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Posts Tagged ‘directivos’

Crónica anunciada

febrero 14, 2019 2 comentarios

pérdidas economicasEstaba esperando esta noticia. Me produce tristeza el fracaso de una compañía por sus empleados y porque todo fracaso es un fracaso, pero como estudioso de las organizaciones la noticia me ha producido gran alegría al ver que mis predicciones se ven confirmadas par los hechos.

Me refiero a la noticia aparecida la semana pasada de que Ryanair registra pérdidas por primera vez en no sé cuántos años y que no descarta la posibilidad de nuevas pérdidas, y que su primer ejecutivo dejará próximamente sus funciones.

Cuando una compañía está mal dirigida solo se puede esperar su mediocridad. Mal dirigida por cómo trata a sus empleados y a sus clientes. En clase cuando hablábamos del sector de las aerolíneas algunos alumnos, deslumbrados por la eficacia y los beneficios de Ryanair, no admitían mis argumentos de que esa eficacia no tenía largo recorrido. Otros muchos captaban el razonamiento y concluían que efectivamente llegaría el día del gran fracaso.

Con frecuencia me encuentro antiguos alumnos que me dicen “Miguel Angel, cómo pudiste predecir tal y tal cosa….” refiriéndose a diversas cosas que pude haber dicho en su día en clase. El truco es muy sencillo. No hay nada como pensar, razonar. Lo que no puede ser no puede ser, y además es imposible. Ojo a la próxima crisis económica. No digo que sea inminente ni mucho menos, pero ojo. Hasta el jueves que viene.

Sobre puestos de trabajo

trabajoHace un par de semanas hablé de cómo a veces sucede que a una persona que realiza bien su trabajo, por este simple motivo se le asciende de puesto. Y oh! en este nuevo puesto no está rindiendo lo que se esperaba. Razón: muy sencillo, esta persona tenía capacidades para su puesto anterior, pero no tiene las capacidades necesarias para su nuevo puesto. Ninguna culpa por su parte. Mala decisión haberla ascendido.

Una de las lectoras del blog, persona inteligente, me sugirió privadamente hablar del caso contrario. El caso de profesionales con capacidades superiores a las que se requieren para el puesto que ocupan. Me decía esta persona, y no le falta razón, que esto puede acabar en dos situaciones: una es que se aburran en ese puesto y acaban no prestando atención a lo que hacen, aunque sepan hacerlo perfectamente. Se dedican a pasar el tiempo con internet, móvil, etc. En estos casos, por la falta de atención, están cometiendo fallos continuamente. Malo.

La otra posibilidad es que entren en un estado de rabia y frustración permanente por haber aceptado ese puesto pensando que se valoraría su capacidad y buen hacer, y progresarían en la empresa, y ven que no están progresando nada.

¿Quién tiene la culpa en estas situaciones? Pues depende de cada caso, pero en general si los procesos de selección se hicieran bien esto no pasaría. Una persona puede verse asfixiada y con necesidad de encontrar trabajo y acepta lo que sea. La empresa debe ser consciente de que está contratando un sobrecualificado, y advertirle claramente que difícilmente habrá posibilidad de promoción. Aunque mucho mejor es que la empresa aquilate mejor y contrate a la persona adecuada para el puesto.

Todo lo anterior es, no solo compatible, sino deseable que la empresa al contratar tenga para todos los puestos un plan de desarrollo, de modo que cada empleado pueda mejorar en su puesto de trabajo. Contratar pensando solo en sacar adelante unas tareas es un modo muy deficiente de dirigir una compañía. Siempre he pensado que una de las decisiones más importantes que se toman en una empresa son las decisiones de contratación. Hasta el jueves que viene.

No funciona

diciembre 27, 2018 8 comentarios

tontosCuando nos enfrentamos a una situación en la que tenemos que solucionar algo o conseguir alguna cosa, ideamos un plan que nos parece razonable y que con él conseguiremos lo que pretendemos conseguir. Y oh sorpresa, no acabamos de conseguir nuestro objetivo porque incomprensiblemente, las personas que tenían que actuar de una determinada manera, no están actuando como corresponde y la cosa no se acaba de solucionar.

Esto pasa muchas veces y no deberíamos sorprendernos tanto. En primer lugar, a nosotros nos puede parecer que si actuamos de determinada manera “los demás” responderán haciendo “esto y lo otro” y así se resolverá el asunto. Pero “los demás” son “los demás” y actúan como creen que es mejor y lo que ellos creen que es lo mejor no es necesariamente lo mismo que nosotros creemos que es lo mejor. Cada uno tiene sus opiniones, sus puntos de vista, y entiende las cosas de un modo particular. Y no todo el mundo ve las cosas del mismo modo que nosotros

O sea que ojo con los planes muy bien ideados. Hay que ver si los que tienen que colaborar en la ejecución de un plan lo ven del mismo modo que nosotros. La mayoría de las veces no es así. De ahí la importancia de contar con los demás a la hora de llevar a cabo las cosas.

Otras veces lo que sucede es que, efectivamente, nuestro plan es objetivamente bueno, y sin embargo otros no colaboran y no sale adelante. Efectivamente, no todo el mundo tiene la capacidad de ver que ese plan es bueno, muy bueno. Un error que a veces se da, aunque este no es muy común, es pensar que las personas con las que colaboras son inteligentes.

Finalmente puede pasar que las personas con las que colaboras no estén alineadas contigo y buscan sutilmente la manera de torpedear tus planes. Si esto es así, debes preguntarte cómo has estado tratando a estas personas para que hayan llegado a tener esta actitud. Espero que hayáis pasado un feliz día de navidad

Ryanair, lo podían hacer mejor

diciembre 6, 2018 10 comentarios

mal tratoLos que me leéis con asiduidad sabéis que soy poco amigo de Ryanair y de su modo de actuar. La semana pasada, invitado por la Sociedad Gallega de Reumatología, asistí a su congreso anual impartiendo una conferencia sobre Toma de Decisiones. La combinación más conveniente para viajar hasta Vigo desde Barcelona requería volar con Ryanair.

Los organizadores del congreso tuvieron la delicadeza de comprarme un billete tipo “priority”. Lo cual me daba derecho a entrar de los primeros y llevar en cabina una pequeña maleta. Lo de la maleta no era necesario pues para pasar una noche suelo llevar un equipaje muy ligero. Sin embargo la posibilidad de tener preferencia a la hora de entrar me resultó atractiva.

Mientras esperábamos a que nos llamaran a embarcar se fueron formando dos colas. Una muy larga y la otra muy corta. Inocente de mi pensé que la cola corta era para los que viajábamos con “priority”. Cuál fue mi sorpresa cuando al incorporarme a la cola me enteré que los de “priority” éramos mayoría, éramos los de la cola larga.

Cuando me tocó mostrar mi billete mostré a la mujer que los controlaba mi sorpresa por que habiendo comprado “priority” había tenido que hacer una gran cola. Me dijo que había 100 con “priority”. Le pregunté que cuantos eran el resto y me dijo que 70.

Si todo el mundo hubiera comprado “priority”, ¿Qué prioridad era esta? Deberían limitar la venta de los pasajes “priority” para que estos tuvieran sentido. Pues no.

Aproveché esta breve conversación para preguntarle si los empleados también estaban hasta el gorro de la compañía al igual que los usuarios. Y me respondió que sí, con cara de pena. Esto me pareció mucho más triste que lo que pudiera ocurrirme a mi. En el fondo yo viajaba en esa compañía porque quería. Demás mi trato con esa compañía se reduce a un viaje cada 3 o 4 años. Sin embargo, para los empleados es una pesadilla diaria de la que la mayoría no pueden escapar si no quieren ir al paro. Espero la semana que viene comentar alguna noticia más positiva.

