Archivo

Posts Tagged ‘coronavirus’

Todos somos muy listos

coronavirusLeo una noticia que una familia ha presentado una querella contra Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Pues le consideran responsable de la muerte de más 27.000 personas en España por el Covid19, por haber “comunicando públicamente una serie de directrices erróneas y contradictorias”. También piden al juez que le retiren el pasaporte y le prohíban salir de España.

Mire demandante, quien ha matado a esas 27.000 personas ha sido un virus, no el señor Fernando Simón. Sabiendo lo que ha pasado, es muy fácil decir qué es lo que había que haber hecho. Pero las medidas hay que tomarlas con la información que se tiene en el momento que se toman, y haciendo las suposiciones razonables que haya que hacer.

Este es un error muy común que cometemos las personas. Juzgar una situación pasada a la luz de acontecimientos conocidos posteriormente. Es muy fácil caer en ese error por nuestra subconsciente tendencia de deformar la realidad pasada. La deformamos porque no es muy difícil librarnos de lo que ya sabemos y ponernos en la situación anterior.

Todos somos muy listos y sabiendo lo que ha pasado todos sabemos lo que habría que haber hecho. Acertar una quiniela cuando ya se han jugado todos los partidos es muy fácil. Aciértela por adelantado a ver si puede. Vamos, que, si yo soy el juez, el palo que le pego a los demandantes por hacer perder el tiempo sería para acordarse en años. Quizá por eso yo no soy juez. Mis condolencias a los familiares de todos los fallecidos estos días. Hasta el próximo jueves.

Confinamiento

confinamientoEn los atentados terrorista del 11 de septiembre en Nueva York murieron casi 3.000 personas. Fruto de ese atentado mucha gente le cogió miedo a volar y se empezó a utilizar más el automóvil en detrimento del avión. Consecuencia, los meses siguientes al atentado, el número de víctimas mortales en accidentes de coche excedió al número habitual de víctimas en mucho más de 3.000.

A este hecho no se le presta atención, porque estos últimos fueron de uno en uno y los fallecidos en el atentado fueron todos de golpe. Además, dado un fallecido en accidente de coche después del 11 de septiembre, no se sabe si fue fruto del miedo a volar, o si habría sido un fallecido de los que son habituales cada mes.

¿A qué viene todo esto, y qué tiene que ver con el confinamiento? Pues muy sencillo. Para erradicar la propagación del virus actual, el gobierno de España está imponiendo unas severas medidas de aislamiento a la población. Todo esto con el loable objetivo de preservar nuestra salud. Lo cual está muy bien. Pero además de preservar nuestra salud, simultáneamente nuestra economía se está hundiendo. Fruto de lo cual está habiendo mucho desempleo y mucho más que habrá, lo cual ira en contra del bienestar y la salud mental, y quien sabe si física, de mucha gente. Se elevará la tasa de suicidios, etc.

Es decir, que una de las consecuencias, ni querida ni buscada, de intentar prevenir la salud de los ciudadanos va a ser un deterioro de la salud de los ciudadanos. Como ya dijo el presidente de una de las comunidades autónomas de España, ojo no sea que intentando matar al virus muramos nosotros también en el intento.

No soy profesional de la salud y no sé si hay que confinar tal cómo se está haciendo, si hay que confinar más o si hay que confinar menos. No lo sé. Lo que si quiero apuntar es que ojo que el excesivo confinamiento de los ciudadanos puede ir en detrimento de la propia salud.

Por favor que después de este mensaje que nadie me tache de poner por delante los asuntos económicos sobre los de salud. Cualquiera que me haya leído lo suficientemente sabrá que no pienso así. Solo estoy poniendo sobre la mesa alguna posible consecuencia para la salud de un excesivo confinamiento, además de declararme incompetente para hacer un juicio sobre este asunto. Solo lo pongo encima de la mesa para reflexionar. Si este mensaje te enfada, aun así, por el bien físico y mental tuyo y de tu familia, te deseo que no pierdas tu empleo. Hasta el jueves que viene.

Vulnerabilidad

prepotenciaTres sucesos han ocurrido en los últimos 20 años, los tres sin conexión alguna, que están configurando nuestro futuro para las próximas décadas. El atentado terrorista del 11.IX de Nueva York, la gran recesión iniciada el 2008 y la pandemia actual.

¿Por qué digo que van a configurar nuestro futuro a largo plazo? Por lo siguiente. Los últimos años del siglo pasado, los felices 90’s fueron años de gran desarrollo tecnológico y prosperidad económica. Recordad internet con todas las posibilidades que trajo. Nunca habíamos tenido tanto dominio sobre nuestro entorno. Si instaló una sensación de que podíamos dominar el mundo. De que no había reto que se nos resistiera. Nos consideramos autosuficientes. Podíamos dominarlo todo.

Pero hete aquí que unos terroristas en 2001 nos vinieron a decir que alguna vulnerabilidad teníamos. A partir del 2008 aprendimos que no dominábamos la economía. Quizá por excesos o quizá por otros motivos, tuvimos problemas económicos. Y ahora la pandemia también está controlando nuestras vidas.

Nos hemos dado cuenta que no tenemos las cosas tan controladas como creíamos. Que somos vulnerables. Que no podemos confiar exclusivamente en la potencia del hombre. Terrorismo, economía, salud. Tres factores totalmente independientes que nos recuerdan nuestra pequeñez. No dominamos el mundo. ¿Qué lecciones podemos aprender de todo esto? La primera el ser más humildes. Pero también alguna otra que quizá algún día desarrolle.

Semana Santa

Semana SantaEstamos metidos en la Semana Santa más atípica de nuestra vida. Los cristianos conmemoramos la muerte de Jesucristo este viernes santo y celebramos su resurrección el domingo. Muchos consejos se han dado sobre cómo afrontar los momentos críticos que en el mundo estamos pasando. Muchas cosas se han dicho.

Yo desde mi blog quiero apuntar algo que ya otros han sugerido, pero que no está en los titulares de los periódicos sobre cómo abordar lo que tenemos entre manos. Mi propuesta es rezar. Rezar a Dios para que esta pesadilla pase lo antes posible y de ella aprendamos todo lo que tengamos que aprender. Si tienes fe, adelante, y si no tienes fe pruébalo, pues rezar es gratis.

Alguien me echará en cara que no es suficiente rezar. Estoy de acuerdo, hay que trabajar para que todo esto pase. Cada uno según sus posibilidades, pero en mis mensajes anteriores ya he dado ideas sobre qué hacer. Ahora mi propuesta es rezar.

Feliz Semana Santa y que pase esto pronto. Os dejo un video de una conferencia que di hace un par de años en Canarias. Lo interesante son los tres minutos que van después del minuto 59.

Categorías:varios Etiquetas: , , ,

Pronóstico

previsiones económicasMuchos estudios se están haciendo sobre el impacto de la situación actual en el crecimiento económico. Yo tengo un modelo que desde hace muchos años predice, con cierto éxito, el crecimiento del PIB en España. Ese modelo no se puede utilizar ahora porque la situación actual no tiene absolutamente nada que ver con ninguna situación pasada y por tanto el modelo no sabe a qué atenerse.

Eso me pasa a mí y le pasa a todo el mundo que pretende hacer ahora este tipo de previsiones. Hay mucha incertidumbre, la situación es muy nueva y cualquier pronóstico que se haga no hay que darle mucha credibilidad. Nadie sabe nada.

Dicho lo dicho, me atrevo a hacer mis previsiones sin otorgarles, ya digo, mucha credibilidad. Supongamos que el primer mes de la movida, la actividad se reduce a un 60%, del 15 de marzo a 15 de abril. Supongamos que el siguiente mes, la actividad se reduce ya solo al 80%, y los dos siguientes meses, tenemos una actividad del 90%. Todo esto implica que durante un tercio del año (cuatro meses) la actividad promedio será del 80%. Una reducción del 20% durante un tercio del año, arroja una caída anual aproximada del 7%

Seguramente pasados estos cuatro meses habrá un efecto rebote, y cosas que no se hayan podido hacer en ese tiempo se recuperarán entonces. Pero también es cierto que muchas empresas habrán quebrado, habrá ido mucha gente al paro y eso anulará (más o quizá menos, nadie lo sabe) ese efecto rebote.

Como este año íbamos a crecer un 1,5% aproximadamente, si a este crecimiento le quitamos el 7% antes calculado, nos quedamos con una previsión de caída del PIB para 2020 de aproximadamente un 6%. Pero vamos, ya he dicho, que al final todo puede ser muy distinto a lo pronosticado ya que hay mucha incertidumbre, y las suposiciones hechas para este cálculo son muy discutibles. Podríamos caer perfectamente solo el 2 o 3%, como que fuera el 8 o el 10%. De todas maneras, si hay variaciones a esta previsión creo que serán más hacia una mayor disminución del PIB que a una menor disminución. Pues el posible efecto rebote será posiblemente menor que el frenazo de actividad fruto de lo que está pasando ahora.

