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Posts Tagged ‘Maximizar beneficios’

No acabamos de aprender

construcciónAcabamos de salir de una profunda recesión económica causada fundamentalmente por una burbuja inmobiliaria alentada por una descontrolada facilidad de financiación bancaria. Fruto de esta recesión, el sector de la construcción ha perdido casi novecientos mil empleos, un 65% de sus trabajadores. Se han cerrado casi cincuenta mil empresas solo en ese sector, el 42% de las que había y la debacle ha sido fenomenal. Burbuja inmobiliaria.

Pues parece que no acabamos de aprender. Aparecen continuas noticias de que el sector vuelve a estar pujante. Se vuelven a ver anuncios de venta de pisos a precios desorbitados. Algunas sucursales bancarias están diciendo en privado a las sucursales inmobiliarias de al lado que si encuentran algún cliente con cara y ojos están dispuestas a financiarles otra vez el 100% del precio de los pisos.

En fin, que parece que hay síntomas de que volvemos a las andadas. Que no acabamos de aprender. Por supuesto que es una buena noticia la recuperación del sector de la construcción y sobre todo la generación de empleo. Pero una cosa es la recuperación y otra el volver a cometer los excesos que nos condujeron a 7 años de recesión. Hay que ver cómo evolucionan los precios de los pisos en los próximos meses y ver si hay una recuperación sólida u otra vez se están cometiendo los errores del pasado.

Hasta la semana que viene. Mañana graduamos a una promoción de 40 alumnos de nuestro Global Executive MBA del IESE. Enhorabuena a todos.

Ganar dinero o desarrollar una carrera (III)

febrero 27, 2014 6 comentarios

beneficioSiguiendo con la serie iniciada hace dos semanas sobre las posibles relaciones empresa-empleado, toca esta semana analizar la última que nos queda. Qué pasa cuando la empresa siente como misión ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad, y para ello se preocupa de cualificar profesionalmente a sus empleados además de facilitar que se interesen por solucionar los problemas de los clientes; y, correlativamente, lo que mueve a los empleados es ser útiles para alguien además de desarrollar una carrera profesional y ganarse así la vida.

Pues esta es la mejor de las situaciones. El cliente de esta empresa sale beneficiado. El producto que ha comprado ha sido elaborado con el máximo de que sea un producto útil. Posiblemente este cliente volverá a requerir los servicios de esta empresa y además los recomendará a sus conocidos. La empresa está empeñada en hacer la cosas bien, y sus empleados también. ¿Qué mejor garantía de un buen servicio? y oh casualidad! los ingresos y los beneficios aumentan.

Este empleado se sentirá orgulloso de trabajar para una tal empresa y hará todo lo posible para que tenga éxito. Lo que consigue de la empresa es mucho más que un salario. Consigue tener una sensación de utilidad y de estar desarrollándose. La empresa obtiene del empleado algo más que un trabajo concreto. Obtiene entusiasmo e interés por que los clientes estén satisfechos. Los empleados harán mucho más de lo que el puesto de trabajo les exija. Están comprometidos y harán cuanto sea necesario por el bien de la empresa y del cliente.

Un empleado así difícilmente se irá de la empresa, y la empresa difícilmente se desprenderá de él, por muchas dificultades que esté pasando. Si por cualquier razón el empleado tiene que dejar la empresa, será difícil sustituirlo. Una empresa así es un tesoro, y los empleados así también los son.

Pero no nos engañemos. Es necesario que la empresa tenga una buena estrategia y sus productos añadan valor. Las buenas intenciones de todo el mundo no son suficientes para que las cosas se hagan bien. Si yo tuviera que operarme del corazón, nunca dejaría que mi madre tomara las riendas del bisturí, a pesar de lo seguro que estoy de su interés porque mi operación saliera bien.

Os envío este post desde Nueva York, Estoy dando clase en esta ciudad en el primer módulo del Global EMBA del IESE. Recomiendo el II Simposio Internacional “Empresas con Rostro Humano” que organiza mañana la Universidad Internacional de CatalunyaHasta el jueves que viene.

¿Ganar dinero o desarrollar una carrera? (II)

febrero 20, 2014 11 comentarios

empresaSiguiendo con el mensaje de la semana pasada, decíamos que las empresas pueden clasificarse en dos tipos: aquellas cuya finalidad es ganar dinero o aquellas cuya finalidad es ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad real y como consecuencia de ello ganan dinero. También decíamos que hay dos tipos de empleados, aquellos cuya única razón por la que trabajan es por ganar dinero y aquellos que van a trabajar para cualificarse, ganarse la vida y ser útiles con lo que hacen.

En el mensaje de la semana pasada abordamos la situación de una empresa concebida solo para ganar dinero y un empleado cuyo único interés es ganar dinero. Pero ¿qué pasa cuando una empresa tiene como único interés ganar dinero, y un empleado está intentando ser útil y cualificarse además de ganarse la vida? Pues que el empleado estará frustrado. Verá cómo se pueden hacer muchas cosas en favor de los clientes, que la empresa no valora e incluso muchas veces penaliza.

Frustrado porque sus esfuerzos por cualificarse ni serán fomentados ni valorados por la empresa. Este empleado acabará marchándose de la empresa si tiene alternativas. Y si no las tiene no tendrá otro remedio que quedarse muy a disgusto. La empresa estará infrautilizando las posibilidades de este empleado y a la larga se estará quedando solo con la gente que trabaja por dinero, generándose la situación que describíamos la semana pasada.

¿Qué pasa si es al revés, que la empresa está empeñada en satisfacer las necesidades de sus clientes lo mejor posible, y un empleado solo está interesado en el sueldo que gana? Pues que mientras ese empleado haga bien su trabajo todo puede funcionar. El empleado no participará del entusiasmo de la empresa por ofrecer un buen producto, pero mientras haga bien su trabajo algo está aportando a la empresa. Por supuesto si un día ese empleado deja la empresa, basta con encontrar otro con la capacidad técnica suficiente para reemplazarlo. Lo cuál en general no es muy difícil, salvo que el empleado sea muy cualificado.

Pero si este empleado hace cosas que van en contra de la misión de la empresa, si traspasa líneas que la empresa no está dispuesta a traspasar, entonces hay que desprenderse de esta persona. Es un cáncer que lo mejor es extirpar cuanto antes sin importar lo técnicamente valioso que sea ese empelado. Es más si es muy valioso, despedirlo es una manera que tiene la empresa de comunicar su innegociable compromiso con sus valores.

La semana que viene comento la última de las relaciones empresa empleado. Hasta el jueves que viene.

 

¿Ganar dinero o desarrollar una carrera?

febrero 13, 2014 24 comentarios

toma de decisionesMuy a grosso modo las empresas pueden clasificarse en dos tipos, aquellas cuya finalidad es ganar dinero y cuanto más mejor y aquellas cuya finalidad es ofrecer un producto o servicio que satisface una necesidad real de una serie de clientes y como consecuencia de hacerlo bien ganan dinero.

También los empleados pueden clasificarse en dos tipos: los que van a trabajar para ganar dinero y los que van a trabajar para desarrollar sus capacidades profesionales a la vez que con su trabajo hacen algo útil para otros y les sirve además para ganarse la vida y mantener una familia.

Estas dos clasificaciones nos dan cuatro tipos de relaciones empresa-empleado. Reconozco que ambas clasificaciones son una simplificación de la realidad, pero nos pueden ser útiles para entender mejor la relación entre una empresa y un empleado.

¿Qué pasa cuando una empresa está concebida con la única finalidad de ganar dinero, y también el único objetivo de los empleados es ganar dinero?. Pues que la empresa puede tirar adelante mientras los objetivos de ambos sean compatibles. Ahora bien la relación será poco estable. En el momento en que la empresa pida algo que el empleado no esté dispuesto a hacer, si este empleado tiene alternativas, la relación entre ambos se terminará.

También se terminará la relación en el momento en que el empleado encuentre mejores alternativas en otras empresas. Y esta ruptura se llevará a cabo sin grandes traumas para ninguna de las dos partes. Ya se encontrará un sustituto. Y así la empresa va tirando poco a poco. Lo que pasa es que la empresa no estará alcanzando todo su potencial porque no podrá contar con el compromiso de su gente. Pero de este hecho no se dará cuenta la dirección de la empresa pues este compromiso es algo que la empresa no valora.

