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Posts Tagged ‘Paro’

Internacionalización

SevillaHace tres años, paseando por Boston entré en un supermercado, y para mi gran sorpresa me encontré con las “legítimas y acreditadas tortas de Ines Rosales”. Esas tortas las tomo esporádicamente desde hace cuarenta años, y verlas allí me hizo sentirme como en casa. Les hice unas fotos, que por cierto, en el supermercado me llamaron la atención y me dijeron que no podía hacer fotos de los productos. Pensarían que estaba haciendo espionaje industrial.

¿Y a qué tanto preámbulo? Pues esta semana voy a hablar de la internacionalización de la empresa. Una empresa que sale a vender sus productos al extranjero muestra que es dinámica. Hacer lo que siempre se ha hecho es muy fácil, pero si exportas estás diversificando el riesgo de una disminución de ventas en tu mercado local, ya sea por una recesión económica o por cualquier otra causa.

Además internacionalizarte te obliga a hacer cosas diferentes a las que has hecho toda la vida. Así aprendes, logística, legislación, distribución…, estás mejor preparado para abordar nuevos retos y generas nuevos puestos de trabajo. Empresario, a poco que puedas internacionalízate. Que tu empresa no dependa solo de las ventas en tu país. Aprende a vender fuera. Pero no te lances inconsciéntemente al vacío, entérate de cómo se hace. Pregúntale al empresario de al lado cómo lo ha hecho. Si la empresa de un país se internacionaliza, ese país mejora. Holanda, Suiza, son países pequeños pero prósperos, con muchas empresas internacionales.  Y enhorabuena a Doña Ines Rosales. Aquí podeis ver su página en íngles. Hasta el jueves que viene.

¿Y si miráramos el largo plazo?

decisiones estrategicasDecíamos a mediados del 2013 que se veían síntomas de que en un futuro próximo se iniciaría la recuperación económica. Los primeros indicadores muestran que el PIB de España empieza a crecer. Esto es una buena noticia, pero lo que realmente importa es que haya trabajo, y el desempleo todavía sigue muy alto.

¿Qué perspectivas hay al respecto? Pues en crisis económicas anteriores, por cada año de destrucción de empleo se ha tardado cuatro años en recuperarse. ¿Significa que después de cinco años de aumento del paro se va a tardar 20 en volver a las tasas del año 2007? No necesariamente, pues no tenemos recuerdo histórico de una crisis que haya durado cinco años. Dios quiera que se tarde menos tiempo, pero lo que es seguro es que la recuperación del empleo no va a ser rápida ni mucho menos.

En cualquier caso, hasta que no haya trabajo para todos, no podremos decir que se ha recuperado la economía, por mucho que crezca el PIB. Sin embargo, el crecimiento del PIB es un presagio de que más adelante viene la creación de empleo. El empleo es siempre lo último que se recupera en la salida de una crisis. La razón es que los empresarios lo han pasado tan mal, que antes de volver a contratar una persona se aseguran que va a haber suficiente actividad para mantener su puesto de trabajo.

Las empresas que en épocas de vacas gordas no tiraron la casa por la ventana y se proveyeron para los momentos de dificultades son las que mejor han sabido capear la crisis, y son las que mejor preparadas están ahora para los mejores tiempos que se avecinan. Son las que mejores perspectivas tienen ahora. Si todas las empresas hubieran actuado así la crisis habría sido más suave y más corta. Este es el aprendizaje que propongo en el post de esta semana.

Gran responsabilidad tenemos en las escuelas de negocios en formar a los empresarios y directivos para que dirijan sus empresas mirando en el largo plazo y en la sostenibilidad del empleo. En el IESE creo que siempre hemos ido en esa línea.

¿Es la deflación un problema?

inflacionLa semana pasada se conoció el dato de la inflación en España del año pasado: un 0,3%. La cifra más baja desde que se empezó a elaborar este índice. Que la inflación se modere siempre es una buena noticia. Sin embargo hay voces que alertan de los peligros de que esto desembocara en deflación, en una bajada generalizada de los precios.

Sobre los efectos de la deflación se sabe poco, pues en las economías avanzadas no se ha dado este fenómeno (en Japón las últimas décadas no ha habido deflación, solo estancamiento de precios) y otras economías lo que han experimentado algunas veces ha sido lo contrario, inflación galopante. Es por esto que lo que se sabe sobre la deflación es pura conjetura, pues sobre ella no hay experiencia práctica.

En mi opinión la deflación sólo tendría serias consecuencias económicas si alcanzara un nivel importante de bajada de precios. Si los precios de los bienes bajaran considerablemente, mucha gente esperaría a comprar cosas a que bajaran el precio. Si necesito cambiar de coche, pero se espera que el año que viene sea un 10% más barato, pues aguanto una año más con el que tengo y me lo compro el año que viene. Así buena parte del consumo se paralizaría y posiblemente vendría una depresión mayor que la de los últimos 5 años. Al paralizarse parte del consumo las empresas  dejarían de vender, despedirían a su gente, lo que agravaría más el consumo entrándose en un círculo vicioso imprevisible.

