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Ya para terminar

febrero 11, 2021 8 comentarios

Una de las cosas que nos distingue a las personas del resto de los animales y seres es nuestra capacidad de hablar. El lenguaje. No lo valoramos porque lo vemos tan natural y habitual. Pero es algo muy importante. Los animales, como mucho se comunican con ruidos y señales. Imaginad cómo sería nuestra vida si solo pudiéramos comunicarnos así, con ruidos y señales.

Para que haya comunicación hace falta que funcionen bien tres elementos: el emisor, el receptor y el mensaje. El emisor tiene que emitir lo que quiere decir de un modo correcto. Si lo que dice es “moa moa moá” por ejemplo, eso no se entiende. Solo si eres de cierta parte de España entiendes que te dicen “Nos vamos a mojar”. Por otro lado, el receptor tiene que captar bien el mensaje. Si el emisor emite bien y el receptor no capta lo que dice, no hay comunicación. Y finalmente el mensaje tiene que ser inteligible. Si lo que se dice es “Proscongos celayapos”, aquí nadie entiende lo que se quiere decir.

Todo esto aplicado a cuando se habla en público implica varias cosas. Una es tener claro lo que se quiere decir. Frases breves. Pocas ideas, ejemplos. Cuidar el lenguaje corporal y el contacto visual. Un buen comunicador capta si el público sigue con interés el discurso o si han desconectado. El mal comunicador se contenta con prestar atención a lo que tiene que decir sin interesarse si el público está captando con interés lo que se dice.

El objetivo de la comunicación es que el receptor capte lo que se quiere comunicar. No que el mensaje sea claro. Por muy claro que sea el mensaje si el público no lo capta no sirve para nada.

Una última consideración. Ojo cuando alguien que habla en público dice “ya para terminar…” suele ser una advertencia de que todavía le queda mucho rollo. El buen comunicador simplemente termina. Bueno, ya para terminar,…hasta el jueves que viene.

Hablar y actuar

En algún mensaje de hace años hablé de que las personas nos comunicamos con los hechos y no con nuestras palabras. En función de cómo actuamos, la gente se hará una idea de cómo somos. Una empresa cuyos jefes no paran de decir que las personas son lo más importante en esa organización, pero luego no respetan los horarios laborales y hacen trabajar hasta mucho después de la hora de salida, es una empresa cuyos jefes no tendrán ninguna credibilidad entre su gente.

Nos comunicamos, no con las palabras sino con los hechos. Nuestras palabras son una medida de nuestra hipocresía: la gente verá cómo actuamos, y si lo que decimos es coherente con nuestro modo de actuar, la gente se fiará de nosotros. Pero si nuestro discurso va por un lado y nuestras actuaciones por otro entonces problema.

Malo cuando una persona tiene que aclarar algo. Malo cuando hay que decir que somos honrados. Malo cuando una empresa tiene que decir que cumple con las leyes. Si esas cosas ya las hacemos nuestras actuaciones lo dejarán bien claro y si lo tenemos que aclarar es que nuestras actuaciones son problemáticas. Nos comunicamos con los hechos y no con las palabras. Hasta el jueves que viene. Os dejo un tercer video sobre toma de decisiones en entornos VUCA.

Comunicar (II)

manipularContinúo con el tema que introduje la semana pasada. La comunicación. A veces se dice que en determinada situación ha fallado la comunicación. O que en tal empresa hay un problema de comunicación. Problema de comunicación hay cuando se pretende comunicar algo que no es verdad. Cuando actuamos de una manera por un determinado tipo de razones, y sin embargo no queremos desvelarlas y queremos comunicar falsas motivos que justifiquen nuestra actuación.

Entonces sí que hay un verdadero problema de comunicación. Un problema de comunicación irresoluble. Se quiere comunicar algo que no es verdad. En una situación así el objetivo es ver qué técnica se utiliza para que no se note la manipulación. En una situación así, la gente acaba no fiándose de lo que se dice. Hay un verdadero problema de comunicación.

Cuando se quiere decir lo que se piensa verdaderamente, entonces no hay un problema de comunicación. Entonces sí que lo único que hay que cuidar es el modo cómo lo hacemos. Para no herir. Para hacerlo en el momento oportuno. Para explicarnos del mejor modo posible.

People Express fue una fugaz aerolínea de bajo coste allá por la década de los 80. Tuvo un crecimiento espectacular al principio. Pero murió de éxito a los pocos años de su fundación. Las dificultades surgieron cuando la plantilla empezó a sentirse agotada por las exigencias que generaba el crecimiento de la compañía. Las continuas quejas que llegaron al fundador y presidente de la compañía fueron contestadas en un video que se difundió a todos los empleados. En él el presidente abordaba todos los problemas surgidos negando la existencia de esos problemas y animando a los empleados a seguir trabajando para seguir manteniendo el éxito de la compañía. Como he avanzado antes, la empresa quebró al poco tiempo.

Si quieres comunicar bien, el primer requisito es no pretender manipular. Feliz verano.

Comunicar (I)

comunicarMensualmente recibo un informe de Status, la consultora de selección de personal de la que he hablado en otros mensajes. Estos informes contienen aspectos empresariales  que la consultora detecta fruto de su continuo contacto con directivos. El informe de junio habla de las competencias consideradas esenciales pero a la vez más escasas en los directivos.

Me voy a centrar en la primera que detectan: mejorar la comunicación. Nos aconsejan cuidar mejor el modo como se transmiten las medidas que se adoptan. En especial las medidas impopulares.

Nos recomiendan también intentar entender las opiniones que no se comparten. Muy razonable. Nuestros colaboradores no son tontos, y si en algo tienen una opinión distinta a la nuestra, por lo menos pararnos a intentar entender sus argumentos, luego quizá no los adoptemos o quizá sí, pero en cualquier caso habremos añadido a nuestro juicio una valiosa opinión.

Además si al oír una opinión contraria a la nuestra inmediatamente la descartamos, la gente ya no compartirá con nosotros sus ideas y se sentirán frustrados, y luego tendremos la desfachatez de hablar de la soledad del directivo. Claro, nos habremos quedado solos porque habremos espantado a los que con buena intención querían colaborar con nosotros.

Alguna idea más tengo sobre comunicación, que expondré la semana que viene. Hasta entonces.

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