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Posts Tagged ‘eficacia’

Ojo con los caprichos

octubre 26, 2017 3 comentarios

estrategiaAlguno de los fracasos empresariales surgen cuando el máximo responsable de una organización se ilusiona con un proyecto por la simple razón de porque le gusta. Si el capricho es el responsable de una decisión el fracaso está garantizado.

Uno de los ejemplos más sonados es el de un antiguo presidente de una importante compañía coreana fabricante de productos de electrónica de consumo. Tal presidente, que era hijo del fundador de la compañía, era conocido por su afición al automovilismo. Hasta tal punto que a mitad de la década de los 90 se le ocurrió la brillante idea de involucrar a su compañía en el sector de fabricación de automóviles. Solo consiguieron vender 50.000 unidades al año, cuando un fabricante para poder ser eficiente necesita vender un mínimo de 200.000 unidades. Dos años después, tras unas pérdidas de dos mil millones de dólares, la fábrica tuvo que ser vendida a un competidor por menos de la décima parte de lo que se había invertido en ella.

¿Cuál fue la razón para una empresa de electrónica de entrar en el sector del automóvil? Pues simplemente el capricho del jefe. Ojo con los “pet projects” de los jefes. Los proyectos capricho. Las decisiones empresariales han de estar basadas en sólidos análisis e intuición experimentada. No vale todo por mucho que lo proponga el jefe.

Esto nos lleva a otro punto. ¿Cómo es que nadie en la compañía cuestionó los planes del jefe? Esto suele pasar en las compañías presidencialistas en las que el jefe ejerce una incuestionable autoridad. Gran peligro. Jefe, somete tus planes al escrutinio de tu equipo, y si el equipo no lo acaba de ver claro, humildad. Así los errores que se evitarán sobrepasarán a las oportunidades perdidas. Hasta el jueves que viene.

Directivos Coherentes

octubre 19, 2017 14 comentarios

liderEn alguna otra ocasión he comentado el contenido de la carta que cada mes envía Status a sus contactos. Status es una consultora que se dedica la la búsqueda y selección de directivos. La carta del mes de septiembre habla de los líderes coherentes, y las ideas que expone me han parecido muy interesantes.

Entre otras cosas afirman que los líderes coherentes tienen principios y valores propios y los ejercitan en todos los ámbitos de su actuación: en la empresa, en la familia, en el descanso, etc. Son sinceros y no se esconden. Son dialogantes. Son receptivos y no desprecian la opinión de los demás. No discuten para vencer. Dialogan para convencer.

Disfrutan con el éxito de otras personas en la empresa. Hacen lo posible porque los demás triunfen. No compiten, colaboran. Y me dejo muchas más características que Status propone, que quizá comente en otro mensaje. En definitiva son personas que piensan en los demás y que no están centradas en sí mismos. Con este tipo de personas se está muy a gusto y uno sabe que puede contar con ellos cuando sea necesario. Con personas así ir a trabajar cada día se hace muy atractivo.

Muchas veces los profesionales están centrados en alcanzar metas, hacer cosas. Quizá uno pueda plantearse como objetivo el ser mejor profesional y mejor persona. Esto no es un planteamiento general, sino que se logra esforzándose uno poco a poco en las dimensiones que apunto en los párrafos anteriores y en muchos otros mensajes del blog. Objetivo: ser mejor profesional y mejor persona. Hasta el jueves que viene.

Ryanair. Lo que no puede ser…

septiembre 21, 2017 22 comentarios

Lo que no puede ser, no puede ser. Y además es imposible. Es imposible que una compañía que trata mal a sus empleados y a sus clientes vaya bien. Ya lo dije en un mensaje hace varios años, que la cosa no podía ir bien, y algún comentador me lo discutía aludiendo a los buenos resultados de la compañía. Imposible. Al final la realidad se impone.

Acaban de anunciar cancelación de miles de vuelos dejando en tierra a cientos de miles de pasajeros. El presidente de la compañía lo intenta vender diciendo que es debido a una mala programación de las vacaciones de los pilotos. Parece que lo que pasa es que los pilotos se están yendo masivamente a otras aerolíneas. Concretamente a Norwegian. Esta aerolínea puede hacer lo mismo que hace Ryanair, con su mismo personal, pero tratándoles bien, a ellos y a los clientes. Y adiós Ryanair, por hacer las cosas mal.

Siento por un lado tristeza, y por otro alegría. Tristeza por los muchos pasajeros a los que esta crisis les afecta tan negativamente. Tristeza por unos sufridos empleados que no tienen la culpa de la incompetencia de sus directivos. Pero gran alegría al saber que mis predicciones y lo que explico en clase sobre qué prácticas funcionan y cuáles no, se ven confirmadas por los hechos. Al final el tiempo pone a cada uno en su sitio.

De profesión: asistir a reuniones

asistir a una reuniónHay personas asiduas a las reuniones. Los que en términos anglosajones se llaman “meeting-goers”. Son personas dispuestas a asistir a cualquier reunión que se convoque en su lugar de trabajo o en la comunidad de vecinos. Quieren estar enterados. Saber lo que pasa. Son conocidos por estar presentes en todas las reuniones.

No hacen daño estas personas. Suelen ser simpáticas, aunque tampoco aportan mucho a la organización. Simplemente están, y cuando hay que consultarles algo están siempre informados. La mayoría de la información que tienen es superflua, pero la tienen. Y no es que actúen bajo el principio de “información es poder”, pues la comparten fácilmente. Simplemente quieren estar informados.

¿Cómo tratar a estas personas? Pues de ninguna manera especial. Saber que existen y nada más. A veces la información que tienen acumulada es de utilidad. Hasta el jueves que viene, que pondrá fin a mis vacaciones, pero que estaré puntualmente presente ante mis bloglectores.

Una consideración. Últimamente lee mucha gente este blog a través de linkedin, y no directamente en el blog. Y los comentarios aparecen más en linkedin que en el blog. Seguid haciendo lo que queráis, pero sugiero que hagáis los comentarios directamente en el blog, pues así se pueden leer todos desde un sitio, y también porque el blog permanece, mientras que lo que se escribe en linkedin tiene una vida más corta. Pero como no puede ser de otro modo, haced lo que queráis.

Atontamiento


smart phoneMe pregunto si nos estamos volviendo tontos.
Hemos debido traspasar nuestra inteligencia a los “smart phones”, a los teléfonos inteligentes, y nosotros nos hemos quedado sin ella.

Lo digo porque es muy habitual ver por la calle, sobre todo en el metro y en los transportes públicos, y en muchos otros sitios a la gente con la mirada fija en las pantallitas. Y no es que sean algunos. Son la mayoría. En un vagón de metro con 20 personas fácilmente hay 18 mirando el teléfono. ¿Qué estarán mirando? Me pregunto yo.

Hay una necesidad conpulsiva de estar consultando el teléfono. Yo me pregunto ¿Qué es lo que la gente consulta? ¿No es más enriquecedora la posibilidad de tratar con otras personas?

No a la pantalla. Uno puede acabar esclavizado por el teléfono. Obsesionado con consultarlo. Y se está perdiendo numerosas enriquecedoras experiencias vitales. Disfrutar de muchas otras cosas que ofrece el mundo. Además se le presta atención con una intensidad sorprendente. Pasas al lado de una persona que está consultando el teléfono y ni se entera que estás pasando a su lado.

La necesidad de estar continuamente conectado genera una necesidad de inmediatez. Cuando alguien contacta contigo espera respuesta inmediata. Espera que esté todo el día pendiente del teléfono.

Yo prefiero la relación personal con los demás. Me niego a estar todo el día enganchado el móvil. No esperéis de mi respuesta inmediata. No la doy. Felices vacaciones y hasta la semana que viene. Yo os escribo desde Galicia, donde estoy pasando unos días de descanso (con muy poco uso del móvil).

Comprender

estresSalvo que uno sea un cara dura y su jefe no se entere de lo que pasa, lo cual pasa con cierta frecuencia, las exigencias profesionales suelen dar pocas posibilidades de relajación.

Si a esto se le une las puntas de trabajo que ocasionalmente se producen, la gente anda estresada y con tensión. Y como además uno esté a final del curso, antes de las vacaciones, con cansancio acumulado durante todo el año, como sucede ahora en España, uno puede estar al borde del agotamiento.

Jefes humanos y que tienen en cuenta a las personas son conscientes de esto y saben en qué momento hay que destensar la cuerda y dar un respiro a su gente. Estos lo agradecen tremendamente y se genera una relación de confianza. La gente que trabaja con un jefe así sabe que si en un momento dado están al límite, el jefe lo va a comprender, incluso se va a anticipar y va a destensionar el ritmo. Así se trabaja muy bien.

Por otro lado hay jefes que solo se preocupan de los resultados. No entienden las distintas situaciones que puede estar atravesando una persona. Exigen de un modo deshumanizado. Dirigen sin alma, puros técnicos.

Hago estas consideraciones para que las tengas en cuenta si mandas a un equipo de personas. Tener en cuenta este tipo de cosas también es parte de la tarea directiva.

Simplifica

complejoSe dice que cada vez el mundo es más complejo, más incierto, ambiguo, y una serie de adjetivos más. Vamos, que las cosas no son como antes, que ahora todo va más deprisa. A nivel profesional, social, cultural y a cualquier nivel que uno quiera pensar.

¿Qué hacer en una situación así? Pues voy a dar dos consejos. Como las cosas son más complicadas y más difíciles de prever, hay que ser más tolerantes con el error. No hay que pretender hacerlo todo bien a la primera. Lo normal será equivocarnos. Lo que hay que intentar es que los errores no tengan consecuencias drásticas, y que seamos muy flexibles y sepamos rectificar a tiempo.

Ya he dicho en algún otro mensaje de este blog que intentar la perfección es una garantía de frustración. Hay que intentar hacer las cosas medianamente bien y, eso sí, cada día un poco mejor. Ese es el camino más rápido para la excelencia.

Otra consideración es que en entornos tan complicados como son los entornos profesionales actuales, las soluciones que hay que adoptar ante las cosas que surjan han de ser soluciones simples. Si es difícil acertar, ¿para que intentar una solución compleja? Si al final hay que acabar corrigiéndola y mejorándola, mejor y más fácil es corregir una cosa sencilla que una complicada.

Consejo, en todo lo que haces, mira a ver si lo puedes simplificar. Gastarás menos energías y quizá salga mejor. No esperes que las cosas salgan perfectas. Cuando buscamos razones de porqué pasan las cosas que pasan, no seamos complicados. Cuanto más sencilla sea la explicación que damos a las cosas, más probable es que demos en el clavo. Consejo, simplifica. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video sobre mi último libro escrito con Pablo Maella.

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