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Posts Tagged ‘Estrategia’

Decidir

estrategiaAprovecho estos días de vacaciones para preparar un caso empresarial y discutirlo con los alumnos en las clases del próximo trimestre. La situación de la empresa… catastrófica, y eso que cuando la nueva dirección se hizo cargo la empresa iba muy bien. Reflexionando sobre lo que ha pasado e intentando organizar un poco el flujo de la clase, las conclusiones son evidentes. Los errores de la dirección son de libro.

En primer lugar, cuando la nueva dirección entró en la empresa iban con una película preconfigurada de lo que había que hacer en esa empresa. La nueva dirección no prestó atención a cuáles eran los factores de éxito de la empresa y por tanto los planes que traían no se ajustaban a la situación de la organización. Total, que pusieron la empresa patas arriba y todo lo que iba bien lo desmantelaron. Primer error, no conocer la situación real de lo que diriges.

Segundo error, empeñarse a toda costa en hacer unas cosas y no rectificar cuando es evidente que esos planes que estaban llevando a cabo estaban haciendo fracasar la empresa. No saber rectificar. Empeñarse en una idea y no tener la flexibilidad para rectificar.

Tercer error, rodearte de gente en el equipo directivo que no es capaz de cuestionar lo que está haciendo el jefe. Gente que cuando el jefe tiene una idea solo saben decir “qué buena idea”. Las ideas hay que cuestionarlas y criticarlas, y si después de cuestionarla y criticarlas siguen siendo válidas, pues adelante. Son ideas robustas. Pero si se apoya cualquier idea por absurda que sea solo porque lo dice el jefe, entonces….

Hasta la semana que viene, y saludos desde tierras gallegas.

Personalidad

estrategiaLas empresas lo que han de hacer es ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad real de clientes. Y cuando mejor lo haga mejor empresa será y como consecuencia, si lo hace suficientemente bien, ganará dinero. Pero a veces, lo he visto en declaraciones de directivos y artículos escritos por profesores, parece que de lo que se trata es de batir a los competidores, hundirlos. Y parece que más que tener una buena estrategia lo único que les importa es aniquilar al contrario. Esto es una falta de personalidad.

Pasa también en política. Parece que hay partidos políticos que en vez de tener propuestas lo único que les preocupa es desbancar al partido que está gobernando. Me parece que esto es un error. Los partidos que pretenden gobernar lo que tienen que hacer es trabajar un buen programa, entusiasmar a los votantes y una vez que consiguen gobernar desarrollar ese atractivo programa. Si su único plan es derrotar al partido que gobierna, una vez derrotado ¿qué van a hacer? ¿Qué programa tienen?

Está bien que apunten las carencias del partido rival, pero sobre todo lo que han de hacer es propuestas, programa político. Agradecería que no se viera en el mensaje de esta semana ideología política, que no la hay. De lo que escribo lo he visto en partidos políticos de unos y otros colores, y también lo he visto en empresas sin estrategia que parecen pollos descabezados cuyo único objetivo es descalificar a los competidores.

No. Cuanto mejor lo haga un competidor, mejor tendré que organizarme para salir adelante. Mejor tendré que ingeniármelas. Las empresas mejores son aquellas que tienen muy buenos competidores. Hasta el jueves que viene.

Profecías autocumplidas (II)

profecia autocumplidaYa hablé de esto en otra ocasión, pero la bancarrota del banco Popular nos sirve de ejemplo para mostrar cómo simplemente anunciar una profecía hace que esta se cumpla, cosa que no pasaría si la profecía no se hubiera anunciado.

Si se empieza a hablar de que cierto banco tiene problemas ¿qué pasa? Pues que los depositantes, por si acaso, empiezan a retirar el dinero. Esa retirada de dinero hace que efectivamente el banco acabe teniendo problemas. Si no se hubiera rumoreado nada, las eventuales dificultades seguramente se hubieran podido capear y salvar al banco.

Basta con decir que algo puede pasar para que acabe pasando. Si yo siembro la duda de que tal empresa puede estar utilizando a niños de siete años como mano de obra en países asiáticos. Siendo esto falso, es posible que haya un boicot a esa empresa y acabe teniendo dificultades, Dificultades que no tendría si no se hubiese sembrado la duda.

Con esto no pretendo ni defender ni atacar al banco Popular. Solo advertir que via rumorología se puede crear un problema innecesario. Ya lo dice el refrán ¡Calumnia que algo queda! Antes de emitir un juicio, preguntate si es verdad lo que estás juzgando o no. Y aunque sea verdad, quiza no sea necesario ni hacer ni emitir el juicio. Podemos hacer mucho daño. Ojo con la fama del prójimo. Y no estoy defendiendo ni atacando al banco Popular, pues desconozco que ha pasado allí. Solo hago una llamada a la prdencia. Hasta el jueves que viene.

Simplifica

complejoSe dice que cada vez el mundo es más complejo, más incierto, ambiguo, y una serie de adjetivos más. Vamos, que las cosas no son como antes, que ahora todo va más deprisa. A nivel profesional, social, cultural y a cualquier nivel que uno quiera pensar.

¿Qué hacer en una situación así? Pues voy a dar dos consejos. Como las cosas son más complicadas y más difíciles de prever, hay que ser más tolerantes con el error. No hay que pretender hacerlo todo bien a la primera. Lo normal será equivocarnos. Lo que hay que intentar es que los errores no tengan consecuencias drásticas, y que seamos muy flexibles y sepamos rectificar a tiempo.

Ya he dicho en algún otro mensaje de este blog que intentar la perfección es una garantía de frustración. Hay que intentar hacer las cosas medianamente bien y, eso sí, cada día un poco mejor. Ese es el camino más rápido para la excelencia.

Otra consideración es que en entornos tan complicados como son los entornos profesionales actuales, las soluciones que hay que adoptar ante las cosas que surjan han de ser soluciones simples. Si es difícil acertar, ¿para que intentar una solución compleja? Si al final hay que acabar corrigiéndola y mejorándola, mejor y más fácil es corregir una cosa sencilla que una complicada.

Consejo, en todo lo que haces, mira a ver si lo puedes simplificar. Gastarás menos energías y quizá salga mejor. No esperes que las cosas salgan perfectas. Cuando buscamos razones de porqué pasan las cosas que pasan, no seamos complicados. Cuanto más sencilla sea la explicación que damos a las cosas, más probable es que demos en el clavo. Consejo, simplifica. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video sobre mi último libro escrito con Pablo Maella.

Internacionalización

SevillaHace tres años, paseando por Boston entré en un supermercado, y para mi gran sorpresa me encontré con las “legítimas y acreditadas tortas de Ines Rosales”. Esas tortas las tomo esporádicamente desde hace cuarenta años, y verlas allí me hizo sentirme como en casa. Les hice unas fotos, que por cierto, en el supermercado me llamaron la atención y me dijeron que no podía hacer fotos de los productos. Pensarían que estaba haciendo espionaje industrial.

¿Y a qué tanto preámbulo? Pues esta semana voy a hablar de la internacionalización de la empresa. Una empresa que sale a vender sus productos al extranjero muestra que es dinámica. Hacer lo que siempre se ha hecho es muy fácil, pero si exportas estás diversificando el riesgo de una disminución de ventas en tu mercado local, ya sea por una recesión económica o por cualquier otra causa.

Además internacionalizarte te obliga a hacer cosas diferentes a las que has hecho toda la vida. Así aprendes, logística, legislación, distribución…, estás mejor preparado para abordar nuevos retos y generas nuevos puestos de trabajo. Empresario, a poco que puedas internacionalízate. Que tu empresa no dependa solo de las ventas en tu país. Aprende a vender fuera. Pero no te lances inconsciéntemente al vacío, entérate de cómo se hace. Pregúntale al empresario de al lado cómo lo ha hecho. Si la empresa de un país se internacionaliza, ese país mejora. Holanda, Suiza, son países pequeños pero prósperos, con muchas empresas internacionales.  Y enhorabuena a Doña Ines Rosales. Aquí podeis ver su página en íngles. Hasta el jueves que viene.

Fracasa pronto y rápido

ExitoEste es el consejo que dan a los que empiezan un nuevo negocio. Fracasa pronto y rápido. Sirve también para muchas circunstancias en la vida ordinaria. Cuando se acomete algo nuevo es muy difícil que las cosas salgan bien a la primera. Lo ordinario es que al principio salga algo mal y haya que ir rectificando.

Lo peor es cuando uno diseña un plan y se compromete con él a toda costa, y le falta la flexibilidad para rectificar, reorientar el plan y cambiar las cosas que haya que cambiar. El caso paradigmático es el Concorde, que cruzaba el Atlántico en unas 3 horas. Perdió dinero desde el principio. Pues no, siguió funcionando durante 28 años. Algo había que haber hecho antes.

Como es improbable que las cosas salgan según teníamos previsto, lo mejor es que las dificultades salgan pronto y rápidamente, y tener la flexibilidad mental para rectificar los planes. Esto no es un fracaso, es ir aprendiendo conforme se hacen las cosas

Además, el temor al fracaso hace que no fomentemos la iniciativa, que dejemos de hacer muchas cosas, que nos paralicemos y dejemos las cosas como están. Conformismo. Pero esto es llevar una vida pasiva, dejando que sean las circunstancias las que orienten nuestra vida.

No, hay que tener iniciativa, no tener miedo a equivocarnos. Cuando nos equivocamos rectificamos y seguimos adelante, y cuanto antes nos equivoquemos más fácil será rectificar. Hasta el jueves que viene.

 

 

Ilusiona a tu gente

alegriaLas organizaciones las compones las personas. Cada persona es fuente de ideas, iniciativas y proyectos. Una buena organización sabe aprovechar todo este potencial, encauzarlo y sacar partido de él. Son organizaciones y empresas innovadoras. Saben aprovechar todo el potencial de su gente.

Por el contrario, hay otras organizaciones en la que está muy especificado qué es lo que se puede hacer y qué es lo que no se puede hacer. Uno no se puede salir de lo establecido y lo mejor es no tener iniciativa. Ya la tienen las cabezas pensantes de esa empresa. No solo se disipa mucho potencial creativo sino que se desilusiona a la gente. Los que allí están, ven posibilidades, se les ocurren ideas se ilusionan con posibles proyectos, para enseguida golpearse con la realidad al comprobar que ninguna de esas cosas tienen cabida en las cabezas pensantes de la organización. Son organizaciones con una gran capacidad de desilusionar a su gente.

Directivo, directiva, apoya la iniciativa de tu gente, quedarás sorprendido de hasta donde pueden llegar. Te sugiero una actitud de “en principio sí”, a las ideas que vayan surgiendo. Solo si van a ser muy perjudiciales recondúcelas. Pero si alguien se le ocurre proponer ideas muy perjudiciales, ese alguien quizá no debiera estar en la organización.

Pues como te digo: en principio sí. Ilusiona a tu gente, da espacio a la iniciativa, y no limites tu organización al estrecho marco de lo que se te pueda ocurrir a ti. Hasta el jueves que viene.

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