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Posts Tagged ‘conflicto’

No tengo que demostrar nada a nadie

envidiaEn nuestro trabajo intentamos ser buenos profesionales y que se nos valore. Y muchas veces trabajamos pensando en el prestigio que vamos a adquirir y en lo que nos van a valorar los demás, nuestros jefes, nuestros colegas.

Muestra de madurez es trabajar bien porque hay que trabajar bien con independencia de lo que puedan pensar los demás sobre nosotros, sean quienes sean, jefes o no. Trabajar pensando en la aprobación y aplauso de los demás es agotador. Que piensen lo que quieran. Tú a lo tuyo a hacer un buen trabajo del que puedas sentirte orgulloso.

En caso contrario uno se sumerge en una asfixiante carrera de acciones con el objetivo de que los demás le valoren y esto es agotador. Además, muchas veces los demás tienen un nivel profesional que deja que desear. ¿Esos quiero que me valoren? A mí que un tonto me apruebe o me suspenda me resulta irrelevante, el que me tengo que aprobar o suspender soy yo mismo al final de cada jornada.

No te preocupes por el juicio que hacen los demás. Preocúpate de ser un buen profesional que tendrá días mejores y días peores, y vivirás más relajado y más alegre. Disfrutarás más de la vida. El problema de ser bien valorado por os demás tiene algo que ver con la envidia, defecto que no aporta ninguna ventaja y sí muchos inconvenientes. También tiene mucho que ver con ser una persona insegura y necesitar del aprobado de los demás. Fuera inseguridades. A trabajar bien y basta. Hasta el jueves que viene.

Contar con los demás

éxitoDe vez en cuando tengo interesantes conversaciones con un buen amigo de las que saco buenas ideas. Hace unos días le pedí que me dijera temas para tratar en este blog, y surgió una interesante conversación.

Este buen amigo orienta a muchos jóvenes profesionales y me comentaba que es habitual que los que inician su carrera profesional buscan el éxito. Triunfar. Y que suelen andar bastante desorientados. Buscan el éxito, pero no saben ni en qué consiste ni donde está.

Para poder orientar profesionalmente una vida uno tiene que preguntarse primero qué es lo que pretende en su vida. A dónde quiere llegar, y solo después dirigir los pasos a ese fin. Intentar triunfar sin saber a dónde se quiere ir es causa de muchos trastornos de todo tipo.

También me comentaba este amigo que a la hora de plantearse la vida profesional y en el intento de triunfar, uno piensa solo en uno mismo. Con frecuencia no se cuenta con los demás. No se cuenta con los demás. Con cómo afectan las decisiones profesionales al futuro de la familia que eventualmente uno pueda formar. Primero triunfar y luego ya se verán los demás aspectos de la vida.

Mi consejo, reflexionado después de la conversación con este amigo, es que primero va el qué quiero hacer con mi vida y que la contestación a esa pregunta guíe las posteriores decisiones. Ánimo y antes de intentar triunfar, entérate en que consiste triunfar. Hasta el jueves que viene.

Presupuestos

gobierno de EspañaSe está discutiendo ahora en el parlamento español la aprobación de los presupuestos para este año. La discusión que está habiendo no tiene nada que ver con la bondad o maldad de las distintas partidas.

Un partido dice que no da su apoyo mientras el gobierno no dé marcha atrás en no sé qué cosa que nada tiene que ver con los presupuestos. Otro partido dice que no los apoya por no sé qué razón que tampoco tiene nada que ver con los presupuestos.

Pero bueno, nadie habla de las distintas partidas, nadie habla de si esos presupuestos es el mejor modo de gastar nuestro dinero o si hay repartos mejores. ¿Qué están haciendo los políticos? ¿De qué discuten? Basta ya. ¿Hay alguien que piensa en el ciudadano?

Qué bajo nivel las discusiones del parlamento. Las de España y las de las distintas comunidades autónomas. El sistema político no funciona. Lo que los políticos discuten no tiene nada que ver con la vida diaria del ciudadano.

