Inteligencia artificial: innovación y obsolescencia

Relacionado

Cuando la misión no dice nada

Muchas empresas dedican tiempo y recursos a definir su misión. Sin embargo, muchas declaraciones son tan genéricas que podrían pertenecer a cualquier organización. Una misión útil debe explicar para qué existe la empresa y cómo se diferencia de las demás.

Las nuevas cosas nuevas

La revolución industrial cambió el mundo y obligó a afrontar nuevos desafíos sociales. Hoy la inteligencia artificial plantea cuestiones similares. ¿Cómo aprovechar sus beneficios sin dejar atrás a quienes pueden verse perjudicados por ella?

Cuando controlar demasiado destruye el compromiso

Algunos directivos creen que dirigir consiste en supervisarlo todo y corregir hasta el último detalle. Sin embargo, cuando el control se convierte en intromisión, las personas dejan de sentirse responsables de su trabajo y se desentienden de los resultados.

Los problemas no desaparecen por ignorarlos

Queridos amigos, Continuando con la reflexión de las últimas semanas sobre cómo afrontar tiempos difíciles en la empresa, hoy abordo un error frecuente en muchos equipos directivos: confiar en que los problemas desaparecerán solos. A veces las dificultades requieren afrontar cambios incómodos y tomar decisiones difíciles. Ignorar las causas reales solo acaba agravando la situación. Reflexiono sobre ello en el nuevo post de *Toma de Decisiones*. Un cordial saludo, Miguel Ángel

La falsa obsesión por la máxima eficiencia

Queridos amigos, Continuando con la reflexión de la semana pasada sobre cómo prepararse para las crisis, hoy abordo otra idea importante: las empresas demasiado tensionadas funcionan peor. Cuando personas y recursos trabajan permanentemente al límite, cualquier imprevisto genera estrés, desgaste y pérdida de compromiso. La obsesión por la máxima eficiencia puede acabar reduciendo la verdadera eficacia. Reflexiono sobre ello en el nuevo post de *Toma de Decisiones*. Un cordial saludo, Miguel Ángel

Share

Cuando en torno a 1900 surgieron los coches quedaron obsoletos muchos puestos de trabajo dedicados a construcción y reparación de carretas y herraduras de caballos. En la década de los 80 del pasado siglo dejaron de existir las empresas que fabricaban máquinas de escribir. A principios de este siglo Kodak tuvo serias dificultades con la llegada de los móviles que hacían fotografías lo que le llevaron finalmente a la quiebra.

A que viene todo este repaso histórico, pues a que la inteligencia artificial va a cambiar el modo como se ejercen muchas profesiones. Este hecho va a generar que algunos profesionales sean capaces de subirse a esta nueva ola, mientras que a otros les va a resultar más complejo. Abordar esta realidad supone un reto para las empresas. Por un lado, han de facilitar que los profesionales que aun les quedan décadas de ejercicio profesional puedan formarse en el modo de usar esta nueva “herramienta” en su trabajo. Por otro lado, a los que ya están en su última etapa profesional quizá les resulte más difícil incorporar esta nueva tecnología en su actividad diaria.

Los que me leéis con asiduidad sabéis que creo firmemente en la centralidad de la persona en la actividad económica, por encima de los procesos y de los beneficios. Los beneficios son una consecuencia de la buena actividad empresarial. No son el centro sino una consecuencia. Abordar el reto de facilitar la incorporación de la IA en la actividad, sin arrinconar a los que no están en condiciones de manejar este nuevo modo de trabajo supone un gran reto directivo.

Por un lado, las empresas han de incorporar la IA en sus actividades. Si no desaparecerán como Kodak o los fabricantes de máquinas de escribir que no se subieron a la digitalización. Por otro no pueden dejar en la cuneta a los que han dedicado su vida a la empresa y les resulta complicado adaptarse a la nueva realidad. ¿cómo hacerlo? Pues imaginación. Pero sobre este asunto hay que pensar porque me parece esencial. Hasta el jueves que viene.

Website |  + posts

Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

¿Buscas elevar la mirada estratégica de tu equipo? Si deseas una intervención que genere un impacto duradero, explora mis conferencias y talleres de alto impacto o conversemos directamente sobre cómo podemos colaborar.

¿Te interesa agendar una de mis conferencias magistrales?: https://miguelarino.com/oferta-de-conferencias


Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

4 COMENTARIOS

  1. Hola
    Leo: «Los beneficios son una consecuencia de la buena actividad empresarial. No son el centro sino una consecuencia. «, también: «Por otro no pueden dejar en la cuneta a los que han dedicado su vida a la empresa y les resulta complicado adaptarse a la nueva realidad. » y finalmente,: » ¿cómo hacerlo? Pues imaginación.»
    La conclusión: «Pero sobre este asunto hay que pensar porque me parece esencial.»
    De acuerdo totalmente con la exposición y la conclusión. El problema existe
    Me temo que existe un enorme «trade off» entre las alternativas, algunas que me pasan por la cabeza y las «que hay que pensar», tales como beneficios-personas, cuestión pública -cuestión privada, subsidios si – subsidios no etc. La parte ética y si se quiere moral, de este asunto es del todo trascendente para una Sociedad; de hecho forma parte en gran medida de su propia configuración.
    Asunto complicado, pero real
    Saludos

    • Efectivamente Anónimo, cuestión compleja que requiere los oportunos trade-offs. Pero esto no es nuevo, la profesión de dirigir bien no es facil. Dirigair mal está al alcance de todos. Como dices no es fácil.
      Gracias por participar y saludos,
      Miguel Angel

  2. Miguel Angel, gracias de nuevo por tus reflexiones que nos hacen pensar, y confío en que pensando, y por qué no con la ayuda de la IA, en cada caso concreto si esa es la voluntad se encontrará la forma de encajar todo, pero obviamente estamos en tiempos disruptivos. Un abrazo.

Deja un comentario

Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo