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Posts Tagged ‘Business Schools’

¿Y si miráramos el largo plazo?

decisiones estrategicasDecíamos a mediados del 2013 que se veían síntomas de que en un futuro próximo se iniciaría la recuperación económica. Los primeros indicadores muestran que el PIB de España empieza a crecer. Esto es una buena noticia, pero lo que realmente importa es que haya trabajo, y el desempleo todavía sigue muy alto.

¿Qué perspectivas hay al respecto? Pues en crisis económicas anteriores, por cada año de destrucción de empleo se ha tardado cuatro años en recuperarse. ¿Significa que después de cinco años de aumento del paro se va a tardar 20 en volver a las tasas del año 2007? No necesariamente, pues no tenemos recuerdo histórico de una crisis que haya durado cinco años. Dios quiera que se tarde menos tiempo, pero lo que es seguro es que la recuperación del empleo no va a ser rápida ni mucho menos.

En cualquier caso, hasta que no haya trabajo para todos, no podremos decir que se ha recuperado la economía, por mucho que crezca el PIB. Sin embargo, el crecimiento del PIB es un presagio de que más adelante viene la creación de empleo. El empleo es siempre lo último que se recupera en la salida de una crisis. La razón es que los empresarios lo han pasado tan mal, que antes de volver a contratar una persona se aseguran que va a haber suficiente actividad para mantener su puesto de trabajo.

Las empresas que en épocas de vacas gordas no tiraron la casa por la ventana y se proveyeron para los momentos de dificultades son las que mejor han sabido capear la crisis, y son las que mejor preparadas están ahora para los mejores tiempos que se avecinan. Son las que mejores perspectivas tienen ahora. Si todas las empresas hubieran actuado así la crisis habría sido más suave y más corta. Este es el aprendizaje que propongo en el post de esta semana.

Gran responsabilidad tenemos en las escuelas de negocios en formar a los empresarios y directivos para que dirijan sus empresas mirando en el largo plazo y en la sostenibilidad del empleo. En el IESE creo que siempre hemos ido en esa línea.

¿Ganar dinero o desarrollar una carrera?

febrero 13, 2014 24 comentarios

toma de decisionesMuy a grosso modo las empresas pueden clasificarse en dos tipos, aquellas cuya finalidad es ganar dinero y cuanto más mejor y aquellas cuya finalidad es ofrecer un producto o servicio que satisface una necesidad real de una serie de clientes y como consecuencia de hacerlo bien ganan dinero.

También los empleados pueden clasificarse en dos tipos: los que van a trabajar para ganar dinero y los que van a trabajar para desarrollar sus capacidades profesionales a la vez que con su trabajo hacen algo útil para otros y les sirve además para ganarse la vida y mantener una familia.

Estas dos clasificaciones nos dan cuatro tipos de relaciones empresa-empleado. Reconozco que ambas clasificaciones son una simplificación de la realidad, pero nos pueden ser útiles para entender mejor la relación entre una empresa y un empleado.

¿Qué pasa cuando una empresa está concebida con la única finalidad de ganar dinero, y también el único objetivo de los empleados es ganar dinero?. Pues que la empresa puede tirar adelante mientras los objetivos de ambos sean compatibles. Ahora bien la relación será poco estable. En el momento en que la empresa pida algo que el empleado no esté dispuesto a hacer, si este empleado tiene alternativas, la relación entre ambos se terminará.

También se terminará la relación en el momento en que el empleado encuentre mejores alternativas en otras empresas. Y esta ruptura se llevará a cabo sin grandes traumas para ninguna de las dos partes. Ya se encontrará un sustituto. Y así la empresa va tirando poco a poco. Lo que pasa es que la empresa no estará alcanzando todo su potencial porque no podrá contar con el compromiso de su gente. Pero de este hecho no se dará cuenta la dirección de la empresa pues este compromiso es algo que la empresa no valora.

En sucesivos mensajes iré comentando las otras tres posibles relaciones empresa – empleado. Pero de momento piensa que si esta es la situación de tu empresa, todavía no estás alcanzando todo tu potencial. Algo se puede hacer para mejorar. Las próximas semanas te daré pistas. Hasta el jueves que viene.

Cualidades que se buscan en un directivo

diciembre 5, 2013 39 comentarios

directivosLa semana pasada entrevistaban en Expansión a Javier Guillén, director de Status, consultora dedicada al fichaje de directivos. En esa entrevista hablaba de cosas que son muy útiles tanto para empresas como para directivos.

Decía que cuando le encargan encontrar un directivo lo primero que hace es ir a visitar la empresa que se lo encarga para ver cómo es. Y citaba una serie de cosas que dicen mucho del tipo de empresa que se trata: la limpieza del vestíbulo, cómo visten los empleados, qué revistas hay en la sala de espera, cómo es el despacho del director,…  El descuido de esos detalles indica la profesionalidad del lugar y cuánto se respeta a los demás.

