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Posts Tagged ‘Mejores prácticas’

Remuneración de los directivos

directivosDespués de terminar un curso en el MBA Ejecutivo del IESE sobre toma de decisiones directiva, un alumno, Arnau Oliva, me ha enviado un artículo que corrobora algo que hemos tratado durante el curso. Que la remuneración de los directivos tiene poco que ver con el buen rendimiento de la empresa.

Me mostraba Arnau un estudio hecho sobre 800 empresas norteamericanas. Ordenaban las empresas según lo que ganaban sus respectivos CEO (primeros ejecutivos). Pues bien, las acciones de las 160 empresas de los ejecutivos mejor pagados tuvieron una rentabilidad media en los últimos 10 años del 10%, mientras que la rentabilidad media de las 160 empresas cuyos ejecutivos eran los peores pagado fue del 14%.

Conclusión, los sueldos de los directivos tienen poco que ver con lo eficaces que fueron sus compañías en el largo plazo. O, mejor dicho, a mayor sueldo menor eficacia. Esto es muy razonable, pues con remuneraciones desorbitadas el directivo está pensando más en su sueldo que en la compañía, y entonces, así les va a estas.

Otros estudios indican que la remuneración de un directivo está relacionada con el tamaño de la compañía que dirigen. A mayor tamaño, mayor sueldo. Así los directivos están tan obsesionados por crecer. Cuanto más grande es la compañía que dirigen más importantes se creen que son. Pero está demostrado que no hay relación entre el tamaño de una empresa y su buena marcha.

Yo sigo un principio básico. Todas las personas son igual de importantes con independencia del lugar profesional que ocupan. Esta actitud me permite tener muchos amigos. Saludos. Os dejo un video del colegio donde estudié y del que estamos celebrando el 50 aniversario.

Bajar al terreno

decidirPara gobernar bien una institución hay que tener conocimiento de primera mano de lo que está pasando allí. Y este conocimiento solo se tiene si se baja al terreno. Si se conocen las dificultades que tienen las personas que allí trabajan. Dirigir desde un despacho a partir de informes que a uno le llegan y dando instrucciones sin tener en cuenta a las personas a las que van dirigidas estas instrucciones es un modo muy deficiente de llevar una empresa.

Una misma orden puede ser tomada de muy distinta manera por una persona que por otra. Y una misma persona, dependiendo de las circunstancias que se estén atravesando, puede ser muy oportuna o muy inoportuna.

Dirigir sin conocer sobre el terreno la realidad de la empresa implica necesariamente que solo se valoran los resultados. Que no se tienen en cuenta el cómo se han hecho las cosas. Si se han conseguido los objetivos bien y si no se han conseguido pues mal. No, no es así como se debe dirigir. Se han podido conseguir los objetivos por pura suerte. También una cosa ha podido salir mal por mala suerte, habiéndose sido muy diligente.

Si tienes que dirigir mejor baja al terreno entérate de lo que pasa y entérate de porqué pasan las cosas que pasan. Si no, son altas las probabilidades de que estés dirigiendo mal. Os dejo un video sobre un programa del IESE

Forges

humorLa semana pasada falleció Antonio Fraguas “Forges”. Para los lectores de fuera de España decirles que Forges fue un muy famoso humorista que cada día publicaba un chiste en forma de viñeta en la prensa española. Era un genio que nos ha hecho reír muchísimo.

Cuando una persona fallece habitualmente todo son declaraciones de alabanza. Cuando fallece un político, propios y extraños, ensalzan sus aportaciones y su figura. Normalmente son declaraciones formales que son olvidadas al cabo de poco tiempo.

Sin embargo, el fallecimiento de Forges ha ido acompañado de sinceras muestras de afecto y admiración por parte de todo el mundo. Y digo sinceras, porque toda la prensa y todos sus colegas se han volcado en mostrar la profesionalidad y la altura humana de este famoso humorista.

Todo esto me ha llevado a mí a la reflexión de cómo vamos a ser recordados cuando desaparezcamos. Y no por la vanagloria de que se nos ensalce o no, lo cual me parece una estupidez. Nadie se lleva esa gloria a la tumba. Sino por la satisfacción de haber dejado una huella positiva a nuestro alrededor. El haber tenido una vida útil que haya favorecido a muchas personas. Ser recordados por la paz y concordia que hayamos sembrado a nuestro alrededor. Por lo que hayamos podido ayudar a los que teníamos cerca.

Qué diferencia una vida egoísta de una vida de servicio. Cada uno es lo que decide ser. Está en nuestras manos la orientación que damos a nuestras vidas. Muchas gracias Antonio Fraguas “Forges”, y no solo por lo mucho que nos has hecho reír.

humor

Dar bandazos

atolondramientoHay organizaciones que cuando una cosa no les sale bien establecen como política hacer todo lo contrario. Esto me parece un error. Si algo no ha salido bien hay que preguntarse las razones por las que no ha funcionado y modificar aquellos aspectos que han hecho fracasar lo que se estaba haciendo. No hay que modificarlo todo e irse al polo opuesto. Muy posiblemente el polo opuesto tendrá también muchos inconvenientes.

En general cuando la única razón que tenemos para escoger un nuevo plan es porque lo que hemos hecho hasta ahora ha fracasado, el nuevo plan escogido suele ser peor. Hay que ver las razones del fracaso y corregirlas. Pero nunca una enmienda a la totalidad. Esto suele salir peor.

Otro error que a veces se comete es que cuando una cosa ha funcionado en un sitio fácilmente se construye una política por la cual eso que ha funcionado se impone en los demás sitios de la organización. A lo mejor eso ha tenido éxito en un sitio por características específicas de ese sitio, y en otro lugar que no tenga esas características puede no funcionar. Ojo con extender los éxitos a todas partes.

Rara vez hay una práctica que es buena con independencia de las circunstancias. Algo que tiene éxito en un sitio puede no tenerlo en otro. Hay que entender las razones por las que ha funcionado bien en un sitio y ver si en el sitio donde pensamos implantarlo también se dan esas circunstancias. Ojo con las generalizaciones. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video del IESE.

Para ser eficaz

capacidadesMuy sencillo lo que voy a comentar esta semana. Muy sencillo pero muchas veces no se cae en la cuenta. Para que una persona sea eficaz en una organización hacen falta tres cosas: Saber, querer y poder. Capacidad, motivación y organización.

Saber. Que esté cualificada para llevar a cabo lo que tiene que hacer. Un profesor que no comunica, nunca será eficaz en el aula. Un dentista que solo sabe usar las tenazas mejor que no ejerza. Hay que saber hacer lo que se requiere que hagas. Si no no serás eficaz. El saber tiene que ver con la capacidad.

Querer. No basta con saber hacer algo, hay que querer hacerlo. Si se me pide que haga algo y no quiero hacerlo no lo haré. Y si me amenazan con echarme o con sancionarme, lo haré, pero no pondré todo el esfuerzo e ilusión que se requiere para que la cosa salga muy bien. El querer tiene que ver con la motivación.

Poder. Finalmente, supuesto que uno sabe y quiere hacer lo que tiene que hacer, si no se le dan los medios para hacerlo no lo podrá hacer. Si a un cirujano no se le asigna un quirófano o no se le asigna un anestesista, mal podrá operar. De poco sirve su capacidad y su buena voluntad. El poder tiene que ver con la organización. Que las cosas estén organizadas de modo que uno pueda hacer lo que tiene que hacer.

Saber, querer y poder. Capacidad, motivación y organización. Hacen falta las tres cosas. La ausencia de una de ellas hace fracasar la eficacia. No se puede compensar con una mayor dosis en las otras dos. Si uno no está capacitado, mejor que no esté motivado. No hay nada peor que un incompetente motivado

De todo esto se puede profundizar más en el libro La casa de la eficacia de Pablo Maella. Con quien frecuentemente mantengo interesantísimas conversaciones. Saludos y hasta la semana que viene.

Redundancia

equipoEs frecuente oír que las empresas para ser competitivas, entre otras cosas han de ser muy eficientes en las operaciones. Que no haya ningún gasto que sea innecesario. Para eso estudian muy bien los procesos y miran donde se puede ahorrar y por supuesto tratar de eliminar todo lo que sea redundante.

Yo creo que una empresa para que funciones bien, tiene que haber redundancias. En concreto los puestos de trabajo tienen que estar diseñados de modo que, si una persona por cualquier razón se ausenta una temporada breve o más larga, sus funciones puedan ser cubiertas por los demás.

Alguien puede decir, eso genera unos costes adicionales e innecesarios, y una empresa no se puede permitir ese lujo. Pues yo creo que es necesario que se permita esos lujos. Si las funciones de un empleado no pueden ser cubiertas por los demás, el día que ese empleado se ausente mucho o poco tiempo, por cualquier razón, enfermedad, etc… la empresa tendrá un problema. Los costes que tendrá que asumir fruto de ese problema serán muy superiores al ahorro que supone el que no haya redundancia en su empresa.

Además, si un trabajo solo lo puedo realizar una persona, si nadie le puede sustituir, esa persona puede estar viviendo en una continua situación de estrés. Y una empresa en donde la gente esté estresada no puede ir bien.

Una organización tiene que estar diseñada de modo que todos sus miembros sean prescindibles. Que si falta uno no pase nada. Todo directivo debe estar formando siempre alguien que le sustituya. Si una persona no es sustituible, esa empresa es muy vulnerable.

Uno puede pensar, pero si yo me hago redundante y formo mi sustituto pueden acabar echándome. Cierto, eso pasa en las empresas cortoplacistas que buscan beneficios a corto, pero no se preocupan del largo plazo. Ese modo de actuar de esas empresas hace que sean las primeras que sucumban cuando asoman las dificultades. Una empresa seria que busca permanencia a largo plazo nunca despedirá a una persona por esa razón. Más bien todo lo contrario, se sentirá muy segura con esa redundancia.

Ojo con el cortoplacismo de muchos despidos en aras a la eficiencia. Hasta el jueves que viene

Decir que no

decir que noNo sé quién dijo que el que no sabe decir que no, cuando dice que sí, su sí no tiene ningún valor. Efectivamente, hay gente, en general con poca personalidad, que les cuesta contrariar a alguien diciéndole que no a algo. Siempre dicen que sí a cualquier propuesta.

Pues muy mal, si a todo digo que sí mis síes no tienen ningún valor. Hay que tener personalidad y pasar un mal rato si hay que pasar un mal rato. Es falta de fortaleza dejarse llevar por el temor a contrariar. Cuando a algo hay que decir que no pues se le dice que no.

Esta deficiencia es especialmente nociva si uno es un jefe. A base de querer agradar a todo el mundo acaba siendo injusto con todos y acaba perdiendo su autoridad y la confianza de su gente.

No tengas miedo a decir que no a propuestas que no son aceptables. A medio plazo la gente te lo agradecerá. Pero justifica tu negativa. Al negarte no seas arbitrario ni injusto. Da las razones por las que algo no aceptas. También sé generoso. Ante una propuesta que da lo mismo que salga adelante como que no, acéptala. Si alguien ha hecho la propuesta es que le ilusiona llevarla a cabo. Y no hay nada como tener a la gente ilusionada. Hasta la semana que viene.

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