perfil va a estar en gran demanda.

Como cuña publicitaria, el pasado mes de julio ofrecimos en el IESE un curso de dos sobre “Big Data”, y en el próximo junio del 2018 ofreceremos otro. Esperamos facilitar que las empresas puedan utilizar mejor los recursos que poseen en forma de datos.

Hasta el jueves que viene, y el que tenga interés en este curso, que no dude de ponerse en contacto con nosotros aquí

Consejos de administración y consejeros de decisión

noviembre 2, 2017 9 comentarios

intuiciónCada vez más en Estados Unidos se está imponiendo en los órganos directivos de las empresas el llamado “Decision Quality Officer”. El directivo que se ocupa de este puesto se encarga de asegurar que las decisiones que se toman en el equipo de dirección de la empresa siguen un proceso de decisión correcto.

Los consejos de administración de una empresa deben velar por dos cosas: primero debe vigilar que la empresa esté orientándose hacia la finalidad para la cual se constituyó, y segundo asegurar la viabilidad económica de la organización. De modo similar el puesto de “Decision Quality Officer” lo ocupa la persona de la dirección de la empresa que se encarga de vigilar los procesos de toma de decisiones.

Este DQO vela porque no se le dé al corto plazo un desmesurado protagonismo frente al largo plazo. Vela porque la información que se utilice al tomar las decisiones no sea sesgada e interesada. Que no se oculte información relevante que pueda ser incómoda porque desbarate un plan que queremos hacer. Vela porque se aquilaten bien los riesgos que se asumen en la organización, y que no se tenga una injustificada confianza en que tenemos todos los asuntos controlados.

Cada vez las empresas son más conscientes de la importancia de los procesos de toma de decisiones. No es suficiente saber de finanzas, de ventas o de estrategia. Sobre eso ya hay buenos profesionales. A lo que se ha prestado hasta ahora menos atención en las empresas es a la corrección del “proceso” como se toman las decisiones. Las empresas están empezando a descubrir la importancia de este asunto y o bien están incorporando a sus órganos de gobierno la persona encargada de este asunto o bien están contratando consultores que auditen el modo como se toman las decisiones.

Un buen proceso de toma de decisiones evita errores que, de otro modo, habría que lamentar en el futuro. Hasta el jueves que viene.

A %d blogueros les gusta esto: