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Posts Tagged ‘confianza’

Justicia

marzo 17, 2022 2 comments

Una condición necesaria para que haya buenas relaciones entre cualquier grupo de personas es que entre ellas se viva la justicia. Si no se respetan los derechos de las personas, si no se cumplen los compromisos contraídos, no se puede funcionar bien, ya sea en la familia, en la empresa o en cualquier grupo de personas.

Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde. Y en la empresa esto va desde cumplir las condiciones de trabajo pactadas hasta respetar aquellas cosas en las que una empresa se ha comprometido con cualquier empleado suyo. Por supuesto que los empleados tienen que cumplir con sus compromisos, pero esto no suele ser el problema ya que son los jefes los que tienen el poder y por la cuenta que les trae el empleado cumple con lo que se le pide. Aún así, si un empleado puede escaquearse en algo que no se va a notar, si lo hace no está viviendo la justicia, y a la corta o a la larga esto tendrá repercusiones en el ambiente de trabajo.

Puede suceder alguna vez que en una empresa sea muy difícil en un momento dado cumplir con algún compromiso, y por alguna razón bien justificada. En ese caso lo que hay que hacer es hablar con los afectados y explicarles que eso a lo que tienen derecho va a ser mu y difícil cumplirlo. Si la empresa ha sabido ganarse la confianza de sus empleados, estos lo entenderán y fácilmente renunciarán a ese derecho si es por una razón suficiente. Si la empresa no ha tratado con respeto a sus empleados, estos se rebotarán, y bien que harán. Es para estas situaciones para las que son necesarias unos sindicatos firmes. Si la empresa trata con respeto a sus empleados, los sindicatos son menos necesarios. Un modo de no vivir la justicia es no respetar los horarios de las personas. Indicarles el trabajo que han de hacer sin atender si ese trabajo cabe en el horario aboral pactado.

Por supuesto que si la empresa hace promesas irresponsables que no sabe si podrá cumplir o no, en el momento que no las cumpla estará siendo injusta con su gente, y la confianza desaparecerá. Ya he hablado en otros mensajes la gran importancia de la confianza para la buena marcha de una empresa. Hasta el jueves que viene.

Valor económico de la confianza

La confianza no es un bien económico. No se puede ir al supermercado y comprar un kilo de confianza. Si lo fuera su precio estaría por las nubes. El que no sea un bien económico no significa que no tenga valor económico. Las empresas en las que hay confianza entre directivos y empleados, no hay que controlar. Se sabe que la gente va a realizar el trabajo que le corresponde. Estas empresas se pueden ahorrar el coste del control. Si hay confianza, las personas están dispuestas a hacer lo que haga falta por su empresa. Sabe que la empresa les tiene en cuenta.

A nivel de sociedad, si hubiera confianza, si todo el mundo fuera digno de confianza, no necesitaríamos cerrar con llave las casas ni lo coches ni nada. Se viviría mucho mejor. Una familia solo se sostiene sobre la base de la confianza entre marido y mujer. Confianza que se traslada a los hijos. En definitiva, la confianza no es ningún bien económico, pero tiene un gran valor económico.

Por tanto, todo lo que puedan hacer las empresas por invertir en confianza serán inversiones rentabilísimas. Lo que pasa es que no hay dinero que pueda comprar la confianza. Estas inversiones no son económicas. Son inversiones en uno mismo. Uno es confiable o no lo es. Uno es confiable en la medida en que tiene en cuenta el impacto de sus decisiones en los demás. En la medida en que cumple sus compromisos. En la medida en que valora, de modo real y no verbal, a las personas de su alrededor. La confianza se gana. Se la otorgan los demás a uno. Uno todo lo que puede hacer es ser confiable. Así que invertir en confianza es invertir en uno mismo. Hasta el jueves que viene.

Cliente incognito

agosto 1, 2019 23 comments

desconfiarAlgunas empresas para saber si sus empleados dan un servicio adecuado a los clientes contratan lo que se llama un “Mystery Shopper” es decir un “cliente incognito”. Este personaje es alguien que se hace pasar por cliente y luego informa a la dirección de la empresa cómo lo han tratado. Los que lo contratan suelen ser restaurantes, hoteles e incluso clínicas.

