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Posts Tagged ‘Decisiones estratégicas’

Dar bandazos

atolondramientoHay organizaciones que cuando una cosa no les sale bien establecen como política hacer todo lo contrario. Esto me parece un error. Si algo no ha salido bien hay que preguntarse las razones por las que no ha funcionado y modificar aquellos aspectos que han hecho fracasar lo que se estaba haciendo. No hay que modificarlo todo e irse al polo opuesto. Muy posiblemente el polo opuesto tendrá también muchos inconvenientes.

En general cuando la única razón que tenemos para escoger un nuevo plan es porque lo que hemos hecho hasta ahora ha fracasado, el nuevo plan escogido suele ser peor. Hay que ver las razones del fracaso y corregirlas. Pero nunca una enmienda a la totalidad. Esto suele salir peor.

Otro error que a veces se comete es que cuando una cosa ha funcionado en un sitio fácilmente se construye una política por la cual eso que ha funcionado se impone en los demás sitios de la organización. A lo mejor eso ha tenido éxito en un sitio por características específicas de ese sitio, y en otro lugar que no tenga esas características puede no funcionar. Ojo con extender los éxitos a todas partes.

Rara vez hay una práctica que es buena con independencia de las circunstancias. Algo que tiene éxito en un sitio puede no tenerlo en otro. Hay que entender las razones por las que ha funcionado bien en un sitio y ver si en el sitio donde pensamos implantarlo también se dan esas circunstancias. Ojo con las generalizaciones. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video del IESE.

Para ser eficaz

capacidadesMuy sencillo lo que voy a comentar esta semana. Muy sencillo pero muchas veces no se cae en la cuenta. Para que una persona sea eficaz en una organización hacen falta tres cosas: Saber, querer y poder. Capacidad, motivación y organización.

Saber. Que esté cualificada para llevar a cabo lo que tiene que hacer. Un profesor que no comunica, nunca será eficaz en el aula. Un dentista que solo sabe usar las tenazas mejor que no ejerza. Hay que saber hacer lo que se requiere que hagas. Si no no serás eficaz. El saber tiene que ver con la capacidad.

Querer. No basta con saber hacer algo, hay que querer hacerlo. Si se me pide que haga algo y no quiero hacerlo no lo haré. Y si me amenazan con echarme o con sancionarme, lo haré, pero no pondré todo el esfuerzo e ilusión que se requiere para que la cosa salga muy bien. El querer tiene que ver con la motivación.

Poder. Finalmente, supuesto que uno sabe y quiere hacer lo que tiene que hacer, si no se le dan los medios para hacerlo no lo podrá hacer. Si a un cirujano no se le asigna un quirófano o no se le asigna un anestesista, mal podrá operar. De poco sirve su capacidad y su buena voluntad. El poder tiene que ver con la organización. Que las cosas estén organizadas de modo que uno pueda hacer lo que tiene que hacer.

Saber, querer y poder. Capacidad, motivación y organización. Hacen falta las tres cosas. La ausencia de una de ellas hace fracasar la eficacia. No se puede compensar con una mayor dosis en las otras dos. Si uno no está capacitado, mejor que no esté motivado. No hay nada peor que un incompetente motivado

De todo esto se puede profundizar más en el libro La casa de la eficacia de Pablo Maella. Con quien frecuentemente mantengo interesantísimas conversaciones. Saludos y hasta la semana que viene.

Redundancia

equipoEs frecuente oír que las empresas para ser competitivas, entre otras cosas han de ser muy eficientes en las operaciones. Que no haya ningún gasto que sea innecesario. Para eso estudian muy bien los procesos y miran donde se puede ahorrar y por supuesto tratar de eliminar todo lo que sea redundante.

Yo creo que una empresa para que funciones bien, tiene que haber redundancias. En concreto los puestos de trabajo tienen que estar diseñados de modo que, si una persona por cualquier razón se ausenta una temporada breve o más larga, sus funciones puedan ser cubiertas por los demás.

Alguien puede decir, eso genera unos costes adicionales e innecesarios, y una empresa no se puede permitir ese lujo. Pues yo creo que es necesario que se permita esos lujos. Si las funciones de un empleado no pueden ser cubiertas por los demás, el día que ese empleado se ausente mucho o poco tiempo, por cualquier razón, enfermedad, etc… la empresa tendrá un problema. Los costes que tendrá que asumir fruto de ese problema serán muy superiores al ahorro que supone el que no haya redundancia en su empresa.

Además, si un trabajo solo lo puedo realizar una persona, si nadie le puede sustituir, esa persona puede estar viviendo en una continua situación de estrés. Y una empresa en donde la gente esté estresada no puede ir bien.

Una organización tiene que estar diseñada de modo que todos sus miembros sean prescindibles. Que si falta uno no pase nada. Todo directivo debe estar formando siempre alguien que le sustituya. Si una persona no es sustituible, esa empresa es muy vulnerable.

Uno puede pensar, pero si yo me hago redundante y formo mi sustituto pueden acabar echándome. Cierto, eso pasa en las empresas cortoplacistas que buscan beneficios a corto, pero no se preocupan del largo plazo. Ese modo de actuar de esas empresas hace que sean las primeras que sucumban cuando asoman las dificultades. Una empresa seria que busca permanencia a largo plazo nunca despedirá a una persona por esa razón. Más bien todo lo contrario, se sentirá muy segura con esa redundancia.

Ojo con el cortoplacismo de muchos despidos en aras a la eficiencia. Hasta el jueves que viene

Lo sé todo

diciembre 20, 2017 17 comentarios

frasesHe leído en las redes sociales la siguiente cita atribuida a Miguel de Unamuno: “Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que es”. Efectivamente, la persona inteligente sabe que puede estar equivocada y no hace afirmaciones rotundas y con absoluta seguridad. Está abierta al error y esto le posibilita el aprendizaje. El que lo sabe todo no puede aprender ya más. Lo sabe todo. Está cerrado a mejorar.

Una vez participé en una mesa redonda. Éramos siete los que opinábamos. Había uno que arrasaba con una seguridad absoluta, sin importarle contradecir con toda rotundidad lo que otros comentábamos. Conforme avanzaba el debate los demás nos mirábamos con sorpresa por su prepotente actitud y su falta de tacto. Es entonces cuando comprendí que la cantidad de tonterías que uno dice es directamente proporcional a la seguridad con que las dice.

Un colega mío del IESE una vez me dijo, “ya me gustaría estar tan seguro de algo como alguno lo está de todo”. No sé quién también dijo que “el sabio habla porque tiene algo que decir y el tonto porque tiene que decir algo”.

En definitiva, la realidad existe, la verdad es objetiva, pero nuestro conocimiento de la realidad es subjetivo, imperfecto y a veces equivocado. Ser consciente de esto evitará que tomemos posturas maximalistas que pueden ser erróneas y estaremos abiertos a aprender. Feliz navidad a todos los blog-lectores.

¿Cómo va la economía española?

diciembre 6, 2017 9 comentarios

crecimiento economicoPues bien, va francamente bien. Con cierta periodicidad hago previsiones sobre el crecimiento económico en España. Según mis proyecciones, en 2018 la economía española crecerá un 3%. Pero hay que hacer una salvedad. Para hacer esta previsión solo dispongo de datos hasta el tercer trimestre de este año 2017. Cuando salgan los datos de crecimiento económico del cuarto trimestre de año, quizá haya que revisar a la baja esta previsión debido al impasse que está sufriendo la economía en Catalunya por los acontecimientos políticos de octubre y principios de noviembre.

Mi tesis es que el impacto del frenazo catalán hará disminuir el crecimiento del PIB en España en solo dos décimas, es decir, que en 2018 creceremos el 2,8% en el conjunto de la economía española.

¿En qué baso esta última previsión? Pues supongamos que toda España crece el año que viene al 3%, salvo Catalunya que por todo lo que está pasando puede ver reducido su crecimiento al 1,5%. Pero la economía catalana es solo (y no es poco) un 20% del total de la española, por lo que esta reducción afectará al conjunto de España en una reducción de solo el 0,3%. Pero por otro lado parte de la actividad económica que deja de tener lugar en Catalunya puede trasladarse al resto de España, y esto puede suponer un aumento del crecimiento del 0,1%. Total, que España puede acabar creciendo en 2018 al 2,8% (3,0% – 0,3% + 0,1%)

Pero no es este el mejor momento para hacer estas previsiones. Estas previsiones hay que hacerlas en marzo cundo se disponga de los datos del crecimiento de España en todo este 2017. Ya revisaré mis previsiones dentro de 3 meses, que tendrán una mayor fiabilidad. La semana que viene hablaré de las previsiones que se hicieron a principios de este año sobre el crecimiento económico de 2017, de quien ha estado más acertado y quien menos. Hasta el jueves que viene.

Urgencia en la toma de decisiones

noviembre 30, 2017 4 comentarios

futbolEs un tópico que los directivos en las empresas tienen que tomar frecuentemente decisiones muy importantes, con carencia de tiempo y con información limitada.

Esto a mí me parece una tontería. Si esto fuera así la vida del directivo sería insoportablemente estresante. Rara vez se tienen que tomar ese tipo de decisiones. Si se dirige bien se pueden anticipar la mayoría de las cosas futuras que nos pueden pasar y planificar con tiempo lo que se va a hacer dependiendo de lo que pueda llegar a pasar.

Pero muchas veces a los directivos nos pillan las cosas por sorpresa. Y esto suele pasar porque pensamos que sabemos lo que va a pasar. Nos imaginamos un futuro, que normalmente es un futuro favorable para nosotros. Pensamos que lo que nos gustaría que sucediera es lo que va a suceder. Confundimos deseos con realidad. Luego viene la tozuda realidad y las cosas suceden de un modo muy distinto al previsto, nos pillan por sorpresa, y vienen los estreses y las prisas.

Esto se evita pensando. Pensar es algo que siempre recomiendo en mis clases. Parece que es una perogrullada, pero deberíamos pensar más. Pensar en distintos posibles escenarios futuros, y planificar planes para cada escenario. Así cuando las cosas suceden rara vez nos pillarán por sorpresa. Tendremos pensado de antemano cómo actuar y no vendrán las prisas de última hora.

Cuando ya tenía el mensaje listo, un alumno me ha hecho ver que la decisión del arbitro en el último partido Valencia-Barcelona este fin de semana de no dar por bueno un gol de Messy es una de esas raras situaciones en las que efectivamente no hay tiempo, hay información incompleta y la decisión es muy importante. En este caso el pobre arbitro tuvo que hacer un juicio rápido, instantáneo, y en una situación así, cualquiera se equivoca.

Hasta el jueves que viene. Gracias a los fieles lectores que seguís difundiendo el blog.

Más de Big Data

noviembre 16, 2017 6 comentarios

big dataEmpecé a hablar la semana pasada de la posibilidad técnica que hay actualmente de recabar y analizar información que hasta ahora no había manera de procesar. Ahora hay tecnologías suficientes para hacerlo. Una empresa puede saber qué es lo que se dice sobre ella en las redes sociales. Puede saber qué se dice sobre los competidores y calibrar cuáles son sus ventajas y debilidades comparativas. Se puede saber lo que se opina sobre sus productos, y muchísimas cosas más.

Todo esto hace que las profesiones de analista de datos, “data scientist” y sus variantes estén en gran demanda. Pero hay un problema. Por un lado los técnicos, los que saben extraer y analizar los datos no suelen tener suficiente conocimiento de negocio para saber la utilidad que puede tener para la empresa los conocimientos que ellos tienen. No suelen tener conocimientos suficientes de negocio para saber qué tipos de ventajas pueden aportar. Por otra parte, los directivos, en general, desconocen las posibilidades tecnológicas que existen y que serían útiles para mejorar sus negocios. Son dos tipos de perfiles que hablan idiomas distintos.

Las empresas que consiguen superar esta brecha son capaces de sacar mucho partido a la información que disponen. Sus directivos muchas veces desconocen que poseen esa información. Un perfil profesional que va a estar en gran demanda es el de aquél que sepa conectar ambos mundos. Aquel que tiene suficientes conocimientos de negocio para saber a qué problemas se enfrenta la empresa y cómo mejorar su competitividad y a la vez tiene suficientes conocimientos técnicos como para saber liderar un equipo de tecnólogos. Creo que ese perfil va a estar en gran demanda.

Como cuña publicitaria, el pasado mes de julio ofrecimos en el IESE un curso de dos sobre “Big Data”, y en el próximo junio del 2018 ofreceremos otro. Esperamos facilitar que las empresas puedan utilizar mejor los recursos que poseen en forma de datos.

Hasta el jueves que viene, y el que tenga interés en este curso, que no dude de ponerse en contacto con nosotros aquí

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