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Posts Tagged ‘política’

¿Incertidumbre en España?

moción de censuraHe estado una semana fuera de España y me han llegado ecos de la moción de censura que el partido de la oposición va a presentar al actual presidente del gobierno. Para los de fuera de España, esto es una propuesta para votar en el parlamento la retirada del actual presidente y elección de uno nuevo.

Una moción de censura puede progresar o fracasar. No se sabe. Pero lo que me ha sorprendido al regresar a España el lunes son los catastrofistas titulares de los periódicos. Que si esta crisis política va a generar incertidumbre económica y por lo tanto va a haber un frenazo en nuestra economía, que si la bolsa baja, que si sube, y un montón de agoreras noticias.

Llevo años estudiando y cuantificando mensualmente la incertidumbre económica en España. En concreto desde el año 2010 en el IESE me encargo de dirigir el equipo que elabora el Índice IESE de Incertidumbre Económica (I3E). Y lo que hemos observado una y otra vez es que las muchas crisis políticas que ha habido en España en los últimos 5 años no han afectado para nada ni a la incertidumbre económica ni a la actividad económica.

Estuvimos un año con gobierno interino en España, con un ganador de las elecciones que declinó presentarse a presidir el gobierno por no contar con suficientes apoyos. Un líder de la oposición que se presenta a ser investido presidente y fracasa. Una repetición de elecciones que no hace cambiar nada. Unas elecciones catalanas en las que el cabeza de lista del partido ganador es obligado, por los miembros de un partido minoritario, a retirarse. Una declaración unilateral (simbólica o no) de independencia de Catalunya, con miembros del gobierno huidos o encarcelados.

Pues bien, ninguno de estos acontecimientos hizo moverse la incertidumbre económica, ni ha retrasado para nada la recuperación económica de España, que está creciendo por encima de la media de Europa.

Lo que sí hizo temblar la incertidumbre económica, son los rumores en verano del 2015 y después a principios del 2016 de una posible desaceleración de la economía China. El que China devaluara ese verano tres veces en una semana su moneda, etc. En definitiva, son los acontecimientos exteriores a España los que afectan a nuestra incertidumbre económica y a la marcha de nuestra economía, y no los avatares de nuestras batallitas políticas. Hasta la semana que viene, y espero podeder seguir yendo a dar clase a China durante muchos años. Se ve cómo se desarrolla ese país.

Este martes 5 de junio a las 19.00 en el IESE en Barcelona doy con Pablo Maella una sesión sobre los 10 errores más frecuentes en la toma de decisiones. Si quieres asistir te puedes inscribir aquí.

Controlar o facilitar

empresasSiempre me sorprende que en los rankings que se publican sobre la facilidad que hay en los diferentes países de montar empresas, España siempre aparece muy mal. Aquí hay muchas trabas burocráticas y mucha reglamentación que cumplir. El tiempo medio para montar una empresa es mucho mayor que en la de los países de nuestro entorno.

Alguien me sugirió una vez que en vez de tener que cumplir con numerosos trámites y obtención de permisos, debería haber una legislación y suponer que todo el mundo cumple la legislación y solo si a alguien se le pilla incumpliendo la ley que le cayera todo el peso de la ley de un modo que desincentivara hacer trampas.

Es decir, en vez de tener que demostrar que haces las cosas bien, que te demuestren que las haces mal. Ahora bien, el que las haga mal, el que incumpla la ley, que se acuerde para toda su vida de las consecuencias. Eso agilizaría la creación de empresas y dinamizaría la economía.

A lo anterior hay que añadir, que las leyes que hubiera que cumplir fueran leyes razonables. Que garantizaran el bien hacer y evitaran el fraude. Hay que evitar leyes caprichosas fruto de la ideología del gobernante de turno, que so capa de actuar en nombre de la democracia por estar respaldado por las urnas, intenta autoritariamente imponer sus ideas.

La legislación debe estar para facilitar las cosas y preservar los derechos de todos. Para evitar las injusticias. Una legislación que está para controlar asfixia y facilita el abuso por parte del omnipresente poder político.

De nuevo viva la libertad y hasta el jueves que viene

Personalidad

estrategiaLas empresas lo que han de hacer es ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad real de clientes. Y cuando mejor lo haga mejor empresa será y como consecuencia, si lo hace suficientemente bien, ganará dinero. Pero a veces, lo he visto en declaraciones de directivos y artículos escritos por profesores, parece que de lo que se trata es de batir a los competidores, hundirlos. Y parece que más que tener una buena estrategia lo único que les importa es aniquilar al contrario. Esto es una falta de personalidad.

