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Posts Tagged ‘eficacia’

Más sobre humildad en la toma de decisiones

soberbiaCada vez estoy más convencido de la importancia de la humildad en un directivo. Un directivo humilde concibe su trabajo de dirección como un servicio. Sabe que no es perfecto y se apoya en el equipo que dirige para tomar decisiones. Reconoce sus errores cuando ve que se ha equivocado y sabe pedir perdón.

Por el contrario la falta de humildad en un directivo le hace pensar que siempre tiene razón y si alguna vez no la tiene es porque ha pasado algo imprevisible y que si no hubiera sido por eso habría tenido razón. Solo tiene derechos. Su superioridad le hace pensar que los merece por razón de justicia. No se puede opinar de modo distinto a él. Su opinión es la única válida, por algo él es perfecto. Y finalmente es hostil ante el error de los demás. Como él nunca se equivoca no concibe que se puedan cometer errores.

Hay otra pequeña diferencia. Con el directivo humilde se trabaja muy a gusto y es apreciado por su gente. Al soberbio se le teme, se le rehúye y genera rechazo. Decide qué tipo de directivo quieres ser.

Hasta la semana que viene, pero antes comunicaros que el 23 de abril, dia del libro, Pablo Maella y yo estaremos desde las 12.00 hasta las 13.00 firmando ejemplares de nuestro último libro “Con la misma Piedra. Los 10 errores que todos cometemos al decidir” en la librería Garbí de Barcelona, Via Augusta 9. Y también el 3 de mayo haremos la presentación del libro en el Fnac de la Illa a las 19.00. Os esperamos en ambos sitios a los que os vaya bien venir.

Internacionalización

SevillaHace tres años, paseando por Boston entré en un supermercado, y para mi gran sorpresa me encontré con las “legítimas y acreditadas tortas de Ines Rosales”. Esas tortas las tomo esporádicamente desde hace cuarenta años, y verlas allí me hizo sentirme como en casa. Les hice unas fotos, que por cierto, en el supermercado me llamaron la atención y me dijeron que no podía hacer fotos de los productos. Pensarían que estaba haciendo espionaje industrial.

¿Y a qué tanto preámbulo? Pues esta semana voy a hablar de la internacionalización de la empresa. Una empresa que sale a vender sus productos al extranjero muestra que es dinámica. Hacer lo que siempre se ha hecho es muy fácil, pero si exportas estás diversificando el riesgo de una disminución de ventas en tu mercado local, ya sea por una recesión económica o por cualquier otra causa.

Además internacionalizarte te obliga a hacer cosas diferentes a las que has hecho toda la vida. Así aprendes, logística, legislación, distribución…, estás mejor preparado para abordar nuevos retos y generas nuevos puestos de trabajo. Empresario, a poco que puedas internacionalízate. Que tu empresa no dependa solo de las ventas en tu país. Aprende a vender fuera. Pero no te lances inconsciéntemente al vacío, entérate de cómo se hace. Pregúntale al empresario de al lado cómo lo ha hecho. Si la empresa de un país se internacionaliza, ese país mejora. Holanda, Suiza, son países pequeños pero prósperos, con muchas empresas internacionales.  Y enhorabuena a Doña Ines Rosales. Aquí podeis ver su página en íngles. Hasta el jueves que viene.

Doing Good Doing Well

responsabilidadCada año, los alumnos del master del IESE organizan un congreso de dos días titulado “Doing Good Doing Well” que en roman paladino significa “Hacer el bien haciendo las cosas bien”. Es un congreso donde se debate y se muestran modos de organizar las compañías de modo que sean responsables primero con ellas mismas, sus empleados, con los clientes y con la sociedad en general, esto sí, siendo competentes en el modo de hacer las cosas. Todo lo contrario a ser bondadosos.