¿Eres un jefe predictible?

noviembre 29, 2018 4 comentarios

decisionesTipologías de jefes hay muchas, los hay muy serios y distantes, los hay cercanos, los hay controladores, los que facilitan la iniciativa de su gente, y así montones de posibles perfiles. Sea como sea un jefe, hay una característica necesaria para ser buen jefe: ser predictible. Qué la gente sepa cómo va a responder en las distintas circunstancias.

No hay cosa que aleje más a un jefe de su gente, que el que sea impredecible. Antes una situación un día actúa de una manera muy amigable y simpática, y al día siguiente en la misma situación y circunstancias estalla en cólera. Esto deja a la gente desconcertada y sin saber cómo tratarle. El jefe se queda solo y las relaciones entre el jefe y su gente pasan a ser de temor.

Uno puede ser muy duro, o bien muy afable, o como sea, pero lo importante es que su gente sepa a qué atenerse cuando trata con él. Así que consejo se consistente. Y si además eres amable, mucho mejor. Hasta la semana que viene.

Volver a sentar la cabeza

septiembre 6, 2018 5 comentarios

empresaA veces, entre el colectivo de directivos se piensa que la empresa está para ganar dinero. Y muchos de ellos centran su actividad profesional en hacer más competitiva su empresa y en que los beneficios sean los mayores posibles. Creo que este es un desenfoque de la actividad empresarial y económica que conduce a nefastas consecuencias.

La actividad empresarial tiene como función, no extraer el dinero de los consumidores sino en satisfacer necesidades de las personas. Por supuesto que para que esta actividad empresarial tenga continuidad y pueda cumplir con esta finalidad la empresa debe ganar dinero, si no acabara desapareciendo. Pero ganar dinero para poder seguir satisfaciendo estas necesidades de las personas.

Cuando se desenfoca esta finalidad y todo se centra en el beneficio económico, ya no importa que haya que despedir a las personas. Ya no importa la seguridad de estas. En este punto la disyuntiva es qué es más barato invertir en seguridad o pagar las correspondientes indemnizaciones debidas a accidentes. La persona accidentada pasa a ser algo secundario.

En aras al beneficio a veces se pierde la cabeza y uno se va animando poco a poco, y esos ánimos colectivos desembocan en crisis económicas con funestas consecuencias en términos de paro, pobreza y cierre de empresas.

Hay que volver a la sensatez y poner la economía al servicio de las personas y no al revés. Es algo que entendí desde los primeros tiempos que empecé a trabajar en el IESE hace ya 31 años. Feliz regreso de vacaciones. El lunes que viene empiezo otra vez las clases.

No somos perfectos

insoportableNo somos perfectos, y yo mucho menos y tú que me estás leyendo ahora tampoco. Todos cometemos errores. Por eso una cualidad importante de las personas es saber convivir con los errores de los demás. Si al primer error que comete una persona le ponemos mala cara, le echamos una bronca, o se lo echamos en cara, estar con nosotros será algo insoportable.

Una cosa es que tengamos que ser condescendientes con todo el mundo y otra que lo que es un error lo demos por bueno. No, el error es un error, las cosas mal hechas están mal hechas. Pero eso es algo con lo que tenemos que convivir.

Significa esto que tenemos que aceptar sin más nuestros errores y los de los demás. No, hemos de intentar mejorar nosotros y facilitar que los demás mejoren. Pero para ser mejores, no buscar la perfección por la perfección, que eso es algo muy antipático.

Una vez tuve que tratar durante un par de años a una persona insoportablemente perfecta. Perfecta según su idea de perfección. A mi me parecía una persona de la que salir corriendo y tratar lo menos posible.

Si sabemos convivir con nuestros errores y con los de los demás, intentando ser cada día algo mejores, estaremos siendo mejores personas y estaremos en mejores condiciones de poder ayudar a los demás. Feliz final de vacaciones. No estoy leyendo la prensa estos días así que no tengo noticias que comentar.

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