En el mensaje de esta semana hablo de la necesidad por parte de las empresas de tener una buena estrategia de gestión de riesgos, lo que les permite llevar a cabo sus actividades con mayor seguridad. Lo dicho para la empresas también puede aplicarse a nivel individual, para prevenir situaciones negativas.
Despedir a un empleado es una de las decisiones más dolorosas y difíciles de una empresa. Analizamos por qué un despido poco justificado destruye el compromiso de los que se quedan y cómo el verdadero fin de la organización debe centrarse siempre en las personas.
Gobernar una organización no es manipular un instrumento con indicadores y procedimientos rígidos. Dirigir es dirigir personas y, sobre todo, saber dirigir excepciones cuando la norma escrita no es suficiente.
La Inteligencia Artificial es excelente procesando datos y automatizando tareas, pero gobernar una empresa es gobernar personas. Analizamos por qué la verdadera ventaja competitiva frente a los algoritmos radica en utilizar la tecnología con prudencia humana.
Hay en España un serio problema para acceder a la vivienda. Casi imposible comprar, y muy difícil alquilar. No soy economista, pero aplicando la elemental ley de la oferta y la demanda es fácil ver dónde están los atascos y qué se podría hacer para solucionarlo.
Despedir en viernes o justo antes de las vacaciones es una regla no escrita en muchas organizaciones. Aunque se justifica como una medida para suavizar el golpe, un análisis riguroso revela que responde más a la evitación del conflicto por parte de la dirección que al respeto por el profesional afectado.