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¿Tienes en cuenta a los demás en tus decisiones?

egoismoTomamos decisiones para conseguir cosas o resolver problemas. Las personas que se centran en conseguir esas cosas o resolver esos problemas suelen cometer el error de pensar que el objetivo de la decisión es conseguir eso que se pretende.

El objetivo de toda decisión debe ser conseguir eso que se pretende pero no generando un problema mayor en el futuro. En cambio si además de tener en cuenta el objetivo que pretendemos cuando tomamos una decisión, tenemos también en cuenta qué va a pasar en el futuro, tomaremos mejores decisiones.

En concreto, cuando nos planteamos hacer algo tenemos que ver como afecta a otras personas eso que vamos a hacer. Si no lo tenemos en cuenta poco a poco esas personas nos irán dando la espalda y cada vez estaremos más solos cuando intentemos conseguir algo.

Por el contrario si al tomar decisiones tenemos en cuenta como afectan nuestras acciones a los demás, será más fácil que los demás se percaten que los valoramos. Esto tiene dos consecuencias. La primera, que será más fácil que los demás cuando actúen piensen cómo nos afectan a nosotros sus decisiones, lo cual nos facilitará la vida. La segunda consecuencia es que se desarrollará la amistad entre unos y otros. Y no podemos olvidar que la dimensión afectiva es una dimensión importante en la vida de las personas. Qué lástima dan las personas que no son queridas porque no quieren a nadie. Qué amargadas viven, sin darse cuenta que ellas mismas son la causa de su amargura.

Esto explica que haya ambientes de trabajo donde se está muy a gusto y se trabaja con entusiasmo: el jefe tiene en cuenta a su gente y los empleados se sienten valorados. En cambio otros ambientes de trabajo pueden llegar a ser muy hostiles. Las  personas son valoradas como si fueran ladrillos.

Por deformación profesional, con cada persona que trato, siempre intento indagar cuánto me tiene en cuenta cuando toma decisiones que me afectan. Cuánto le importo. Cuánto me quiere. Hasta el jueves que viene y gracias por los comentarios y la difusión que hacéis de este blog.

  1. mayo 23, 2013 en 7:56 am

    Totalmente de acuerdo… tan simple como lo que dices!. Como dijo James Bailey (1847-1906, creador del circo moderno): “la simplicidad es el primer paso de la naturaleza, y el último del arte”.
    Gracias Miguel Angel y un cordial saludo a todxs.

    • mayo 23, 2013 en 1:06 pm

      De nada Albert, me alegro que te haya gustado el mensaje.
      Saludos,
      Miguel Angel

  2. mayo 23, 2013 en 9:02 am

    En estas mismas reflexiones sobre la importancia y el querer a los demás ando yo también estos días, Miguel.

    Las casualidades no existen, así que espero que las olitas nuestras formen un tsunami que arrase lo que va campando por ahí: la falta de valoración y el no pensar en las consecuencias que nuestras decisiones tienen para los demás .

    ¡Hasta otro rato! Maite Inglés

    • mayo 23, 2013 en 1:08 pm

      Efectivamente Maite, intentemos actuar de esta manera y algo cambiará. Muchas gracias. ¿Eres antigua alumna del IESE ?¿Te he dado clase? Sé que has comentado en otros mensajes del blog, pero ahora no te sitúo.
      Saludos,
      Miguel Angel

  3. Jordi Calbet
    mayo 23, 2013 en 9:04 am

    Buenos días Miguel Angel. No puedo estar más de acuerdo contigo. Intentar hacer algo o resolver un problema sin tener en cuenta a los demás es como jugar al ajedrez pensando exclusivamente en tu siguiente jugada: podràs comer alguna pieza pero perderás la partida casi con total seguridad.

