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Posts Tagged ‘eficacia’

Doing Good Doing Well

responsabilidadCada año, los alumnos del master del IESE organizan un congreso de dos días titulado “Doing Good Doing Well” que en roman paladino significa “Hacer el bien haciendo las cosas bien”. Es un congreso donde se debate y se muestran modos de organizar las compañías de modo que sean responsables primero con ellas mismas, sus empleados, con los clientes y con la sociedad en general, esto sí, siendo competentes en el modo de hacer las cosas. Todo lo contrario a ser bondadosos.

Es muy reconfortante ver cómo poco a poco el nefasto principio de maximización de beneficios que ha imperado durante los últimos treinta años va quedándose anticuado por los desastres que produce a medio y largo plazo y está dando paso a un modo responsable de dirigir la empresa.

Bill Gates ha sido uno de los adalides en cuanto a la responsabilidad solidaria. El alabado Jack Welch, que dirigió General Electric durante veinte años, y fue idolatrizado por su eficacia como directivo, al final se bajó del burro y admitió que la estrategia de maximización de beneficios era una de los modos más estúpidos de dirigir una empresa. Admitió su error. Admitió que maximizar beneficios no es ninguna estrategia, es un resultado.

Se ven en el mundo de la dirección de empresas unos brotes verdes. Parece que se impone el hacer las cosas bien, y si se hacen bien, ya vendrán los beneficios. Seguiré hablando de esto la semana que viene.

Alguien preguntará ¿Por qué el título del congreso lo ponen en inglés estos del IESE, y no en Román paladino? Pues muy sencillo, porque nuestros alumnos del Master proceden de 60 países distintos. Solo el 15% vienen de España, y porque a este congreso asisten alumnos de programas Master de escuelas de negocios de todo el mundo. Hasta el jueves que viene.

Desarrollo Profesional

diciembre 15, 2016 13 comentarios

arriesgarConforme pasa el tiempo uno adquiere experiencia profesional y cada vez realiza mejor su trabajo. Uno empieza a disfrutar y a sentirse a gusto con lo que hace. Este sentirse bien puede llevar a no querer arriesgar a hacer cosas nuevas que no le pueden salir tan bien como las que hace actualmente. En la situación actual se está muy bien.

Pero pasa el tiempo, quizá un par de décadas y uno queda obsoleto. Es experto en hacer cosas que tenían valor hace veinte años, pero que ahora están superadas, y se encuentra desplazado en su actividad profesional. Me lo decía hace unas semanas un antiguo alumno mío. Me decía, Miguel Angel, se me está moviendo el suelo. Yo era un profesional muy bien valorado y estaba muy satisfecho con mi desempeño profesional. No me preocupé de explorar nuevas aventuras, pero todo está cambiando y mi “expertise” ahora ya es poco útil, me he quedado rezagado. He perdido prestigio.

Es el dilema entre explotar las habilidades que uno tiene y sacarles el máximo partido, o explorar nuevas actividades que requieren tener que arriesgar, sufrir algunos fracasos y no brillar tanto en el corto plazo.

Mi recomendación es un equilibrio entre ambas actitudes. Sacar partido a lo que uno ya es experto, y estar en continua exploración para adquirir nuevas habilidades aunque en el proceso de aprendizaje uno pueda brillar menos. Ojo que el éxito actual no sea la fuente del fracaso futuro. Y no estoy hablando de plazos de uno o dos años, sino de décadas. Y décadas de dejadez hacen que nuestra obsolescencia ya no tenga arreglo. Ojo que el suelo que pisas se te va a mover algún día.

Os dejo una foto de la clase de uno de los cursos que terminé la semana pasada aquí en el MBA del IESE

IESE MBA

Educación

diciembre 8, 2016 29 comentarios

Informe PISASe ha publicado recientemente el informe de PISA relativo a la calidad y eficacia de la enseñanza en distintos países. Al parecer en España se ha mejorado algo respecto al mismo informe de hace tres años, y ahora nos situamos más o menos en la media de los países desarrollados.

¿Qué decir de todo esto? Pues que me parece que la educación de los niños y jóvenes debe ser una prioridad. Después de pensar mucho en el tema de la educación llegué a la conclusión que educar es enseñar a ejercer la libertad. Para poder ejercer la libertad son necesarios los conocimientos técnicos. Si uno no sabe matemáticas, inglés o manejar ordenadores se le cierran muchas puertas y va tener menos alternativas para elegir.

Pero no es suficiente con tener conocimientos técnicos. Hace falta más. Los conocimientos técnicos pueden utilizarse tanto par aganarse la vida honradamente como para estafar y engañar. Ejercer bien la libertad requiere distinguir el bien del mal. No todo vale. Y este aspecto lo pasa por alto el informe PISA.

Hay que dotar a nuestros jóvenes de conocimientos técnicos así como de la capacidad de usarlos bien. Poca atención se presta a esto último más allá de un debate ideológico sobre una educación para la ciudadanía. Hay que educar para que desde jóvenes se aprenda a distinguir el bien del mal. Sí, existe el bien y el mal, por mucho que esto escandalice a los relativistas. Robar está mal. Mentir está mal. Cumplir los compromisos está bien.

El post de esta semana va especialmente dirigido a los padres que tienen que escoger colegio para sus hijos. Es una decisión muy importante. Soy un apasionado de la educación.

Calidad y Aprendizaje: Trabajar Bien

noviembre 10, 2016 6 comentarios

aprendizajeGracias a una participante de un programa en el IESE a la que estoy dando clase actualmente, he sabido que hoy es el día mundial de la calidad, y que toda esta semana es la semana europea de la calidad, y que el slogan para este año es “Quality for Results”

La calidad tiene mucho que ver con el aprendizaje. Hace décadas, cuando yo era joven las cosas se rompían, y si se rompían te fastidiabas y poco más podías hacer. Cada vez más los consumidores (poco me gusta esta palabra, mejor sería decir “las personas cuando utilizamos cosas”) somos más exigentes y pedimos que lo que compramos esté bien hecho y no se rompa.

Lo que en su día, la calidad, era un atributo que se valoraba en un producto, ahora se da por descontado. Y esta carrera no ha terminado ni terminará nunca, siempre se pueden hacer las cosas mejor. Siempre hay cabida para el aprendizaje. Pero para que en una empresa se aprenda a hacer las cosas cada vez mejor, la empresa tiene que proponérselo. No se aprende por casualidad. Se aprende cuando uno de los objetivos que se persiguen es aprender. Esto parece una perogrullada, pero no lo es. Cuando el objetivo es sacar el máximo beneficio económico cuanto antes, se está poco dispuesto a asumir los costes que suponen el aprendizaje.

Hay un modo muy sencillo de mejorar la calidad de las cosas. También parecerá una perogrullada pero no lo es. Consiste en trabajar bien. Si todos nos esforzáramos por hacer bien nuestro trabajo, todo sería de mejor calidad. Pero aún hay un efecto mucho más potente que este: el que se esfuerza por trabajar bien, crece como profesional y como persona, y este es un objetivo que todos deberíamos tener, sea cual sea nuestro trabajo.

Hasta el jueves que viene que os escribiré desde Hong Kong

De entrada, no

septiembre 29, 2016 13 comentarios

optimismoEn las empresas hay directivos que cuando alguien propone algo, de entrada dicen que no. Son directivos inmovilistas que tienen miedo al cambio y con los que es difícil emprender nuevos proyectos. No es que no se puedan hacer cosa nuevas. Lo que pasa es que cuesta mucho convencer que son cosas que merece la pena probarlas. Al final la gente queda muy frustrada y perdiendo la ilusión.

En general, ante nuevas propuestas, salvo que haya poderosas razones para vetarlas, hay que decir que adelante. Ya se verá si funcionan o no. Pero hay que intentarlo. Quizá, más que por la bondad de la propuesta, por la ilusión que muestra el que tiene la idea. No hay nada peor para una empresa que su gente esté desilusionada y frustrada. Cuando la gente pone empeño e ilusión es capaz de hacer lo imposible. Cuando la gente pierde el interés, hasta lo más normalito es difícil que salga.

Ánimo y a facilitar y encauzar todas las ideas de la mucha gente que piensa en tu empresa. La empresa ganará en dinamismo y será un lugar muy atractivo para trabajar. Merece la pena. Hasta el jueves que viene.

Horarios laborales

abusoPara que una organización de personas funcione es esencial que se cumplan los compromisos. Que uno sepa a qué atenerse, y que no le estén cambiando las reglas de juego por razones de conveniencia. En algunas empresas –quizá en muchas- hay un horario de trabajo, pero a los empleados se les exige que hagan todo su trabajo sin importar las horas que para ello sea necesario.

Con esto hay que tener cuidado. Una cosa es que en un momento dado, por un asunto importante uno se tenga que quedar en el lugar de trabajo más de la cuenta y otra cosa es que habitualmente se tenga que salir mucho después de la hora fijada de salida. Si esto es así, el jefe está abusando del empleado. El trabajo asignado a este empleado requiere de más personas para llevarlo a cabo. Este empleado no puede estar muy satisfecho en su trabajo y no hay nada peor para una empresa que su gente no esté allí a gusto trabajando.

Otras veces el asunto es más sutil. Sucede que no es necesario quedarse más tiempo en la oficina. Pero si uno se marcha cuando le corresponde está mal visto. Se interpreta como falta de compromiso con la empresa y la gente se queda allí haciendo ver que trabaja, y de hecho trabajando. Pero esto es muy triste. Es un abuso. Además cuando uno lleva demasiadas horas en el trabajo su rendimiento disminuye notoriamente.

Jefe, diseña los puestos de trabajo pensando en un horario razonable. No abuses de la posición de dependencia que tienen los que de ti dependen. Trabajarán más a gusto. Serán más productivos e irá mejor a la empresa.

Cambiando de tema, la semana pasada el ministro de economía de España rebajó el nivel de crecimiento de nuestra economía para 2016 en 3 décimas, del 3% al 2,7%. Un día antes el FMI había rebajado sus previsiones para nuestro país en una décima, del 2,7% al 2,6% (revisiones ambas realmente ridículas). A mí me parece que la economía española va ahora mejor que lo que indican esas previsiones. Según mis cálculos vamos a crecer este año en torno al 3,5%. Lo comprobaremos dentro de un año. Hasta el jueves que viene.

Empresas humanizadas

Tiempos ModernosEn algunos mensajes pasados he hablado de que vamos con frecuencia estresados, muchas veces con prisas y con unas exigencias profesionales en algunos momento agobiantes. En definitiva que a veces es difícil disfrutar de la vida. Hablando sobre esto con algún buen amigo en un calmado paseo durante esta semana santa, concluimos que parte de esta insatisfacción se podría paliar si tuviéramos empresas más humanizadas.

Si la empresa está centrada de una manera desmesurada en la eficiencia económica, focalizada en la obtención de resultados económicos, entonces las personas que allí trabajan pasan a ser elementos de un engranaje que en todo momento ha de estar a punto para rendir al máximo. Esto es una empresa deshumanizada.

Concluíamos también, que todo esto se podría paliar si la empresa estuviera más centrada en servir a las personas. Empezando, por supuesto, a las que allí trabajan, creando un entorno de trabajo donde uno pudiera disfrutar, desarrollarse y hacer un trabajo del que sentirse satifecho. Muchas cosas irían mejor. Cómo efecto colateral la empresa posiblemente ganaría más dinero, al contar con una plantilla que trabaja más a gusto.

Este es un reto por el que desde el IESE podemos hacer mucho, y yo personalmente es la principal idea que intento transmitir en mis clases, porque creo vitalmente que hay un modo mejor de dirigir las empresas que el que habitualmente impera y que se enseña en muchos lugares. Hasta el jueves que viene.

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