En el mensaje de esta semana hablo de cómo la IA puede mejorar la calidad de las decisiones, pero no sustituye al juicio humano. Integrarla bien es una cuestión de prudencia: usarla sin perder de vista a las personas. La verdadera ventaja competitiva no está en la tecnología, sino en la prudencia con la que se utiliza para decidir.
Las redes sociales y los algoritmos refuerzan nuestras propias ideas y reducen la exposición a puntos de vista distintos. Esto alimenta la polarización. Frente a ello, una buena práctica es, ante un asunto, formarse una opinión y luego cuestionarla deliberadamente. Esto es pensamiento crítico.
En el mensaje de esta semana hablo de las dificultades de incorporar la inteligencia artificial en los procesos de las empresas, y de los perfiles directivos que son necesarios para facilitar esta conexión.
En el mensaje de esta semana pongo varios ejemplos de cómo la inteligencia artificial puede ser útil a las empresas. Estos ejemplos pueden hacer pensar a los directivos cómo les puede ser útiles para sus empresas.
En mi última entrada del blog Toma de Decisiones reflexiono sobre la diferencia entre dirigir y gestionar, y por qué un buen directivo debe estar al servicio de su gente. Ser directivo no es un privilegio, es una responsabilidad.
Toda decisión directiva se toma bajo la incertidumbre del futuro. Por eso, decidir es experimentar. Analizamos por qué el verdadero sabio es aquel capaz de prever y razonar las consecuencias antes de que ocurran, en lugar de limitarse a constatar los hechos.
Dadas las actuales posibilidades tecnológicas y para mantener el contacto con mis antiguos alumnos, he diseñado un asistente virtual de uso privado entrenado en exclusiva con mis libros, conferencias y casi mil publicaciones de este blog. Consúltale directamente tus dudas de gestión.
Resolver problemas es la función básica de un equipo directivo. Cuando no se sabe o no se quiere asumir esa responsabilidad, la alternativa habitual es marear la perdiz señalando problemas reales que, sin embargo, desvían el foco de lo urgente.
La IA hace maravillas combinando información existente, pero es incapaz de crear. Analizamos la diferencia fundamental entre el aprendizaje por fuerza bruta de las máquinas y la inteligencia natural que nos permite, como a los hermanos Wright, desafiar lo imposible.
La IA procesa información preexistente con una capacidad de cálculo asombrosa, pero no es capaz de generar conocimiento genuinamente nuevo. Analizamos por qué un algoritmo en el siglo XIV habría negado rotundamente que la Tierra gira alrededor del Sol."