A veces celebramos haber esquivado una crisis… pero ¿hemos aprendido algo o solo hemos confiado en la suerte?
En el post de esta semana reflexiono sobre la importancia de anticipar, detectar señales de alerta y prepararnos para lo que pueda venir.
En el mensaje de esta semana en mi blog hablo de alguna característica de las empresas innovadoras. En concreto hablo de que las empresas innovadoras no se construyen a base de control, sino de confianza. Para que las personas actúen con libertad —y sin miedo a equivocarse—, la organización debe dejar muy claro qué no se puede hacer. Espero que te parezca interesante. También anucio que el 20 de octubre en el IESE en Madrid daré una sesión sobre la inteligencia artificial en la toma de decisiones.
Esta semana reflexiono sobre un error común que cometemos al juzgar nuestras decisiones solo por cómo salieron. En este nuevo post explico por qué es clave distinguir entre un buen proceso de decisión y el azar en los resultados, y qué podemos hacer para tomar mejores decisiones en un entorno incierto.
En el mensaje de esta semana hablo de la necesidad por parte de las empresas de tener una buena estrategia de gestión de riesgos, lo que les permite llevar a cabo sus actividades con mayor seguridad. Lo dicho para la empresas también puede aplicarse a nivel individual, para prevenir situaciones negativas.
Las crisis económicas son inevitables. Lo que marca la diferencia es cómo nos preparamos antes de que lleguen. Crecer sin control en tiempos de bonanza puede pasar factura después. Reflexiono sobre por qué la moderación y la anticipación son claves para afrontar con éxito los ciclos económicos.
Mucha gente piensa que la empresa existe para maximizar beneficios. Creo que es un error. La finalidad de la empresa es servir bien a clientes concretos, y eso depende, en parte, del compromiso de su gente. Los beneficios llegan como consecuencia.
En este nuevo post de mi blog Toma de Decisiones reflexiono sobre tres elementos surgidos en una conversación reciente con directivos: claridad en los objetivos, buena información y creatividad en las posibles soluciones. La inteligencia artificial cambiará muchas cosas, pero decidir bien seguirá siendo una tarea del directivo.
Comparto en mi post de esta semana un nuevo libro que acabo de publicar, junto con dos coautoras, Nuria Chinchilla y Pilar García Lombardía: “Decidir bien Cómo nuestras decisiones configuran nuestro futuro”. El 23 de abril celebramos el día del libro. Es una buena ocasión para reflexionar sobre cómo nuestras decisiones configuran lo que somos. De esto es lo que tratamos en el libro y lo expongo en el mensaje de esta semana.
Para decidir bien necesitamos información, pero no toda información es útil. Buscar datos sin criterio puede llevarnos al autoengaño o a gastar recursos inútilmente. El verdadero reto está en saber qué información necesitamos y estar dispuestos a cuestionar nuestras propias ideas. Reflexiono sobre ello en el nuevo post.