Dirigir es dirigir personas. Los que se dedican a gestionar indicadores desde una pantalla y a establecer un sistema de procedimientos asegurándose de que se siguen, más que dirigir una organización, están manipulando un instrumento. Piensan que su empresa es un instrumento que gestionan con gran maestría. Muchos directivos caen presos el principio de concreción inoportuna, sin tener en cuenta que hay factores intangibles como la confianza o el compromiso de los empleados que son claves para la buena marcha de la empresa y que se escapan al control de los indicadores numéricos. Son directivos a los que se les escapa la parte más importante de la empresa. El mal llamado “factor humano”.
Los procedimientos son indispensables para la operativa ordinaria. Sin embargo, cuando la burocracia se impone sobre el sentido común y la justicia, el resultado es la ineficacia y la desafección del equipo. Como recordaba con frecuencia mi buen amigo LuisMa Calleja, dirigir es dirigir excepciones. Las situaciones habituales se resuelven con los procedimientos. La verdadera función del gobierno de personas aparece ante las excepciones no previstas y para estas excepciones no hay procedimientos, porque son excepciones. Solo cabe la prudencia.
La prudencia no es cautela paralizante ni miedo, sino sabiduría práctica: ver la realidad tal como es e identificar cuándo es necesario y justo saltarse una norma para cumplir el verdadero propósito de la norma. Un directivo no debe buscar el control a toda costa, sino centrarse en construir las condiciones que posibilitan la eficacia y para ello es necesario un clima de verdadera confianza, justicia y respeto. Cuando las personas se sienten valoradas, respetadas y respaldadas por sus directivos, es cuando deciden dar de manera voluntaria lo mejor de sí mismas. Os dejo un video y hasta el jueves que viene.
Asistente virtual sobre toma de decisiones
Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.
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Gracias MA, importante tema. Distinguir entre Sistemas de Gestión y Sistemas de Control es vital. Lo he visto muchas veces en mi sector. A medida que se iban sofisticando las capacidades técnicas de conocer/controlar la actividad que realiza-debe realizar la red de ventas, se iban perdiendo eficacia real. Hay un dicho que lo resume muy bien «Dime sobre qué me preguntas y te diré a qué me dedico». Un abrazo.