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Posts Tagged ‘política’

Personalidad

estrategiaLas empresas lo que han de hacer es ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad real de clientes. Y cuando mejor lo haga mejor empresa será y como consecuencia, si lo hace suficientemente bien, ganará dinero. Pero a veces, lo he visto en declaraciones de directivos y artículos escritos por profesores, parece que de lo que se trata es de batir a los competidores, hundirlos. Y parece que más que tener una buena estrategia lo único que les importa es aniquilar al contrario. Esto es una falta de personalidad.

Pasa también en política. Parece que hay partidos políticos que en vez de tener propuestas lo único que les preocupa es desbancar al partido que está gobernando. Me parece que esto es un error. Los partidos que pretenden gobernar lo que tienen que hacer es trabajar un buen programa, entusiasmar a los votantes y una vez que consiguen gobernar desarrollar ese atractivo programa. Si su único plan es derrotar al partido que gobierna, una vez derrotado ¿qué van a hacer? ¿Qué programa tienen?

Está bien que apunten las carencias del partido rival, pero sobre todo lo que han de hacer es propuestas, programa político. Agradecería que no se viera en el mensaje de esta semana ideología política, que no la hay. De lo que escribo lo he visto en partidos políticos de unos y otros colores, y también lo he visto en empresas sin estrategia que parecen pollos descabezados cuyo único objetivo es descalificar a los competidores.

No. Cuanto mejor lo haga un competidor, mejor tendré que organizarme para salir adelante. Mejor tendré que ingeniármelas. Las empresas mejores son aquellas que tienen muy buenos competidores. Hasta el jueves que viene.

Coger el toro por los cuernos

noviembre 3, 2016 12 comentarios

EspañaParece que por fin en España tenemos presidente de gobierno. Pocos días antes de ser elegido, cuando ya se sabía que por fin se le iba a elegir y que podría gobernar muy precariamente y en minoría hizo unas afirmaciones preocupantes. Anunció que estaba “dispuesto a incidir en los temas que unen y aparcar los que nos separan”. Muy preocupante me parace esta actitud. En los temas en los que no hay discrepancia es muy fácil de ponerse de acuerdo. Lo que se le pide al presidente de gobierno es que trabaje en los que no hay consenso para lograr acuerdos.

¿Qué es lo que pretende hacer el nuevo gobierno? No tocar los asuntos complejos y esperar a tener una suficiente mayoría para entonces imponerlos. Volvemos a lo de siempre, en las siguiente elecciones se votará al partico dontrario que revocará lo legislado por el anterior e impondrá sus opciones, y así sucesivamente. El cuento de nunca acabar.

¿Por qué no se ponen por fin de acuerdo los partidos en los temas de vital importancia para el país? Ahora tienen la ocasión de oro para negociar cuando ninguno tiene fuerza suficiente para imponer y hay que pensar en ceder. Los partidos tienen que reflexionar ahora sobre cuales son los pocos puntos fundamentales que defender, y defenderlos hasta el final y en lo demás ceder.

Llega el momento de los grandes pactos duraderos. Pero me temo que no va a haber calidad política y humana para hacerlo. Que se va a seguir pensando en el cortoplacismo electoral y no en lo que es mejor para el país a largo plazo. Y mientras somos el país con más paro de Europa. El sistema educativo deja mucho que desear, y un montón de cosas que se podría aprovechar para abordar. Hasta el jueves que viene.

Castigar

Unión EuropeaSe ha hablado últimamente en la prensa de la posible multa de Bruselas a España por no haber cumplido con los objetivos del déficit marcados por la Unión Europea. Un montón de prestigiosos economistas españoles han salido al paso indicando que en este caso una multa-castigo sería inapropiada. Al final ayer se supo que no habrá tal multa.

Yo también estoy de acuerdo con todos estos economistas. Cuando hemos tenido una profunda recesión, no se puede esperar que nuestros ingresos y gastos estén equilibrados, o que registren un déficit muy moderado. Esto habría ahogado más nuestra economía y la crisis hubiera sido más larga y profunda de lo que ya lo fue.

Ya vendrán (están viniendo) épocas de vacas gordas, donde una mayor actividad económica generará mayor empleo y mayores beneficios empresariales, lo que dará lugar a una mayor recaudación de impuestos y a una disminución del déficit. Pero désenos tiempo para lograrlo.