  4. Jaime Castillo
    mayo 23, 2013 en 10:12 am

    Elisabeth Lukas, discípula de Viktor Frankl, dice en uno de sus libros que las acciones, decisiones o metas tienen sentido si: albergan la oportunidad sobresaliente de que se produzca algo bueno, contemplan también el bienestar de los demás, están libres de motivación egoísta, son absolutamente concretas en el aquí y ahora, no exigen ni permiten demasiado, son susceptibles de consenso con el prójimo experimentado, y procuran a uno la fuerza de desearlas.

    Lo que expones en el texto que hoy nos regalas cumple con estos requisitos. Gracias.

    Por cierto, me ha encantado la viñeta de la cama.

    • mayo 23, 2013 en 1:13 pm

      Me alegro Jaime que el mensaje tenga todas esas características.
      Muchas gracias y saludos,
      Miguel Angel

  5. Cayetano
    mayo 23, 2013 en 9:31 pm

    Como me decía mi padre desde bien pequeño: ” si todos pensamos en los demás en vez de en nosotros mismos, tendríamos muchas personas pensando en nosotros en vez de sólo una”

  6. Jose Luis Soraluz
    mayo 23, 2013 en 9:58 pm

    Genial manera de resumir las ideas principales de la teoria de Juan Antonio Perez Lopez. Gran Maestro

    • mayo 24, 2013 en 12:51 pm

      José Luis, ¿conociste a Juan Antonio? ¿fuiste alumno suyo? Yo aprendí mucho de él, aunque ya tuviera el accidente mortal hace 17 años sus ideas se están difundiendo cada vez más.
      Un abrazo,
      Miguel Angel

  7. Anónimo
    mayo 23, 2013 en 11:00 pm

    Lástima que haya tan poca práctica de ello. Totalmente de acuerdo contigo.

    • mayo 24, 2013 en 12:53 pm

      Pues practiquémoslacada uno de nosotros y ya habrá más gente. Además viviremos mejor si la prcticamos.
      Muchas gracias Anónimo, Pero, dinos quien eres,
      Un saludos,
      Miguel Angel

  8. mayo 24, 2013 en 6:59 am

    Perfecta entrada
    Una lástima que no nos demos cuenta que el preocuparnos por los demás a la larga es más beneficioso para nosotros. Nos quedamos en la consecuencia cortoplacista de nuestra decisión (como en la viñeta,tener toda la manta para nosotros) sin tener en cuenta el daño a las otras personas, ni las consecuencias qué supondrán para mi en el futuro.

    • mayo 24, 2013 en 12:55 pm

      Perfecta, perfecta ¿¿?? Pocas cosas hay perfectas pero bueno, muy agradecido. Pero el mensaje de esta semana requiere una puntualización: no hay que actuar de esta manera porque nos vaya a ir mejor, sino porque hay que pensar en los demás, y de paso, como consecuencia de actuar de esta manera nos irá mejor. Pero efectivamente. Gracias PAblo por tu aportación,
      Un abrazo,
      Miguel Angel

  9. Jesús J. de Felipe
    mayo 24, 2013 en 4:31 pm

    Llama la atención el que reflexionemos sobre actitudes éticas y morales valorando su utilidad práctica fuera o además de su propia categoría. “Piensa en los demás y tomarás mejores decisiones”. “Piensa en tí mismo y estarás solo, amargado y tus decisiones serán erróneas”.

    A la toma de decisiones deberíamos ya ir “moralizados” desde casa, o desde el ámbito donde cada uno lo estime conveniente. Y al otro se le debe presuponer su ” moralidad o ética “.

