Archivo

Posts Tagged ‘Gobierno de España’

¿Cómo va la economía española?

diciembre 6, 2017 6 comentarios

crecimiento economicoPues bien, va francamente bien. Con cierta periodicidad hago previsiones sobre el crecimiento económico en España. Según mis proyecciones, en 2018 la economía española crecerá un 3%. Pero hay que hacer una salvedad. Para hacer esta previsión solo dispongo de datos hasta el tercer trimestre de este año 2017. Cuando salgan los datos de crecimiento económico del cuarto trimestre de año, quizá haya que revisar a la baja esta previsión debido al impasse que está sufriendo la economía en Catalunya por los acontecimientos políticos de octubre y principios de noviembre.

Mi tesis es que el impacto del frenazo catalán hará disminuir el crecimiento del PIB en España en solo dos décimas, es decir, que en 2018 creceremos el 2,8% en el conjunto de la economía española.

¿En qué baso esta última previsión? Pues supongamos que toda España crece el año que viene al 3%, salvo Catalunya que por todo lo que está pasando puede ver reducido su crecimiento al 1,5%. Pero la economía catalana es solo (y no es poco) un 20% del total de la española, por lo que esta reducción afectará al conjunto de España en una reducción de solo el 0,3%. Pero por otro lado parte de la actividad económica que deja de tener lugar en Catalunya puede trasladarse al resto de España, y esto puede suponer un aumento del crecimiento del 0,1%. Total, que España puede acabar creciendo en 2018 al 2,8% (3,0% – 0,3% + 0,1%)

Pero no es este el mejor momento para hacer estas previsiones. Estas previsiones hay que hacerlas en marzo cundo se disponga de los datos del crecimiento de España en todo este 2017. Ya revisaré mis previsiones dentro de 3 meses, que tendrán una mayor fiabilidad. La semana que viene hablaré de las previsiones que se hicieron a principios de este año sobre el crecimiento económico de 2017, de quien ha estado más acertado y quien menos. Hasta el jueves que viene.

Personalidad

estrategiaLas empresas lo que han de hacer es ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad real de clientes. Y cuando mejor lo haga mejor empresa será y como consecuencia, si lo hace suficientemente bien, ganará dinero. Pero a veces, lo he visto en declaraciones de directivos y artículos escritos por profesores, parece que de lo que se trata es de batir a los competidores, hundirlos. Y parece que más que tener una buena estrategia lo único que les importa es aniquilar al contrario. Esto es una falta de personalidad.

Pasa también en política. Parece que hay partidos políticos que en vez de tener propuestas lo único que les preocupa es desbancar al partido que está gobernando. Me parece que esto es un error. Los partidos que pretenden gobernar lo que tienen que hacer es trabajar un buen programa, entusiasmar a los votantes y una vez que consiguen gobernar desarrollar ese atractivo programa. Si su único plan es derrotar al partido que gobierna, una vez derrotado ¿qué van a hacer? ¿Qué programa tienen?

Está bien que apunten las carencias del partido rival, pero sobre todo lo que han de hacer es propuestas, programa político. Agradecería que no se viera en el mensaje de esta semana ideología política, que no la hay. De lo que escribo lo he visto en partidos políticos de unos y otros colores, y también lo he visto en empresas sin estrategia que parecen pollos descabezados cuyo único objetivo es descalificar a los competidores.

No. Cuanto mejor lo haga un competidor, mejor tendré que organizarme para salir adelante. Mejor tendré que ingeniármelas. Las empresas mejores son aquellas que tienen muy buenos competidores. Hasta el jueves que viene.

El futuro de las pensiones

segurosAunque es un tema muy manido no por ello voy a dejar de hablar de él. Tendremos un problema, y si ya sabemos que lo tendremos, lo tenemos ya. En el sector de seguros hay dos tipos de actividades. Asegurar un bien durante un periodo de tiempo y asegurar una pensión una vez uno está jubilado (aparte de los seguros de vida).

Para las compañías de seguros, la primera actividad, asegurar un bien, no presenta gran problema. La gente compra un seguro para su coche, contra incendios o lo que sea. La compañía de seguros cobra la prima a principios de año, y acabado el año ya sabe a cuantos tomadores del seguro hay que pagarles el arreglo, y volver a empezar el año siguiente. Si han hecho bien los cálculos, con las primas que han cobrado cubren los siniestros que se han producido y con lo sobrado más los intereses de las primas que cobraron a principios de año hacen un beneficio.