Esa entrevista daba datos sobre qué es lo que se busca en un directivo. Por descontado, su competencia profesional. Decía que a la larga lo que más cuenta en un directivo son sus valores, sus virtudes y su competencia. Que sea honrado. Trabajador, que no trate de ponerse todas las medallas. Coherente en su vida de familia. Además de todo esto, si tiene experiencia en el sector mejor, pero, decía Javier, esto no es lo más relevante.

Anoto un par de apuntes míos. El directivo que se coloca todas las medallas acaba solo y siendo odiado por su gente. Los logros suelen ser fruto del trabajo coordinado de un equipo de personas. Si tú ante tus jefes te anotas todas las medallas estás usurpando méritos a tu gente, y esto no pasará desapercibido. La otra idea va en la línea de la coherencia en la vida de familia. Si uno no es leal a su familia, si engaña, que no hará en la empresa en la que trabaja. Esta persona no es de fiar.

Hasta el jueves que viene

Jefes y aduladores

Toma de decisionesEn el mensaje de la semana pasada hablaba de un tipo de directivos que fomentaban el diálogo en su empresa, pero que a la hora de la verdad solo permiten que se opine lo que ellos quieren oir. Continúo con este tema, pero desde otro punto de vista: el de la gente que rodea a estos directivos.

Cuando en un equipo de dirección no se admite diversidad de puntos de vista acaban adquiriendo protagonismo los profesionales mediocres sin opinión, que están dispuestos a opinar lo que el jefe quiere que se opine. Son cortesanos con poco prestigio, pero que se mueven con aires de importancia porque la dirección les tiene en cuenta. Esta actitud de servilismo es premiada por los jefes, que al ver que estos aduladores siempre están de acuerdo con lo que ellos proponen los tienen en gran consideración. Todo el mundo es feliz.

El problema es que los profesionales competentes y con personalidad, que no están dispuestos a doblegarse y a opinar lo que no opinan, acaban frustrándose y son relegados a un tercer plano en la organización. Es lo que le pasaba al antiguo alumno mío del que hablaba en el mensaje de la semana pasada.

Jefe, no tengas miedo de escuchar lo que la gente piensa y opina. Lejos de perder autoridad, serás más respetado por la gente valiosa de tu organización. Canalizarás ideas interesantes que surgen de tu gente. Ellos no son tontos. Otra cosa distinta es que tengas que hacer caso a todas las opiniones. Eso sería paternalismo, que es otra manifestación de incompetencia directiva. Algunas serán interesantes y otras habrá que deshecharlas. Pero escucha. Y sobre todo no aparentes escuchar para luego hacer siempre lo que tenías pensado hacer. Esa manipulación es destructiva para tu empresa.

Gracias por toda la difusión que haceis de este blog. La semana que viene escribiré desde Hong Kong, donde estaré unos días dando clases. Hasta entonces.

Estar al día

IESEUna de las ventajas de trabajar en el IESE es que puedo tratar con asiduidad a unos cien profesores, cada uno experto en su especialidad. Me rozo con ellos en reuniones, en los pasillos, en la cafetería, en charlas informales y asistiendo a veces a alguna de sus clases. Esta posibilidad hace que me pueda mantener al día de lo que pasa en el mundo de la empresa en todas sus dimensiones.

Por supuesto que hay otras muchas razones por las que me puedo sentir privilegiado trabajando en el IESE. Entre ellas están los muchos profesionales de primera categoría que no son profesores y con los que también tengo trato asiduo allí, y ni que decir tiene la inmensa cantidad de antiguos alumnos que aprecio y que me aprecian.

Sin embargo, para la inmensa mayoría de vosotros que no vais cada día al IESE, podéis mantener una formación continua a través de muy diversos foros. Si seguís lo que se va publicando en el IESE podéis también estar muy al día de lo que pasa en el mundo de la empresa y en la economía. En primer lugar podéis seguir la sección de noticias de la web, donde cada día se publican una o dos noticias de interés general.

También podéis seguir el canal de youtube del IESE donde cada semana se cuelgan tres o cuatro videos cortos -como mucho cuatro minutos- con contenido de lo más diverso: acontecimientos que ocurren en el IESE, comentarios de profesores sobre algún tema de actualidad, etc.

Finalmente podéis estar al día siguiendo blogs de profesores. Hay muchos y todos muy interesantes. Por recomendar solo algunos citaría el de Antonio Argandoña que habla de Economía, Ética y Responsabilidad Social de la Empresa; o el de Eduardo Marínez Abascal que siempre comenta de modo muy didáctico diferentes aspectos de la actualidad económica. El doctor Melé habla de Ética empresarial; y finalmente el blog de Nuria Chinchilla que siempre bajo el arco de los valores habla de diversas cosas que suceden por el mundo.

Ánimo y a navegar por la web del IESE este verano, que encontraréis cosas muy interesantes. Hasta el jueves que viene. He adelantado al miércoles el mensaje de esta semana porque mañana es fiesta en España.

Responsabilidad

ChinaEstos días atrás he estado dando clases en Shanghai. Algún día que he tenido libre he aprovechado para patearme la ciudad. He podido ver cómo conviven las grandes avenidas con sus modernos edificios y el evidente desarrollo económico con situaciones de verdadera miseria.

He visto personas que tienen su lugar de trabajo en medio de una acera, o debajo de una de las autopistas volantes que cruzan la ciudad, rodeado de trastos y lonas recogidas de no se sabe donde y que probablemente sean su medio de sustento y el de su familia. Estás situaciones también se empiezan a ver últimamente en España.

chinaObservando todo esto he estado considerando la gran responsabilidad que tiene el hombre de empresa. La gran responsabilidad de utilizar sus capacidades de emprendimiento y de dirección para llevar a cabo proyectos empresariales que permitan generar empleo y así elevar el nivel de vida de tantas familias.

Hablo de responsabilidad porque la actividad empresarial puede muy bien orientarse para obtener un beneficio propio no importando lo que les pase a los demás (ejemplos abundantes tenemos en la prensa) o para generar desarrollo social y personal. Le leí a Juan Pablo II que la propiedad privada tiene una hipoteca social, y las capacidades directivas que uno pueda tener son propiedad suya, pero ha de ponerlas al servicio de los demás y en beneficio de todos.

Incluyo entre los que llamo a la responsabilidad a los que trabajamos en escuelas de negocios. La formación que impartimos no es neutra y podemos estar enseñando a la gente solo a ganar dinero o podemos estar ayudándoles a desarrollar capacidades para ponerlas al servicio de todos. La elección que he hecho yo y la que ha hecho el IESE está muy clara. En el fondo está en juego la felicidad personal a cada uno. Al final de la vida uno debe sentirse orgulloso de cómo la ha vivido.

Aprovecho para mostraros el libro que recientemente ha publicado Pablo Maella: “La casa de la eficacia” en la misma editorial que el del Iceberg. Proximamente hablaré de este libro. Hasta el jueves que viene.

Los directivos deberían tener solo sueldo fijo

retribucion variableSé que el título y el contenido del mensaje de esta semana contradice las prácticas directivas y lo que se enseña en las escuelas de negocios, pero sí, es lo que pienso: los directivos deberían tener solo un sueldo fijo. Todo lo alto que se quiera, pero solo sueldo fijo.

¿Por qué? Cuando se asigna un sueldo variable, se liga la retribución de los directivos al logro de unos objetivos. Esos objetivos se miden a través de unos indicadores (ventas, beneficios, cotización de la acción, etc.). Y aquí empiezan los problemas, pues esto es equivalente a decir que la buena marcha de la empresa es función solo de unos indicadores.

Pues no, la buena marcha de la empresa es función de un montón de cosas dificilmente reducible a indicadores. Por otro lado los indicadores son eso, indicadores, que muchas veces son un mal reflejo de los objetivos que se pretenden conseguir y además frecuentemente no reflejan la buena o mala marcha de la empresa. Ejemplos hay abundantes de directivos que han recibido unos bonos sustanciales y han dejado la empresa al borde de la quiebra. Si se va a retribución variable la guardia urbana pondrá multas por todas partes y los responsables de sucursales de bancos concederán hipotecas a todo el que la pida.

Además cuando la retribución está ligada al logro de unos indicadores, el directivo se centra más en esos indicadores que en hacer las cosas bien. Como dice Jeffrey Pfeffer, profesor de Stanford, uno de los problemas de los incentivos es que son muy eficaces. Consiguen identificar a la gente con el incentivo. También los objetivos a los que están ligados los incentivos suelen ser objetivos a corto plazo, por lo que dificultan que el directivo piense más allá de lo que pueda pasar este año.

¿Qué se debe hacer pues? Pues a cualquier directivo o empleado se le debe explicar bien sus funciones, y luego evaluar cómo las está desempeñando. Y esa evaluación, que es una de las funciones directivas más importantes, no se puede reducir a unos cuantos indicadores, sino debe abarcar todo su quehacer profesional. Esto es difícil, ya lo sé, pero nadie ha dicho que la profesión de dirigir sea una profesión fácil. Lo fácil es dejar las cosas a una serie de indicadores, y después mal medirlos. Eso lo hace cualquiera.

Otra cosa muy distinta es reparto de beneficios entre la gente de la empresa cuando las cosas van bien. Esta es una práctica muy saludable. Feliz semana santa y hasta el jueves que viene.

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