¿Por qué nos cuesta tanto decidir?

Relacionado

Pregúntame: estreno mi nuevo Asistente Virtual sobre toma de decisiones

Dadas las actuales posibilidades tecnológicas y para mantener el contacto con mis antiguos alumnos, he diseñado un asistente virtual de uso privado entrenado en exclusiva con mis libros, conferencias y casi mil publicaciones de este blog. Consúltale directamente tus dudas de gestión.

El arte de esquivar la responsabilidad

Resolver problemas es la función básica de un equipo directivo. Cuando no se sabe o no se quiere asumir esa responsabilidad, la alternativa habitual es marear la perdiz señalando problemas reales que, sin embargo, desvían el foco de lo urgente.

Inteligencia Natural e Inteligencia Artificial

La IA hace maravillas combinando información existente, pero es incapaz de crear. Analizamos la diferencia fundamental entre el aprendizaje por fuerza bruta de las máquinas y la inteligencia natural que nos permite, como a los hermanos Wright, desafiar lo imposible.

¿Puede la IA generar nuevo conocimiento?

La IA procesa información preexistente con una capacidad de cálculo asombrosa, pero no es capaz de generar conocimiento genuinamente nuevo. Analizamos por qué un algoritmo en el siglo XIV habría negado rotundamente que la Tierra gira alrededor del Sol."

Decidir por experimentación

Experimentar ante lo desconocido exige un requisito: que las decisiones sean reversibles. Conozca el quinto método de decisión y por qué la suerte puede generar un peligroso aprendizaje negativo en su organización.

Share

Más allá de las decisiones rutinarias, aquellas que apenas tienen implicaciones, tomar decisiones importantes nos resulta difícil. Nos incomoda. Preferimos evitarlo. ¿Por qué? Porque decidir implica la posibilidad de equivocarnos, y eso nos incomoda mucho. Por este motivo, muchas veces dejamos que la vida siga su curso sin intervenir. Pero esta actitud plantea problemas.

El primer problema es que nos convertimos en espectadores pasivos de nuestra propia vida. No somos nosotros quienes marcamos el rumbo, sino las circunstancias, el entorno o incluso las decisiones de otros. Creemos que al no decidir evitamos poder equivocarnos, pero en realidad estamos tomando una decisión: la de no actuar.

Y aquí está la paradoja: cuando tomamos una decisión y las cosas salen mal, nos sentimos responsables. «Fue por haber hecho tal cosa», pensamos. En cambio, si el problema surge por no haber actuado, nuestra responsabilidad parece más difusa. Podemos engañarnos con la idea de que simplemente «las cosas pasaron así». Si, pero lo cierto es que también somos responsables de lo que dejamos de hacer. No intervenir cuando deberíamos es, en el fondo, una decisión con consecuencias.

Debemos asumir el control de nuestra vida. Dirigirla hacia nuestros objetivos y, cuando las cosas no salgan como esperábamos, estar preparados para minimizar los daños. Lo que realmente debería preocuparnos no es equivocarnos, sino renunciar a decidir y acabar viviendo una vida diseñada por otros. Hasta el jueves que viene.

Website |  + posts

Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

¿Buscas elevar la mirada estratégica de tu equipo? Si deseas una intervención que genere un impacto duradero, explora mis conferencias y talleres de alto impacto o conversemos directamente sobre cómo podemos colaborar.

¿Te interesa agendar una de mis conferencias magistrales?: https://miguelarino.com/oferta-de-conferencias


Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo