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Posts Tagged ‘capacidades’

Capacidades dinámicas

Durante mucho tiempo se ha hablado en la empresa de la planificación estratégica, que grosso modo significa decidir a donde quiere llegar la empresa en un determinado plazo de tiempo y decidir qué se va a hacer para llegar hasta allí. En función de los recursos y las capacidades de la empresa, de las oportunidades que tenía delante y del entorno económico en que se movía la estrategia era una u otra. Las empresas planificaban su estrategia a 3 o 5 años vista, y cada año la revisaban y la ponían al día.

La planificación estratégica era suficiente en las épocas en las que había estabilidad, o en las que los cambios eran muy lentos y más o menos predecibles. Pero en las últimas dos décadas los tiempos se han vuelto turbulentos y lo que se planifica hoy mañana ya no sirve.

Los tiempos están turbulentos. En las últimas dos décadas ha aparecido el terrorismo islámico, una crisis financiera y económica de magnitud que nadie se imaginaba, y que casi se lleva el euro por delante. Una pandemia realmente global y ahora una guerra con impacto en el mundo entero.

Mañana no se sabe lo que pasará ¿Significa esto que la planificación estratégica es ahora inútil? No. Hay que seguir planificando, pero sabiendo que esos planes hay que adaptarlos continuamente. Han de ser planes flexibles y adaptables a las situaciones cambiantes. Si para llevar a cabo los planes hace unas décadas, las empresas necesitaban unas capacidades, lo que se necesita ahora son capacidades dinámicas, es decir la capacidad de construir nuevas capacidades una y otra vez para atender las continuamente cambiantes situaciones.

Las empresas que saben hacer cosas pero no aprenden a aprender tendrán dificultades. Las empresas que saldrán adelante son aquellas con la capacidad de construir en cada momento las capacidades necesarias en las circunstancias cambiantes. Son lo que se llaman capacidades dinámicas. Hasta el jueves que viene.

Más sobre educación

febrero 4, 2021 12 comments

Hablaba la semana pasada de lo importante que es la actividad docente a nivel primaria, secundaria e infantil. Hoy voy a centrarme brevemente en dar mi opinión sobre los contenidos de esa actividad. Cierto que se me ha encendido la luz de hablar sobre esto al ver un video sobre este tema. Video que podéis encontrar al final del mensaje. Es una conferencia reciente de Alfonso Aguiló.

La educación, la actividad formativa debe, evidentemente contener aspectos técnicos. Los estudiantes deben aprender matemáticas, idiomas, informática, etc. Sin eso poco lejos llegarán. Pero no se puede descuidar la formación en dimensiones que no se estudian en los libros. Formarse en su dimensión de persona. Capacidad, en sus actuaciones, de tener en cuenta a los demás. Apertura mental para respetar opiniones diversas. Capacidad de cambiar de opinión cuando uno de se cuenta que hay opciones mejores sin aferrarse testarudamente a una opinión inicial. Capacidad de darse cuenta de que puede haber opciones mejores a las que inicialmente tenemos. Comprender los puntos de vista de los demás.

Todo este tipo de aspectos más allá de los conocimientos técnicos son muy importantes para saber conducirse bien en la vida. Estos aspectos requieren por parte de los educadores fomentar en los alumnos la capacidad de razonar sobre las consecuencias de sus actitudes y decisiones, así como de adquirir las virtudes para poder desarrollar esas capacidades. Entender que una cosa es buena es una cosa, y ponerla en práctica es otra muy distinta. Son las virtudes las que me permiten poner en práctica eso que entiendo que es bueno.

Recomiendo ver este video que os dejo, que va mucho más allá de lo que digo en este mensaje. Hasta el jueves que viene.

La toma de decisiones, cuestión de proceso

diciembre 5, 2019 Leave a comment

decidirTomamos decisiones porque queremos conseguir algún objetivo. Por tanto, mucha gente piensa que si hemos logrado el objetivo la decisión fue correcta y si no lo hemos logrado fue una mala decisión. Nada más erróneo. Si esto fuera así nunca podríamos saber si una decisión nuestra es correcta o no hasta después de haberla tomado. Pero para entonces ya es demasiado tarde. Ya la hemos tomado.

No, una decisión es correcta o no dependiendo si el proceso que hemos seguido para decidir es un proceso adecuado. Y esto sí que se puede saber de antemano, aunque no es mucha la gente que le presta atención a esto.

Por otro lado, no hay ninguna fórmula que nos asegure que el proceso es correcto o no. Hay muchas cosas que pueden hacer descarrilar un proceso de toma de decisiones. Del mismo modo que no hay ninguna fórmula para hacer una operación de corazón. La operación puede fallar por muchos motivos, y hasta el más experimentado cirujano no puede asegurar de antemano que todo va a ir bien.