Pero ¿y las pensiones? Nosotros estamos pagando cada mes a la seguridad social, o a un seguro privado, para que cuando nos jubilemos tener una pensión. Si con lo que pagamos cada mes se pagan las pensiones de los actuales jubilados, dentro de 30 años el número de jubilados habrá aumentado sustancialmente y sin embargo el número de cotizantes será menor, pues las generaciones jóvenes son menos numerosas que las de los que estemos jubilados dentro de 30 años. Problema.

Por otro lado si las pensiones se pagan con los rendimientos de lo cotizado por cada persona, con los tipos de interés casi nulos, estos rendimientos son muy exiguos. Problema. El futuro de las pensiones es una bomba de relojería que algún día estallará. Es un problema a dos o tres décadas vista y el horizonte temporal de un político es de 4 años. Para qué quemarme piensan, el que venga que se lo encuentre y lo resuelva.

Sé que he simplificado mucho al tratar ese tema, que es mucho más complejo que lo que he expuesto, pero no quiero alargarme y en líneas generales no anda muy errada mi exposición. Hasta el jueves que viene.

Coger el toro por los cuernos

noviembre 3, 2016 12 comentarios

EspañaParece que por fin en España tenemos presidente de gobierno. Pocos días antes de ser elegido, cuando ya se sabía que por fin se le iba a elegir y que podría gobernar muy precariamente y en minoría hizo unas afirmaciones preocupantes. Anunció que estaba “dispuesto a incidir en los temas que unen y aparcar los que nos separan”. Muy preocupante me parace esta actitud. En los temas en los que no hay discrepancia es muy fácil de ponerse de acuerdo. Lo que se le pide al presidente de gobierno es que trabaje en los que no hay consenso para lograr acuerdos.

¿Qué es lo que pretende hacer el nuevo gobierno? No tocar los asuntos complejos y esperar a tener una suficiente mayoría para entonces imponerlos. Volvemos a lo de siempre, en las siguiente elecciones se votará al partico dontrario que revocará lo legislado por el anterior e impondrá sus opciones, y así sucesivamente. El cuento de nunca acabar.

¿Por qué no se ponen por fin de acuerdo los partidos en los temas de vital importancia para el país? Ahora tienen la ocasión de oro para negociar cuando ninguno tiene fuerza suficiente para imponer y hay que pensar en ceder. Los partidos tienen que reflexionar ahora sobre cuales son los pocos puntos fundamentales que defender, y defenderlos hasta el final y en lo demás ceder.

Llega el momento de los grandes pactos duraderos. Pero me temo que no va a haber calidad política y humana para hacerlo. Que se va a seguir pensando en el cortoplacismo electoral y no en lo que es mejor para el país a largo plazo. Y mientras somos el país con más paro de Europa. El sistema educativo deja mucho que desear, y un montón de cosas que se podría aprovechar para abordar. Hasta el jueves que viene.

Esconder la cabeza debajo del ala

erroresUno de los modos más estúpidos de engañarnos cuando una cosa no nos gusta es negarla. Decir que no eso es así. Cómo si por un decreto nuestro esa cosa dejara de ser como es. ¿A qué viene esto? Pues a unas declaraciones de un político español esta semana: “Si hay elecciones el día de navidad la culpa la tendrá fulanito”.

Mire usted, si hay elecciones el día de navidad, es irrelevante de quien sea la culpa. Lo relevante es cómo va a afectar este hecho a su partido. No porque usted achaque la culpa a su oponente, este va a ser el culpable y este va a ser castigado en las urnas.

Más inteligente es intentar atisbar cual va ser el impacto en las urnas de unas eventuales terceras elecciones en España, y prepararse para obtener los mejores resultados posibles. No por pensar que la culpa es de nuestro oponente, este va a salir mal parado. Esto es confundir los deseos con la realidad, uno de los peores errores en la toma de decisiones que puede cometer un directivo. Esto es esconder la cabeza debajo del ala y ver así solo la realidad que queremos ver.

No señores. La realidad es la que es, nos guste o no. Lo que hay que hacer es saber captarla para aprovecharla si es favorable y prepararnos si es adversa. Pero nunca negarla. Hasta el jueves que viene.

Castigar

Unión EuropeaSe ha hablado últimamente en la prensa de la posible multa de Bruselas a España por no haber cumplido con los objetivos del déficit marcados por la Unión Europea. Un montón de prestigiosos economistas españoles han salido al paso indicando que en este caso una multa-castigo sería inapropiada. Al final ayer se supo que no habrá tal multa.

Yo también estoy de acuerdo con todos estos economistas. Cuando hemos tenido una profunda recesión, no se puede esperar que nuestros ingresos y gastos estén equilibrados, o que registren un déficit muy moderado. Esto habría ahogado más nuestra economía y la crisis hubiera sido más larga y profunda de lo que ya lo fue.

Ya vendrán (están viniendo) épocas de vacas gordas, donde una mayor actividad económica generará mayor empleo y mayores beneficios empresariales, lo que dará lugar a una mayor recaudación de impuestos y a una disminución del déficit. Pero désenos tiempo para lograrlo.

Este hecho me da pie para hablar de los castigos. Las razones para imponer castigos pueden ser varias. Una es para defendernos de un malhechor. Una sociedad mete en la cárcel a un asesino para defenderse de él, para que no mate. Otra es para ayudar a mejorar. Unos padres castigan a un hijo que ha sacado malas notas a quedarse los sábados en casa a estudiar sin salir con los amigos, para que este hijo estudie, y para que vea que si no estudia no tendrá recompensa el fin de semana. Quizá así puede conseguirse que estudie (no sé si este es un método válido porque no trato con adolescentes, pero sirva simplemente el ejemplo)

Pero nunca un castigo debe imponerse por venganza. La venganza genera odio, malestar y represalias y no conduce a nada. “No me has obedecido, pues ahora verás” No se saca nada con esta actitud. Simplemente se gana una batalla pero se acaba perdiendo la guerra.

Volviendo al tema con que inicio el mensaje de esta semana, una posible multa-castigo de Bruselas a España me parece que no hubiera cumplido con ninguno de los requisitos que justifican un castigo. En agosto seguiré publicando cada jueves. Gracias por leerme.

Y yo ¿a quién voto este domingo?

elecciones al parlamentoTerminaba mi mensaje de la semana pasada diciendo que quizá esta semana hablaría de qué criterios utilizar para decidir a quién votar. Para los lectores de fuera de España, recordarles que este próximo domingo 26J los españoles volvemos a estar convocados a las urnas para elegir a los parlamentarios que eventualmente decidirán quién gobierna España.

Doy por sentado que es prácticamente imposible que haya un partico político con el que coincidamos cien por cien, y con el que no tuviéramos ninguna discrepancia. Si esto fuera así la decisión de a quién votar sería obvia.

Así pues un procedimiento para decidir el voto consiste en determinar, en primer lugar, cuáles son los dos o tres aspectos que para mí son absolutamente importantes y que quiero que el próximo gobierno los defienda a capa y espada. Escoge el partido que vaya a defender mejor esas cosas que a ti te parecen fundamentales. ¿Que en otras cosas de menor importancia discrepas un poco de ese partido? Natural, no vas a estar de acuerdo en todo. Si resulta que hubiera más de un partido que satisface esa condición, entonces entre esos partidos mira con cual te identificas más en asunto de importancia no tan capital.

Parece que es una simpleza el criterio que acabo de dar. Pero tomar buenas decisiones es saber aplicar principios sencillos. Si el proceso para tomar una decisión es complejo, muy posiblemente será erróneo.

Te das cuenta que en ningún momento he valorado a uno u otro partido. Lo tiene que valorar cada votante en función de aquellos aspectos que a cada uno nos parezcan importantes. Prefiero que este blog no sea un espacio de debate político –que podría serlo. Podríamos crear otro blog para debatir proyectos políticos.

Un último apunte antes de terminar. Creo fundamental que los que nos vayan a representar en el parlamento sean competentes, así que habría que exigirles algún tipo de cualificación: saber inglés, haber ejercido una profesión antes de dedicarse a la actividad política… No sé. Que sean competentes. Hasta el jueves que viene y feliz verbena de san Juan.

A %d blogueros les gusta esto: