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Posts Tagged ‘Decisiones estratégicas’

Más de Big Data

noviembre 16, 2017 5 comentarios

big dataEmpecé a hablar la semana pasada de la posibilidad técnica que hay actualmente de recabar y analizar información que hasta ahora no había manera de procesar. Ahora hay tecnologías suficientes para hacerlo. Una empresa puede saber qué es lo que se dice sobre ella en las redes sociales. Puede saber qué se dice sobre los competidores y calibrar cuáles son sus ventajas y debilidades comparativas. Se puede saber lo que se opina sobre sus productos, y muchísimas cosas más.

Todo esto hace que las profesiones de analista de datos, “data scientist” y sus variantes estén en gran demanda. Pero hay un problema. Por un lado los técnicos, los que saben extraer y analizar los datos no suelen tener suficiente conocimiento de negocio para saber la utilidad que puede tener para la empresa los conocimientos que ellos tienen. No suelen tener conocimientos suficientes de negocio para saber qué tipos de ventajas pueden aportar. Por otra parte, los directivos, en general, desconocen las posibilidades tecnológicas que existen y que serían útiles para mejorar sus negocios. Son dos tipos de perfiles que hablan idiomas distintos.

Las empresas que consiguen superar esta brecha son capaces de sacar mucho partido a la información que disponen. Sus directivos muchas veces desconocen que poseen esa información. Un perfil profesional que va a estar en gran demanda es el de aquél que sepa conectar ambos mundos. Aquel que tiene suficientes conocimientos de negocio para saber a qué problemas se enfrenta la empresa y cómo mejorar su competitividad y a la vez tiene suficientes conocimientos técnicos como para saber liderar un equipo de tecnólogos. Creo que ese perfil va a estar en gran demanda.

Como cuña publicitaria, el pasado mes de julio ofrecimos en el IESE un curso de dos sobre “Big Data”, y en el próximo junio del 2018 ofreceremos otro. Esperamos facilitar que las empresas puedan utilizar mejor los recursos que poseen en forma de datos.

Hasta el jueves que viene, y el que tenga interés en este curso, que no dude de ponerse en contacto con nosotros aquí

Big Data. Pero ¿Qué es?

noviembre 9, 2017 4 comentarios

data scienceAhora está muy de moda hablar de “Big Data”, pero pocos saben a qué se refiere esta expresión. Se habla de las tres famosas “V” de variedad, volumen y velocidad de los datos, pero esto no aclara mucho. Para mí, después de trabajar el asunto bastante, he llegado a la conclusión que con la expresión “Big Data” se denominan a todas las técnicas de almacenamiento, acceso y análisis de datos, que no se pueden realizar con los procedimientos de análisis de datos que tradicionalmente se han utilizado.

Vamos, que no sirve el Excel para analizarlos, pues cuando tienes varios millones de filas y un centenar de columnas, el Excel se te colapsa y no lo puedes ni abrir. Pero no solo es por el volumen de datos por lo que se caracteriza el big data. Por ejemplo si yo quiero analizar qué se ha dicho de mí en Twitter o en Facebook en una semana específica, acceder a esos datos es muy complejo, aunque una vez accedido, estos datos constituyan una base de datos muy pequeña, pues realmente se habla poco de mí en las redes. Sin embargo, esos datos se podría decir que se trata de big data, por lo complejo que es acceder a ello, y por la gran variedad de los textos, comentarios, fotos, etc. que pueden aparecer. Es decir que no se trata de una tabla de filas y columnas con números.

Si en vez de buscar lo que se dice de Miguel Angel Ariño, se busca lo que se dice de tal noticia en boga o de tal presidente de gobierno o de comunidad autónoma que esté de moda, el número de datos es ya muy grande, y está en forma de textos, noticias, videos, comentarios, fotos, pies de fotos, y cada minuto e van generando más. Analizar esto puede llegar a ser muy complejo. Pues bien hay una serie de tecnologías que ahora nos permiten analizar todo este tipo de información.

Seguiré hablando de este tema en algunos mensajes más porque hay mucho que decir al respecto. Hasta el jueves que viene.

Consejos de administración y consejeros de decisión

noviembre 2, 2017 8 comentarios

intuiciónCada vez más en Estados Unidos se está imponiendo en los órganos directivos de las empresas el llamado “Decision Quality Officer”. El directivo que se ocupa de este puesto se encarga de asegurar que las decisiones que se toman en el equipo de dirección de la empresa siguen un proceso de decisión correcto.

Los consejos de administración de una empresa deben velar por dos cosas: primero debe vigilar que la empresa esté orientándose hacia la finalidad para la cual se constituyó, y segundo asegurar la viabilidad económica de la organización. De modo similar el puesto de “Decision Quality Officer” lo ocupa la persona de la dirección de la empresa que se encarga de vigilar los procesos de toma de decisiones.

Este DQO vela porque no se le dé al corto plazo un desmesurado protagonismo frente al largo plazo. Vela porque la información que se utilice al tomar las decisiones no sea sesgada e interesada. Que no se oculte información relevante que pueda ser incómoda porque desbarate un plan que queremos hacer. Vela porque se aquilaten bien los riesgos que se asumen en la organización, y que no se tenga una injustificada confianza en que tenemos todos los asuntos controlados.

Cada vez las empresas son más conscientes de la importancia de los procesos de toma de decisiones. No es suficiente saber de finanzas, de ventas o de estrategia. Sobre eso ya hay buenos profesionales. A lo que se ha prestado hasta ahora menos atención en las empresas es a la corrección del “proceso” como se toman las decisiones. Las empresas están empezando a descubrir la importancia de este asunto y o bien están incorporando a sus órganos de gobierno la persona encargada de este asunto o bien están contratando consultores que auditen el modo como se toman las decisiones.

Un buen proceso de toma de decisiones evita errores que, de otro modo, habría que lamentar en el futuro. Hasta el jueves que viene.

Ojo con los caprichos

octubre 26, 2017 3 comentarios

estrategiaAlguno de los fracasos empresariales surgen cuando el máximo responsable de una organización se ilusiona con un proyecto por la simple razón de porque le gusta. Si el capricho es el responsable de una decisión el fracaso está garantizado.

Uno de los ejemplos más sonados es el de un antiguo presidente de una importante compañía coreana fabricante de productos de electrónica de consumo. Tal presidente, que era hijo del fundador de la compañía, era conocido por su afición al automovilismo. Hasta tal punto que a mitad de la década de los 90 se le ocurrió la brillante idea de involucrar a su compañía en el sector de fabricación de automóviles. Solo consiguieron vender 50.000 unidades al año, cuando un fabricante para poder ser eficiente necesita vender un mínimo de 200.000 unidades. Dos años después, tras unas pérdidas de dos mil millones de dólares, la fábrica tuvo que ser vendida a un competidor por menos de la décima parte de lo que se había invertido en ella.

¿Cuál fue la razón para una empresa de electrónica de entrar en el sector del automóvil? Pues simplemente el capricho del jefe. Ojo con los “pet projects” de los jefes. Los proyectos capricho. Las decisiones empresariales han de estar basadas en sólidos análisis e intuición experimentada. No vale todo por mucho que lo proponga el jefe.

Esto nos lleva a otro punto. ¿Cómo es que nadie en la compañía cuestionó los planes del jefe? Esto suele pasar en las compañías presidencialistas en las que el jefe ejerce una incuestionable autoridad. Gran peligro. Jefe, somete tus planes al escrutinio de tu equipo, y si el equipo no lo acaba de ver claro, humildad. Así los errores que se evitarán sobrepasarán a las oportunidades perdidas. Hasta el jueves que viene.

Richard Thaler, Premio Nobel de Economía

octubre 12, 2017 18 comentarios

nobel economia 2017El lunes anunciaron que el premio Nobel de economía de este año iba para Richard Thaler. Esto es una buena y una mala noticia. La mala noticia es que no me lo han dado a mi. Habrá que esperar otro año. La buena noticia que supone un reconocimiento para la disciplina de la Toma de decisiones.

Richard Thaler es profesor de la escuela de negocios de la Universidad de Chicago, precisamente de la misma disciplina que imparto yo en el IESE, la llamada “Behavioral Decision Making”. Es una disciplina que reconoce que los postulados de la toma de decisiones racionales muchas veces son violados por los comportamientos de las personas. Vaya, que no somos tan racionales como los economistas clásicos dicen que somos.

La teoría clásica de la Toma de Decisiones parte de la base que las personas somos racionales cuando tomamos decisiones. Que cuando decidimos en función de los postulados de la razón. Un grupo de investigadores liderados por Daniel Kahneman y Amos Tversky, comenzaron en los años 80 a demostrar que no es así. Que nos somos tan racionales. Observaron como las personas tenemos unas limitaciones que nos hacen no ser muy racionales en nuestra toma de decisiones.

Estas investigaciones fueron durante años despreciadas por los académicos de nuestra disciplina. Estos investigadores eran psicólogos. Su investigación no es seria. No tienen ecuaciones. Hasta que en 2002 le dieron el premio nobel a Kahneman (Tversky ya había fallecido), y se empezó a tomar en serio el estudio de cómo realmente la gente toma decisiones en lugar de seguir poniéndose énfasis en una racionalidad que no siempre está presente. El Nobel de este año es un nuevo espaldarazo a este campo de la Toma de Decisiones

El conocer estas limitaciones que aludíamos, permite que estemos preparados ante ellas y diseñar mecanismos que nos permitan, teniéndolas en cuenta, decidir mejor. En el IESE hace tiempo que el “Behavioral Decisión Making” está presente en nuestras aulas. Y buena parte de lo que publico en este blog es más “Behavioral” que “Rational”.

Enhorabuena Richard Thaler, y a esperar otro año. Hasta el jueves que viene y felices fiestas del Pilar a mis amigos de Zaragoza.

Datos y Opiniones en la Toma de Decisiones

septiembre 14, 2017 11 comentarios

economiaEn la portada del periódico económico que suelo leer veo un titular que dice “Alerta en la economía por la tensión en Cataluña”. En la misma portada a la derecha pone “El Ibex sube un 1,91% en su mejor sesión desde abril”. En las páginas interiores el titular de un artículo dice “las salidas a bolsa anuncian un año record en mercado de capitales”. En otra página dice que el euro está fuerte.

¿En qué quedamos? ¿hay tensión e incertidumbre económica o las aguas están calmadas? Pues como siempre es mejor acudir a los datos que dejarse llevar por impresiones. Desde el año 2010 publicamos cada mes en el IESE lo que llamamos el Índice IESE de Incertidumbre Económica. Y lo que dice ese índice es que ahora la incertidumbre económica está bajo mínimos.

Es más, observando los movimientos de ese índice se puede muy bien ver que los avatares de la política española no tienen ningún impacto en la incertidumbre de nuestra economía. Por el contrario, es la situación económica más allá de nuestras fronteras la que provoca la mayor o menor incertidumbre en España.

Me explicaré. Cuando hace un año nuestro actual presidente de gobierno en España, Mariano Rajoy, se negó a intentar formar gobierno aduciendo que no contaba con los apoyos necesarios, ni la bolsa, ni el bono español, ni el precio del petróleo, ni el tipo de cambio del euro sufrió la más mínima variación. Al igual que cuando Pedro Sánchez intentó fallidamente formar gobierno, o cuando un partido separatista catalán tuvo en vilo la formación de un gobierno en Cataluña, lo que provocó que el que aspiraba a seguir siendo presidente, Artur Mas, tuviera que desistir de sus aspiraciones.

Por el contrario, la semana que China devaluó tres veces su moneda en el verano del 2015, o cuando surgieron rumores de un frenazo en la economía mundial tanto en verano del 2015 como a principio del año 2016, fue entonces cuando la bolsa, el petróleo, los tipos de cambio y los bonos de los países presentaron grandes turbulencias.

No, no es la situación política interna de España la que genera incertidumbre económica, sino lo que pasa fuera de nuestras fronteras. Un error clásico en la toma de decisiones es basar las decisiones en opiniones y no en datos. Cuando hay datos hay que usarlos. Hasta el jueves que viene.

Decidir

estrategiaAprovecho estos días de vacaciones para preparar un caso empresarial y discutirlo con los alumnos en las clases del próximo trimestre. La situación de la empresa… catastrófica, y eso que cuando la nueva dirección se hizo cargo la empresa iba muy bien. Reflexionando sobre lo que ha pasado e intentando organizar un poco el flujo de la clase, las conclusiones son evidentes. Los errores de la dirección son de libro.

En primer lugar, cuando la nueva dirección entró en la empresa iban con una película preconfigurada de lo que había que hacer en esa empresa. La nueva dirección no prestó atención a cuáles eran los factores de éxito de la empresa y por tanto los planes que traían no se ajustaban a la situación de la organización. Total, que pusieron la empresa patas arriba y todo lo que iba bien lo desmantelaron. Primer error, no conocer la situación real de lo que diriges.

Segundo error, empeñarse a toda costa en hacer unas cosas y no rectificar cuando es evidente que esos planes que estaban llevando a cabo estaban haciendo fracasar la empresa. No saber rectificar. Empeñarse en una idea y no tener la flexibilidad para rectificar.

Tercer error, rodearte de gente en el equipo directivo que no es capaz de cuestionar lo que está haciendo el jefe. Gente que cuando el jefe tiene una idea solo saben decir “qué buena idea”. Las ideas hay que cuestionarlas y criticarlas, y si después de cuestionarla y criticarlas siguen siendo válidas, pues adelante. Son ideas robustas. Pero si se apoya cualquier idea por absurda que sea solo porque lo dice el jefe, entonces….

Hasta la semana que viene, y saludos desde tierras gallegas.

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