Es muy reconfortante ver cómo poco a poco el nefasto principio de maximización de beneficios que ha imperado durante los últimos treinta años va quedándose anticuado por los desastres que produce a medio y largo plazo y está dando paso a un modo responsable de dirigir la empresa.

Bill Gates ha sido uno de los adalides en cuanto a la responsabilidad solidaria. El alabado Jack Welch, que dirigió General Electric durante veinte años, y fue idolatrizado por su eficacia como directivo, al final se bajó del burro y admitió que la estrategia de maximización de beneficios era una de los modos más estúpidos de dirigir una empresa. Admitió su error. Admitió que maximizar beneficios no es ninguna estrategia, es un resultado.

Se ven en el mundo de la dirección de empresas unos brotes verdes. Parece que se impone el hacer las cosas bien, y si se hacen bien, ya vendrán los beneficios. Seguiré hablando de esto la semana que viene.

Alguien preguntará ¿Por qué el título del congreso lo ponen en inglés estos del IESE, y no en Román paladino? Pues muy sencillo, porque nuestros alumnos del Master proceden de 60 países distintos. Solo el 15% vienen de España, y porque a este congreso asisten alumnos de programas Master de escuelas de negocios de todo el mundo. Hasta el jueves que viene.

Desarrollo Profesional

diciembre 15, 2016 13 comentarios

arriesgarConforme pasa el tiempo uno adquiere experiencia profesional y cada vez realiza mejor su trabajo. Uno empieza a disfrutar y a sentirse a gusto con lo que hace. Este sentirse bien puede llevar a no querer arriesgar a hacer cosas nuevas que no le pueden salir tan bien como las que hace actualmente. En la situación actual se está muy bien.

Pero pasa el tiempo, quizá un par de décadas y uno queda obsoleto. Es experto en hacer cosas que tenían valor hace veinte años, pero que ahora están superadas, y se encuentra desplazado en su actividad profesional. Me lo decía hace unas semanas un antiguo alumno mío. Me decía, Miguel Angel, se me está moviendo el suelo. Yo era un profesional muy bien valorado y estaba muy satisfecho con mi desempeño profesional. No me preocupé de explorar nuevas aventuras, pero todo está cambiando y mi “expertise” ahora ya es poco útil, me he quedado rezagado. He perdido prestigio.

Es el dilema entre explotar las habilidades que uno tiene y sacarles el máximo partido, o explorar nuevas actividades que requieren tener que arriesgar, sufrir algunos fracasos y no brillar tanto en el corto plazo.

Mi recomendación es un equilibrio entre ambas actitudes. Sacar partido a lo que uno ya es experto, y estar en continua exploración para adquirir nuevas habilidades aunque en el proceso de aprendizaje uno pueda brillar menos. Ojo que el éxito actual no sea la fuente del fracaso futuro. Y no estoy hablando de plazos de uno o dos años, sino de décadas. Y décadas de dejadez hacen que nuestra obsolescencia ya no tenga arreglo. Ojo que el suelo que pisas se te va a mover algún día.

Os dejo una foto de la clase de uno de los cursos que terminé la semana pasada aquí en el MBA del IESE

IESE MBA

Educación

diciembre 8, 2016 29 comentarios

Informe PISASe ha publicado recientemente el informe de PISA relativo a la calidad y eficacia de la enseñanza en distintos países. Al parecer en España se ha mejorado algo respecto al mismo informe de hace tres años, y ahora nos situamos más o menos en la media de los países desarrollados.

¿Qué decir de todo esto? Pues que me parece que la educación de los niños y jóvenes debe ser una prioridad. Después de pensar mucho en el tema de la educación llegué a la conclusión que educar es enseñar a ejercer la libertad. Para poder ejercer la libertad son necesarios los conocimientos técnicos. Si uno no sabe matemáticas, inglés o manejar ordenadores se le cierran muchas puertas y va tener menos alternativas para elegir.

Pero no es suficiente con tener conocimientos técnicos. Hace falta más. Los conocimientos técnicos pueden utilizarse tanto par aganarse la vida honradamente como para estafar y engañar. Ejercer bien la libertad requiere distinguir el bien del mal. No todo vale. Y este aspecto lo pasa por alto el informe PISA.

Hay que dotar a nuestros jóvenes de conocimientos técnicos así como de la capacidad de usarlos bien. Poca atención se presta a esto último más allá de un debate ideológico sobre una educación para la ciudadanía. Hay que educar para que desde jóvenes se aprenda a distinguir el bien del mal. Sí, existe el bien y el mal, por mucho que esto escandalice a los relativistas. Robar está mal. Mentir está mal. Cumplir los compromisos está bien.

El post de esta semana va especialmente dirigido a los padres que tienen que escoger colegio para sus hijos. Es una decisión muy importante. Soy un apasionado de la educación.

Calidad y Aprendizaje: Trabajar Bien

noviembre 10, 2016 6 comentarios

aprendizajeGracias a una participante de un programa en el IESE a la que estoy dando clase actualmente, he sabido que hoy es el día mundial de la calidad, y que toda esta semana es la semana europea de la calidad, y que el slogan para este año es “Quality for Results”

La calidad tiene mucho que ver con el aprendizaje. Hace décadas, cuando yo era joven las cosas se rompían, y si se rompían te fastidiabas y poco más podías hacer. Cada vez más los consumidores (poco me gusta esta palabra, mejor sería decir “las personas cuando utilizamos cosas”) somos más exigentes y pedimos que lo que compramos esté bien hecho y no se rompa.

Lo que en su día, la calidad, era un atributo que se valoraba en un producto, ahora se da por descontado. Y esta carrera no ha terminado ni terminará nunca, siempre se pueden hacer las cosas mejor. Siempre hay cabida para el aprendizaje. Pero para que en una empresa se aprenda a hacer las cosas cada vez mejor, la empresa tiene que proponérselo. No se aprende por casualidad. Se aprende cuando uno de los objetivos que se persiguen es aprender. Esto parece una perogrullada, pero no lo es. Cuando el objetivo es sacar el máximo beneficio económico cuanto antes, se está poco dispuesto a asumir los costes que suponen el aprendizaje.

Hay un modo muy sencillo de mejorar la calidad de las cosas. También parecerá una perogrullada pero no lo es. Consiste en trabajar bien. Si todos nos esforzáramos por hacer bien nuestro trabajo, todo sería de mejor calidad. Pero aún hay un efecto mucho más potente que este: el que se esfuerza por trabajar bien, crece como profesional y como persona, y este es un objetivo que todos deberíamos tener, sea cual sea nuestro trabajo.

Hasta el jueves que viene que os escribiré desde Hong Kong

De entrada, no

septiembre 29, 2016 13 comentarios

optimismoEn las empresas hay directivos que cuando alguien propone algo, de entrada dicen que no. Son directivos inmovilistas que tienen miedo al cambio y con los que es difícil emprender nuevos proyectos. No es que no se puedan hacer cosa nuevas. Lo que pasa es que cuesta mucho convencer que son cosas que merece la pena probarlas. Al final la gente queda muy frustrada y perdiendo la ilusión.

En general, ante nuevas propuestas, salvo que haya poderosas razones para vetarlas, hay que decir que adelante. Ya se verá si funcionan o no. Pero hay que intentarlo. Quizá, más que por la bondad de la propuesta, por la ilusión que muestra el que tiene la idea. No hay nada peor para una empresa que su gente esté desilusionada y frustrada. Cuando la gente pone empeño e ilusión es capaz de hacer lo imposible. Cuando la gente pierde el interés, hasta lo más normalito es difícil que salga.

Ánimo y a facilitar y encauzar todas las ideas de la mucha gente que piensa en tu empresa. La empresa ganará en dinamismo y será un lugar muy atractivo para trabajar. Merece la pena. Hasta el jueves que viene.

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