Deflaciones moderadas no deben suponer un peligro. Nadie deja de comprar un coche o ir de vacaciones porque se prevea el año que viene todo esto sea un 2%-3% más barato. Mucho menos se pospondrían la compra de ropa, comida o de artículos de primera necesidad. No pasaría nada. Del mismo modo que una inflación del 2%-3% no es muy grave para la economía (en la década de los 70 la inflación rondaba en torno al 20%-25% y salimos adelante) pienso que una deflación del 2% -3% tampoco sería nada importante, aunque ya digo, todo son especulaciones. De esto no se sabe nada, y menos yo que no soy economista. He aprendido algo de economía por pura observación.

Independientemente de lo escrito, sí que se puede afirmar que una recuperación económica es más fácil llevarla a cabo con lo precios contenidos como están ahora. La combinación de crecimiento muy lento junto con inflación (la famosa estagflación) es un escenario muy problemático. Ya ocurrió a finales de los 70 y parte de los 80. Si alguien tiene alguna idea sobre esto que yo no esté considerando, sea bienvenida en un comentario. Hasta el jueves que viene.

¿Qué ha habido de positivo en las últimas dificultades económicas?

diciembre 19, 2013 30 comentarios

cosas positivasLos indicadores económicos sugieren que ya estamos saliendo de la crisis de los últimos 5 años. Quizá sea hora de hacer balance. Uno de los que leeis el blog me sugirió que planteara el tema de qué cosas positivas hemos sacado de este periodo de crisis. Me pareció una buena idea, pues siempre es bueno ver los aspectos positivos que todas las cosas tienen. Os propongo que los expongais en los comentarios y podamos tener todos una visión más positiva.

Creo que a nivel colectivo, las dificultades que estamos atravesando nos están haciendo más realistas: que nos fiemos menos de nosotros mismos. Vivíamos en una euforia en la que se pensaba que el hombre había adquirido control sobre el mundo. Qué habíamos iniciado una senda de progreso indefinido y que el progreso técnico y económico era algo imparable. La realidad se ha impuesto y nos ha vuelto más realistas.

Nos ha hecho ser más austeros, lo cual siempre es bueno, tanto para tiempos de escasez como de abundancia. Quizá nos haya hecho ser más prudentes en nuestros gastos e inversiones familiares.

También he observado una mayor concienciación sobre cuál es la finalidad de la actividad económica. Hace 10 años todo lo que no fuera ganar dinero era asunto de marcianos. Ahora se reconoce más que el centro de la actividad económica es la persona y no los beneficios. También creo que se ha aprendido que el comportamiento poco honrado se paga aunque alguna vez esa factura no la hayan pagado los poco honrados.

En fin, dejo que hagais vuestras sugerencias que nos den motivos para seguir siendo positivos y agradecidos. Felices navidades.

Responsabilidad

ChinaEstos días atrás he estado dando clases en Shanghai. Algún día que he tenido libre he aprovechado para patearme la ciudad. He podido ver cómo conviven las grandes avenidas con sus modernos edificios y el evidente desarrollo económico con situaciones de verdadera miseria.

He visto personas que tienen su lugar de trabajo en medio de una acera, o debajo de una de las autopistas volantes que cruzan la ciudad, rodeado de trastos y lonas recogidas de no se sabe donde y que probablemente sean su medio de sustento y el de su familia. Estás situaciones también se empiezan a ver últimamente en España.

chinaObservando todo esto he estado considerando la gran responsabilidad que tiene el hombre de empresa. La gran responsabilidad de utilizar sus capacidades de emprendimiento y de dirección para llevar a cabo proyectos empresariales que permitan generar empleo y así elevar el nivel de vida de tantas familias.

Hablo de responsabilidad porque la actividad empresarial puede muy bien orientarse para obtener un beneficio propio no importando lo que les pase a los demás (ejemplos abundantes tenemos en la prensa) o para generar desarrollo social y personal. Le leí a Juan Pablo II que la propiedad privada tiene una hipoteca social, y las capacidades directivas que uno pueda tener son propiedad suya, pero ha de ponerlas al servicio de los demás y en beneficio de todos.

Incluyo entre los que llamo a la responsabilidad a los que trabajamos en escuelas de negocios. La formación que impartimos no es neutra y podemos estar enseñando a la gente solo a ganar dinero o podemos estar ayudándoles a desarrollar capacidades para ponerlas al servicio de todos. La elección que he hecho yo y la que ha hecho el IESE está muy clara. En el fondo está en juego la felicidad personal a cada uno. Al final de la vida uno debe sentirse orgulloso de cómo la ha vivido.

Aprovecho para mostraros el libro que recientemente ha publicado Pablo Maella: “La casa de la eficacia” en la misma editorial que el del Iceberg. Proximamente hablaré de este libro. Hasta el jueves que viene.

