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Posts Tagged ‘errores en la toma de decisiones’

Es evidente que…

todos igualesMuchas veces creemos que lo que nosotros pensamos lo piensan todos los demás. Y si esto viene alentado por los medios de comunicación, pues entonces la cosa alcanza dimensiones mayúsculas.

Como a mi no me gustan las películas de marcianos y alienígenas, pienso que son una estupidez y extrapolo pensando que a todo el mundo le parece una estupidez. Un amigo mío no se podía creer que hubiera quien prefiriera subir una montaña en lugar de pasar un día en la playa. No nos cabe en la cabeza más que nuestra estrecha visión de las cosas.

Todo el mundo se extrañó de que Trump ganara las elecciones norteamericanas. “Esto no cabe en la cabeza” pensaron muchos, y también pensaron que todo el mundo lo veía así, no dándose cuenta que primaria tras primaria iba ganando y desbancando a sus adversarios republicanos, y que por tanto algo podría pasar el final. Era impensable que el Reino Unido se saliera de Europa (el famoso Brexit), pues resulta que sí, que se salieron.

Si queremos tomar buenas decisiones hemos de tener mentalidad abierta y pensar que cosas que a nosotros nos pueden parecer extravagantes, nos lo parecen a nosotros, lo que no significa ni que lo sean, ni que a los demás les parezcan extravagantes. Amplitud de mente. Salir de nuestro corral. Cuanto más en las antípodas de nosotros esté el pensamiento de alguien, más podremos aprender de este alguien. Salir de la burbuja. Hay mucho mundo apasionante fuera. Las cosas pueden ser muy distintas a como piensas que son. Atrévete a cuestionarte. Escapa de la manada. Sé original. Hasta el jueves que viene.

¿Por qué a veces fracasan las decisiones?

perplejoLos directivos toman decisiones, que algunas veces salen mejor y otras veces peor. Pero a veces no pueden tomar las decisiones que querrían por la dificultad de ponerlas en práctica. Y esta dificultad no procede necesariamente de la complejidad técnica sino de la falta de interés por parte de quienes las tienen que aplicar.

Me contaba un antiguo alumno que había que cubrir un puesto en su empresa por la jubilación de uno de sus directivos. Había una persona que era la más adecuada para ocuparlo, pero que cuando se lo propusieron este se negó rotundamente a ocuparlo. Mi antiguo alumno estaba perplejo por esta negativa. Le dije con toda la amabilidad que pude, que si no sabía por qué pasan las cosas que pasan en su empresa algo estaba haciendo mal.

Saber las razones por las que la gente hace lo que hace es imprescindible para dirigir una empresa. No es suficiente con saber lo que pasa. Hay que saber por qué pasa eso que está pasando. Y si uno no se entera entonces no está dirigiendo bien.

Las cosas no suceden por azar. Siempre hay una razón. Cuando uno no es capaz de captar estas razones acaba dirigiendo con el ordeno y mando, que es un modo muy costoso y poco eficaz de dirigir. Directivo, entérate de lo que pasa en tu empresa, sino eres tú la causa de que las cosas fracasen. Hasta el jueves que viene.

Simplifica

complejoSe dice que cada vez el mundo es más complejo, más incierto, ambiguo, y una serie de adjetivos más. Vamos, que las cosas no son como antes, que ahora todo va más deprisa. A nivel profesional, social, cultural y a cualquier nivel que uno quiera pensar.

¿Qué hacer en una situación así? Pues voy a dar dos consejos. Como las cosas son más complicadas y más difíciles de prever, hay que ser más tolerantes con el error. No hay que pretender hacerlo todo bien a la primera. Lo normal será equivocarnos. Lo que hay que intentar es que los errores no tengan consecuencias drásticas, y que seamos muy flexibles y sepamos rectificar a tiempo.

Ya he dicho en algún otro mensaje de este blog que intentar la perfección es una garantía de frustración. Hay que intentar hacer las cosas medianamente bien y, eso sí, cada día un poco mejor. Ese es el camino más rápido para la excelencia.

Otra consideración es que en entornos tan complicados como son los entornos profesionales actuales, las soluciones que hay que adoptar ante las cosas que surjan han de ser soluciones simples. Si es difícil acertar, ¿para que intentar una solución compleja? Si al final hay que acabar corrigiéndola y mejorándola, mejor y más fácil es corregir una cosa sencilla que una complicada.

Consejo, en todo lo que haces, mira a ver si lo puedes simplificar. Gastarás menos energías y quizá salga mejor. No esperes que las cosas salgan perfectas. Cuando buscamos razones de porqué pasan las cosas que pasan, no seamos complicados. Cuanto más sencilla sea la explicación que damos a las cosas, más probable es que demos en el clavo. Consejo, simplifica. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video sobre mi último libro escrito con Pablo Maella.

Hay que tomar decisiones

Earriesgars una tendencia natural el no tomar decisiones. Cuando decidimos podemos equivocarnos y esto no nos gusta por lo que en la mayoría de situaciones preferimos dejar las cosas como están. Pero esto es un autoengaño, pues dejar las cosas como están es ya tomar una decisión de modo pasivo e inconsciente.

No porque no tomemos decisiones van a dejar de ocurrir cosas. Lo que pasa es que no nos sentiremos responsables de esas cosas que ocurren y por tanto, tampoco nos sentiremos culpables. Pero evitar decidir es evitar tomar las riendas de nuestra vida y dejar que los acontecimientos u otras personas decidan por nosotros.

Además sucede que al decidir las cosas nos pueden salir bien o mal, y el impacto subjetivo que tienen las posibles consecuencias negativas de nuestras decisiones es muy superior al impacto que tienen las posibles consecuencias positivas, por lo que al final acabamos dejando las cosas como están. Acabamos no haciendo nada.

Pues no. Hay que abordar proyectos, debemos ser proactivos. Debemos estar preparados para que algunas cosas salgan mal. Y no pasa nada. Seguimos adelante y ya está. Solo no fracasa el que no acomete nada. Ánimo y a perder el miedo a tomar decisiones. Hasta el jueves que viene.

Más sobre humildad en la toma de decisiones

soberbiaCada vez estoy más convencido de la importancia de la humildad en un directivo. Un directivo humilde concibe su trabajo de dirección como un servicio. Sabe que no es perfecto y se apoya en el equipo que dirige para tomar decisiones. Reconoce sus errores cuando ve que se ha equivocado y sabe pedir perdón.

Por el contrario la falta de humildad en un directivo le hace pensar que siempre tiene razón y si alguna vez no la tiene es porque ha pasado algo imprevisible y que si no hubiera sido por eso habría tenido razón. Solo tiene derechos. Su superioridad le hace pensar que los merece por razón de justicia. No se puede opinar de modo distinto a él. Su opinión es la única válida, por algo él es perfecto. Y finalmente es hostil ante el error de los demás. Como él nunca se equivoca no concibe que se puedan cometer errores.

Hay otra pequeña diferencia. Con el directivo humilde se trabaja muy a gusto y es apreciado por su gente. Al soberbio se le teme, se le rehúye y genera rechazo. Decide qué tipo de directivo quieres ser.

Hasta la semana que viene, pero antes comunicaros que el 23 de abril, dia del libro, Pablo Maella y yo estaremos desde las 12.00 hasta las 13.00 firmando ejemplares de nuestro último libro “Con la misma Piedra. Los 10 errores que todos cometemos al decidir” en la librería Garbí de Barcelona, Via Augusta 9. Y también el 3 de mayo haremos la presentación del libro en el Fnac de la Illa a las 19.00. Os esperamos en ambos sitios a los que os vaya bien venir.

Una Buena Decisión

Ariño MaellaHola a todos, después de siete años escribiendo todas y cada una de las semanas, seguro que me aceptareis un mensaje en el que haga un poco de publicidad, que además os ayudará a tomar buenas decisiones. Se trata del nuevo libro que acabo de publicar con mi colega del IESE Pablo Maella. Se titula “Con la misma piedra” el subtítulo es “Los diez errores que todos cometemos al decidir”

Como los más avispados os habréis dado cuenta el libro va sobre toma de decisiones. En cada uno de los diez capítulos del libro exponemos un tipo de errores en los que es muy fácil caer cuando se toman decisiones. Desde paralizarnos a base de analizar hasta hacer un uso inadecuado de la intuición. Desde infravalorar la incertidumbre hasta seguir las modas porque todo el mundo lo hace. Es un buen complemento al libro del “Iceberg a la vista” que escribimos hace siete años y en el que dábamos 10 consejos para tomar buenas decisiones.

La buena decisión que podéis tomar, a la que me refiero en el título de este mensaje es la regalar a algún conocido, amigo o familiar un ejemplar del libro, y por supuesto a difundirlo entre las redes. El título y la portada del libro lo decidisteis los que votasteis en linkedin entre dos opciones que propusimos. Votasteis tres mil quinientos de vosotros. Lo compartisteis mil quinientos, y alcanzó unas setecientas cincuenta mil visualizaciones. Experimenté lo que era la viralidad. A los que leáis el libro espero que os guste y noshagáis los comentarios que os parezca oportuno. Muchas gracias.

Justicia

febrero 23, 2017 2 comentarios

justiciaNo hay nada que deteriore más las relaciones entre las personas que el sentirse injustamente tratado. Se trata injustamente a una persona cuando no se le valora, cuando se da por supuesto que tiene que hacer una determinada cosa y esa cosa no le corresponde hacerla. La hace voluntariamente porque quiere facilitar la vida a otros.

A veces hay personas en una empresa que cumpliendo con su trabajo, no ponen toda la carne en el asador ¿Por qué a esta persona le falta ilusión? Se preguntan sus jefes. Es buen cumplidor pero no parece entusiasmado. Si esto pasa, jefe, pregúntate si ha recibido un trato injusto en algún momento. Quizá sea esa la razón de su falta de entusiasmo.

Hay un principio elemental básico que dice que todo lo que pasa, pasa por alguna causa. Si hay alguien en tu organización que no está muy contento, es por algo. Intenta averiguar por qué. No te satisfagas con la fácil suposición de que “es que fulanito es muy raro”. No, eso es lo cómodo. Intenta saber por qué pasan las cosas que pasan. Es el único modo de ponerles remedio.

Una falta de justicia es letal para una organización. Si uno ve que ha metido la pata, lo que tiene que hacer es pedir disculpas. Si no, se deteriorarán rápidamente las relaciones en la organización. Y el jefe andará preguntándose ¿y porque fulanito es así? Y si no se lo pregunta es porque le falta la más mínima sensibilidad hacia su gente.

Lo expuesto en este mensaje sirve tanto para las empresas como para una familia, o cualquier otra organización de personas. Hasta el jueves que viene.

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