Cuando me enteré, hace años, de la existencia de estos servicios me llevé las manos a la cabeza. Qué manera más burda tiene una empresa de transmitir que desconfía de sus empleados, que contratar a un “mystery shopper”. Si no confías de tus empleados mejor que los despidas y trabajes con gente en quien puedas confiar.

A lo mejor lo que le sucede a un equipo directivo es que la generación de confianza en sus empleados es algo que no está en su horizonte mental, y por eso contrata al “mystery shopper”. Pero si este es el caso entonces el problema es otro. El problema son las carencias de capacidades de dirección de este equipo directivo.

Es bien sabido que la principal variable que afecta la rentabilidad de una empresa es la productividad de sus empleados, y la principal variable que afecta a la productividad de un empleado es su compromiso con la empresa. Una empresa que desconfía de sus empleados es imposible que genere compromiso por lo que, en el mejor de los casos, la mediocridad está garantizada. Yo empiezo esta semana las vacaciones pero seguiré escribiendo cada jueves.

Aprender de los sabios

septiembre 20, 2018 6 comments

Una de las ventajas de trabaja en el IESE es que de vez en cuando tienes conversaciones con colegas que son tremendamente formativas. A la vuelta del verano hablando con uno de ellos de diversas cosas me dijo: “Ni los incentivos son un buen sustitutivo del «good management» ni la transparencia es un buen sustitutivo de la confianza”

Sobre lo perniciosos que son los incentivos en una organización ya he hablado en muchas otras ocasiones. Hacen a las personas olvidarse de hacer un buen trabajo y centrarse en conseguir los objetivos asociados al incentivo.

Por otro lado, cuando en una organización se exige transparencia, y está muy bien la transparencia, es que falla la confianza. Si hay confianza en las personas te fías de ellas y no hace falta la transparencia. Pero para ello tienes que ser una persona confiable. Si se te exige transparencia es porque no se fían de ti.

Independientemente de lo anterior, la transparencia, siempre es buena. Indica que no hay nada que ocultar. No hay modo más eficaz de que una noticia se propague que el intentar ocultarla.

Lo dicho anteriormente sobre la bondad de la transparencia no indica que todo el mundo tenga que saberlo todo. Hay que ser transparente con aquellos que tengan derecho a saber algo. Saludos y hasta el próximo jueves.

Cumplir con los compromisos

compromisosDesde que inicié este blog hace ocho años he intentado evitar hablar de política. Es un blog de toma de decisiones y no quiero que haya polémica que ponga a unos en contra de otros. Así que fiel a mi propósito, aunque en España y en Catalunya la situación política está candente, esta semana también voy a evitar el tema y voy a hablar de cumplir los compromisos que uno contrae.

Cumplir con los compromisos es una manifestación de profesionalidad y de seriedad personal. Si uno se compromete a algo y no lo cumple ¿Quién se puede fiar de él? Una persona que cumple sus compromisos manifiesta respeto por los demás. El que no los cumple está diciendo que los demás, aquellas personas con quien se comprometió le importan muy poco.

Muchas veces uno no cumple con lo que dice por despiste. Porque no se da cuenta que se comprometió a tal y tal cosa. Esa actitud es también un sistema de falta de seriedad. De frivolidad.

Puede pasar también que después de comprometerse uno con algo, surjan nuevas circunstancias que hagan muy difícil cumplir con lo que se prometió. Entonces lo que hay que hacer es explicar las razones por las cuales uno no puede cumplir. Si estas razones son suficientemente serias, la gente lo entiende y no suele pasar nada, y si estas razones son pura excusa, también la gente entiende nuestra falta de seriedad y respeto.

Así que consejo si quieres crecer como persona y como profesional, cumple con aquello con lo que te has comprometido. Serás una persona fiable y confiable. Hasta el jueves que viene.

Directivos con autoridad y directivos autoritarios

agosto 18, 2016 15 comments

autoritarismoHay directivos que dan órdenes y la razón por la que hay que cumplir esas órdenes es porque lo mandan ellos. Son los directivos autoritarios. Son personas que como no tienen autoridad necesitan ser autoritarios: “esto se hace porque lo digo yo”.

Los directivos que tienen autoridad no necesitan ese estilo de mando. Inspiran confianza. Cuando dicen que hay que hacer una cosa su gente la hace porque saben va a ser lo mejor. Puede que vean las razones por las que hacer eso es conveniente. Pero a veces no conocen estas razones, pero se fían del jefe. Tiene autoridad. Cuando manda algo por algo será. “Seguro que es lo mejor” piensa su gente.

Si eres jefe piensa si muchas veces el argumento para que se haga una cosa es porque lo has dicho tú. Mucho tienes que cambiar como directivo. Si eres de los de abajo y te encuentras con un directivo autoritario, tienes muchas ocasiones de reírte. Ver cómo tu jefe no tiene argumentos razonables y todo lo que sabe hacer es señalar que él es el que manda. Si tienes un jefe con autoridad, enhorabuena, es una joya. Aprende de él. Crecerás mucho. Hasta el jueves que viene.

Soledad

julio 23, 2015 17 comments

soledadEn una agradable conversación con unos amigos en estos días que dispongo de vacaciones salió el tema de cómo es que el desarrollo económico y tecnológico de las últimas décadas ha ido parejo con que la vida ahora es mucho más complicada. Al menos eso me parece a mi. Yo percibo, aunque es un juicio que podría estar equivocado, que la vida ahora es más difícil que, por ejemplo, cuando yo empezaba a situarme profesionalmente a principios de los años 80.

Uno de los conversantes adujo que la vida ahora es más difícil porque la gente está más sola. Y sola, no porque no esté rodeada de gente alrededor, sino porque muy en general las relaciones con los que nos rodean son muy superficiales. Añadía además que son muy superficiales por la falta de confianza de unos con otros. Si eres profesor de niños, ojo con lo que le haces a un niño con tus mejores intenciones para educarle, porque sus padres te pueden denunciar. Si te vas a casar posiblemente tengas la duda de si tu cónyuge te va a dejar al cabo de unos pocos años cuando ya no le compense estar contigo. Ojo con darle un merecido suave cachete a un hijo, que puedes ser acusado de malos tratos.

Hay demasiada desconfianza y así las relaciones entre las personas se deterioran. Cuando la situación llega a este punto prolifera una agobiante legislación en los países que acaba regulando todos los aspectos de las relaciones humanas.

Cuál es la solución todo esto. Pues recordar que las personas tenemos una capacidad afectiva. Una capacidad de querer y una necesidad de ser queridos. Pero para ser queridos, y este tema les gusta mucho a mis alumnos cuando lo introduzco en clase, uno tiene que ser querible. Y para ser querible uno tiene que ser capaz de perdonar ofensas que una persona nos pueda hacer. Uno tiene que ser capaz de sacrificarse por ese otro. Es el modo de demostrarle que le apreciamos.

Si no, todo son exigencias de derechos y cumplimientos de deberes, que sofocan la posibilidad de ayudar a los demás. La sensación de soledad se instala en cada uno. Y todo acaba deviniendo en cumplir una legislación cada vez más asfixiante que se nos entromete en nuestra vida. Esto es lo que pienso. Pero podría estar equivocado. Hasta el jueves que viene.

El jefe siempre tiene razón

diciembre 31, 2014 35 comments

jefesLa relación entre colegas en el trabajo suele ser distinta a la que hay entre jefes y los de abajo. Con frecuencia ésta es menos fluida y la menor familiaridad entre unos y otros hace que a veces no sea fácil a los de abajo comunicarse con los de arriba. Y es una lástima, porque con frecuencia los de abajo tienen información que sería útil a los de arriba, pero que no se dan las condiciones de confianza para que pueda transmitirse.

Esta falta de comunicación hace que a veces los de abajo no salgan de su asombro al ver cómo actúan los jefes. «¿Como puede ser que no se den cuenta de esto y hagan esto otro?» se preguntan sorprendidos los de abajo. Pues sí, esto es muy frecuente y lleva a veces asociado injusticias, ponen medallas al caradura que no se las merece y el sacrificado que hace el trabajo escondido y luce poco pasa totalmente desapercibido. Esto unas veces resta autoridad a los jefes y otras causa risa entre su gente al ver lo fuera de juego en que se encuentra éste.

Es esencial para el que manda crear entre su gente un clima de confianza que facilite que se comparta todo lo que está pasando. Es necesario que el jefe sea consciente que puede hacer juicios que estén equivocados y rectificar cuando los de abajo se lo insinúan. Malo el jefe que siempre tiene la razón.

Feliz última noche del año. Feliz 2015 y gracias a todos los que activa o pasivamente participáis en este blog.

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