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Principio de concreción inoportuna (II)

febrero 20, 2020 5 comentarios

KPILeí la semana pasada en el periódico que, según una agencia de ratings, el impacto del “coronavirus” procedente de Wuham en la economía española será de una reducción de una décima y media en el PIB español. Menuda tontería. Nadie sabe cuánto va a durar esta epidemia. Si dura 4 meses el impacto en las economías será doble que si dura 2 meses, y si dura todo un año, dicho impacto será el triple, aproximadamente, que si dura 3 meses. Total, que como no se sabe la duración de esta crisis, no se puede saber su impacto económico.

Es lo que Juan Antonio Pérez López llamaba el principio de concreción inoportuna. Cuando una cosa es ambigua, si le ponemos un número ya nos quedamos tranquilos. Ya sabemos a qué atenernos. No importa cual sea el método por el que obtenemos este número.

Les pasa a los directivos. En cuanto tienen un indicador ya se quedan tranquilos, sin pararse a pensar mucho en qué es lo que indica ese indicador. Muchas veces los indicadores, también llamados métricas, pretenden medir cosas que no son medibles. En mis clases pongo un ejemplo que hace reír a los alumnos. Les pregunto ¿qué significa que lo que te quiere tu mujer (o marido) es 7,3? Cuanto quiere una persona a otra, el grado de amistad, es una cosa que no es medible. No es cuantificable. Que no sea medible no significa que no se pueda evaluar. Mi marido/mujer me quiere más, o menos, que hace unos meses. Nuestra relación está mejorando, o se está deteriorando. Esto es evaluar. Pero dirigir evaluando es mucho más difícil que dirigir con números.

Pero intentar cuantificar algo que no es medible es equivocarse de raíz. Lo que pasa es que, si tenemos algo cuantificado, aunque sea mal, nos da seguridad. Pero no nos paramos a pensar que esa cuantificación no significa nada. Es el principio de concreción inoportuna del que hablaba antes. El impacto del virus del que hablábamos, se podrá medir. Pero ahora no se puede saber cuál va a ser ese impacto. Hasta el jueves que viene. Por cierto, el jueves 12 de marzo daré una sesión para antiguos alumnos en el IESE en Barcelona. Pero estáis invitados los lectores del blog. Los antiguos alumnos os podeis incribir aquí y los que no lo sois, podéis hacerlo aquí. El tema de la sesión es “Toma de Decisiones en Entornos VUCA”

Cosas nuevas

tendenciasEstas navidades he estado leyendo un libro que ya había leído cuando se publicó a principios de los años 90. Se trata de “Hacia el Siglo XXI” de Paul Kennedy. El libro habla de las tendencias que se avecinaban para los inicios del siglo en que ahora nos encontramos. Hablaba de cambios demográficos. De la tensión inmigratoria del norte de África al sur de Europa. Del auge de China, etc. Cuando lo leí entonces me pareció curioso, pues salvo las tendencias demográficas, nada hacía pensar que pudiera producirse lo que el libro apuntaba. También hay que decir que en el libro no se nombraba internet. No existía

He vuelto a leer el libro, decía, porque efectivamente fue premonitorio. Europa envejece y sufre un declive demográfico. Desde el norte de África, al igual que desde Asia y Sudamérica están llegando oleadas de inmigrantes a todo el occidente. China se está erigiendo como una potencia económica y política. Y esto no ha hecho más que empezar.

¿Qué nos deparan las próximas décadas? Hasta ahora en el mundo solo pintaba la cultura occidental. De 1000 millones de personas que vivíamos en el mundo desarrollado, en el occidente, en pocas décadas vamos a ser 5.000 millones. China ya cuenta, y mucho, en el mundo. La inmigración con sus tasas de natalidad va a hacer cambiar el entorno social y cultural de muchos países.