No sé cómo se soluciona esto, pero cada vez va peor. ¿Hasta cuándo aguantará el ciudadano? ¿Tan difícil es tener una discusión inteligente sobre cómo gastar el dinero que aportamos todos los contribuyentes? Algo tiene que cambiar. Algo va a cambiar. Tiempo al tiempo. Hasta el jueves que viene.

Redundancia

equipoEs frecuente oír que las empresas para ser competitivas, entre otras cosas han de ser muy eficientes en las operaciones. Que no haya ningún gasto que sea innecesario. Para eso estudian muy bien los procesos y miran donde se puede ahorrar y por supuesto tratar de eliminar todo lo que sea redundante.

Yo creo que una empresa para que funciones bien, tiene que haber redundancias. En concreto los puestos de trabajo tienen que estar diseñados de modo que, si una persona por cualquier razón se ausenta una temporada breve o más larga, sus funciones puedan ser cubiertas por los demás.

Alguien puede decir, eso genera unos costes adicionales e innecesarios, y una empresa no se puede permitir ese lujo. Pues yo creo que es necesario que se permita esos lujos. Si las funciones de un empleado no pueden ser cubiertas por los demás, el día que ese empleado se ausente mucho o poco tiempo, por cualquier razón, enfermedad, etc… la empresa tendrá un problema. Los costes que tendrá que asumir fruto de ese problema serán muy superiores al ahorro que supone el que no haya redundancia en su empresa.

Además, si un trabajo solo lo puedo realizar una persona, si nadie le puede sustituir, esa persona puede estar viviendo en una continua situación de estrés. Y una empresa en donde la gente esté estresada no puede ir bien.

Una organización tiene que estar diseñada de modo que todos sus miembros sean prescindibles. Que si falta uno no pase nada. Todo directivo debe estar formando siempre alguien que le sustituya. Si una persona no es sustituible, esa empresa es muy vulnerable.

Uno puede pensar, pero si yo me hago redundante y formo mi sustituto pueden acabar echándome. Cierto, eso pasa en las empresas cortoplacistas que buscan beneficios a corto, pero no se preocupan del largo plazo. Ese modo de actuar de esas empresas hace que sean las primeras que sucumban cuando asoman las dificultades. Una empresa seria que busca permanencia a largo plazo nunca despedirá a una persona por esa razón. Más bien todo lo contrario, se sentirá muy segura con esa redundancia.

Ojo con el cortoplacismo de muchos despidos en aras a la eficiencia. Hasta el jueves que viene

Decir que no

decir que noNo sé quién dijo que el que no sabe decir que no, cuando dice que sí, su sí no tiene ningún valor. Efectivamente, hay gente, en general con poca personalidad, que les cuesta contrariar a alguien diciéndole que no a algo. Siempre dicen que sí a cualquier propuesta.

Pues muy mal, si a todo digo que sí mis síes no tienen ningún valor. Hay que tener personalidad y pasar un mal rato si hay que pasar un mal rato. Es falta de fortaleza dejarse llevar por el temor a contrariar. Cuando a algo hay que decir que no pues se le dice que no.

Esta deficiencia es especialmente nociva si uno es un jefe. A base de querer agradar a todo el mundo acaba siendo injusto con todos y acaba perdiendo su autoridad y la confianza de su gente.

No tengas miedo a decir que no a propuestas que no son aceptables. A medio plazo la gente te lo agradecerá. Pero justifica tu negativa. Al negarte no seas arbitrario ni injusto. Da las razones por las que algo no aceptas. También sé generoso. Ante una propuesta que da lo mismo que salga adelante como que no, acéptala. Si alguien ha hecho la propuesta es que le ilusiona llevarla a cabo. Y no hay nada como tener a la gente ilusionada. Hasta la semana que viene.

Más sobre acoso laboral

mobbingVarios lectores del blog me han sugerido que desarrollara más el tema del que hablé la semana pasada: el acoso laboral o mobbing. Ya dije entonces que era un problema más frecuente de lo que la gente cree, pero que suele pasar inadvertido. Efectivamente, en vuestros comentarios varios habéis hablado de personas cercanas que lo han sufrido o lo están sufriendo.

Continúo con el tema intentando lanzar un mensaje de ánimo a los que están padeciendo este acoso. Lo hago citando a Iñaki Piñuel, experto en el tema y a dos profesoras de la Universidad de Santiago, María Angeles López Cabarcos y Paula Vázquez. Estos autores afirman que las personas que sufren acoso suelen ser “buena gente”: simpáticas, alegres, abiertas, optimistas. Mientras que el perfil del acosador suele ser el de alguien con anomalías intelectuales, emocionales e incluso físicas, e intentan compensar esta inferioridad desarrollando un complejo de superioridad. De lo contrario no se aguatarían a sí mismos.

El acoso se hace más agudo cuando las cualidades de la víctima coinciden con las carencias del acosador. El contraste entre ambas personalidades se hace insoportable para el acosador, que se defiende humillando a su víctima e intentando anularla.

Poco a poco la víctima acaba dudando de sus capacidades, empieza a dudar se sí misma y entra en una espiral de inseguridad y desesperación. No se explica lo que está pasando. Muchas veces su entorno tampoco le comprende. Para salir de este círculo lo primero que hay que hacer es identificar el problema. Ser consciente que se está sufriendo acoso. Que no se trata de ninguna carencia sino que está siendo eso: víctima. Ser consciente que si se sufre acoso es porque se es un gran profesional con grandes capacidades y posiblemente también humilde, lo que hace crecerse al acosador.

Es muy importante el apoyo de los colegas de trabajo y amigos, que muchas veces no entienden el problema y piensan que la persona se está volviendo un poco rara. Y fundamental el apoyo de la familia. Ánimo y a salir del bache.

Acoso laboral (mobbing)

septiembre 28, 2017 38 comentarios

mobbingEl acoso laboral es algo que, según dicen los expertos, ocurre en las organizaciones con más frecuencia de la que nos imaginamos. De repente alguien escoge una víctima a quien acosar y aquí empieza el calvario de este escogido. Empiezan a ignorarle, a darle más trabajo del que puede realizar para que se vea que no cumple. Le ocultan información para que luego se vea lo que se le había encargado se podía hacer de un modo más sencillo. En fin hay muchas maneras de hacerle sufrir dependiendo si el acosador es un jefe, un colega o incluso a veces alguien que está más abajo en la organización.

La víctima suele ser un buen profesional que, paradójicamente, va perdiendo la confianza en sí mismo y acaba incluso creyéndose que el culpable es él mismo. ¿Y qué decir del acosador? Pues muchas veces es una persona insegura que por temor a que se vea la mayor profesionalidad de otro o por envidia, empieza a hostigar a su víctima.

Uno puede pensar que una cosa tan patente no puede pasar desapercibida en la organización. Pues no es así. Las actuaciones son sibilinas y ocurren en el plano de las relaciones entre personas. Por otro lado el acosador ya se cuida muy bien de que el asunto no trascienda a nadie que pueda poner fin al asunto.

Los resultados para la víctima son desastrosos. Un buen profesional empieza a perder seguridad en sí mismo hasta límites insospechados. Sufre. Acaba sintiéndose un don nadie. Su sueño se ve alterado. Tras tres o cuatro horas de sueño uno se despierta y ya no consigue dormir. Y el desgraciado acosador es una persona que no puede soportar que haya un buen profesional a su lado. La principal razón por la que acosa es por envidia y por falta de personalidad. Necesita hundir a otro para sentirse alguien, porque por sí mismo él no es nadie.

El acoso laboral es más frecuente de lo que uno se puede imaginar. Pero es tan sutil que es difícil percibirlo. En mi vida me he encontrado con dos personas que han sufrido acoso, y sufren mucho. ¿Qué hacer si sufres acoso? Pues ser consciente de que entonces eres muy buen profesional y debes tener seguridad en ti mismo (o misma). No te dejes amilanar. Sé que el problema es complejo y que no se soluciona con un par de consejillos. Pero al menos saberlo diagnosticar puede ser parte de la solución. Quizá algún día hable más de esto. Saludos a todos y hasta el jueves que viene.

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