Los empleados no son cosas. Son personas

miedoMás de un directivo con los que he hablado últimamente me ha comentado que algunas empresas están aprovechando la difícil situación actual del mercado de trabajo para exprimir a sus empleados. Como ahora es muy difícil encontrar un puesto de trabajo muchos empleados están teniendo que aguantar situaciones indignantes y encima tienen que estar agradecidos a sus empleadores.

Donde esto sucede es una muestra de incompetencia directiva. Por supuesto si una empresa está pasando serias dificultades quizá tenga que pedir a sus empleados para mantener los puestos de trabajo un esfuerzo adicional e incluso una rebaja del sueldo. Pero esto tiene que ser muy a pesar de la dirección de la empresa. Lo que no es admisible es que una empresa que vaya bien aproveche la dificultad de encontrar un nuevo trabajo para machacar a su gente.

¿Con qué ilusión y compromiso van a trabajar estos empleados? Harán lo justo para mantener el puesto de trabajo y poco más. Y por supuesto en cuanto les salga una oportunidad se marcharán. Esta empresa está condenada a la mediocridad.

Más inteligente es ver que con las dificultades vienen las oportunidades. Me contaron en 2009, en el momento más álgido de destrucción de empleo en España, de una pequeña empresa gallega. Unos 25 trabajadores. Estaban pasando muchas dificultades. Al principio del año el director general y dueño de la empresa llamó a dos administrativas. Estas se temieron lo peor y cariacontecidas acudieron al despacho del jefe. Este les dijo: “ya ven ustedes las dificultades que estamos atravesando y la continua caida de las ventas. He estado haciendo números y después de darle vueltas he llegado a la conclusión que con un poco de esfuerzo podemos mantener sus puestos de trabajo“. Imaginad cómo se fueron estas dos mujeres a sus casas ese día. Cómo trabajarían ese año. Lo que estarían dispuestas a hacer por la empresa. Este es el modo de actuar para capear las dificultades.

La productividad de los empleados de las empresas que son capaces de generar compromiso con su gente es mucho mayor que las que tratan a su gente como sacos de patatas. Gracias a esta mayor productividad pueden pagar salarios mayores y todavía tener menores costes laborales. Imaginación al poder y piensa qué puedes hacer tú en tu empresa o en tu departamento para mejorarlo.

El próximo lunes publicamos el Indice IESE de Incertidumbre Económica correspondiente al mes de marzo. Feliz vuelta de la semana santa y hasta el jueves que viene.

La bolsa y el paro

diciembre 13, 2012 46 comentarios

bolsa y paroCuando hace 25 años me introduje en el mundo de la dirección de empresas oía cosas que me causaban perplejidad. Una de ellas era que cuando sube el paro sube la bolsa. Yo no lo entendía. Si subía el paro es que la economía iba mal y si la economía iba mal la bolsa tendría que bajar. Hete aquí que no es así. Me explicaron que cuando subía el paro bajaban los costes de las empresas y por tanto estas aumentaban los beneficios. Estos mayores beneficios se traducían inmediatamente en una subida de la bolsa.

Yo no me lo podía creer. Pero efectivamente era así. Era así y sigue siéndolo pues hace una semana Citi anunció un recorte de 11.000 empleados e inmediatamente las acciones de la compañía subieron un 6%. En estos años he estudiado más el asunto y efectivamente es una aberración más del cortoplacismo con que se dirigen algunas empresas. Un estudio sobre los efectos de los despidos en la rentabilidad de las empresas comparó el comportamiento en la bolsa de las empresas que habían anunciado despidos con el de las que no habían despedido a nadie. Las que había anunciado despidos se revalorizaron inmediatamente, pero en promedio, al cabo de 6 meses su rentabilidad ya volvía a ser la misma que las que no habían despedido a nadie, y 2 años más tarde eran ya un 24% menos rentables que el promedio de las que no despedían.

Todo esto es muy razonable. Con qué ilusión van a ir a trabajar al dia siguiente los que no han sido despedidos. Estos han observado el poco compromiso que la empresa tiene con ellos, y están pensando que quizá los siguientes en despedir  sean ellos. También estarán buscando cambiar a otra empresa que los valore más. Es el llamado sindrome del que permanece. Lo raro es que los directivos de las empresas no se den cuenta de una cosa tan obvia.

Todo esto es debido a que se coloca a los beneficios como centro de la actividad empresarial cuando ese centro lo debe ocupar la persona. Precisamente, a mi juicio, esta es la principal característica que diferencia el IESE de otras escuelas de negocios: la visión humanista de la actividad empresarial.

Con este mensaje no quiero decir que una empresa no pueda despedir nunca a nadie. A los malos profesionales que no cumplen hay que despedirlos. También a veces es necesario un ajuste de plantilla para evitar la quiebra y desaparición de la empresa. Pero este debe ser el último recurso. Antes hay que haber intentado cualquier otra posible solución.

Sobre este tema seguiré hablando porque todavía hay mucho que decir. Hasta el jueves que viene. Gracias a todos por difundir el blog.

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