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Posts Tagged ‘Mejores prácticas’

Sobre libertad e iniciativa

febrero 16, 2017 6 comentarios

innovacionComentaba en un mensaje reciente que las empresas deben dejar espacio a la iniciativa de su gente. Si cómo hay que actuar en cada momento está rigurosamente especificado y nadie se puede salir de esas rígidas pautas la gente se frustra y además no se aprovecha el mucho talento que hay en los empleados y directivos de la organización.

Pero surge una cuestión. Si dejamos que florezca la iniciativa y la experimentación en nuestra gente ¿cómo garantizamos que no se van a hacer cosas que supongan un alto riesgo para la empresa? Pues muy sencillo la empresa debe establecer una serie de políticas, una serie de comportamientos que no son admisibles. “No se manipulará la contabilidad”; “No se aceptarán pedidos sin factura”, o las que sean.

Son una serie de políticas, pocas que evitarán comportamientos e iniciativas que vayan en contra de los intereses de la empresa, aunque puntualmente saltarse esas normas pudiera reportar beneficios a corto plazo. Se puede tener iniciativa y creatividad dentro de los amplios límites que marcan esas políticas.

Esas políticas deben ser pocas, pero claras y de obligadísimo cumplimiento. Deben estar avaladas por sanciones ejemplares a quien se las salte. No cumplirlas podría entrañar alto riesgo para la empresa. Si no cumpliéndolas no pasa nada, son papel mojado, inútiles y causa de cachondeo dentro de la empresa.

Deben estar establecidas en términos negativos, en el sentido que se puede hacer de todo menos …. menos lo que dice esa determinada política.  Y por supuesto la dirección de la empresa ha de ser ejemplar en su cumplimiento. En su cumplimiento y en las sanciones impuestas a quien se las salta.

De esta manera se fomenta la iniciativa de todo el mundo dentro de la empresa y se evitan actuaciones que pongan en riesgo a la empresa.

Ser o parecer

workalcoholicoAl parecer el nuevo símbolo de estatus es realizar una tarea profesional que te haga estar muy ocupado y continuamente pendiente de asuntos y sin diferenciar el tiempo de ocio y descanso del tiempo de trabajo, por lo interesante que resulta el trabajo que se desempeña.

Esto es lo que comenta un artículo de Luis Jiménez en La Vanguardia este pasado domingo, haciéndose eco de una investigación llevada a cabo por tres profesoras de tres escuelas de negocios norteamericanas (ni más ni menos que de Columbia, Harvard y Georgetown, en Nueva York, Boston y Washington)

Por lo que dice La Vanguardia, en la investigación dicen que antes el estatus social y la imagen venía dada por los bienes materiales que se poseían; posteriormente fue el disponer de calidad de vida teniendo un trabajo que te permitía dedicar tiempo a la familia y al ocio. Parece que ahora el estatus es tener un trabajo omnipresente en tu vida y estar continuamente haciendo cosas.

A mí todo esto me da mucha pena. Mi colega del IESE Pablo Fernández a esto le llamaba poseer mucha energía cinética. Y me da mucha pena porque estos criterios valoran a la persona por cosas externas a ella. Yo creo que toda persona vale por el simple hecho de ser persona. Y desde este punto de partida, las diferencias están en cómo es una persona, es decir las virtudes que tiene. El egoísmo del que hablaba la semana pasada.

Digo virtudes y no inteligencia, porque la inteligencia de una persona no es mérito ni demérito propio. En cambio el grado de virtud que tiene, lealtad, justicia, responsabilidad, laboriosidad, sociabilidad, humildad, etc. es algo que está al alcance de todo el mundo. Basta con esforzarse por adquirir esas virtudes, y eso sí que depende de cada uno de nosotros.

Además a corto plazo quizá sí que brille una persona por su estatus o por lo que posee. Pero este brillo es efímero. Depende de las modas de lo que se está socialmente valorado en cada momento. En cambio el desarrollo como persona, la adquisición de virtudes es lo que nos hace valer con independencia de lo que otros valoren. Hasta la semana que viene.

Primeras impresiones

diciembre 29, 2016 9 comentarios

primeras impresionaesEn nuestra vida diaria tenemos que hacer juicios a la hora de tomar decisiones. Hay que juzgar distintas situaciones, distintas alternativas para decidir. En estos juicios, tienen mucho peso las primeras impresiones que tenemos sobre algo, sobre una persona, una situación, etc. y una vez nos hemos formado una idea nos es difícil cambiarla.

Si por algún motivo a un nuevo empleado lo juzgamos al principio como perezoso, lo trataremos como a un perezoso y nos será difícil cambiar esta imagen que nos hemos hecho de él. Si nuestra primera impresión es que es una persona inteligente, lo veremos cómo inteligente, por muy normalito que sea.

De este hecho podemos extraer dos consecuencias. La primera lo importante que es causar muy buena impresión en el inicio de una entrevista de trabajo. Si empezamos cayendo bien lo tendremos fácil. Si empezamos con mal pie, es difícil cambiar el rumbo de las cosas. Así que prepárate para dar una buena primera impresión en una entrevista así.

Segundo, hay personas expertas en las técnicas de manipulación. Ojo con ellas. Saben venderse muy bien y causar una fantástica primera impresión. Ojo con ellas que puede ser un pufo.

No te dejes llevar por las primeras impresiones. Reflexiona y tómate tiempo antes de tomar una decisión, o hacer un juicio sobre algo. Es fácil que metamos la pata y es fácil que cometamos alguna injusticia. A todos los lectores, feliz 2017

¿Sumas o Restas?

diciembre 1, 2016 7 comentarios

simplificarHay personas que a la hora de trabajar complican las cosas. Si no estuvieran, las cosas serían más sencillas. En cambio otras personas, gracias a que están, los asuntos se resuelven más fácilmente. Son personas que suman.

Habitualmente en el trabajo se requiere la colaboración de dos o más personas. Raras son las tareas que la realiza solo una persona sin colaboración de ningún otro. Y es en esta colaboración donde se ve quien facilita el trabajo y quien lo complica.

No me estoy refiriendo ahora a las personas que con mala idea intentan fastidiar y lo hacen complicando las cosas. Me estoy refiriendo principalmente a los que sin ninguna mala intención, y queriendo aportar, estorban. Y sobre todo me estoy refiriendo al buen hacer de muchas personas que con su buen hacer facilitan el trabajo de los demás.

Toca preguntarse a cada uno de nosotros si somos de los que suman o de los que restan. Si facilitamos las cosas o si las complicamos. Y esto independientemente de las buenas intenciones que podamos tener ¿Sumas o restas? Hasta el jueves que viene.

Tener ideas

noviembre 24, 2016 25 comentarios

creatividadDice un afamado profesor de la universidad de Stanford en California, ya jubilado hace años, que casi todas las ideas viejas son buenas y casi todas las ideas nuevas son malas. Parece paradójica esta afirmación, pero si se piensa despacio es muy cierta.

Una idea antigua que ha resistido el paso del tiempo y todavía está presente, necesariamente ha de ser una idea buena. Si no habría caído en el olvido. Por otro lado, siete mil quinientos millones de personas que poblamos la tierra, teniendo nuevas ideas continuamente, pocas deben ser buenas. A ver cuantas pasan el test del tiempo y consiguen estar vigentes dentro de unas décadas.

Las buenas pinturas están en los museos y son antiguas ¿Cuántos cuadros pintados en la última década se pueden catalogar como obras maestras?

¿A dónde voy con todo esto? Pues a advertir del cuidado que hay que tener con las modas que se van imponiendo a lo largo del tiempo. Son eso, modas, que por definición pasan de moda. Y valorar la formación, aprender las cosas que se han probado valiosas porque se siguen siendo válidas. Desde una buena filosofía que orienta la vida a una buena técnica que permite construir edificios. Una vez más volvemos a la importancia del aprendizaje.

Ojo con aceptar las ideas indiscriminadamente. Ante una situación los más sensato es mirar como la han resuelto los que se hayan podido encontrar en esa situación anteriormente. Y a partir de soluciones anteriores adaptarlas a nuestra situación con toda la creatividad que sea necesario. Pero ojo con empezar de cero no vayamos a inventar la rueda.

Gracias a todos los que seguis participando y difundiendo el blog. Quizá un dia convoque una reunión presencial de lectores del blog.

Calidad y Aprendizaje: Trabajar Bien

noviembre 10, 2016 6 comentarios

aprendizajeGracias a una participante de un programa en el IESE a la que estoy dando clase actualmente, he sabido que hoy es el día mundial de la calidad, y que toda esta semana es la semana europea de la calidad, y que el slogan para este año es “Quality for Results”

La calidad tiene mucho que ver con el aprendizaje. Hace décadas, cuando yo era joven las cosas se rompían, y si se rompían te fastidiabas y poco más podías hacer. Cada vez más los consumidores (poco me gusta esta palabra, mejor sería decir “las personas cuando utilizamos cosas”) somos más exigentes y pedimos que lo que compramos esté bien hecho y no se rompa.

Lo que en su día, la calidad, era un atributo que se valoraba en un producto, ahora se da por descontado. Y esta carrera no ha terminado ni terminará nunca, siempre se pueden hacer las cosas mejor. Siempre hay cabida para el aprendizaje. Pero para que en una empresa se aprenda a hacer las cosas cada vez mejor, la empresa tiene que proponérselo. No se aprende por casualidad. Se aprende cuando uno de los objetivos que se persiguen es aprender. Esto parece una perogrullada, pero no lo es. Cuando el objetivo es sacar el máximo beneficio económico cuanto antes, se está poco dispuesto a asumir los costes que suponen el aprendizaje.

Hay un modo muy sencillo de mejorar la calidad de las cosas. También parecerá una perogrullada pero no lo es. Consiste en trabajar bien. Si todos nos esforzáramos por hacer bien nuestro trabajo, todo sería de mejor calidad. Pero aún hay un efecto mucho más potente que este: el que se esfuerza por trabajar bien, crece como profesional y como persona, y este es un objetivo que todos deberíamos tener, sea cual sea nuestro trabajo.

Hasta el jueves que viene que os escribiré desde Hong Kong

Coger el toro por los cuernos

noviembre 3, 2016 12 comentarios

EspañaParece que por fin en España tenemos presidente de gobierno. Pocos días antes de ser elegido, cuando ya se sabía que por fin se le iba a elegir y que podría gobernar muy precariamente y en minoría hizo unas afirmaciones preocupantes. Anunció que estaba “dispuesto a incidir en los temas que unen y aparcar los que nos separan”. Muy preocupante me parace esta actitud. En los temas en los que no hay discrepancia es muy fácil de ponerse de acuerdo. Lo que se le pide al presidente de gobierno es que trabaje en los que no hay consenso para lograr acuerdos.

¿Qué es lo que pretende hacer el nuevo gobierno? No tocar los asuntos complejos y esperar a tener una suficiente mayoría para entonces imponerlos. Volvemos a lo de siempre, en las siguiente elecciones se votará al partico dontrario que revocará lo legislado por el anterior e impondrá sus opciones, y así sucesivamente. El cuento de nunca acabar.

¿Por qué no se ponen por fin de acuerdo los partidos en los temas de vital importancia para el país? Ahora tienen la ocasión de oro para negociar cuando ninguno tiene fuerza suficiente para imponer y hay que pensar en ceder. Los partidos tienen que reflexionar ahora sobre cuales son los pocos puntos fundamentales que defender, y defenderlos hasta el final y en lo demás ceder.

Llega el momento de los grandes pactos duraderos. Pero me temo que no va a haber calidad política y humana para hacerlo. Que se va a seguir pensando en el cortoplacismo electoral y no en lo que es mejor para el país a largo plazo. Y mientras somos el país con más paro de Europa. El sistema educativo deja mucho que desear, y un montón de cosas que se podría aprovechar para abordar. Hasta el jueves que viene.

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