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Posts Tagged ‘trabajo’

Tener personalidad

septiembre 7, 2017 8 comentarios

gregarioHace unos meses escribí en el blog que las empresas tenían que tener personalidad. En el mensaje de esta semana me voy a referir que cada uno debemos tener personalidad. ¿Cuándo no tenemos personalidad? Pues cuando hacemos lo que todo el mundo hace porque lo hace todo el mundo. Cuando actuamos así nos convertimos en veletas movidas por lo que acontece a nuestro alrededor.

Debemos tener pensamiento propio y no dejarnos llevar por las modas. Debemos ser críticos con las noticias que leemos. Si leemos un diario pensaremos que la actuación policial en el reciente atentado terrorista de Barcelona fue un éxito, y si nos informamos con otro diario pensaremos que ha sido un auténtico fracaso.

¿Qué pasa cuando votamos a determinado partido político? ¿Lo hacemos por el convencimiento de que es la mejor opción, o lo hacemos por inercia (es lo que he votado siempre)? ¿Nos dejamos llevar por las últimas noticias que han salido de los diferentes partidos?

¿Cómo se distingue al que tiene personalidad del que es una veleta? Pues hay que fijarse en las cosas importantes que afectan a la vida de una persona: la familia, el trabajo, Dios, etc. Y ver si la actitud ante esos grandes temas es una actitud pensada y fundamentada o es superficial y sigue la inercia dictada por el entorno.

La reflexión de esta semana la hago para para que cada uno pueda mejorar (siempre procuro aplicármelo a mí). Pero lo que nunca hay que hacer es juzgar a los demás porque fácilmente nos equivocaremos. No sabemos cuáles han sido sus circunstancias ni las razones por las que actúa como actúa. Hasta el jueves que viene.

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¿Disfruta la gente con su trabajo?

trabajoLa mayor parte del tiempo que estamos despiertos lo pasamos trabajando. Por lo tanto es bueno preguntamos si disfrutamos en el trabajo y si facilitamos que la gente con la que estamos disfrute en el trabajo.

El disfrutar o no es cuestión del contenido del trabajo y las personas que nos rodean y también cuestión de actitud. Sobre el contenido del trabajo, pues es el que es, hemos intentado buscar el puesto que mejor nos ha parecido y tenemos el trabajo que tenemos. Poco más podemos hacer, si acaso buscar otro trabajo, pero ojo que aquí se suele meter mucho la pata.

Sobre la gente con la que trabajamos puede haber de todo. Si hay alguien que nos hace la vida imposible, no podemos permitir que esta persona nos amargue la existencia, intentemos que no nos condicionen sus opiniones y su actitud. Pasemos de ella. Eso sí intentemos ayudarla en la medida de lo posible, que no siempre lo es.

Pero fundamentalmente, el que disfrutemos de nuestro trabajo depende de nuestra actitud ante él. Si lo vemos como una obligación de la que no podemos evadirnos, y estamos pensando que llegue el final de la jornada laboral, vamos a tener una vida muy triste. Intentemos entusiasmarnos con lo que hacemos, sea esto fundamental para la marcha del universo o sea algo más modesto. Disfrutemos con lo que hacemos, sea esto lo que sea.

Y un último apéndice, quizá lo más importante. ¿Facilitas que la gente que trabaja contigo disfrute de su trabajo? ¿O eres una piedra diaria en su zapato? Mucho está en tu mano para crear un ambiente acogedor y positivo en tu lugar de trabajo. Preocúpate menos de cuán contenta (o contento) estás y trata de que los demás disfruten.

Hasta el jueves que viene. Os dejo un video de las actividades de verano de un centro de educación infantil con iniciativa e imaginación

Calidad y Aprendizaje: Trabajar Bien

noviembre 10, 2016 6 comentarios

aprendizajeGracias a una participante de un programa en el IESE a la que estoy dando clase actualmente, he sabido que hoy es el día mundial de la calidad, y que toda esta semana es la semana europea de la calidad, y que el slogan para este año es “Quality for Results”

La calidad tiene mucho que ver con el aprendizaje. Hace décadas, cuando yo era joven las cosas se rompían, y si se rompían te fastidiabas y poco más podías hacer. Cada vez más los consumidores (poco me gusta esta palabra, mejor sería decir “las personas cuando utilizamos cosas”) somos más exigentes y pedimos que lo que compramos esté bien hecho y no se rompa.

Lo que en su día, la calidad, era un atributo que se valoraba en un producto, ahora se da por descontado. Y esta carrera no ha terminado ni terminará nunca, siempre se pueden hacer las cosas mejor. Siempre hay cabida para el aprendizaje. Pero para que en una empresa se aprenda a hacer las cosas cada vez mejor, la empresa tiene que proponérselo. No se aprende por casualidad. Se aprende cuando uno de los objetivos que se persiguen es aprender. Esto parece una perogrullada, pero no lo es. Cuando el objetivo es sacar el máximo beneficio económico cuanto antes, se está poco dispuesto a asumir los costes que suponen el aprendizaje.

