Mucha gente piensa que la empresa existe para maximizar beneficios. Creo que es un error. La finalidad de la empresa es servir bien a clientes concretos, y eso depende, en parte, del compromiso de su gente. Los beneficios llegan como consecuencia.
Para decidir bien necesitamos información, pero no toda información es útil. Buscar datos sin criterio puede llevarnos al autoengaño o a gastar recursos inútilmente. El verdadero reto está en saber qué información necesitamos y estar dispuestos a cuestionar nuestras propias ideas. Reflexiono sobre ello en el nuevo post.
Decisiones en equipo. Ventajas y riesgos.
En el mensaje de mi blog de esta semana hablo de la toma de decisiones en equipo. Decidir en equipo no consiste en saber negociar, sino asumir una responsabilidad compartida. Bien hecho, mejora la calidad de las decisiones; mal hecho, genera confusión y distanciamiento. Espero tus comentarios.
Miguel Angel
En el mensaje de esta semana hablo de que en las empresas los procesos son necesarios, pero no resuelven lo excepcional. Cuando surgen problemas no habituales, es ahí cuando hay que intervenir. El papel del equipo directivo no es buscar problemas a las soluciones, sino trabajar para hacerlas viables. Gobernar es encontrar el “cómo sí”, no refugiarse en el “por qué no”
Pedir consejo es una muestra de inteligencia, no de debilidad. Pero elegir mal al consejero puede llevarnos al error. La prudencia exige contrastar nuestras ideas con personas competentes y que nos aprecien. Solo así encontramos razones para reafirmarnos o cambiar de opinión.
Dadas las actuales posibilidades tecnológicas y para mantener el contacto con mis antiguos alumnos, he diseñado un asistente virtual de uso privado entrenado en exclusiva con mis libros, conferencias y casi mil publicaciones de este blog. Consúltale directamente tus dudas de gestión.
Resolver problemas es la función básica de un equipo directivo. Cuando no se sabe o no se quiere asumir esa responsabilidad, la alternativa habitual es marear la perdiz señalando problemas reales que, sin embargo, desvían el foco de lo urgente.
La IA hace maravillas combinando información existente, pero es incapaz de crear. Analizamos la diferencia fundamental entre el aprendizaje por fuerza bruta de las máquinas y la inteligencia natural que nos permite, como a los hermanos Wright, desafiar lo imposible.
La IA procesa información preexistente con una capacidad de cálculo asombrosa, pero no es capaz de generar conocimiento genuinamente nuevo. Analizamos por qué un algoritmo en el siglo XIV habría negado rotundamente que la Tierra gira alrededor del Sol."
Experimentar ante lo desconocido exige un requisito: que las decisiones sean reversibles. Conozca el quinto método de decisión y por qué la suerte puede generar un peligroso aprendizaje negativo en su organización.