    • mayo 27, 2013 en 1:34 pm

      Gracias Jesús, tocas un tema muy delicado. Estoy de acuerdo con tus apreciaciones. De hecho mira lo que le contesto a Pablosastre un poco más arriba.
      ¿De todas formas, te parece poco noble el tomar mejores decisiones? ¿No te parece que es un objetivo legítimo a conseguir?
      ¿Y qué pasa con el que no vaya ya moralizado? A lo mejor este post está escrito para él.
      Por otro lado el “otro” tendrá su “moralidad o ética”, pero ¿Y si su moralidad le dice que se puede robar?
      Yo no me fío nada de las “moralidades” a la carta. La moralidad es objetiva. Hay cosas que están objetivamente bien y cosas que están objetivamente mal.
      Gracias por tu comentario y un abrazo,
      Miguel Angel

  10. Javier Rospigliosi
    mayo 27, 2013 en 4:36 pm

    Si la valoración de las acciones se hace a nivel de esencia: eficacia, atractividad y unidad, la última es la que debe primar. Pero por encima de todas ellas está la libertad personal que por ello debe ser priorizada y casi siempre se decide al revés: pensando en cómo responderá el otro para convenirse a mis deseos, que rebaja todo lo sentido y pensado a nivel de la eficacia y punto.

    • mayo 29, 2013 en 10:38 am

      Veo Javier que recuerdas muy bien todo lo que hablabamos en el IESE y en el doctorado. Muchas gracias
      Saludos,
      Miguel Angel

  11. Silvia Carolina Martino
    mayo 28, 2013 en 3:50 am

    Me parece interesante el rumbo que fueron tomando los comentarios y repuestas del Prof. Miguel Angel.
    Cuando leí el artículo, efectivamente si quienes tomamos decisiones sobre y quienes toman decisiones que nos afectan nos tuvieran en cuenta y nosotras a quienes nos toca liderar, hay bastantes cosas que se resolverían. Parece más sencillo decidir sin más, pero a poco de pasar un tiempo si estas decisiones no se han tomado con un sentido más abarcativo, inclusivo, etc. Esas decisiones son pobres, y muchas veces no son efectivas y sin dudas es dificil que sean sostenibles en el tiempo. Cuando nos esforzamos por tomar decisiones pensando en los demás es posible que sean decisiones que nos conduzcan a una mayor unidad en la organización, unidad que forja una sostenibilidad en nuestras companias. Simplemente si miro lo que nos está sucediendo en el mundo, es obvio que muchos han decidido pensando en su bolsillo y en muchas casos, quitando del bolsillo a otros. Lo que nos sucede, los niveles de desempleo, pobreza, etc. no son más que un cúmulo de decisiones mezquinas y envilecidas por comportamientos poco loables. Pero esto no se da de un día para el otro………..se va cediendo de a poco. Los otros nos ayudan a ver matices, aristas, perspectivas, oportunidades y errores.

  12. Caba Robletto
    mayo 28, 2013 en 12:55 pm

    La decisión si es compartida, ofrece más perspectiva de éxito, si bien esa decisión final, recae en una única persona. Por esa razón, cuando es exitosa debe compartirse y cuando tiende al “colapso” debe asumirse en primera persona. Ejemplo: Los entrenadores deportivos son una de tantas muestras; de todas formas, de lo que realmente comentamos en este escrito se encuentra la nobleza del individuo, un Don asociado a la espiritualidad.

    Gracias por la atención, abrazos a todos, Ramón.

    • mayo 29, 2013 en 10:40 am

      Gracias Ramón por tu comentario. Efectivamente, las decisiones tomadas desde varias perspectivas tienen más probabilidades de éxito.
      Saludos,
      Miguel Angel

  13. junio 12, 2013 en 9:15 am

    Pero tener a los demas en cuenta, tampoco implica para mi que las empresas se conviertan en Country Clubs, o que se adopten decisiones de forma democratica. Amenudo tras escuchar genuinamente a las personas afectadas por una decisión hay que actuar….

    • junio 12, 2013 en 11:09 am

      En absoluto Josetxo, tener en cuenta a los demás es ser consciente de cómo les afectas las decisiones que tú tienes.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

  14. SILAVANA RUIZ ARDULA
    febrero 18, 2017 en 8:16 pm

    GRACIAS ME AYUDO PARA MI TAREA

  15. Anónimo
    julio 30, 2017 en 11:01 pm

    jajaja

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