Hay un modo muy sencillo de mejorar la calidad de las cosas. También parecerá una perogrullada pero no lo es. Consiste en trabajar bien. Si todos nos esforzáramos por hacer bien nuestro trabajo, todo sería de mejor calidad. Pero aún hay un efecto mucho más potente que este: el que se esfuerza por trabajar bien, crece como profesional y como persona, y este es un objetivo que todos deberíamos tener, sea cual sea nuestro trabajo.

Hasta el jueves que viene que os escribiré desde Hong Kong

Sistemas de remuneración

sistema de remuneracionDurante mucho tiempo los empleados de las empresas cobraban un salario por el trabajo que realizaban. Los que mostraban mayor capacidad eran promovidos y así quien más quien menos llegaba a ocupar el puesto que le correspondía en la empresa en la que trabajaba.

Hace unas tres décadas apróximadamente, los teóricos del “management” generaron la genial idea de remunerar a los empleados en función del cumplimiento de unos objetivos establecidos de antemano. Y aquí vino el gran lío y el creciente estrés en los lugares de trabajo. La gente en vez de esforzarse por hacer un hacer un trabajo del que sentirse satisfecho y mediante el cual se ganaba la vida, empezó a competir contra sí mismo y contra sus colegas. Realizar un buen trabajo dejó de ser la razón trabajar de muchos empleados y cumplir una serie de objetivos, muchos de los cuáles no dependían de uno mismo, pasó a ser el centro de la atención.

Esta idea se propagó rápida e indiscriminadamente entre las empresas. Ni que decir tiene lo ineficaz de esta práctica, cuando el centro del trabajo deja de ser el mismo trabajo y su lugar lo ocupa el cumplimiento de unos objetivos. La vida del empleado se ha complicado y se le ha distraido de su principal función: realizar un buen trabajo.

Empresario y directivo: antes de implantar una innovación en tu empresa, piénsatelo dos veces. Y si la principal razón para implantarla es que los demás también lo hacen, entonces es casi seguro una mala innovación.  Ten personalidad y haz los cambios porque sea conveniente hacerlos, no porque “todos lo hacen” y ojo con los gurús que dan consejos sin que se jueguen con su consejo ni su dinero ni su puesto de trabajo ni su empresa (que, por cierto, este es mi caso con el consejo que te estoy dando).

Hasta el jueves que viene. La semana que viene sacaremos el Índice IESE de Incertidumbre Económica correspondiente al mes de junio. Parece que se ve el inicio de la recuperación. Ya lo dijimos el mes pasado.

¿Qué podemos hacer?

Llevamos en España cuatro o cinco años complejos. No se ve la salida del tunel. Esta última semana ha sido especialmente crítica. Hay mucho paro, muchos recortes, crispación. ¿Qué debemos hacer en una situación como esta? Con frecuencia me hacen esta pregunta amigos y antiguos alumnos. He ido contestando sobre la marcha lo que se me iba ocurriendo, pero después de tener que contestarlo tantas veces he acabado sacando dos conclusiones.

Lo primero que tenemos que hacer todos es trabajar bien, con competencia profesional, independientemente de que en nuestro lugar de trabajo nos exijan más o menos. Este buen hacer profesional requiere trabajar con unos mínimos criterios morales. En nuestro trabajo debemos vivir la justicia. Ser honrados. Debemos respetar a las personas. Si estás en paro, no te desanimes, sigue buscando. Llegarán mejores tiempos. No se me ocurre que otra cosa decirte.

La segunda conclusión es intentar ser pacificadores. No crear problemas, que ya hay suficientes. Facilitemos la vida a los que están a nuestro alrededor, tanto colegas de trabajo como familiares. No ser cizañeros. Entre las cosas que podemos hacer es mantener la alegría y el optimismo. Si poniendo cara triste consiguieramos resolver algún problema, no lo dudaría, te aconsejaría estar triste. Pero así no se resuelve nada, así que optimismo. Al mal tiempo buena cara. Esa alegría no debe ser reflejo de infantilidad o irresponsabilidad ante los problemas que haya, sino conciencia de que siendo cenizos no se arregla nada. Si está en nuestra mano, intentemos ayudar a resolver los problemas de los que están cerca de nosotros. Muchas veces lo que alivia a la gente es ser escuchada.

Cualquier otra cosa que esté en tu mano hacer, adelante. El principal beneficiado serás tú. Hasta el jueves que viene y disfrutar de las vacaciones los que las esteis haciendo ahora.

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