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Posts Tagged ‘sostenibilidad’

Economía circular

Hablaba la semana pasada de economía circular y sostenibilidad. Me centré en la sostenibilidad. Esta semana voy a hacer un pequeño apunte sobre la economía circular. La Economía circular es un modo alternativo al tradicional de llevar a cabo la actividad económica y productiva.

En el modo tradicional, también llamado lineal, se extraen recursos de la tierra, se procesan, se fabrican productos útiles, que se utilizan o se consumen, y una vez que han perdido su utilidad se devuelven a la tierra. De esta manera la tierra actúa como una fuente suministradora de recursos y de almacenaje de residuos.

Hay una creciente preocupación de si se están consumiendo los recursos que proporciona la naturaleza a una velocidad superior a de la regeneración de recursos. Yo, la verdad, no sé si esto es así o es hablar de esto es una moda implantada. En cualquier caso, esta preocupación ha generado una alternativa prometedora que es la economía circular.

La Economía circular lo que propone es que producido se haya diseñado de modo que su vida útil sea lo más larga posible, que se pueda reparar una vez se haya estropeado. Que se pueda reutilizar una vez haya cumplido su función. Que este ciclo se repita una y otra vez, y cuando el producto ya no dé más de sí, se descomponga o se recicle, de modo que los materiales utilizados puedan emplearse para fabricar nuevos productos.

De esta manera es necesario extraer menos materiales de la naturaleza y se generan menos residuos. Evidentemente el modo de organizar la producción cambia. Cambia desde el diseño de lo que se va a fabricar hasta la logística de recuperación de materiales. La transición de la economía lineal a la circular no va a ser fácil. Seguiré hablando próximamente de este tema. Hasta el jueves que viene.

Economía circular y sostenibilidad

Es de las cosas que más se habla ahora, de sostenibilidad en la actividad empresarial, y sostenibilidad en tres dimensiones, económica, social y medioambiental. Pues la verdad es que esto me parece un gran avance. Llevábamos décadas idolatrando el dinero. Era un dogma que la finalidad de la empresa era maximizar el valor de la acción. Maximizar los beneficios. Ahora hay una creciente sensibilidad de que la empresa tiene que ocuparse de algo más que de ganar dinero.

Evidentemente una empresa tiene que preocuparse en ganar dinero. Si no acabará desapareciendo. Pero también ha de preocuparse cómo afectan sus operaciones y su actividad al conjunto de la sociedad. Tiene un impacto social positivo o negativo. Aunque antes de contestar a esto habría que ponerse de acuerdo qué es tener impacto social positivo y negativo. Pero hay que anticipar que este impacto social no puede consistir en unas cuantas inversiones o ayudas a necesitados. Es algo que tiene que estar en el centro de sus actividades. Que su actividad como tal impacte para bien, sin que tenga que hacer otras cosas extras que justifiquen su preocupación social. Aunque si las hace sean bienvenidas, pero que no sean estas cosas las que justifiquen su preocupación social.

Finalmente, las actividades de la empresa tienen que ser respetuosa con el medioambiente, y aquí entra todo lo referente a la economía circular, entre otras cosas, de las que iré hablando en sucesivos posts. Hasta el jueves que viene.

¿Cómo será el mundo en el 2030?

diciembre 10, 2020 8 comentarios

En los años 90 del siglo pasado leía algunos libros sobre cómo sería el siglo XXI. Se hablaba del auge migratorio, sobre todo del norte de África hacia el sur de Europa, y de la irrupción de China en el orden mundial a todos los niveles. En aquella época esto me sonaba a chino. China era una desconocida y la inmigración distaba de percibirse como algo importante. 20 años entrados el siglo XXI, se ve que esas dos tendencias han irrumpido con fuerza en el mundo actual.

Con 30 años más de vida, me permito reflexionar sobre cuales van a ser las tendencias que van a impactar al mundo de aquí al 2030. Por un lado, creo que el declive demográfico del Occidente y el auge en los países emergentes, junto con la inmigración, tanto la legal como la ilegal, van a producir un cambio en la configuración de la sociedad. El occidente va a ser muy diferente a lo que era. Mucho menos privilegiado de lo que hemos sido hasta ahora. No digo que esto sea ni malo ni bueno. Simplemente apunto que es algo que va a producir cambios.

La globalización, de la cuál se ha hablado desde hace décadas, pero creo que es ahora cuando va a impactar. Nuestro entorno social y económico está dejando de ser local y ya es el mundo entero. La irrupción de China y países asiáticos añaden cuatro mil millones de personas al entramado económico. El centro de gravedad económico y social se desplaza del Occidente a Asia.

La preservación del medio ambiente y el uso de los recursos de la tierra va a ser otra preocupación que va a impactar al mundo y junto a ello el cambio de paradigma de la actividad económica y empresarial. La casi universal finalidad de las empresas de maximizar los beneficios va a dar lugar a una creación de valor compartido del que se beneficien todos. Positivo. Muy positivo. De esto llevo décadas hablando en mis clases.

También la preocupación, basada en la realidad o en la imaginación, por el cambio climático estará presente en la futura modelización del mundo.

Demografía, inmigración, globalización, China, preservación del medio ambiente, economía inclusiva y cambio climático creo que van a ser fuerzas que van a configurar cómo será el mundo en el 2030 ¿Me dejo algo importante? También hay que decir que, si el mundo cambió relativamente poco entre los años 1980 y 2000, ha cambiado mucho en los últimos 20 años, especialmente en los últimos 10. Y el cambio se acelera. No hay que esperar al 2030. El mundo e el 2025 será muy distinto a cómo es ahora, lo cual genera amenazas y oportunidades. Por cierto, y para acabar, un mayor sentimiento de vulnerabilidad va a estar presente. Terrorismo islámico, crisis económicas cada vez más agudas y globales, crisis sanitarias…

Mujeres Brújula

octubre 15, 2020 14 comentarios

Ha llegado a mis manos un libro publicado por la editorial Espasa y titulado “Mujeres Brújula”. Allí la autora, que según afirma la editorial es una de las españolas más influyentes, muestra por un lado ejemplos de mujeres que con su actitud y actividad han causado impacto en su entorno, y por otro lado nos muestra su visión sobre las posibilidades del mundo actual.

Me ha llamado la atención uno de los capítulos finales dedicado a la “sostenibilidad”. He de decir que en el último año me estoy informando sobre la “Economía circular” y ese interés me ha llevado a la sostenibilidad, de la que la economía circular es una de sus posibles dimensiones.

Lo que me ha llamado la atención es la perspectiva desde la que en el libro se aborda la sostenibilidad. Actualmente de este tema se habla mucho, pero casi siempre desde una perspectiva de preservación del medio ambiente. Que no podemos esquilmar los recursos de la tierra de modo que generaciones futuras se encuentren con un problema; que no se puede degradar el medio ambiente, etc.

La autora del libro además de tocar estas dimensiones añade una muy original, aunque por otro lado muy evidente. Que para que las actividades que llevamos a cabo sean sostenibles hay que cuidar la familia. La familia como la más elemental vertebradora de lo que es la sociedad en su conjunto. Sin la familia difícilmente se desarrollan las personas y sin desarrollo de las personas no hay sostenibilidad posible.

Me recuerda a lo que decía el gran Leopoldo Abadía cuando le preguntaban sobre qué pensaba del mundo que íbamos a dejar a los jóvenes. El respondía preguntándose que qué jóvenes íbamos a dejar al mundo. Decía que cuando él llegó al mundo en 1933, se encontró con una guerra civil española seguida de una guerra mundial. Peor no podía estar el mundo y Leopoldo salió adelante.

La sostenibilidad la mantienen personas bien formadas, y la formación se adquiere fundamentalmente en la familia. Hasta el jueves que viene.

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