Archivo

Posts Tagged ‘conflicto’

No funciona

diciembre 27, 2018 8 comentarios

tontosCuando nos enfrentamos a una situación en la que tenemos que solucionar algo o conseguir alguna cosa, ideamos un plan que nos parece razonable y que con él conseguiremos lo que pretendemos conseguir. Y oh sorpresa, no acabamos de conseguir nuestro objetivo porque incomprensiblemente, las personas que tenían que actuar de una determinada manera, no están actuando como corresponde y la cosa no se acaba de solucionar.

Esto pasa muchas veces y no deberíamos sorprendernos tanto. En primer lugar, a nosotros nos puede parecer que si actuamos de determinada manera “los demás” responderán haciendo “esto y lo otro” y así se resolverá el asunto. Pero “los demás” son “los demás” y actúan como creen que es mejor y lo que ellos creen que es lo mejor no es necesariamente lo mismo que nosotros creemos que es lo mejor. Cada uno tiene sus opiniones, sus puntos de vista, y entiende las cosas de un modo particular. Y no todo el mundo ve las cosas del mismo modo que nosotros

O sea que ojo con los planes muy bien ideados. Hay que ver si los que tienen que colaborar en la ejecución de un plan lo ven del mismo modo que nosotros. La mayoría de las veces no es así. De ahí la importancia de contar con los demás a la hora de llevar a cabo las cosas.

Otras veces lo que sucede es que, efectivamente, nuestro plan es objetivamente bueno, y sin embargo otros no colaboran y no sale adelante. Efectivamente, no todo el mundo tiene la capacidad de ver que ese plan es bueno, muy bueno. Un error que a veces se da, aunque este no es muy común, es pensar que las personas con las que colaboras son inteligentes.

Finalmente puede pasar que las personas con las que colaboras no estén alineadas contigo y buscan sutilmente la manera de torpedear tus planes. Si esto es así, debes preguntarte cómo has estado tratando a estas personas para que hayan llegado a tener esta actitud. Espero que hayáis pasado un feliz día de navidad

¿Eres un jefe predictible?

noviembre 29, 2018 4 comentarios

decisionesTipologías de jefes hay muchas, los hay muy serios y distantes, los hay cercanos, los hay controladores, los que facilitan la iniciativa de su gente, y así montones de posibles perfiles. Sea como sea un jefe, hay una característica necesaria para ser buen jefe: ser predictible. Qué la gente sepa cómo va a responder en las distintas circunstancias.

No hay cosa que aleje más a un jefe de su gente, que el que sea impredecible. Antes una situación un día actúa de una manera muy amigable y simpática, y al día siguiente en la misma situación y circunstancias estalla en cólera. Esto deja a la gente desconcertada y sin saber cómo tratarle. El jefe se queda solo y las relaciones entre el jefe y su gente pasan a ser de temor.

Uno puede ser muy duro, o bien muy afable, o como sea, pero lo importante es que su gente sepa a qué atenerse cuando trata con él. Así que consejo se consistente. Y si además eres amable, mucho mejor. Hasta la semana que viene.

No hay más ciego que el que no quiere ver

noviembre 22, 2018 8 comentarios

insistirA veces sucede que estamos comprometidos con algo, queremos que algo pase y ponemos todo el esfuerzo para que suceda. Puede ser un proyecto empresarial, que nuestro hijo sea ingeniero, o cualquier otra cosa. Y resulta que las cosas no van como nosotros pensábamos, el proyecto empresarial no acaba de salir, a nuestro hijo las matemáticas no se le dan, etc. Y en vez de reconocer la realidad, rectificar e ir a por otra cosa, como estamos encariñados con nuestro objetivo seguimos empeñándonos en que va a salir, cuando la evidencia es que el fracaso está asegurado.

No aceptamos el fracaso y seguimos ciegos ante la realidad, encontrando excusas de por qué de momento está fallando y por qué enseguida las circunstancias cambiarán y obtendremos lo que pretendíamos. Esto es autoengañarnos. No aceptar la realidad y huir hacia adelante. Pasa muchas veces, cuando las cosas no acaban de salir no lo reconocemos y seguimos intentando nuestro objetivo, convencidos de que las circunstancias adversas son pasajeras, y cuando vuelvan las circunstancias normales, con ellas vendrá el éxito.

Recomiendo ser realista y no insistir en el error. Si algo no funciona reconocerlo y a por otra cosa. Esta reflexión no significa que tengamos que abandonar los proyectos que iniciamos en cuanto se presenta una dificultad. No. Las cosas normalmente hay que trabajarlas y duro para que salgan. La reflexión de esta semana es para advertir, que cuando ya es evidente que una cosa no va a salir, por el mucho esfuerzo que hemos puesto y los pocos resultados, no nos ceguemos, reconozcamos la realidad y rectifiquemos. Como decía Peter Drucker, no sigamos cavando si lo que pretendemos es salir de un hoyo. Hasta la semana que viene.

No somos perfectos

insoportableNo somos perfectos, y yo mucho menos y tú que me estás leyendo ahora tampoco. Todos cometemos errores. Por eso una cualidad importante de las personas es saber convivir con los errores de los demás. Si al primer error que comete una persona le ponemos mala cara, le echamos una bronca, o se lo echamos en cara, estar con nosotros será algo insoportable.

Una cosa es que tengamos que ser condescendientes con todo el mundo y otra que lo que es un error lo demos por bueno. No, el error es un error, las cosas mal hechas están mal hechas. Pero eso es algo con lo que tenemos que convivir.

Significa esto que tenemos que aceptar sin más nuestros errores y los de los demás. No, hemos de intentar mejorar nosotros y facilitar que los demás mejoren. Pero para ser mejores, no buscar la perfección por la perfección, que eso es algo muy antipático.

Una vez tuve que tratar durante un par de años a una persona insoportablemente perfecta. Perfecta según su idea de perfección. A mi me parecía una persona de la que salir corriendo y tratar lo menos posible.

Si sabemos convivir con nuestros errores y con los de los demás, intentando ser cada día algo mejores, estaremos siendo mejores personas y estaremos en mejores condiciones de poder ayudar a los demás. Feliz final de vacaciones. No estoy leyendo la prensa estos días así que no tengo noticias que comentar.

El gran engaño

natalidadDesde los años setenta, hace cuatro o cinco décadas, hay una campaña antinatalista en todo el mundo. Que si somos muchos, que si la tierra no puede soportar a tanta gente, que si no sé qué. China prohibió a las familias tener más de un hijo. En España desde mediados de los setenta la natalidad se ha ido reduciendo a niveles mínimos.

Resultado, las generaciones de los que tenemos más de 50 años son numerosísimas, el baby boom, mientras que las de menores de 40 son exiguas. Implicación, que en las décadas venideras la muy limitada población activa no va a tener manera de pagar las pensiones ni la sanidad del creciente número de ancianos. China empezó hace unos años quitando la política de un hijo y esta semana he leído que va a gravar con un impuesto especial a las familias que tengan menos de dos hijos.

Gran estafa esta política antinatalista. En España ya llegamos demasiado tarde. No van a ser suficientes las políticas que incentiven la natalidad. Políticas que por otro lado no están en la agenda de nadie con posibilidades de proponerlas. La única solución es que nos vengan muchos inmigrantes.

Ante mi propuesta de que entren muchos inmigrantes alguien se llevará las manos a la cabeza: “¿Así que vamos a tener que pagar la educación y la sanidad de los que vengan de fuera? De ninguna manera”. Pues no, son precisamente estos trabajadores que vengan de fuera los que con su trabajo van a pagar la sanidad de los que aquí estamos. Como no vengan, dentro de unos años cada tres trabajadores tendrán que mantener a 2 ancianos. Insostenible. Bienvenidos los inmigrantes.

Por supuesto que no estoy pretendiendo que crucen en patera miles de personas cada día. Eso es inhumano. Tampoco apruebo los asaltos a vallas ni actos ilegales. Estoy diciendo que solo si vienen a nuestro país gente de otros lugares podremos salir adelante. Vaticino y deseo que España pase en cinco años de los 46,5 millones de habitantes que somos ahora a los 50 millones. Si no tendremos un problema. Gran engaño las políticas antinatalistas de los últimos 50 años.

inmigración

Creer en Dios

creerUna de las secciones más leídas de “La Vanguardia”, el periódico de más solera en Barcelona, es la contraportada. La sección se titula “La Contra” y en ella cada día entrevistan a un personaje. Hay una entradilla donde dan los datos más relevantes del entrevistado y a continuación la entrevista. En la entradilla habitualmente hablan de sus convicciones religiosas.

En una de las entrevistas de la semana pasada el personaje en cuestión decía “Creo en una energía superior”. Con frecuencia se hacen afirmaciones de ser tipo: “mi religión es la paz”, “creo en el ser humano” etc. También alguna vez alguno afirma se católico practicante.

Yo me pregunto ¿y no es más fácil creer en Dios? Menuda fe hay que tener para creer en fuerzas cósmicas, energías superiores y otras mandangas. ¿No es más fácil creer en Dios? Pues no, hay que ser original e inventarse una creencia y, al parecer, cuanto más rara, mejor. Felices vacaciones y hasta el jueves que viene.

Ryanair. Lo que parecía raro…

huelgaTengo un amigo que frecuentemente dice “Lo que parecía raro, pasó el tiempo, y se demostró que era raro”. Es decir, cuando hay sospechas de algo, el tiempo hace corroborar las sospechas.

Por cómo trataba a los pasajeros y por lo que me habían comentado de las prácticas con los pilotos, parecía que Ryanair era una aerolínea que acabaría teniendo dificultades. Ha pasado el tiempo y efectivamente, está teniendo dificultades. Ya comenté que hace medio año montones de pilotos dejaron la compañía lo que causó la cancelación de numerosos vuelos. Para esta semana una huelga de empleados está produciendo también muchas cancelaciones.

Lo que no puede ser, no puede ser. Y, además, es imposible. No puede ser que una compañía con las nefastas prácticas respecto a sus empleados y clientes como las de Ryanair, no tenga problemas. Y efectivamente, ha pasado el tiempo y han surgido los problemas.

Alguien argumentará, sí, pero Ryanair gana dinero. De acuerdo, pero ¿el que una empresa gane dinero es garantía de que es una buena empresa? Por otro lado, cuanto más podría ganar si tuviera unas prácticas más respetuosas con las personas. Y finalmente, ya veremos cuánto dura ese ganar dinero. Tiempo al tiempo. Hasta la semana que viene.

A %d blogueros les gusta esto: