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Posts Tagged ‘Tontos’

En este mundo traidor…

intoleranciaAfirma el dicho que “En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira. Las cosas son del color del cristal con que se mira”. No puedo estar más en desacuerdo con esta afirmación. Las cosas son como son y las miramos a través de las lentes de nuestras propias perspectivas. Así solo vemos lo que queremos ver. Las cosas las interpretamos según nuestros propios intereses.

A qué viene todo esto, pues a una noticia que apareció en la prensa catalana hace unos días y la interpretación que hizo de ella una de las partes afectadas. La noticia decía “Ensenyament confirma que cerrará al menos 11 grupos de P3”. Es decir que 11 para el curso que viene habrá por lo menos 13 aulas menos con alumnos de 3 años. A continuación, una asociación de padres y madres afirmaron que esta clausura de aulas estaba asociado a la intención de “privatizar” la educación.

La razón por la que hay que cerrar esas 11 aulas es porque hay menos niños. No hay que ver terceras intenciones en un hecho tan sencillo. Lo que pasa que cuando alguien está obsesionado con un asunto, todas las cosas las ve en función de su obsesión. Si uno, con manifiesta falta de pluralidad, está en contra de que haya enseñanza privada, cualquier noticia referente a la educación, la leerá en clave de ataque a la enseñanza pública. No. Cuando se tiene apertura de miras se respetan las diversas legítimas opciones, enseñanza pública y privada.

Las cosas son del color del cristal con que se mira cuando solo se quieren ver las cosas desde una perspectiva. Cuando hay amplitud de miras se está en mejores condiciones ara ser objetivo. Consejo, no te obsesiones con tus puntos de vista. Se plural y magnánimo. El universo no se ha confabulado en contra tuya. En definitiva, vive y deja vivir. Hasta el jueves que viene.

Dar bandazos

atolondramientoHay organizaciones que cuando una cosa no les sale bien establecen como política hacer todo lo contrario. Esto me parece un error. Si algo no ha salido bien hay que preguntarse las razones por las que no ha funcionado y modificar aquellos aspectos que han hecho fracasar lo que se estaba haciendo. No hay que modificarlo todo e irse al polo opuesto. Muy posiblemente el polo opuesto tendrá también muchos inconvenientes.

En general cuando la única razón que tenemos para escoger un nuevo plan es porque lo que hemos hecho hasta ahora ha fracasado, el nuevo plan escogido suele ser peor. Hay que ver las razones del fracaso y corregirlas. Pero nunca una enmienda a la totalidad. Esto suele salir peor.

Otro error que a veces se comete es que cuando una cosa ha funcionado en un sitio fácilmente se construye una política por la cual eso que ha funcionado se impone en los demás sitios de la organización. A lo mejor eso ha tenido éxito en un sitio por características específicas de ese sitio, y en otro lugar que no tenga esas características puede no funcionar. Ojo con extender los éxitos a todas partes.

Rara vez hay una práctica que es buena con independencia de las circunstancias. Algo que tiene éxito en un sitio puede no tenerlo en otro. Hay que entender las razones por las que ha funcionado bien en un sitio y ver si en el sitio donde pensamos implantarlo también se dan esas circunstancias. Ojo con las generalizaciones. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video del IESE.

Siempre tienen razón

testarudoYa hablé de algo parecido ahace un par de semanas. Hay personas que siempre tienen razón. No importa cuán estúpidas sean las cosas que dicen que se las ingenian para demostrar, totalmente convencidas, que están en lo cierto.

Habitualmente las opiniones sobre las cosas se hacen dentro de un contexto y de unas circunstancias. Pues bien estas personas, cuando se les hace ver que lo que dicen no tiene sentido, siempre explican que en el contexto en el que están hablando las cosas son tal como ellas han dicho. Y dan por supuesto que ese contexto es el más habitual y por tanto todo el mundo lo sobreentiende. Total, que acaban demostrándose a sí mismos que tienen razón, aunque estén afirmando que el Alcoyano es mejor equipo que el Barça. Son tercos.

Humildad. Nos podemos equivocar y reconocerlo es muestra de madurez. El que nunca se equivoca vive en una burbuja y provoca risa en la gente que le rodea que están pendientes de ver qué truculento razonamiento usan para volver a salirse con la suya. Si el que muestra esta actitud es un jefe el cachondeo entre los de su equipo da mucha vida en el lugar de trabajo. Hasta la semana que viene.

Decisiones en caliente

enfadoMe pide uno de los lectores del blog que hable de las decisiones tomadas en caliente. Se refiere con ello a las decisiones que son fruto de un suceso repentino que provoca en nosotros que las emociones se disparen. Sean estas emociones de ira, alegría, rabia, dolor, o de cualquier otro tipo.

Rara vez las decisiones tomadas en caliente son buenas decisiones. Una decisión así se produce por un acontecimiento que nos turba y que hace que nos precipitemos al decidir. Pero ya hemos comentado otras veces que pocas veces las situaciones requieren una actuación inmediata, por lo que suele ser mejor dejar correr el tiempo y cuando tengamos la cabeza menos caliente, entonces actuar. Si es que hay que actuar, que muchas veces no habrá que hacer nada.

De esta manera evitaremos muchas veces tener que arrepentirnos de haber hecho algo que después de reflexionar pensamos que mejor sería no haberlo hecho.

Esto sirve también para cuando nos llega un email y lo contestamos en seguida. Al cabo de un rato nos arrepentimos de lo que hemos contestado. Los emails, whatapps y otros medios de comunicación hay que contestarlos pero salvo que sean de asuntos triviales, dejarlos reposar y leerlos más tarde o al día siguiente. Muchas veces nos damos cuenta de que lo que habíamos escrito inicialmente era fruto de la ira o de un enfado inicial, que lo único que hace es provocar un lio más grande.

Con las decisiones tomadas en caliente y los correos contestados de inmediato, en vez de resolver el problema que surge, lo que con frecuencia hacen es generar conflictos personales, y así es muy difícil entenderse. Consejo, no te precipites. Piensa dos veces lo que dices y lo que haces para no tener que arrepentirnos posteriormente.

Feliz vuelta de vacaciones para todos y volvemos a vernos el jueves que viene.

Atontamiento


smart phoneMe pregunto si nos estamos volviendo tontos.
Hemos debido traspasar nuestra inteligencia a los “smart phones”, a los teléfonos inteligentes, y nosotros nos hemos quedado sin ella.

Lo digo porque es muy habitual ver por la calle, sobre todo en el metro y en los transportes públicos, y en muchos otros sitios a la gente con la mirada fija en las pantallitas. Y no es que sean algunos. Son la mayoría. En un vagón de metro con 20 personas fácilmente hay 18 mirando el teléfono. ¿Qué estarán mirando? Me pregunto yo.

Hay una necesidad conpulsiva de estar consultando el teléfono. Yo me pregunto ¿Qué es lo que la gente consulta? ¿No es más enriquecedora la posibilidad de tratar con otras personas?

No a la pantalla. Uno puede acabar esclavizado por el teléfono. Obsesionado con consultarlo. Y se está perdiendo numerosas enriquecedoras experiencias vitales. Disfrutar de muchas otras cosas que ofrece el mundo. Además se le presta atención con una intensidad sorprendente. Pasas al lado de una persona que está consultando el teléfono y ni se entera que estás pasando a su lado.

La necesidad de estar continuamente conectado genera una necesidad de inmediatez. Cuando alguien contacta contigo espera respuesta inmediata. Espera que esté todo el día pendiente del teléfono.

Yo prefiero la relación personal con los demás. Me niego a estar todo el día enganchado el móvil. No esperéis de mi respuesta inmediata. No la doy. Felices vacaciones y hasta la semana que viene. Yo os escribo desde Galicia, donde estoy pasando unos días de descanso (con muy poco uso del móvil).

Cotillas profesionales

enteradoEn el mundo de las organizaciones hay un tipo de personajes que podríamos llamar cotillas profesionales. Son unos individuos que aportan poco a la organización y están onmipresentes enterándose de todo lo que pasa.

Suelen ser personas amables que empiezan cayendo bien las primeras veces que uno los trata, pero que enseguida uno se da cuenta que lo único que pretenden es estar enterados de todo. Con el tiempo la gente se distancia de ellos como de moscas pegajosas a intentar evitar.

Cuando llega uno nuevo a la organización, el cotilla profesional se abalanza sobre él como una nueva presa. Las anteriores ya se han cansado de él y lo evitan. Uno nuevo es una nueva oportunidad. El cotilla despliega su amabilidad y el nuevo queda encantado hasta que pasa el tiempo y, como los demás, se harta.

¿Cómo tratar con este perfil de personas? pues muy sencillo. Dándoles trabajo y exigiéndoles que lo hagan. Si la cosa funciona empezarán a ser eficaces en la organización y no dispondrán de tiempo para meter las narices en todos los asuntos. Si no funciona empezarán a sentirse molestos al no ser capaces de resolver los asuntos que se les encomienda, lo cual puede ser todavía más problemático que cuando simplemente eran cotillas. Pero al menos el cotilleo no les sale gratis.

Si hay un cotilla profesional en tu organización evítalo. No pierdas el tiempo con él. Pero como siempre, si puedes hacer algo por que cambie le estarás ayudando.

¿Por qué a veces fracasan las decisiones?

perplejoLos directivos toman decisiones, que algunas veces salen mejor y otras veces peor. Pero a veces no pueden tomar las decisiones que querrían por la dificultad de ponerlas en práctica. Y esta dificultad no procede necesariamente de la complejidad técnica sino de la falta de interés por parte de quienes las tienen que aplicar.

Me contaba un antiguo alumno que había que cubrir un puesto en su empresa por la jubilación de uno de sus directivos. Había una persona que era la más adecuada para ocuparlo, pero que cuando se lo propusieron este se negó rotundamente a ocuparlo. Mi antiguo alumno estaba perplejo por esta negativa. Le dije con toda la amabilidad que pude, que si no sabía por qué pasan las cosas que pasan en su empresa algo estaba haciendo mal.

Saber las razones por las que la gente hace lo que hace es imprescindible para dirigir una empresa. No es suficiente con saber lo que pasa. Hay que saber por qué pasa eso que está pasando. Y si uno no se entera entonces no está dirigiendo bien.

Las cosas no suceden por azar. Siempre hay una razón. Cuando uno no es capaz de captar estas razones acaba dirigiendo con el ordeno y mando, que es un modo muy costoso y poco eficaz de dirigir. Directivo, entérate de lo que pasa en tu empresa, sino eres tú la causa de que las cosas fracasen. Hasta el jueves que viene.

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