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Posts Tagged ‘Competencia distintiva’

Profesionales Maduros

despidosMe cuenta un habitual lector del blog de una empresa en la que el gerente tiene muchos años de experiencia, y en la que se han desprendido de un montón de mandos intermedios también con muchos años de experiencia y los han sustituido por jóvenes profesionales. El resultado al parecer es que las cosas no están funcionando del todo bien y han tenido que contratar una consultora que diagnostique el problema y le ponga solución. Conclusión de la consultora, falta de experiencia en la gestión.

Es muy habitual. Los profesionales jóvenes tienen una preparación quizá más actualizada y eso seduce a muchas empresas. Sin embargo el rendimiento profesional es fruto de la preparación y de la experiencia. Y la experiencia requiere años y no admite atajos. Prescindir de personas maduras en los puestos de trabajo muchas veces es tirar por la borda conocimiento y saber hacer.

Además cuando en una empresa la gente ve que los años de trabajo y dedicación son correspondidos con el despido, la gente joven y menos jóvenes saben lo que les espera en el futuro y ajustan a la baja su compromiso con la empresa. Y ya se sabe que uno de los factores críticos del éxito de las empresas es el compromiso de sus empleados.

Una empresa de alta calidad sabe aprovechar la experiencia de sus directivos maduros para mantener su alta calidad y para formar a los futuros cuadros directivos. Recompensar los años de esfuerzo con el despido no es de las mejores prácticas de buen gobierno.

Os recuerdo que el miércoles que viene 3 de mayo tenemos la presentación del libro que acabo de escribir con Pablo Maella “Con la misma Piedra. Los 10 errores que todos cometemos al decidir” en el Fnac de la Illa en Barcelona. Os esperamos allí. La firma de libros el dia de Sant Jordi fue todo un éxito. Os dejo alguna foto.

libro

Internacionalización

SevillaHace tres años, paseando por Boston entré en un supermercado, y para mi gran sorpresa me encontré con las “legítimas y acreditadas tortas de Ines Rosales”. Esas tortas las tomo esporádicamente desde hace cuarenta años, y verlas allí me hizo sentirme como en casa. Les hice unas fotos, que por cierto, en el supermercado me llamaron la atención y me dijeron que no podía hacer fotos de los productos. Pensarían que estaba haciendo espionaje industrial.

¿Y a qué tanto preámbulo? Pues esta semana voy a hablar de la internacionalización de la empresa. Una empresa que sale a vender sus productos al extranjero muestra que es dinámica. Hacer lo que siempre se ha hecho es muy fácil, pero si exportas estás diversificando el riesgo de una disminución de ventas en tu mercado local, ya sea por una recesión económica o por cualquier otra causa.

Además internacionalizarte te obliga a hacer cosas diferentes a las que has hecho toda la vida. Así aprendes, logística, legislación, distribución…, estás mejor preparado para abordar nuevos retos y generas nuevos puestos de trabajo. Empresario, a poco que puedas internacionalízate. Que tu empresa no dependa solo de las ventas en tu país. Aprende a vender fuera. Pero no te lances inconsciéntemente al vacío, entérate de cómo se hace. Pregúntale al empresario de al lado cómo lo ha hecho. Si la empresa de un país se internacionaliza, ese país mejora. Holanda, Suiza, son países pequeños pero prósperos, con muchas empresas internacionales.  Y enhorabuena a Doña Ines Rosales. Aquí podeis ver su página en íngles. Hasta el jueves que viene.

Desarrollo Profesional

diciembre 15, 2016 13 comentarios

arriesgarConforme pasa el tiempo uno adquiere experiencia profesional y cada vez realiza mejor su trabajo. Uno empieza a disfrutar y a sentirse a gusto con lo que hace. Este sentirse bien puede llevar a no querer arriesgar a hacer cosas nuevas que no le pueden salir tan bien como las que hace actualmente. En la situación actual se está muy bien.

Pero pasa el tiempo, quizá un par de décadas y uno queda obsoleto. Es experto en hacer cosas que tenían valor hace veinte años, pero que ahora están superadas, y se encuentra desplazado en su actividad profesional. Me lo decía hace unas semanas un antiguo alumno mío. Me decía, Miguel Angel, se me está moviendo el suelo. Yo era un profesional muy bien valorado y estaba muy satisfecho con mi desempeño profesional. No me preocupé de explorar nuevas aventuras, pero todo está cambiando y mi “expertise” ahora ya es poco útil, me he quedado rezagado. He perdido prestigio.

Es el dilema entre explotar las habilidades que uno tiene y sacarles el máximo partido, o explorar nuevas actividades que requieren tener que arriesgar, sufrir algunos fracasos y no brillar tanto en el corto plazo.

Mi recomendación es un equilibrio entre ambas actitudes. Sacar partido a lo que uno ya es experto, y estar en continua exploración para adquirir nuevas habilidades aunque en el proceso de aprendizaje uno pueda brillar menos. Ojo que el éxito actual no sea la fuente del fracaso futuro. Y no estoy hablando de plazos de uno o dos años, sino de décadas. Y décadas de dejadez hacen que nuestra obsolescencia ya no tenga arreglo. Ojo que el suelo que pisas se te va a mover algún día.

Os dejo una foto de la clase de uno de los cursos que terminé la semana pasada aquí en el MBA del IESE

IESE MBA

De entrada, no

septiembre 29, 2016 13 comentarios

optimismoEn las empresas hay directivos que cuando alguien propone algo, de entrada dicen que no. Son directivos inmovilistas que tienen miedo al cambio y con los que es difícil emprender nuevos proyectos. No es que no se puedan hacer cosa nuevas. Lo que pasa es que cuesta mucho convencer que son cosas que merece la pena probarlas. Al final la gente queda muy frustrada y perdiendo la ilusión.

En general, ante nuevas propuestas, salvo que haya poderosas razones para vetarlas, hay que decir que adelante. Ya se verá si funcionan o no. Pero hay que intentarlo. Quizá, más que por la bondad de la propuesta, por la ilusión que muestra el que tiene la idea. No hay nada peor para una empresa que su gente esté desilusionada y frustrada. Cuando la gente pone empeño e ilusión es capaz de hacer lo imposible. Cuando la gente pierde el interés, hasta lo más normalito es difícil que salga.

Ánimo y a facilitar y encauzar todas las ideas de la mucha gente que piensa en tu empresa. La empresa ganará en dinamismo y será un lugar muy atractivo para trabajar. Merece la pena. Hasta el jueves que viene.

Crecimiento empresarial

fracasoLeí hace unos días en un diario económico que una cadena inglesa de tiendas de ropa con presencia en un montón de países iba a abrir este año, un total de 425, más que tres de sus principales competidores juntos, entre los que se encuentra Inditex, la matriz de Zara.

Parece que la empresa va viento en popa, pero a mí un crecimiento de ese calibre me produce escalofríos. Si sus competidores, que también son emporios potentes van a ser mucho más moderados ¿Qué es lo que ve esta empresa, que no ven los demás que le hace proyectar semejantes planes de expansión? ¿No leeremos dentro de unos años que la empresa cierra un montón de tiendas en todo el mundo por falta de rentabilidad y por muchas razones más? 

Hay que tener mucho cuidado con el crecimiento de las empresas. Pueden morir de éxito como ya advirtió Felipe Gonzalez al PSOE a finales de los años 80. Primero tiene que haber demanda suficiente que justifique ese crecimiento. Segundo tiene que haber capacidad directiva para que todas esas aperturas en países muy diversos asuman la estrategia, cultura y modos de hacer de la empresa.

Muchas fusiones y adquisiciones de empresas se hacen en aras al crecimiento para ver al cabo de unos años el fracaso de esas operaciones. Un crecimiento desmesurado lleva al fracaso. Cuando un maratón se empieza demasiado deprisa no se suele acabar. Hay que reservar fuerzas y no estar exhausto a mitad de camino. Hasta el jueves que viene.

Déjate ayudar

estrategiaUna manifestación de prudencia y de inteligencia es pedir ayuda. Hay personas que piensan que pedirá ayuda es síntoma de debilidad. De que uno no es capaz de hacer tal cosa por si mismo. Gran error.

El que piensa que es capaz de hacerlo todo sin necesidad de ayuda, primero está profundamente equivocado pues no se da cuenta que las capacidades conjuntas de dos o tres personas son superiores a las capacidades de él solito por muy grandes que estás sean. Segundo le falta humildad, pues se cree que él solito puede con todo. Tercero suele ser una persona solitaria y sin amigos, pues pedir posibilita que otros nos puedan hacer un favor ayudándonos, lo cual facilita la amistad. Y finalmente, pidiendo ayuda nos saldrán las cosas mejor que si las hacemos nosotros solos.

No es debilidad mostrar la necesidad de ayuda sino todo lo contrario. Es síntoma de ser persona cabal. Muchas veces el que no pide ayuda es porque tiene que demostrar que es superior a los demás, y que los demás no tienen nada que aportarles. Pero la realidad es todo lo contrario. El que no pide nunca ayuda suelen ser una persona que necesita demostrarse a sí mismo que es muy valiosa.

En un directivo, el pedir ayuda a sus subordinados es un modo eficaz de crear un equipo cohesionado. El directivo que nunca pide ayuda, que siempre lo sabe hacer todo, crea barrera y distanciamiento en su gente. Consejo. No tengas miedo a pedir ayuda. No es debilidad sino todo lo contrario. Es síntoma de prudencia, madurez y sabiduría. Hasta el jueves que viene.

Evaluar al profesorado o evaluar a los colegios

noviembre 12, 2015 25 comentarios

aulaSe está hablando estos días en España sobre la posibilidad de evaluar la calidad de los profesores de los colegios y ligar su remuneración a los resultados de la evaluación. Estoy totalmente en contra de esta práctica. Evaluar a los profesores, por supuesto. La evaluación la deben hacer los respectivos jefes de cada profesor, que deben decir lo que hacen bien y los puntos de mejora.

Pero ligar la remuneración a la evaluación se presta a todo tipo de chanchullos. En primer lugar ¿Qué se entiende por ser un buen profesor? Distintos evaluadores pueden entender muy distintas cosas, y de esta manera, si el salario depende de la evaluación que se haga, un profesor dejará de intentar hacer lo que es bueno para el alumno y se centrará en cumplir los requisitos necesarios para ser bien evaluado.

Con estos procedimientos se adultera toda la actividad formativa. Un profesor en un momento dado tiene que ser exigente, en otro momento cariñoso, en otro severo. ¿Cómo se aquilata todo esto en una evaluación? El buen hacer de un profesor es multidimensional y se acopla mal a ser reducido a un parámetro.

Puestos a evaluar, cosa que me parece muy bien, yo evaluaría a los centros educativos según el rendimiento de sus alumnos, y pagaría más a todo el profesorado de los centros de donde haya mejores resultados. Individualizar la remuneración a cada profesor crearía rivalidades y envidias, y la tarea educativa es una tarea de conjunto de todo el claustro de profesores

Y por supuesto, nunca cometer el error que sean los alumnos los que evalúen a los profesores (hace unos años en un colegio se me preguntó mi opinión sobre esta posibilidad). La labor educativa se desvirtuaría. ¿Reñiría un profesor a un alumno cuando este lo mereciera, sabiendo que iría en detrimento de su evaluación y de su salario?

Se trata de cualificar y dignificar al máximo la profesión docente. De formar a los profesores. De fomentar en ellos pasión y entusiasmo por la actividad educativa. Pero nunca de amenazar al profesor con aumentos o disminuciones de sueldo. Y por supuesto, si un profesor no sirve, pues … que no sea profesor. Hasta el jueves que viene que os escribiré desde Hong Kong

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