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Archive for the ‘Intuición’ Category

Hablar siempre bien de los demás

diciembre 11, 2014 36 comentarios

pazEl otro día coincidí con un amigo al que hacía tiempo no veía. Años atrás, hablo de hace unos 25 años, nos habíamos tratado mucho. Empezamos a recordar viejos tiempos y salieron en la conversación conocidos comunes de aquella época. Después de casi una hora de conversación, sentí que había estado muy a gusto con este antiguo amigo, y empezando a pensar porqué me di cuenta que sólo había hablado muy bien de cada persona que habíamos recordado, apuntando las cualidades que cada uno tenía. Ninguna crítica. Ningún defecto salió a relucir. ¡Qué rato más a gusto pasé con esta persona y qué buen sabor de boca me dejó esa conversación!

Pues sí. Todo el mundo tiene más virtudes que defectos. ¿No es mejor resaltar esas virtudes de cada uno y no amargar con los defectos que otros puedan tener? Se genera alrededor más paz y más alegría resaltando las cosas positivas. Criticar a los demás nos amarga la existencia a nosotros mismos.

Consejo, hablar siempre bien de los demás. De cualquier persona siempre podemos encontrar muchas cosas de las que podamos hablar bien.

El jueves pasado tuvimos la reunión de lectores del blog. Estuvimos unas 50 personas. Después de intercambiar opiniones sobre si la recuperación económica se afianzaba o se frenaba pasamos a hablar de razones por las que fallan las empresas. Creo que todos aprendimos, y después algunos nos fuimos a tomar unas cervezas.

Hasta el jueves que viene.

Imaginación y realidad en la toma de decisiones

equivocarseAl tomar decisiones elegimos una opción u otra en función de la satisfacción que anticipamos nos va a producir cada una de las opciones que consideramos. Pero lo que nos pasa con frecuencia es que una vez que hemos decidido lo que pensamos va a ser mejor, la cosa no nos gusta. No tiene nada que ver con lo que pensábamos que nos iba a gustar.

Las  cosas en la realidad son distintas de cómo nos las imaginábamos a priori. Podemos llevar varios años pensando en hacer un crucero un verano por las islas griegas, y cuando por fin conseguimos hacerlo la experiencia no es gratificante como esperábamos.

A veces también pasa que no es que nos equivoquemos al calibrar cuanto nos va a gustar cada una de las alternativas, sino que cambia nuestra escala de preferencias. Lo que nos gustaba en un momento dado nos gusta menos pasado el tiempo. Uno puede estar ilusionado con una determinada profesión, abogado, arquitecto, profesor… hace los estudios que le conducen a esa profesión y posteriormente se dedica a otra cosa en la que ve más oportunidades.

Estas dos cosas hay que tenerlas en cuenta cuando decidimos. En vez de pensar cuanto nos gusta ahora esta realidad futura que estamos imaginando, hay que pensar hay que pensar cuanto nos gustará en su día esa realidad cuando realmente se dé. Tomaremos mejores decisiones.

De todas maneras a veces la vida da sorpresas. Yo a los siete años ya sabía que quería ser profesor, y a los quince que quería ser profesor universitario. Ahora que ya lo soy puedo decir que las satisfacciones de esta profesión son muy superiores a las que anticipé en su día cuando la imaginaba. Hasta el jueves que viene.

Terrorismo cibernético

ciberterrorismoEn unos mensajes anteriores he hablado de la gestión de riesgos. Un riesgo es una situación de la que pueden derivarse consecuencias no deseadas. Estas consecuencias no deseadas se producen muy de tanto en tanto. Crisis económicas no se dan continuamente, aunque la última ha sido muy profunda y larga, la anterior aconteció 15 años antes y apenas duró año o año y medio. Es este hecho que los efectos negativos de los riesgos sucedan muy de cuando en cuando lo que hace que no les prestemos muchas atención.

Voy a hacer alguna consideración sobre los riesgos en que vivimos ahora. Hace tiempo, cuando las sociedades estaban más aisladas, cosas negativas que pasaban en un lugar difícilmente se contagiaban a otro, y si lo hacían tardaba tiempo. La crisis económica del 1991 en US se trasladó a Europa en 1992, y a España no llegó hasta 1993 (por eso de las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla). Cuando Europa entró en crisis Estados Unidos ya estaba saliendo. La última crisis ha abarcado a todo el mundo occidental, y ha sido simultanea. Se trasladó inmediatamente de Estados Unidos a Europa.

Con la mayor integración de los países, las economías y las sociedades, las crisis cada vez van a ser más mundiales y simultáneas. En concreto, creo que la actual integración de las telecomunicaciones sitúan al mundo en un polvorín. Hay miles de hackers que están intentando burlar el sistema. Muchos de ellos como reto tecnológico, pero otros son verdaderos terroristas. ¿Conseguirán estos últimos algún día paralizar internet? ¿Qué pasaría si se consiguiera que internet no funcionara durante una semana? ¿Qué pasaría si se consiguiera borrar los registros de todos los posibles servidores de uno de los bancos más grandes del mundo?terrorismo

Para hacerte una idea imagina que se borran todos los ficheros digitales que maneja tu empresa, ficheros de clientes, proveedores, pedidos, etc. O que no se puede acceder a ellos en una semana. Caos total en tu empresa. Pues imagina que eso pasa a nivel mundial. No quiero ser catastrofista, pero hay que pensar en esa posibilidad y prepararse para ella. La probabilidad de que algo de ese calibre pase en el próximo mes es muy pequeña, pero ¿y la probabilidad de que pase en algún momento en los próximos 10 años?. Hay terroristas cibernéticos que están trabajando en esto. Las sorpresas existen. Mejor que nos pillen preparados.

La suerte en la Toma de Decisiones

octubre 24, 2013 23 comentarios

buena suerteLa suerte son todos aquellos factores que afectan al resultado de nuestras decisiones y sobre los cuales ni tenemos control ni podemos influir. Aconseja Pablo Maella en su libro “La casa de la eficacia” actuar como si la suerte no existiera. Es un sabio consejo. Sobre algo que no podemos controlar ni influir, lo mejor es no preocuparnos.

Lo que sí debemos hacer es gestionar las consecuencias de la buena o la mala suerte. Si por razones que escapan a nuestro control algo nos ha salido mal, debemos tener planes preparados para mitigar los efectos de la mala suerte. Del mismo modo que si tenemos un golpe de suerte, hay que saber aprovecharlo.

Pero en general la suerte se distribuye aleatoriamente entre todos los mortales. Tenemos tanta buena suerte como mala.  Si alguien siempre tiene buena suerte, no es que tenga buena suerte, es que hace las cosas bien y punto, y el que siempre tiene mala suerte es que las hace mal. Esto tiene dos consecuencias: si algo sale mal por razones que se escapan a tu control, no te atormentes, esas cosas pasan y no tienes la culpa. Y si una cosa te ha salido bien por suerte, no te creas que eres un héroe. Si te toca la lotería no es porque seas más listo que los demás.

Esto me trae a la memoria un ejemplo que suelo poner en clase y que hacer reir a los alumnos. Les pregunto: ¿tu novia/novio o marido/mujer, qué prefiere como estás ahora o como estás ahora pero con diez mil euros más en el bolsillo? Los alumnos no se suelen atrever a contestar porque creen que en la pregunta hay truco. Pero se acaba admitiendo lo obvio: mejor con los diez mil euros.

A continuación les pregunto, ¿Te quiere más tu cónyuge/novio/novia si tienes esos 10.000 euros…? (se empiezan a reir). No te engañes, si te quiere más realmente no te está queriendo a tí, sino los euros. Hay que saber porqué pasan las cosas que pasan, y no atribuirles la causa equivocada. Hay que saber si una cosa ha salido bien por suerte o porque me la he currado, hay que saber si me quieren a mi o lo que yo tengo. Donde no hay distinción hay confusión. Hasta el jueves que viene.

Elecciones generales el 20N

20nEsta semana el presidente del gobierno español ha anunciado elecciones generales para el 20 de noviembre. No te asustes que no voy a comentar la conveniencia o no de esta decisión. Ya nos han mareado suficientemente los periódicos con este tema. En este mensaje voy a recordar que en noviembre pasado propuse un experimento que repetiremos a la vuelta del verano. Consistía en preguntar via internet a mucha  gente una serie de preguntas. Entre ellas estaba quien iba a quedar el primero en la liga de futbol, quien iba a quedar el segundo y quien iba a quedar el tercero. La contestaron una 1000 personas y el promedio de las opiniones de estas personas fue una predicción exacta de los equipos que ocuparon los seis primeros lugares de la tabla.

Este año pensaba ampliar el experimento para intentar predecir no solo los primeros lugares de la tabla sino también los últimos. Pero como tendremos elecciones en noviembre también preguntaré a todo el que quiera contestar los resultados de las elecciones generales. No será una encuesta de intención de voto, sino la opinión sobre los resultados de las elecciones.

Si comprobamos que, con diez días de antelación, podemos predecir los resultados de las elecciones y con medio año de antelación quien ganará la liga de futbol y quienes bajarán a segunda división, dispondremos de una método muy bueno de obtener información que pueda ser útil para las decisiones empresariales

La idea es que, bajo algunas condiciones, el conocimiento agregado de mucha gente aporta una información que no posee ninguno de los individuos. Entre las condiciones necesaria para que esto suceda están el que los que opinan sean personas independientes, de modo que no haya ningún factor que condicione la opinión de todos. También el asunto sobre el que se opine no debe depender de la suerte. La opinión agregada de mucha gente sobre que saldrá cuando se tira una moneda no aporta ningún valor. El 50% opinarán que saldrá cara y el otro 50% que saldrá cruz, y lo que salga será fruto exclusivamente de la casualidad.

En octubre lanzaré la encuesta y espero que me ayudes a difundirla por la red como ya se difundió la de hace un año.

La intuición en la toma de decisiones

intuicion y toma de decisionesEl próximo 28 de mayo, en la reunión de antiguos alumnos de los programas Master del IESE voy a hablarles sobre la intuición y la toma de decisiones. En el mensaje de esta semana solo voy a introducir algunas ideas. La intuición es un modo de conocer la realidad y de juzgar si un curso de acción es adecuado o no.  Los juicios intuitivos son rápidos, inconscientes involuntarios y con cierta carga emotiva, en el sentido que el que intuye una cosa está en cierto modo comprometido con lo que intuye. La intuición no sabe dar razones por las que cree lo que intuye. Si supiera darlas ya no sería intuición, sería razonamiento.  En cierto sentido la intuición y el razonamiento son dos modos distintos de juzgar sobre una situación.

Del mismo modo que los razonamientos pueden ser equivocados, la intuición también puede equivocarse. Lo que pasa es que en los razonamientos equivocados se pueden dar las razones de porqué están equivocados, en cambio en los juicios intuitivos no. Por lo que surge la cuestión de cuando fiarse de las intuiciones y cuando no. Bajo qué condiciones las intuiciones son fiables y bajo que condiciones no.

Sin querer extenderme demasiado, hay dos tipos de intuiciones: la intuición como “sospecha” y la intuición como “juicio experimentado”. La intuición como sospecha es el presentimiento de que un curso de acción es el más adecuado en una determinada situación. Este tipo de intuición es muy válida para generar alternativas. Es la intuición propia de los creativos. El problema es que esta sospecha no garantiza que lo que se intuye sea correcto. Hay que analizarlo y ver si tiene sentido o no.

La intuición como juicio experimentado es la intuición de un experto en una materia, que con solo observar lo que está pasando se hace cargo de la situación y sabe cómo hay que actuar. Es el caso del médico experimentado, que con solo ver al paciente y con un par de preguntas ya sabe lo que le pasa. Es el juicio de un experto. La intuición como juicio experimentado tiene muchas posibilidades de ser válida. Todo depende de cuán experto es el que hace el juicio. Procede de un conocimiento acumulado e implícito que se tiene, que permite ahorrarse los razonamientos.

No quiero extenderme más y seguiré hablando de este tema en próximas semanas. Solo advertir que ojo con los que dicen que hacen lo que hacen porque intuyen que es lo correcto. Muchas veces es la excusa que se pone cuando uno no se sabe lo que hay que hacer y hace lo que le da la gana. Eso no es intuición sino incompetencia. Envío este mensaje desde Shanghai, donde estoy dando un curso sobre Toma de Decisiones en el CEIBS, la China Europe International Business School. el martes publicamos el I3E, Indice IESE del Incertidumbre Económica correspondiente al mes de abril, del que hablamos en un mensaje hace unos meses,

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