Este hecho me da pie para hablar de los castigos. Las razones para imponer castigos pueden ser varias. Una es para defendernos de un malhechor. Una sociedad mete en la cárcel a un asesino para defenderse de él, para que no mate. Otra es para ayudar a mejorar. Unos padres castigan a un hijo que ha sacado malas notas a quedarse los sábados en casa a estudiar sin salir con los amigos, para que este hijo estudie, y para que vea que si no estudia no tendrá recompensa el fin de semana. Quizá así puede conseguirse que estudie (no sé si este es un método válido porque no trato con adolescentes, pero sirva simplemente el ejemplo)

Pero nunca un castigo debe imponerse por venganza. La venganza genera odio, malestar y represalias y no conduce a nada. “No me has obedecido, pues ahora verás” No se saca nada con esta actitud. Simplemente se gana una batalla pero se acaba perdiendo la guerra.

Volviendo al tema con que inicio el mensaje de esta semana, una posible multa-castigo de Bruselas a España me parece que no hubiera cumplido con ninguno de los requisitos que justifican un castigo. En agosto seguiré publicando cada jueves. Gracias por leerme.

Y yo ¿a quién voto este domingo?

elecciones al parlamentoTerminaba mi mensaje de la semana pasada diciendo que quizá esta semana hablaría de qué criterios utilizar para decidir a quién votar. Para los lectores de fuera de España, recordarles que este próximo domingo 26J los españoles volvemos a estar convocados a las urnas para elegir a los parlamentarios que eventualmente decidirán quién gobierna España.

Doy por sentado que es prácticamente imposible que haya un partico político con el que coincidamos cien por cien, y con el que no tuviéramos ninguna discrepancia. Si esto fuera así la decisión de a quién votar sería obvia.

Así pues un procedimiento para decidir el voto consiste en determinar, en primer lugar, cuáles son los dos o tres aspectos que para mí son absolutamente importantes y que quiero que el próximo gobierno los defienda a capa y espada. Escoge el partido que vaya a defender mejor esas cosas que a ti te parecen fundamentales. ¿Que en otras cosas de menor importancia discrepas un poco de ese partido? Natural, no vas a estar de acuerdo en todo. Si resulta que hubiera más de un partido que satisface esa condición, entonces entre esos partidos mira con cual te identificas más en asunto de importancia no tan capital.

Parece que es una simpleza el criterio que acabo de dar. Pero tomar buenas decisiones es saber aplicar principios sencillos. Si el proceso para tomar una decisión es complejo, muy posiblemente será erróneo.

Te das cuenta que en ningún momento he valorado a uno u otro partido. Lo tiene que valorar cada votante en función de aquellos aspectos que a cada uno nos parezcan importantes. Prefiero que este blog no sea un espacio de debate político –que podría serlo. Podríamos crear otro blog para debatir proyectos políticos.

Un último apunte antes de terminar. Creo fundamental que los que nos vayan a representar en el parlamento sean competentes, así que habría que exigirles algún tipo de cualificación: saber inglés, haber ejercido una profesión antes de dedicarse a la actividad política… No sé. Que sean competentes. Hasta el jueves que viene y feliz verbena de san Juan.

¡Qué difícil es ser coherente!

febrero 18, 2016 23 comentarios

incoherenciaAdmiro a las personas coherentes. Son los que mantienen sus argumentos tanto si le llevan a unas conclusiones que les benefician como si le llevan a conclusiones que les perjudican.

Cuando otros tardan mucho en hacer algo es que son lentos. Cuando tardo yo es que estoy muy ocupado. Cuando otros hacen algo que no se les había dicho, se están pasando. Cuando lo hago yo es que tengo iniciativa. Cuando otros mantienen sus posturas es que son tozudos. Cuando la mantengo yo es que soy una persona con convicciones. Cuando otros progresan es que tienen suerte. Cuando progreso yo es que trabajo duro.

Pasa en la actividad política, pero también en muchos otros ámbitos de la vida. Cuando un político está en la oposición suele decir que es catastrófico todo lo que está pasando por falta de liderazgo de los que están gobernando. En cuanto pasa a gobernar, el juicio sobre la misma situación cambia de repente y pasa a “no puede ser de otra manera”. ¡Qué difícil es ser coherente!

