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Posts Tagged ‘Gestión de riesgos’

Sobre libertad e iniciativa

febrero 16, 2017 6 comentarios

innovacionComentaba en un mensaje reciente que las empresas deben dejar espacio a la iniciativa de su gente. Si cómo hay que actuar en cada momento está rigurosamente especificado y nadie se puede salir de esas rígidas pautas la gente se frustra y además no se aprovecha el mucho talento que hay en los empleados y directivos de la organización.

Pero surge una cuestión. Si dejamos que florezca la iniciativa y la experimentación en nuestra gente ¿cómo garantizamos que no se van a hacer cosas que supongan un alto riesgo para la empresa? Pues muy sencillo la empresa debe establecer una serie de políticas, una serie de comportamientos que no son admisibles. “No se manipulará la contabilidad”; “No se aceptarán pedidos sin factura”, o las que sean.

Son una serie de políticas, pocas que evitarán comportamientos e iniciativas que vayan en contra de los intereses de la empresa, aunque puntualmente saltarse esas normas pudiera reportar beneficios a corto plazo. Se puede tener iniciativa y creatividad dentro de los amplios límites que marcan esas políticas.

Esas políticas deben ser pocas, pero claras y de obligadísimo cumplimiento. Deben estar avaladas por sanciones ejemplares a quien se las salte. No cumplirlas podría entrañar alto riesgo para la empresa. Si no cumpliéndolas no pasa nada, son papel mojado, inútiles y causa de cachondeo dentro de la empresa.

Deben estar establecidas en términos negativos, en el sentido que se puede hacer de todo menos …. menos lo que dice esa determinada política.  Y por supuesto la dirección de la empresa ha de ser ejemplar en su cumplimiento. En su cumplimiento y en las sanciones impuestas a quien se las salta.

De esta manera se fomenta la iniciativa de todo el mundo dentro de la empresa y se evitan actuaciones que pongan en riesgo a la empresa.

Gestión de riesgos estratégicos

estrategiaHablaba hace varias semanas que las empresas se enfrentan a tres tipos de riesgos. Los evitables, los estratégicos y los externos. Hace poco hablé de los evitables y me toca esta semana hablar de los estratégicos. Son los riesgos que se incurren cuando se persigue una oportunidad con la esperanza de obtener unos beneficios. Oportunidad que no está exenta de incertidumbres que pueden hacer fracasar el intento, pero que la esperanza de beneficios compensa el riesgo del fracaso.

Son los riesgos que se asumen cuando una empresa farmacéutica emplea recursos para desarrollar un fármaco, o cuando una petrolífera hace una prospección en un terreno, cuando una productora de cine produce una película o cuando una empresa decide exportar sus productos.

¿Cómo se tratan este tipo de riesgos? resumiendo mucho, se trata te identificar los riesgos que se asumen, intentar neutralizarlos o por lo menos mitigar las posibles consecuencias adversas y eventualmente gestionar los malos resultados del modo más favorable posible. Pero esto no se puede dejar al azar. Hay que prepararse para esta gestión.

Los mapas de riesgos, el análisis “pre-mortem”, la planificación de escenarios, el papel del abogado del diablo y la elaboración de indicadores críticos de riesgos, son las metodologías más efectivas para gestionar este tipo de riesgos. No es posible hablar de todos ellos en el limitado espacio de un post, pero he preparado un artículo largo al respecto que aparecerá en la revista de antiguos alumnos del IESE. También la próxima conferencia que dé el curso que viene a nuestros antiguos alumnos en diversas partes tocará este tema.

Solo apuntar que es difícil que los directivos se preparen para gestionar riesgos. Los directivos suelen centrarse en conseguir que las estrategias que persiguen sean lo más eficaces posibles, y no suelen dedicar esfuerzos y recursos para evitar que pasen cosas inconvenientes. Pero esto es un error. Es como un equipo de futbol que se ocupara solo de la delantera, pero no prestara atención a la defensa. Por muchos goles que sea capaz de meter, si le meten más goles perderá el partido. Hay que tener en cuenta que evitar perder un euro vale tanto como ganarlo.

Gestión de riesgos

riesgos estratégicosCuando se llevan a cabo iniciativas, ya sean personales o empresariales, se asumen riesgos. El riesgo es la posibilidad de que una iniciativa dé peores resultados de los que se pretenden. El único modo de no asumir riesgos es no hacer nada. Y aún así nos pueden salir las cosas mal.

Hay tres tipos de riesgos. El primero son los riesgos evitables. Son los riesgos que se corren por hacer las cosas mal, y por tanto se podrían evitar si se hiciesen las cosas bien. El hundimiento del Titanic supuso la materialización de un riesgo que era evitable. Si no se hubieran cometido una series de errores que se cometieron, se habría evitado el choque. Esto lo hemos documentado muy bien en el libro del Iceberg y en diversos mensajes  de este blog.

El segundo tipo de riesgos son los riesgos estratégicos. Una compañía persigue una oportunidad por las posibilidades de beneficio que presenta, aunque finalmente las cosas puedan salir mal, cosa que ya se sabía desde el principio que podía pasar, pero que sin embargo, las posibilidades de éxito aconsejaban asumir ese riesgo y perseguir esa oportunidad. La producción de una película o el desarrollo de un fármaco, e incluso la subida al Everest son ejemplos de situaciones de riesgos estratégicos.

El tercer tipo de riesgos son aquellos que se producen por causas externas, causas sobre las que no se tiene control y sobre las que poco se puede influir. Un terremoto o un ataque terrorista que destruye las instalaciones de la empresa. Una subida del precio de la energía que eleva los costes de producción. El riesgo externo con un impacto en mayor número de empresas es el riesgo de una recesión económica.

En sucesivos mensajes iré glosando cómo tratar cada uno de estos tipos de riesgos de modo que tengan el mínimo impacto posible. Solo adelantar que las empresas se ocupan mucho de los proyectos que llevan entre manos, de las oportunidades que persiguen, pero se preocupan menos de llevar acciones que contrarresten los riesgos que se asumen. Hasta el jueves que viene

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