En el mensaje de esta semana voy a dar una pequeña idea para mejorar nuestras decisiones. Si tomamos una decisión es porque queremos pasar de nuestro estado actual a otro mejor, por lo tanto, hay una brecha o “gap” entre nuestra situación actual y la situación que queremos conseguir.

Tenemos que aclararnos si esta brecha es de falta de falta de capacidades o de falta de oportunidades. Si es que no tenemos las capacidades para conseguir lo que queremos o si lo que pasa es que tenemos las capacidades, pero no tenemos las oportunidades para conseguirlo.

Si lo que nos falta son capacidades, lo que tenemos que hacer es conseguirlas. Entrenarnos, cualificarnos. Si lo que nos faltan son oportunidades para aplicar esas capacidades que no tenemos, lo que hemos de centrarnos es en crear esas oportunidades. Buscar nuevos modos de aplicar nuestras capacidades para conseguir lo que queremos.

Muy genérico es el mensaje de esta semana, pero nos puede ayudar para saber qué es lo que nos falta y aplicarnos a conseguirlo. Cuando confluyen las capacidades con las oportunidades llega el logro de los objetivos. Hasta el jueves que viene. Os dejo un vídeo de una entrevista que me hicieron hace unos días.

Para ser eficaz

febrero 8, 2018 9 comments

capacidadesMuy sencillo lo que voy a comentar esta semana. Muy sencillo pero muchas veces no se cae en la cuenta. Para que una persona sea eficaz en una organización hacen falta tres cosas: Saber, querer y poder. Capacidad, motivación y organización.

Saber. Que esté cualificada para llevar a cabo lo que tiene que hacer. Un profesor que no comunica, nunca será eficaz en el aula. Un dentista que solo sabe usar las tenazas mejor que no ejerza. Hay que saber hacer lo que se requiere que hagas. Si no no serás eficaz. El saber tiene que ver con la capacidad.

Querer. No basta con saber hacer algo, hay que querer hacerlo. Si se me pide que haga algo y no quiero hacerlo no lo haré. Y si me amenazan con echarme o con sancionarme, lo haré, pero no pondré todo el esfuerzo e ilusión que se requiere para que la cosa salga muy bien. El querer tiene que ver con la motivación.

Poder. Finalmente, supuesto que uno sabe y quiere hacer lo que tiene que hacer, si no se le dan los medios para hacerlo no lo podrá hacer. Si a un cirujano no se le asigna un quirófano o no se le asigna un anestesista, mal podrá operar. De poco sirve su capacidad y su buena voluntad. El poder tiene que ver con la organización. Que las cosas estén organizadas de modo que uno pueda hacer lo que tiene que hacer.

Saber, querer y poder. Capacidad, motivación y organización. Hacen falta las tres cosas. La ausencia de una de ellas hace fracasar la eficacia. No se puede compensar con una mayor dosis en las otras dos. Si uno no está capacitado, mejor que no esté motivado. No hay nada peor que un incompetente motivado

De todo esto se puede profundizar más en el libro La casa de la eficacia de Pablo Maella. Con quien frecuentemente mantengo interesantísimas conversaciones. Saludos y hasta la semana que viene.

Capacidades y Competencias

octubre 29, 2015 8 comments

empleoSegún unos estudios, las personas que ocupan un puesto en el trabajo que está por encima de sus capacidades suelen estar muy satisfechas en el trabajo. En cambio las personas que tienen unas capacidades superiores a las que requiere el puesto que desempeñan muestran una mayor frustración. El término medio está en las personas que tienen un puesto de trabajo acorde a las capacidades que tienen. Estas últimas no están frustradas y tienen una satisfacción normal.

Si una persona está subempleada, es decir, si ocupa un puesto de trabajo por debajo de sus capacidades, puede ser porque dada la precariedad laboral actual, haya tenido que aceptarlo. No le quedaba otro remedio. Pero también puede ser porque su jefe sea incapaz de ver que esta persona está capacitada para adquirir mayores responsabilidades dentro de la organización.

En cambio, cuando una persona ocupa un puesto por encima de sus posibilidades, la culpa es siempre del jefe. ¿No se da cuenta este jefe que esta persona no vale para esto? ¿Qué tipo de jefe es este? Este sobrevalorado profesional suele exasperar a la gente que trabaja con él. Estos tienen que cubrir sus deficiencias, y se frustran al ver que los jefes no se enteran de las carencias de esta persona y lo siguen manteniendo en un puesto que le viene grande.

Si diriges personas, debes enterarte cómo son y qué hacen y ponerles en el puesto que sea más adecuado en la organización.

Hasta el jueves que viene. Disfruté mucho dando la sesión de continuidad a los antiguos alumnos del IESE, hace tres semanas en Madrid y la semana pasada en Barcelona. Casi tanto como estoy disfrutando las clases que estoy dando ahora.

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