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Posts Tagged ‘Beneficios’

Frustración

decepcionarseAcabo de terminar un curso con los MBA del IESE sobre la toma de decisiones desde el punto de vista de la dirección general. El tema que ha surgido en la última clase ha sido cómo motivar a los empleados y directivos. Hemos hablado mucho de incentivos, pero también ha surgido que si una empresa tiene que motivar a sus empleados, malo. Tienen que estar ya motivados. Y si no lo están, no sirven.

La empresa lo que tiene que hacer es crear las condiciones para que estos empleados puedan desarrollarse y contribuir eficazmente a los objetivos de la organización. Y para eso lo fundamental es no desmotivarles. Cuando un empleado o directivo observa que por lo único que se le valora es por su contribución económica en la empresa, entonces esta persona se frustra y se desmotiva.

Y se frustra porque su aportación a la empresa es en muchas más dimensiones que solamente la económica. Y solo se le valora en esa dimensión. Y acaba produciéndose una paradoja. Cuando un jefe piensa que a su gente solo le mueve el dinero, y los trata con esta premisa, a su gente acaba importándoles solo el dinero. Pues están totalmente frustrados. Y luego este jefe no hara más que quejarse de lo poco motivados que está su gente. Qué esperaba, sino ha hecho más que desmotivarles.

Conclusión, no intentes motivar a tu gente. Intenta solo no desmotivarles. Hasta el jueves que viene.

El coste de lo gratis

gratisSolemos estar dispuestos a pagar mucho dinero por conseguir cosas gratis. Cuando uno quiere comprar un libro “on line” que cuesta 15 euros (perdón, 14,99) uno se da cuenta que si hace una compra de más de 20 euros el envío le sale gratis. Así que lo que uno hace es buscar otro libro. Elige uno que le cuesta 9 euros, y así el envío le sale gratis.

Por supuesto que el segundo libro no lo va a leer. Posiblemente ni siquiera vaya a leer el que ha comprado primero, pero ha conseguido ahorrarse los tres euros que costaba el envío. Conseguir que el envío le salga gratis le ha costado 9 euros. Uno queda muy contento con su hazaña.

Me pasa a mi cuando cada año participo en la carrera que unos grandes almacenes organiza en Barcelona. Suele ser en mayo y participamos entre sesenta y ochenta mil corredores. Por participar, al inscribirte te dan una tarjeta de cartulina que, presentada en la meta, te da derecho a tomarte un refresco. Suele ser un vaso de plástico con Coca-Cola o algo similar. Con tal multitud corriendo, cada minuto llegamos cientos de corredores a la meta, y nos acumulamos durante mucho rato en una multitudinaria cola en zigzag de gente apretada y sudorosa para conseguir aquello a lo que tenemos derecho: nuestro vaso de Coca-Cola gratis.

Lo gratis tiene un especial atractivo. Lo saben los bancos, los periódicos y todos los que hacen promociones: por abrir una cuenta, suscribir una tarjeta de crédito o comprar el periódico, te regalan algo, y vamos en plancha a conseguir ese algo. Solemos estar dispuestos a pagar mucho dinero por conseguir cosas gratis.

La calidad ¿Siempre tiene un coste?

calidadSe piensa que las cosas de mayor calidad siempre tienen un coste mayor. Esto es cierto en algunos casos, pero en muchos otros no.

Por ejemplo un coche que tenga más funcionalidades que otro más sencillo lógicamente tendrá un mayor coste y por lo tanto deberá tener un mayor precio. En cambio, un aparato que tenga bien apretados los tornillos será de mayor calidad que uno similar que tenga algún tornillo suelto, y sin embargo el coste de hacerlo de una manera o de otra es el mismo. Una cosa se puede hacer bien o hacer mal con mismo coste y sin embargo la calidad en un caso será muy distinta al del otro.

Este sencillo principio no solo aplica a la fabricación de productos. Cuando un trabajo consiste en un servicio, hacerlo con amabilidad, con una sonrisa e interesándose por el receptor del servicio tiene el mismo coste que hacerlo malcarado y con prisas. Es más, quizá se pueda decir que en este caso hacerlo mal tiene un coste superior debido a que quizá el cliente no vuelva. Lo que siempre tiene un coste es hacer las cosas mal.

Y sobre todo este principio aplica fundamentalmente a nuestro trabajo. Trabajar bien da unos resultados de excelente calidad y el esfuerzo que supone hacer las cosas bien o hacerlas mal muchas veces es el mismo. Hasta el jueves que viene.

Os dejo información de una iniciativa que me parece muy interesante para ayudar a los cristianos de Irak por si alguien quiere participar

Envidia

pecado capitalDice Warren Buffet que de los siete pecados capitales la envidia es el más estúpido. No le reporta ningún beneficio al envidioso. Warren Buffet es actualmente el tercer hombre más rico del mundo.

Efectivamente, la envidia no solo no reporta ningún beneficio sino que afecta de modo instantáneo a la salud mental del envidioso. Uno en vez de disfrutar de lo que posee, de sus cualidades, de su familia, de sus amigos, se atormenta por los bienes que disfruta el vecino.

Esto es una estupidez. Seguramente el vecino también nos estará valorando por cualquier cualidad que poseemos y a la que no damos importancia. Si dejáramos de compararnos con los demás y aceptáramos nuestra situación viviríamos mucho más felices. Serás más optimista y desbordarás alegría. El envidioso suele ser negativo, huraño, enfadado… Hasta el jueves que viene.

Maternidad y trabajo

febrero 12, 2015 34 comentarios

mujeres trabajandoMe cuenta un antiguo alumno lo que ya me han comentado varios y varias. A su mujer, en la empresa donde trabaja, habían pensado promocionarla. Al enterarse que se iba a casar le preguntaron ¿Y mantendrás la disponibilidad actual o piensas tener hijos? Resultado: no promocionada. No se sabe porqué, pero al parecer valía para el puesto.

Una empresa que no es capaz de integrar en sus puestos directivos una mujer que quiera ser madre será una empresa coja. Perderá un importante potencial directivo. Pondrá en una tesitura muy seria a personas que quieran tener hijos a la vez que desarrollar una carrera profesional.

La empresa que sea capaz de diseñar los puestos de trabajo compatibles con la realidad de sus empleados y empleadas seguramente también estará más capacitada de abordar los retos que se le presenten. Al diseñar los puestos de trabajo hay que tener en cuenta la realidad de las personas que los van a desempeñar. Hasta el jueves que viene.

El pequeño Nicolás

hackersHe de anticipar que desde que supe de este personaje hace un par de meses me ha caído simpático. Me cuadra que haya sacado de quicio a los políticos. No es para menos. Ha puesto de manifiesto las vulnerabilidades del sistema político.

Un hacker es una persona que se dedica a buscar las grietas de un sistema para poder burlarlo. Y eso es lo que ha hecho nuestro pequeño Nicolás. Un hacker informático es el que busca fallos en los sistemas informáticos e introducirse donde se supone debía ser una zona impenetrable. Su motivación no es beneficiarse de los fallos del sistema sino la satisfacción que produce haber encontrado esos fallos. Uno que burla los sistemas informáticos de un banco para traspasar dinero a su cuenta no es un hacker es un delincuente.

Parace que nuestro Nicolás es una persona que ha tenido la habilidad de encontrar fallos en el mundo de las influencias y ha conseguido que se le abran las puertas de los sitios más inverosímiles.

Tengo un amigo que es un hacker en su empresa. Le importan un pito los incentivos. Pone esfuerzo en su trabajo porque le gusta lo que hace, y trae de cabeza a sus jefes. Se las ingenia para cumplir con los requisitos que le hacen merecedor de los incentivos que estos jefes han establecido, haciendo lo contrario de lo que los jefes esperan que haga. No es que lo haga continuamente. Es un buen profesional. Pero lo hace de vez en cuando para mostrar la incongruencia del sistema de incentivos. ¡Cómo nos reímos cuando me cuenta lo que hace!. ¡Qué despistados andan muchos jefes!

¡El pequeño Nicolás! ¡Cómo ha sacado de quicio a los políticos! Quizá se lo merecen. Os recuerdo que el dia 22 de este mes, el jueves que viene, impartiré una sesión webinar desde el IESE a las 13.00. Para participar en ella inscríbete aquí.

Quien siembra vientos…

diciembre 18, 2014 13 comentarios

tempestadesQuien siembra vientos cosecha tempestades dice la sabiduría popular. Es muy fácil exigir derechos pero no cumplir con las obligaciones. Hay personas e instituciones que no se cortan a la hora de transgredir los más elementales principios de honestidad cuando se trata de hacer negocios. La pela es la pela y ante la cuenta de resultados todo vale. Sin embargo lanzan un grito al cielo cuando es a ellos a los que se está agrediendo.

Cuando alguien no cumple con sus obligaciones tiene poca autoridad moral para exigir sus derechos. Hace unos pocos años vaticiné que vendrían tiempos difíciles para cierta multinacional. Mi predicción se basaba la falta de honestidad en alguna de sus operaciones. No digo de qué empresa se trata para ser coherente con mi mensaje de la semana pasada. El tiempo me ha dado la razón. Nunca es motivo de alegría que una empresa esté teniendo dificultades. Lo que sí me alegra es comprobar que mis teorías sobre dirección de empresas se ven verificadas por los hechos. El que siembra vientos…

La semana que viene el jueves es navidad, así que adelantaré el post al miércoles. También informaros que el 22 de enero hablaré sobre la toma de decisiones en un webinar transmitido en vivo desde el IESE. Si queréis participar os podéis apuntar en este enlace. Saludos.

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