Alguien, algún sesudo científico, dirá que mi metodología expuesta es muy burda. Cierto, Pero para qué utilizar modelos econométricos complejos, si para elaborarlos también hay que hacer suposiciones muy discutibles. Las cosas cuantos más sencillas mejor.

Dicho todo lo que he dicho, también he de afirmar que el principal problema no es cuánto va a bajar o dejar de bajar el PIB, sino el sufrimiento de muchas personas y familias que se van a quedar sin trabajo. Eso, junto con la salud son los verdaderos dramas. Ánimo e imaginación para volver a poner esto en marcha, como en la foto del mensaje de hoy.

Ahora ¿qué hay que hacer?

coronavirusHe leído unos artículos de Alfredo Pastor en diversos medios. Pastor es profesor del IESE, experto en economía. De hecho, fue secretario de estado de economía en el gobierno de España allá por los años 90. De lo que le he leído saco dos cosas.

Primera, que si la tasa de mortalidad del actual virus, se concentra en las personas de edad, mientras que en los jóvenes es prácticamente nula, quizá lo que haya que hacer es una confinación en función de la edad. Para los ancianos, muy severa. Para los jóvenes muy ligera. Para la gente madura, un intermedio. Mucha gente se infectaría, pero sería como una gripe pasajera. Al menos el país no se paralizaría.

Segunda consideración, esta es económica. La defiende Alfredo Pastor, la defiendo yo, y se la he oído a otras personas. Ahora lo que le falta a la economía, a las empresas, es liquidez. Hay que conseguir que las compañías tengan acceso a fondos. De lo contrario, muchas se verán abocadas a cerrar y se generará una recesión que hará pequeña a la que tuvimos hace 10 años. Liquidez, liquidez. Después ya veremos lo que pasa, pero de momento mantener vivo el tejido empresarial. El 99% de las empresas españolas son pymes. Estas pymes tienen que contar con dinero para hacer frente a sus pagos. Ahora la mayoría de ellas no están teniendo ingresos.

Y mantener el optimismo. Si estando malcarados se resolviera algún problema, mi consejo sería que estés malcarado. Pero como no resuelve ninguno, mejor es tener gente optimista a nuestro alrededor. Y también rezar. Aunque quizá de esto hable la semana que viene. Ya veré. Ánimo a todos. Os dejo un video de una conferencia que dí hace unos días.

Se ha complicado todo

Paz¿Qué hacemos con los niños todo el día en casa? ¿Cómo atiendo el trabajo telemáticamente cuando no lo había hecho anteriormente? No sé cómo hacerlo y no se dan las condiciones adecuadas. No lo tengo fácil el consultar asuntos con mis colegas.

Efectivamente, todo esto está pasando estos días. Una situación nueva que no es nada placentera. Estamos perdiendo control de muchas cosas que dábamos por garantizadas. ¿Qué podemos hacer en estas condiciones? Hay una cosa que podemos hacer: ser pacificadores. Antes los problemas pequeños y grandes que surgen del confinamiento a que estamos sometidos en medio mundo, seamos pacificadores. No echemos leña al fuego ante los contratiempos que surjan. A nivel familiar y en nuestro entorno de trabajo.

Por otro lado, esta paralización está afectando profundamente a muchas empresas. Las dificultades están siendo grandes y lo van a ser más todavía. Arrimemos el hombro en nuestra empresa. No es el momento de exigir derechos. Actuemos como lo están haciendo los profesionales de la sanidad. Su único afán es curar y atender a los enfermos, sin pensar en derechos ni obligaciones.

Si somos clientes de una empresa no seamos exigentes con el servicio que ahora quizá pueden no estar dando. No es porque no quieran. Es porque no pueden. Seamos comprensivos. Si todos colaboramos pasaremos mejor este trance. Pregúntate qué es lo que quieres ser: una persona que aporta soluciones o una persona que complica más las cosas. Lo que estoy viendo en todas partes estos días es solidaridad de unos con otros. Sigamos así. Que pase pronto todo esto.

A %d blogueros les gusta esto: