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Posts Tagged ‘Amistad’

Soy egoista

selfishIntento ser lo más egoísta posible y a mis alumnos les aconsejo lo mismo. Ser egoísta. Invertir en uno mismo. Intentar ser lo mejor posible. ¿Y qué es intentar ser lo mejor posible? Preocuparse por ser cada vez mejor persona. Esforzarse por mejorar en todas las virtudes. Ser cada vez más generoso. Ser más trabajador. Ser más leal a los compromisos a los que te debes. Esto es lo que entiendo por ser egoísta y es lo que aconsejo a todo el mundo, y por supuesto a mis alumnos, que me miran con ojos como platos cuando hablo de esto en clase.

Sí, quiero que las personas que trato sean muy egoístas: que se esfuercen por ser buenas personas: que tengan virtudes. Así sabré que no me van a engañar. Que se van a preocupar por mí. Que me puedo fiar de ellas. Que van a estar a mi lado cuando las necesite, que por supuesto voy a estar con ellas cuando me necesiten. Que puedan confiar en mí.

Programa de vida adquirir y mejorar en las virtudes. Cada vez se es mejor persona. Cada vez es más fácil establecer relaciones de amistad. Pero amistad amistad, no oportunistas.

Uno puede pensar que el programa de adquirir virtudes es muy costoso y que por lo tanto no merece la pena. Nada de eso. No es ni necesario ni posible alcanzar el más alto grado de virtud en todas las virtudes. Se puede ir poco a poco. Cada uno a su ritmo. Así, también lo explico a mis alumnos, se puede llegar muy lejos. Ánimo y a invertir en ti. Hasta la semana que viene, que quizá hable de un libro que he escrito y que en un par de meses saldrá a la venta.

Repensar la actividad económica

dineroEl tema de esta semana me lo sugiere un buen amigo al que conocí hace 35 años en una butifarrada. Desde siempre he defendido que la finalidad de la actividad empresarial no debería ser  maximizar los beneficios y ganar cuanto más dinero mejor, sino ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad real de las personas. Hace años se me miraba como si fuera un marciano cuando defendía estas ideas.

Últimamente cada vez es mayor el número de personas, académicos, hombres de empresa y público en general que habla de establecer unos nuevos fundamentos de la actividad empresarial y de la actividad financiera. En definitiva volver a pensar cuál debería ser la finalidad de una empresa y de la actividad económica.

Por vía experimental se ha visto que ir a ganar cuanto más dinero mejor ha conducido a quiebras de empresas, a un alarmante aumento del paro y a una mayor desconfianza entre unos y otros. Algo falla. Y lo que falla es pensar en la falacia de que lo que mueve a la gente es el dinero. Falso. Cuánta gente dedica su tiempo en actividades de ayuda social sin contraprestación económica. Cuánta gente colabora anónimamente en wikipedia, foros de ayuda técnica, etc. poniendo desinteresadamente su conocimiento al servicio de todo el mundo. Cuantas veces hacemos un favor por la simple razón de ayudar a alguien que lo necesita en un momento dado.

Lector del blog, si quieres vivir una vida humana no caigas en la trampa de actuar pensando que lo único que importa es el beneficio económico o el bienestar. La dimensión económica es solo una de las diversas dimensiones que tiene nuestra vida. Las relaciones humanas desinteresadas, la amistad, son fuentes de plenitud vital a nivel individual con repercusiones muy positivas a nivel social. Hasta el jueves que viene, y los que salgáis a la carretera estos días, prudencia en la conducción.

¿Tienes en cuenta a los demás en tus decisiones?

egoismoTomamos decisiones para conseguir cosas o resolver problemas. Las personas que se centran en conseguir esas cosas o resolver esos problemas suelen cometer el error de pensar que el objetivo de la decisión es conseguir eso que se pretende.

El objetivo de toda decisión debe ser conseguir eso que se pretende pero no generando un problema mayor en el futuro. En cambio si además de tener en cuenta el objetivo que pretendemos cuando tomamos una decisión, tenemos también en cuenta qué va a pasar en el futuro, tomaremos mejores decisiones.

En concreto, cuando nos planteamos hacer algo tenemos que ver como afecta a otras personas eso que vamos a hacer. Si no lo tenemos en cuenta poco a poco esas personas nos irán dando la espalda y cada vez estaremos más solos cuando intentemos conseguir algo.

Por el contrario si al tomar decisiones tenemos en cuenta como afectan nuestras acciones a los demás, será más fácil que los demás se percaten que los valoramos. Esto tiene dos consecuencias. La primera, que será más fácil que los demás cuando actúen piensen cómo nos afectan a nosotros sus decisiones, lo cual nos facilitará la vida. La segunda consecuencia es que se desarrollará la amistad entre unos y otros. Y no podemos olvidar que la dimensión afectiva es una dimensión importante en la vida de las personas. Qué lástima dan las personas que no son queridas porque no quieren a nadie. Qué amargadas viven, sin darse cuenta que ellas mismas son la causa de su amargura.

Esto explica que haya ambientes de trabajo donde se está muy a gusto y se trabaja con entusiasmo: el jefe tiene en cuenta a su gente y los empleados se sienten valorados. En cambio otros ambientes de trabajo pueden llegar a ser muy hostiles. Las  personas son valoradas como si fueran ladrillos.

Por deformación profesional, con cada persona que trato, siempre intento indagar cuánto me tiene en cuenta cuando toma decisiones que me afectan. Cuánto le importo. Cuánto me quiere. Hasta el jueves que viene y gracias por los comentarios y la difusión que hacéis de este blog.

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