Nos esperan grandes cambios. Lo que pronosticaba Paul Kennedy, y que no se veía por ninguna parte, ya está aquí. Con los cambios vienen las oportunidades de aprendizaje, unos de otros, y vienen oportunidades de enriquecernos con nuevas experiencias. El mundo occidental tiene las de perder, por las bajas tasas de natalidad con el correspondiente envejecimiento de la población. Apasionante el futuro que nos espera y que en cierta medida un poco de vértigo. Aprovechemos y aprendamos de las cosas nuevas que se avecinan. Feliz año nuevo y feliz década de los 20.

Shenzhen, el Silicon Valley de China

noviembre 8, 2018 7 comentarios

chinaEscribo el mensaje de esta semana desde Hong Kong, donde cada año acudo una semana para dar clase de Toma de Decisiones en la escuela de negocios de la Hong Kong University of Science and Technology. Y voy a hablar de la ciudad de Shenzhen, que es la ciudad que uno se encuentra justo cuando sale de Hong Kong y entra en China continental.

A Shenzhen y sus alrededores se le está llamando el Silicon Valley de China. Hace 40 años Shenzhen era una pequeña ciudad de pescadores de apenas 20.000 habitantes con casas de un piso en los márgenes de un río. Actualmente es una ciudad de más de 13 millones de habitantes, sede de las más importantes empresas asiáticas puestas en marcha en los últimos 20 años. Shenzhen es la tercera ciudad de china, y, después de Jakarta, en Indonesia, es la segunda ciudad del mundo que más está creciendo.

En Shenzhen se fundaron la operadora de telecomunicaciones Huawei, Tencent, proveedora de servicios de internet, la empresa de robots líder mundial UBTech. Allí se sitúa la principal fábrica de componentes electrónicos Foxconn. En 1980 fue declarada por el gobierno chino como Zona Económica Especial, y de allí le vino el gran desarrollo económico posterior.

¿A dónde voy con el mensaje de hoy? Pues a mostrar que una decidida y organizada planificación de política económica por los correspondientes responsables puede hacer maravillas en el lugar donde se aplican. El ejemplo lo tenemos en Shenzhen. El desarrollo económico se puede planificar, que no significa controlar, sino dar las facilidades suficientes para que pueda llevarse a cabo en beneficio de todos.

Los responsables políticos tienen el poder y la capacidad de organizar las cosas, pero quizá no sean especialistas en saber qué es lo que hay que hacer, cómo organizar las cosas. Pero pueden asesorarse de profesionales qué sí que tienen ideas de cómo hacerlo, dejarse aconsejar y promover políticas de desarrollo.

Un buen ejemplo lo tenemos en todo lo que está haciendo el ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat, segunda ciudad de Catalunya, adosada a Barcelona, que con acierto está promocionando la actividad económica en su zona de influencia. L’H ha pasado de ser la ciudad de aluvión de los años 60 y 70 a una ciudad de gran dinamismo económico. Es una ciudad que está sabiendo aprovechar muy bien las oportunidades. Hasta el jueves que viene.

El gran engaño

natalidadDesde los años setenta, hace cuatro o cinco décadas, hay una campaña antinatalista en todo el mundo. Que si somos muchos, que si la tierra no puede soportar a tanta gente, que si no sé qué. China prohibió a las familias tener más de un hijo. En España desde mediados de los setenta la natalidad se ha ido reduciendo a niveles mínimos.

Resultado, las generaciones de los que tenemos más de 50 años son numerosísimas, el baby boom, mientras que las de menores de 40 son exiguas. Implicación, que en las décadas venideras la muy limitada población activa no va a tener manera de pagar las pensiones ni la sanidad del creciente número de ancianos. China empezó hace unos años quitando la política de un hijo y esta semana he leído que va a gravar con un impuesto especial a las familias que tengan menos de dos hijos.

Gran estafa esta política antinatalista. En España ya llegamos demasiado tarde. No van a ser suficientes las políticas que incentiven la natalidad. Políticas que por otro lado no están en la agenda de nadie con posibilidades de proponerlas. La única solución es que nos vengan muchos inmigrantes.

Ante mi propuesta de que entren muchos inmigrantes alguien se llevará las manos a la cabeza: “¿Así que vamos a tener que pagar la educación y la sanidad de los que vengan de fuera? De ninguna manera”. Pues no, son precisamente estos trabajadores que vengan de fuera los que con su trabajo van a pagar la sanidad de los que aquí estamos. Como no vengan, dentro de unos años cada tres trabajadores tendrán que mantener a 2 ancianos. Insostenible. Bienvenidos los inmigrantes.

Por supuesto que no estoy pretendiendo que crucen en patera miles de personas cada día. Eso es inhumano. Tampoco apruebo los asaltos a vallas ni actos ilegales. Estoy diciendo que solo si vienen a nuestro país gente de otros lugares podremos salir adelante. Vaticino y deseo que España pase en cinco años de los 46,5 millones de habitantes que somos ahora a los 50 millones. Si no tendremos un problema. Gran engaño las políticas antinatalistas de los últimos 50 años.

inmigración

¿Incertidumbre en España?

moción de censuraHe estado una semana fuera de España y me han llegado ecos de la moción de censura que el partido de la oposición va a presentar al actual presidente del gobierno. Para los de fuera de España, esto es una propuesta para votar en el parlamento la retirada del actual presidente y elección de uno nuevo.

Una moción de censura puede progresar o fracasar. No se sabe. Pero lo que me ha sorprendido al regresar a España el lunes son los catastrofistas titulares de los periódicos. Que si esta crisis política va a generar incertidumbre económica y por lo tanto va a haber un frenazo en nuestra economía, que si la bolsa baja, que si sube, y un montón de agoreras noticias.

Llevo años estudiando y cuantificando mensualmente la incertidumbre económica en España. En concreto desde el año 2010 en el IESE me encargo de dirigir el equipo que elabora el Índice IESE de Incertidumbre Económica (I3E). Y lo que hemos observado una y otra vez es que las muchas crisis políticas que ha habido en España en los últimos 5 años no han afectado para nada ni a la incertidumbre económica ni a la actividad económica.

Estuvimos un año con gobierno interino en España, con un ganador de las elecciones que declinó presentarse a presidir el gobierno por no contar con suficientes apoyos. Un líder de la oposición que se presenta a ser investido presidente y fracasa. Una repetición de elecciones que no hace cambiar nada. Unas elecciones catalanas en las que el cabeza de lista del partido ganador es obligado, por los miembros de un partido minoritario, a retirarse. Una declaración unilateral (simbólica o no) de independencia de Catalunya, con miembros del gobierno huidos o encarcelados.

Pues bien, ninguno de estos acontecimientos hizo moverse la incertidumbre económica, ni ha retrasado para nada la recuperación económica de España, que está creciendo por encima de la media de Europa.

Lo que sí hizo temblar la incertidumbre económica, son los rumores en verano del 2015 y después a principios del 2016 de una posible desaceleración de la economía China. El que China devaluara ese verano tres veces en una semana su moneda, etc. En definitiva, son los acontecimientos exteriores a España los que afectan a nuestra incertidumbre económica y a la marcha de nuestra economía, y no los avatares de nuestras batallitas políticas. Hasta la semana que viene, y espero podeder seguir yendo a dar clase a China durante muchos años. Se ve cómo se desarrolla ese país.

Este martes 5 de junio a las 19.00 en el IESE en Barcelona doy con Pablo Maella una sesión sobre los 10 errores más frecuentes en la toma de decisiones. Si quieres asistir te puedes inscribir aquí.

¿Qué está pasando?

chinaDesde este pasado lunes se han acrecentado las dudas sobre la situación económica mundial. Las bolsas chinas sufrieron un descalabro que rapidamente se trasladó a las bolsas europeas y a Nueva York. ¿Qué está pasando? ¿Vamos a tener otra caída en la economía?

No se puede decir nada todavía (o al menos yo todavía no tengo una idea clara). Los mercados financieros, la bolsa, los mercados de divisas y de bonos, etc. reaccionan inmediata y bruscamente a cualquier noticia que surge. De hecho después de la importante caída el lunes de las bolsas occidentales, el martes se recuperaron.

Efectivamente, las bolsas chinas se desplomaron lunes y martes y no se han recuperado. Esto ha podido ser sencillamente porque estaban sobrevaloradas (lo que se llama una burbuja en las bosas chinas), y simplemente lo que ha pasado esta semana es que han sufrido la oportuna corrección. Si esto es así, entonces no hay porqué preocuparse. La recuperación económica tras la última crisis seguirá su ritmo.

Pero cómo lo sucedido en esta semana sea reflejo de una desaceleración o incluso de un parón en la economía china, entonces la cosa puede ser más seria. Si China frena su actividad económica, comprará en el exterior menos materias primas (con las materias primas se fabrican las cosas que se producen). Por tanto, los países a los que compra China verán frenada su actividad. China comprará menos energía, petróleo, lo que también afectará a los países a los que compra.

Si China tuviera un peso pequeño dentro de la economía mundial, como sucedía hace unas décadas, entonces sus dificultades tendrían un impacto mínimo en el resto del mundo. Pero China es ahora la segunda economía del mundo, y además es la causante de la mayor parte del crecimiento económico mundial, por lo un frenazo en la economía China tendría un impacto no despreciable en el resto del mundo.

En definitiva, hay que esperar a ver si lo que ha pasado esta semana es fruto de una corrección en los mercados financieros, o es una verdadera desaceleración de la economía china. Si este es el caso, el impacto en el resto del mundo dependerá de la magnitud de esta desaceleración. En cualquier caso, la decisión del gobierno chino e devaluar su moneda hace un par de semanas hace temer que la cosa sea algo más que una corrección en el mercado bursátil. En un par de meses podremos hacer un juicio más fundado. De momento a esperar. Hasta el jueves que viene y feliz vuelta de vacaciones.

Responsabilidad

ChinaEstos días atrás he estado dando clases en Shanghai. Algún día que he tenido libre he aprovechado para patearme la ciudad. He podido ver cómo conviven las grandes avenidas con sus modernos edificios y el evidente desarrollo económico con situaciones de verdadera miseria.

He visto personas que tienen su lugar de trabajo en medio de una acera, o debajo de una de las autopistas volantes que cruzan la ciudad, rodeado de trastos y lonas recogidas de no se sabe donde y que probablemente sean su medio de sustento y el de su familia. Estás situaciones también se empiezan a ver últimamente en España.

chinaObservando todo esto he estado considerando la gran responsabilidad que tiene el hombre de empresa. La gran responsabilidad de utilizar sus capacidades de emprendimiento y de dirección para llevar a cabo proyectos empresariales que permitan generar empleo y así elevar el nivel de vida de tantas familias.

Hablo de responsabilidad porque la actividad empresarial puede muy bien orientarse para obtener un beneficio propio no importando lo que les pase a los demás (ejemplos abundantes tenemos en la prensa) o para generar desarrollo social y personal. Le leí a Juan Pablo II que la propiedad privada tiene una hipoteca social, y las capacidades directivas que uno pueda tener son propiedad suya, pero ha de ponerlas al servicio de los demás y en beneficio de todos.

Incluyo entre los que llamo a la responsabilidad a los que trabajamos en escuelas de negocios. La formación que impartimos no es neutra y podemos estar enseñando a la gente solo a ganar dinero o podemos estar ayudándoles a desarrollar capacidades para ponerlas al servicio de todos. La elección que he hecho yo y la que ha hecho el IESE está muy clara. En el fondo está en juego la felicidad personal a cada uno. Al final de la vida uno debe sentirse orgulloso de cómo la ha vivido.

Aprovecho para mostraros el libro que recientemente ha publicado Pablo Maella: “La casa de la eficacia” en la misma editorial que el del Iceberg. Proximamente hablaré de este libro. Hasta el jueves que viene.

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