Es muy fácil, y de personas poco serias, utilizar unos argumentos cuyas conclusiones le favorecen, pero luego utilizar los argumentos contrarios para no llegar a conclusiones que les perjudican. Siempre se salen con la suya.

Una vez mantuve una desagradable conversación con una persona que mantenía en la misma conversación una cosa y su contraria, dependiendo si abordábamos un aspecto u otro del asunto que estábamos tratando. ¡Qué difícil es ser coherente! Hasta el jueves que viene

Mayorías absolutas

democraciaCuando un partido político gana unas elecciones con mayoría absoluta tiene la posibilidad gobernar como quiera y dictar las leyes que quiera pues posee un control total del parlamento. Si gobierna de modo que no tiene en cuenta lo que opinan los demás partidos y sus votantes, luego que no se queje si en las siguientes elecciones mucha gente, decepcionada, deja de votarle y pierde el poder que tenía.

En mi opinión, cuando un partido gana con mayoría absoluta, debe tener unos asuntos, pocos, que debe defender a capa y espada y utilizar para ello la mayoría que posee. Pero estos asuntos deben ser solo los que considera críticos de su programa de gobierno. Para  el resto de las cosas, la mayoría, debe atender a las opiniones del resto de los partidos, hacer concesiones, dejarles respirar. Ceder.

Con este modo de actuar, un partido puede seguir siendo fiel a sus principios, los asuntos que considera importantes los defiende, y además estará gobernando teniendo en cuenta los intereses de todos y no solo los suyos propios. La gente verá que es un gobierno flexible y dialogante y lo seguirá votando. Si por el contrario se aprovecha del poder que tiene en un momento dado para no dejar respirar a los que no piensan como ellos, entonces lo va a tener muy difícil en las siguientes elecciones.

¡Qué mal se administran en algunos países las mayorías absolutas! ¡Qué oportunidades perdidas de gobernar para todos! Y no estoy hablando de ningún país ni de ningún partido en concreto, sino de todos los que así actúan. Hasta el jueves que viene. Reconozco que me gustaría ser parlamentario o concejal.

Coherencia

políticaNo hay nada que desconcierte más de una persona que su falta de coherencia. Un profesor que a veces es cercano con sus alumnos y a veces adusto desorienta a sus alumnos. Un directivo que a veces es permisivo con los errores y a veces implacable desconcierta a su gente. Un conocido que sin saberse porqué a veces está de buen humor y a veces de malas pulgas acaba quedándose solo porque es intratable.

Cada uno es cómo es y debe aceptarse. Si no, si intenta comportarse cómo no es, resulta un ser falso y la gente lo rechaza. Tengo un amigo que es profesor de bachillerato. Es muy duro, y sus alumnos se apartan cuando se lo encuentran por el pasillo. Pero los alumnos saben a qué atenerse, le han cogido la medida y saben cómo tratarlo. Le tienen confianza y lo quieren mucho.

También me contaba un antiguo alumno de un jefe que tenía. Era iracundo de naturaleza y cuando algo no le gustaba lo mejor era desaparecer, y cuando alguien le caía mal, este alguien tenía poco futuro. Este directivo con frecuencia repartía sonrisas superficiales. Eran falsas. La gente lo sabía y le rehuía, me explicaba este alumno.

Coherencia. Y en concreto coherencia en política. Quizá esta sea la razón por la que se desconfía tanto de los políticos. Cambian de idea por cálculos electorales. Y coherencia de todo el mundo ante la actividad política. Uno puede escoger ser demócrata, o puede escoger no serlo. Pero si uno es demócrata ha de ser consecuente. Hay personas que se dicen demócratas y están contentas cuando gana su candidato, pero cuando pierden ponen el grito en el cielo ¡Cómo puede ser! Coherencia señores coherencia.

Os recuerdo que estoy llevando a cabo un experimento para intentar predecir los resultados de las elecciones de dentro de 10 días en España. Si todavía no has participado contesta esta encuesta.

ENCUESTA

Hasta el jueves que viene que expondré los resultados de esta encuesta.

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