En sucesivos mensajes iré comentando las otras tres posibles relaciones empresa – empleado. Pero de momento piensa que si esta es la situación de tu empresa, todavía no estás alcanzando todo tu potencial. Algo se puede hacer para mejorar. Las próximas semanas te daré pistas. Hasta el jueves que viene.

Sigo pensando que los directivos deberían tener solo sueldo fijo

sueldofijoAdelanto esta semana el blog al miércoles porque mañana es fiesta en muchos sitios. El mensaje de la semana pasada generó un abundante e interesante debate con razones a favor y en contra. Yo sigo pensando que los directivos deberían tener solo sueldo fijo. En una guardería en Estados Unidos los padres debían recoger a sus hijos a las 5 de la tarde. Los padres hacían todo el esfuerzo por ser puntuales. Si alguna vez unos padres no podían recoger al niño, la guardería hacía un esfuerzo y se hacía cargo del niño hasta que llegaran los padres. En un momento dado la guardería decidió que los padres que a las cinco y cuarto no hubieran llegado a recoger al niño tendrían que pagar 15 dólares de penalización. Resultado: se disparó enormemente las veces que los padres dejaban de acudir puntualmente.

Se habían cambiado las reglas del juego con un reultado contrario al que se pretendía. Antes tanto guardería como padres hacían un esfuerzo y colaboraban intentando llegar a tiempo unos y haciendose cargo de los niños otros. Al imponer la regla de los 15 dólares los padres dejaron de pensar en la guardería y se centraron solo en que era menos molesto para ellos acudir puntuales o pagar la penalización. Se había pasado del terreno de la colaboración al terreno de pensar en uno mismo.

Pues eso pasa cuando hay sueldos variables e incentivos económicos. La gente deja de pensar en qué es lo que más conviene a la empresa y pasa a pensar en qué es lo que más les conviene a ellos. Acaba ocurriendo lo que pasó en la guardería. Si además los incentivos están mal diseñados, que es lo que sucede habitualmente, los resultados son desastrosos.

El error de base está en pensar que la finalidad de la empresa son los beneficios, y que a la gente solo le mueve el dinero. El centro de la empresa no deben ser los beneficios sino la satisfacción de las necesidades de los clientes. Si esto se hace bien, ya vendrán los beneficios. Si te centras en los beneficios, te olvidas del cliente y empiezan a mermarse los beneficios. Si el centro de la empresa son los beneficios tienen todo el sentido los incentivos económicos y los que solo se mueven por dinero son los que más a gusto están. Pobre empresa ¿Quien piensa en los clientes?

En la guardería dar marcha atras en la regla de los 15 dólares es prácticamente imposible. Los padres ya se han acostumbrado. Lo mismo pasa cuando se implanta un sistema de remuneración variable. Dar marcha atras es dificilísimo. Consejo: nunca lo implantes en tu empresa. Y si ya lo tienes implantado mira de ir reduciéndolo poco a poco.

El debate sigue abierto. Feliz semana santa.

La bolsa y el paro

diciembre 13, 2012 47 comentarios

bolsa y paroCuando hace 25 años me introduje en el mundo de la dirección de empresas oía cosas que me causaban perplejidad. Una de ellas era que cuando sube el paro sube la bolsa. Yo no lo entendía. Si subía el paro es que la economía iba mal y si la economía iba mal la bolsa tendría que bajar. Hete aquí que no es así. Me explicaron que cuando subía el paro bajaban los costes de las empresas y por tanto estas aumentaban los beneficios. Estos mayores beneficios se traducían inmediatamente en una subida de la bolsa.

Yo no me lo podía creer. Pero efectivamente era así. Era así y sigue siéndolo pues hace una semana Citi anunció un recorte de 11.000 empleados e inmediatamente las acciones de la compañía subieron un 6%. En estos años he estudiado más el asunto y efectivamente es una aberración más del cortoplacismo con que se dirigen algunas empresas. Un estudio sobre los efectos de los despidos en la rentabilidad de las empresas comparó el comportamiento en la bolsa de las empresas que habían anunciado despidos con el de las que no habían despedido a nadie. Las que había anunciado despidos se revalorizaron inmediatamente, pero en promedio, al cabo de 6 meses su rentabilidad ya volvía a ser la misma que las que no habían despedido a nadie, y 2 años más tarde eran ya un 24% menos rentables que el promedio de las que no despedían.

Todo esto es muy razonable. Con qué ilusión van a ir a trabajar al dia siguiente los que no han sido despedidos. Estos han observado el poco compromiso que la empresa tiene con ellos, y están pensando que quizá los siguientes en despedir  sean ellos. También estarán buscando cambiar a otra empresa que los valore más. Es el llamado sindrome del que permanece. Lo raro es que los directivos de las empresas no se den cuenta de una cosa tan obvia.

Todo esto es debido a que se coloca a los beneficios como centro de la actividad empresarial cuando ese centro lo debe ocupar la persona. Precisamente, a mi juicio, esta es la principal característica que diferencia el IESE de otras escuelas de negocios: la visión humanista de la actividad empresarial.

Con este mensaje no quiero decir que una empresa no pueda despedir nunca a nadie. A los malos profesionales que no cumplen hay que despedirlos. También a veces es necesario un ajuste de plantilla para evitar la quiebra y desaparición de la empresa. Pero este debe ser el último recurso. Antes hay que haber intentado cualquier otra posible solución.

Sobre este tema seguiré hablando porque todavía hay mucho que decir. Hasta el jueves que viene. Gracias a todos por difundir el blog.

Los precios de los pisos (II)

pisosDescribía hace un par de semanas la evolución de los precios de los pisos en España. Hasta el año 2007 los precios crecían a un ritmo desbocado. A partir de entonces los precios se están desplomando. ¿Qué ha pasado? A mi juicio el mercado inmobiliario perdió el norte. Me explicaré. Un piso se construye para satisfacer una necesidad: para que viva una familia. Hasta aquí todo normal. Pero cuando los pisos se empiezan a construir no para satisfacer esa necesidad, sino para comprarlos y después venderlos a un precio superior y cuanto más alto mejor, se está desnaturalizando la funcion de los pisos. Ya no sirven para satisfacer una necesidad de vivienda sino para sacar de ellos el mayor beneficio posible.

La finalidad de la empresa es ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad y nunca el maximizar beneficios. Y cuando la maximización de los beneficios se pone como finalidad de la empresa todo acaba malLo decía en mensajes de hace un año y lo he estado explicando desde hace más de 20 años en mis clases en el IESE.

Los  precios eran desorbitados, pero los inversores-especuladores seguían comprando pisos para venderlos en poco tiempo a un precio muy superior. Las constructoras se lanzaban a hacer promociones de viviendas. Los bancos muy gustosos -su negocio es (era) prestar dinero-  financiaban a las constructoras y concedían hipotecas desorbitadas a los particulares. A los matrimonios jóvenes les resultaba casi imposible acceder a una vivienda.

Hasta que al final los precios empezaron a bajar, los inversores dejaron de comprar. Las constructoras endeudadas hasta las cejas. Los bancos sin recuperar sus préstamos. Los particulares ahogados sin poder devolver las hipotecas y … así llegamos a donde hemos llegados. Un desastre.

Por lo menos ahora los pisos empiezan a tener unos precios asequibles y los jóvenes pueden empezar a pensar en comprar. Pero los que compraron hace 5 años para vivir, pagaron entre un 30% y un 50% más de lo que tenían que haber pagado.  Si no se hubiera metido tanto especulador en este mercado, si los bancos y las constructoras hubieran hecho bien su trabajo los pisos nunca hubieran tenido el precio que llegaron a tener.

Miguel Angel, ¿Seguirán bajando los pisos? Sin lugar a dudas sí. Mientras haya en España casi un millón de pisos vacíos y mientras haya pisos que comparten dos familias, los precios seguirán bajando. Y por mucho tiempo porque el mercado inmobiliario se ajusta muy lentamente. La bolsa sube y baja continuamente, porque la decisión de comprar o vender una acción se toma en segundos, pero la decisión de comprar un piso tarda muchos meses en tomarse, por lo que sus precios evolucionan muy lentamente. Por tanto los precios seguirán bajando durante bastante tiempo. Ya avisaré cuando los precios empiecen a estabilizarse.

Hasta el jueves que viene. Os dejo un video de unas jornadas bastante originales que se organizan en el IESE el 12 y 13 de julio.

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