Pasa también en política. Parece que hay partidos políticos que en vez de tener propuestas lo único que les preocupa es desbancar al partido que está gobernando. Me parece que esto es un error. Los partidos que pretenden gobernar lo que tienen que hacer es trabajar un buen programa, entusiasmar a los votantes y una vez que consiguen gobernar desarrollar ese atractivo programa. Si su único plan es derrotar al partido que gobierna, una vez derrotado ¿qué van a hacer? ¿Qué programa tienen?

Está bien que apunten las carencias del partido rival, pero sobre todo lo que han de hacer es propuestas, programa político. Agradecería que no se viera en el mensaje de esta semana ideología política, que no la hay. De lo que escribo lo he visto en partidos políticos de unos y otros colores, y también lo he visto en empresas sin estrategia que parecen pollos descabezados cuyo único objetivo es descalificar a los competidores.

No. Cuanto mejor lo haga un competidor, mejor tendré que organizarme para salir adelante. Mejor tendré que ingeniármelas. Las empresas mejores son aquellas que tienen muy buenos competidores. Hasta el jueves que viene.

Coger el toro por los cuernos

noviembre 3, 2016 12 comentarios

EspañaParece que por fin en España tenemos presidente de gobierno. Pocos días antes de ser elegido, cuando ya se sabía que por fin se le iba a elegir y que podría gobernar muy precariamente y en minoría hizo unas afirmaciones preocupantes. Anunció que estaba “dispuesto a incidir en los temas que unen y aparcar los que nos separan”. Muy preocupante me parace esta actitud. En los temas en los que no hay discrepancia es muy fácil de ponerse de acuerdo. Lo que se le pide al presidente de gobierno es que trabaje en los que no hay consenso para lograr acuerdos.

¿Qué es lo que pretende hacer el nuevo gobierno? No tocar los asuntos complejos y esperar a tener una suficiente mayoría para entonces imponerlos. Volvemos a lo de siempre, en las siguiente elecciones se votará al partico dontrario que revocará lo legislado por el anterior e impondrá sus opciones, y así sucesivamente. El cuento de nunca acabar.

¿Por qué no se ponen por fin de acuerdo los partidos en los temas de vital importancia para el país? Ahora tienen la ocasión de oro para negociar cuando ninguno tiene fuerza suficiente para imponer y hay que pensar en ceder. Los partidos tienen que reflexionar ahora sobre cuales son los pocos puntos fundamentales que defender, y defenderlos hasta el final y en lo demás ceder.

Llega el momento de los grandes pactos duraderos. Pero me temo que no va a haber calidad política y humana para hacerlo. Que se va a seguir pensando en el cortoplacismo electoral y no en lo que es mejor para el país a largo plazo. Y mientras somos el país con más paro de Europa. El sistema educativo deja mucho que desear, y un montón de cosas que se podría aprovechar para abordar. Hasta el jueves que viene.

Castigar

Unión EuropeaSe ha hablado últimamente en la prensa de la posible multa de Bruselas a España por no haber cumplido con los objetivos del déficit marcados por la Unión Europea. Un montón de prestigiosos economistas españoles han salido al paso indicando que en este caso una multa-castigo sería inapropiada. Al final ayer se supo que no habrá tal multa.

Yo también estoy de acuerdo con todos estos economistas. Cuando hemos tenido una profunda recesión, no se puede esperar que nuestros ingresos y gastos estén equilibrados, o que registren un déficit muy moderado. Esto habría ahogado más nuestra economía y la crisis hubiera sido más larga y profunda de lo que ya lo fue.

Ya vendrán (están viniendo) épocas de vacas gordas, donde una mayor actividad económica generará mayor empleo y mayores beneficios empresariales, lo que dará lugar a una mayor recaudación de impuestos y a una disminución del déficit. Pero désenos tiempo para lograrlo.

Este hecho me da pie para hablar de los castigos. Las razones para imponer castigos pueden ser varias. Una es para defendernos de un malhechor. Una sociedad mete en la cárcel a un asesino para defenderse de él, para que no mate. Otra es para ayudar a mejorar. Unos padres castigan a un hijo que ha sacado malas notas a quedarse los sábados en casa a estudiar sin salir con los amigos, para que este hijo estudie, y para que vea que si no estudia no tendrá recompensa el fin de semana. Quizá así puede conseguirse que estudie (no sé si este es un método válido porque no trato con adolescentes, pero sirva simplemente el ejemplo)

Pero nunca un castigo debe imponerse por venganza. La venganza genera odio, malestar y represalias y no conduce a nada. “No me has obedecido, pues ahora verás” No se saca nada con esta actitud. Simplemente se gana una batalla pero se acaba perdiendo la guerra.

Volviendo al tema con que inicio el mensaje de esta semana, una posible multa-castigo de Bruselas a España me parece que no hubiera cumplido con ninguno de los requisitos que justifican un castigo. En agosto seguiré publicando cada jueves. Gracias por leerme.

Y yo ¿a quién voto este domingo?

elecciones al parlamentoTerminaba mi mensaje de la semana pasada diciendo que quizá esta semana hablaría de qué criterios utilizar para decidir a quién votar. Para los lectores de fuera de España, recordarles que este próximo domingo 26J los españoles volvemos a estar convocados a las urnas para elegir a los parlamentarios que eventualmente decidirán quién gobierna España.

Doy por sentado que es prácticamente imposible que haya un partico político con el que coincidamos cien por cien, y con el que no tuviéramos ninguna discrepancia. Si esto fuera así la decisión de a quién votar sería obvia.

Así pues un procedimiento para decidir el voto consiste en determinar, en primer lugar, cuáles son los dos o tres aspectos que para mí son absolutamente importantes y que quiero que el próximo gobierno los defienda a capa y espada. Escoge el partido que vaya a defender mejor esas cosas que a ti te parecen fundamentales. ¿Que en otras cosas de menor importancia discrepas un poco de ese partido? Natural, no vas a estar de acuerdo en todo. Si resulta que hubiera más de un partido que satisface esa condición, entonces entre esos partidos mira con cual te identificas más en asunto de importancia no tan capital.

Parece que es una simpleza el criterio que acabo de dar. Pero tomar buenas decisiones es saber aplicar principios sencillos. Si el proceso para tomar una decisión es complejo, muy posiblemente será erróneo.

Te das cuenta que en ningún momento he valorado a uno u otro partido. Lo tiene que valorar cada votante en función de aquellos aspectos que a cada uno nos parezcan importantes. Prefiero que este blog no sea un espacio de debate político –que podría serlo. Podríamos crear otro blog para debatir proyectos políticos.

Un último apunte antes de terminar. Creo fundamental que los que nos vayan a representar en el parlamento sean competentes, así que habría que exigirles algún tipo de cualificación: saber inglés, haber ejercido una profesión antes de dedicarse a la actividad política… No sé. Que sean competentes. Hasta el jueves que viene y feliz verbena de san Juan.

¡Qué difícil es ser coherente!

febrero 18, 2016 23 comentarios

incoherenciaAdmiro a las personas coherentes. Son los que mantienen sus argumentos tanto si le llevan a unas conclusiones que les benefician como si le llevan a conclusiones que les perjudican.

Cuando otros tardan mucho en hacer algo es que son lentos. Cuando tardo yo es que estoy muy ocupado. Cuando otros hacen algo que no se les había dicho, se están pasando. Cuando lo hago yo es que tengo iniciativa. Cuando otros mantienen sus posturas es que son tozudos. Cuando la mantengo yo es que soy una persona con convicciones. Cuando otros progresan es que tienen suerte. Cuando progreso yo es que trabajo duro.

Pasa en la actividad política, pero también en muchos otros ámbitos de la vida. Cuando un político está en la oposición suele decir que es catastrófico todo lo que está pasando por falta de liderazgo de los que están gobernando. En cuanto pasa a gobernar, el juicio sobre la misma situación cambia de repente y pasa a “no puede ser de otra manera”. ¡Qué difícil es ser coherente!

Es muy fácil, y de personas poco serias, utilizar unos argumentos cuyas conclusiones le favorecen, pero luego utilizar los argumentos contrarios para no llegar a conclusiones que les perjudican. Siempre se salen con la suya.

Una vez mantuve una desagradable conversación con una persona que mantenía en la misma conversación una cosa y su contraria, dependiendo si abordábamos un aspecto u otro del asunto que estábamos tratando. ¡Qué difícil es ser coherente! Hasta el jueves que viene

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