Ser los primeros y los mejores

Relacionado

Inteligencia Natural e Inteligencia Artificial

La IA hace maravillas combinando información existente, pero es incapaz de crear. Analizamos la diferencia fundamental entre el aprendizaje por fuerza bruta de las máquinas y la inteligencia natural que nos permite, como a los hermanos Wright, desafiar lo imposible.

¿Puede la IA generar nuevo conocimiento?

La IA procesa información preexistente con una capacidad de cálculo asombrosa, pero no es capaz de generar conocimiento genuinamente nuevo. Analizamos por qué un algoritmo en el siglo XIV habría negado rotundamente que la Tierra gira alrededor del Sol."

Decidir por experimentación

Experimentar ante lo desconocido exige un requisito: que las decisiones sean reversibles. Conozca el quinto método de decisión y por qué la suerte puede generar un peligroso aprendizaje negativo en su organización.

Los cuatro modos de decidir y la trampa de la racionalidad

Ante la incertidumbre, la toma de decisiones puramente racional es difícil de aplicar. Conozca los cuatro métodos más habituales para decidir (desde el análisis lógico hasta la imitación o la conveniencia) y por qué, sea cual sea el camino elegido, siempre tendemos a justificarlo como el único racional.

La trampa de innovar sin pensar en el usuario

A veces una innovación tecnológica mejora claramente un producto, pero cubre necesidades que el usuario no tiene. Descubra la diferencia entre innovación incremental y disruptiva y cuál es la pregunta clave que debe hacerse antes de lanzar cualquier novedad al mercado.

Share

Hay personas que necesitan demostrarse a sí mismos que son los primeros y los mejores en su actividad. No soportan no ser los mejores. Esto les hacer ser bastantes infelices, pues viven en la continua tensión de tener que ser los primeros. Y ser los primeros no por hacer su actividad bien, sino porque no haya nadie mejores que ellos.

Suelen ser buenos profesionales en su actividad concreta. Lo que les pierde es su afán por lucirse y por ser admirados. Cuando en algo fallan intentan o bien disimularlo con aquí no ha pasado nada, o si es patente el fallo reaccionan con mucha virulencia, como si se estuviera cuestionando su superioridad. Si no fueran así, sus fallos pasarían totalmente inadvertidos, pero como es patente que tienen que dejar claro que son los mejores en su campo, cuando fallan todo el mundo se da cuenta.

Yo recomiendo la humildad. Por muy valioso que uno sea en algo, habiendo más ocho mil millones de personas en el mundo, seguro que hay varios millones que son mejores que él en esa actividad. Por otro lado, todos tenemos cualidades, grandes cualidades, algo por lo que destacamos, que sabemos hacer bien. Pues demos gracias a Dios por esas cualidades y pongámoslas al servicio de los demás. Que sean útiles para otros. Esto engrandece nuestras cualidades. Pero pavonearnos por eso que sabemos hacer bien y ponernos a competir con los demás para demostrar que somos los mejores me parece una tontería, una falta de madurez y síntoma de ser una persona insegura. Hasta el jueves que viene.

Website |  + posts

Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

¿Buscas elevar la mirada estratégica de tu equipo? Si deseas una intervención que genere un impacto duradero, explora mis conferencias y talleres de alto impacto o conversemos directamente sobre cómo podemos colaborar.

¿Te interesa agendar una de mis conferencias magistrales?: https://miguelarino.com/oferta-de-conferencias


Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

8 COMENTARIOS

  1. Cuanta razón tienes Miguel Ángel¡¡
    y las consecuencias de que se crean los mejores, es que no valoran nada de lo que hacen los demás, pues apra ellos nunca están a su altura¡¡
    Como bien dices, la humildad es el mejor antídoto¡¡

  2. Los talentos los hemos recibido. Hacerlos fructificar es un deber. Pavonearnos de nuestros talentos como si los hubiéramos conseguido nosotros es un error antropológico de primera magnitud. Hay que volver a leer un libro tan sencillo pero perspicaz como es «El criterio» de Jaume Balmes.
    Josep Corcó

Deja un comentario

Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo