En mi mensaje de la semana pasada hablaba de algunas de las características de las empresas innovadoras. Uno de los comentarios de uno de los lectores advertía que cuidado, que algunas veces las innovaciones eran un desastre. Que a veces la orden es innovar por innovar, se tocan cosas que funcionan bien y se estropean.
Efectivamente, a la hora de innovar hay que tener cuidado. Tanto en la innovación de los productos como en la de los procesos. Esperanza Regueras tienen un libro sobre innovación, que ya he recomendado otras veces y que sigo recomendando. Allí dice que las innovaciones de producto siempre tienen que estar centrada en el cliente. Que ofrezcan valor para el cliente. En general han de ser innovaciones que simplifiquen su uso. Centrarse más en las necesidades del cliente y no tanto en las características técnicas del producto.
Hay productos de software que cuando se introdujeron eran muy sencillos. Estoy pensando en el famoso Excel. Poco a poco fueron introduciendo mejoras que eran útiles, pero llegó un momento en que lo han complicado tanto, que mejoras útiles para un pequeño porcentaje de usuarios genera una complicación de uso para la mayoría que usamos el programa para cosas sencillas. Simplificar y pensar si lo que se cambia es útil para el usuario.
Otro asunto son las innovaciones en procesos. En una organización se hacen las cosas de una manera, y funcionan. Y viene la innovación y se empiezan a hacer de otra manera por unas supuestas mejoras y ahorro en costes. Y toda la organización va de cabeza con el nuevo modo de hacer las cosas, que ni son más simples ni más útiles. Eso sí, son una innovación.
Soy partidario de la innovación. El inmovilismo deja a las empresas en fuera de juego. Pero innovación con cabeza y bien pensada. Nunca innovar por innovar. Hasta el jueves que viene.
Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.
¿Buscas elevar la mirada estratégica de tu equipo? Si deseas una intervención que genere un impacto duradero, explora mis conferencias y talleres de alto impacto o conversemos directamente sobre cómo podemos colaborar.
¿Te interesa agendar una de mis conferencias magistrales?: https://miguelarino.com/oferta-de-conferencias
Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
En relación a la innovación versus el status quo cuando todo funciona: cuidado!. He oido muchas veces eso de «si funciona no lo toques». Eso está muy bien para los próximos 2-3 años pero ¿y después? La innovación está siempre asociada a riesgo, pero es la única manera de asegurar una posición de mercado competitiva en el futuro. Las actividades de marketing son el pan para hoy. Las actividades de innovación son el pan para mañana. Gracias Miguel Angel.
Muy interesante tu punto de vista Esperanza. Efectivamente, la actitud de «si funciona no lo toques» hace que llegues tarde y lo que funcionaba deja de funcionar y te pilla sin alternativa. Muchas gracias por participar de nuevo .
Saludos,
Miguel Angel
La innovación también tiene sus riesgos y puede ser muy peligrosa (si se descontrola). Hace algunos años trabajé en una empresa de supermercados que estaba asociada a una Central de Compras extraordinariamente innovadora. No estaban en la parte alta en cuanto a facturación, pero como innovadora era la que más y con mucha diferencia. En aquel tiempo se denominaba esa función como Dpto. de Desarrollo (DD). Tenían una creatividad y empuje sorprendentes: nuevos establecimientos, nuevas marcas, nuevos productos, nuevos canales, nuevos enfoques,… nuevos… nuevos… Llegó un momento en que eran tan potentes y productivos, que ni los asociados podían digerir tantos lanzamientos e ideas. Entonces la Central, para no desaprovechar ni perder ese caudal de genialidad, decidieron crear su propia división de inversión para abrir nuevos establecimientos, que podrían incluso competir con los mismos asociados ¿Incomprensible verdad? También se embarcaron en otra división propia de inversión industrial, para adquirir fábricas empezando por una conservera en Zaragoza. Todo parecía super excelencia. Pero inevitablemente pronto con los asociados empezaron a surgir desacuerdos, peleas, enfrentamientos, escisiones, desuniones, envidias… los gastos también se dispararon… y al final todo terminó como el rosario de la aurora (que por si no lo saben es llorando). También la misma Central tenía un ambicioso Dpto. de Informática (DI), que delegaba gran parte de su tarea a un partner externo informático, con una capacidad de innovación extraordinaria. Eran fantásticos en todos los aspectos: eficiencia, rapidez, mejoras, adaptación, complementariedad, facilidad… Recuerdo que cuando tratabas con ellos y les exponías: «Se podría hacer, lograr, obtener, conseguir,…tal…», ellos siempre te respondían lo mismo: «Se puede hacer todo !! Sólo convienen dos cosas: que esté bien planteado (para no tener que rehacerlo) y que tenga utilidad (para no desaprovechar tiempo)». Todo era estupendo, con unos programas sorprendentes y un crecimiento imparable. Pero… siempre surge algún pero… Resulta que su actividad constante les hizo olvidar declarar su expansión de las nuevas delegaciones y demás obligaciones con el fisco. El palo fue inevitable. También apareció Windows con aspecto dominador, pero ellos siguieron inamovibles con su Theos de siempre y a su ritmo acelerado. Sucedió que al final… todo desapareció. Fueron dos empresas super innovadoras, pero que precisamente por esa cualidad después murieron. Saludos, Xavier (Disculpen la extensión, en la próxima prometo ser más breve)
Muchas gracias Xavier por tu comentario. Auque sí, un poco largo, ha sido muy interesante tu experiencia y no le sobraba nada. Comentar que la innovación, y sobre todo el crecimiento tiene que ser ordenado, y aprovechar todas las oportunidades que se presentan, a veces lleva al cabo. Hay que tener cuidado. Hay que saber y poder digerir el crecimiento.
Gracias por tu comentario, y no ha importado que fuera largo. Saludos,
Miguel Angel