Mucha gente piensa que la empresa existe para maximizar beneficios. Creo que es un error. La finalidad de la empresa es servir bien a clientes concretos, y eso depende, en parte, del compromiso de su gente. Los beneficios llegan como consecuencia.
En este nuevo post de mi blog Toma de Decisiones reflexiono sobre tres elementos surgidos en una conversación reciente con directivos: claridad en los objetivos, buena información y creatividad en las posibles soluciones. La inteligencia artificial cambiará muchas cosas, pero decidir bien seguirá siendo una tarea del directivo.
Para decidir bien necesitamos información, pero no toda información es útil. Buscar datos sin criterio puede llevarnos al autoengaño o a gastar recursos inútilmente. El verdadero reto está en saber qué información necesitamos y estar dispuestos a cuestionar nuestras propias ideas. Reflexiono sobre ello en el nuevo post.
En el mensaje de esta semana pongo varios ejemplos de cómo la inteligencia artificial puede ser útil a las empresas. Estos ejemplos pueden hacer pensar a los directivos cómo les puede ser útiles para sus empresas.
En este primer mensaje del 2025 os presento la nueva edición electrónica de un libro que escribí hace algún tiempo. Se titula "Toma de Decisiones y Gobierno de Organizaciones" y recoge todo lo que en su día había aprendido yo en el IESE sobre el tema. Tiene total actualidad. Feliz 2025
Toda decisión directiva se toma bajo la incertidumbre del futuro. Por eso, decidir es experimentar. Analizamos por qué el verdadero sabio es aquel capaz de prever y razonar las consecuencias antes de que ocurran, en lugar de limitarse a constatar los hechos.
Dadas las actuales posibilidades tecnológicas y para mantener el contacto con mis antiguos alumnos, he diseñado un asistente virtual de uso privado entrenado en exclusiva con mis libros, conferencias y casi mil publicaciones de este blog. Consúltale directamente tus dudas de gestión.
Resolver problemas es la función básica de un equipo directivo. Cuando no se sabe o no se quiere asumir esa responsabilidad, la alternativa habitual es marear la perdiz señalando problemas reales que, sin embargo, desvían el foco de lo urgente.
La IA hace maravillas combinando información existente, pero es incapaz de crear. Analizamos la diferencia fundamental entre el aprendizaje por fuerza bruta de las máquinas y la inteligencia natural que nos permite, como a los hermanos Wright, desafiar lo imposible.
La IA procesa información preexistente con una capacidad de cálculo asombrosa, pero no es capaz de generar conocimiento genuinamente nuevo. Analizamos por qué un algoritmo en el siglo XIV habría negado rotundamente que la Tierra gira alrededor del Sol."