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Comunicar (I)

comunicarMensualmente recibo un informe de Status, la consultora de selección de personal de la que he hablado en otros mensajes. Estos informes contienen aspectos empresariales  que la consultora detecta fruto de su continuo contacto con directivos. El informe de junio habla de las competencias consideradas esenciales pero a la vez más escasas en los directivos.

Me voy a centrar en la primera que detectan: mejorar la comunicación. Nos aconsejan cuidar mejor el modo como se transmiten las medidas que se adoptan. En especial las medidas impopulares.

Nos recomiendan también intentar entender las opiniones que no se comparten. Muy razonable. Nuestros colaboradores no son tontos, y si en algo tienen una opinión distinta a la nuestra, por lo menos pararnos a intentar entender sus argumentos, luego quizá no los adoptemos o quizá sí, pero en cualquier caso habremos añadido a nuestro juicio una valiosa opinión.

Además si al oír una opinión contraria a la nuestra inmediatamente la descartamos, la gente ya no compartirá con nosotros sus ideas y se sentirán frustrados, y luego tendremos la desfachatez de hablar de la soledad del directivo. Claro, nos habremos quedado solos porque habremos espantado a los que con buena intención querían colaborar con nosotros.

Alguna idea más tengo sobre comunicación, que expondré la semana que viene. Hasta entonces.

  1. julio 2, 2015 en 8:22 am

    Hola MIguel Angel:

    Interesante para mejorar la comunicación – en el mundo 2.0 – es tener en cuenta que tras una pantalla hay siempre una persona. POr lo que debemos tener en cuenta de que el papel lo aguanta todo y una pantalla también… pero la persona que está frenta a la pantalla no…..según que decisiones deben comunicarse face to face y es imperdonable no hacerlo¡

    Asi obtienes el feedback del otro y eso tambien es una valiosa información¡

    Interesantes apreciaciones, a tener en cuenta ¡

    • julio 3, 2015 en 12:12 pm

      Gracias Carmen, efectivamente hay que tener en cuenta de que detras de los papeles y los archivos electrónicos hay personas a la que les afecta.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

  2. Nerea
    julio 2, 2015 en 11:11 am

    Buenos días, Miguel Ángel

    Buen post y buen comentario. No olvidemos que para comunicar hace falta primero escuchar. Eso entra dentro de intentar entender las opiniones que no se comparten.

    La transparencia, y rodearse de un buen equipo, ayudan mucho también. Recomiendo a empresas y directivos que para mejorar, realicen cursos específicos dirigidos por profesionales de la comunicación, bien sea en Escuelas de Dirección de Empresas como IESE u otras acreditadas.

    ¡Esperamos las siguientes entregas!

    • julio 3, 2015 en 12:15 pm

      Muchas gracias Nerea. Cuantas veces no escuchamos porque estamos demasiado seguros de lo que pensamos.
      Continuaré el mensaje la semana que viene.
      saludos,
      Miguel Angel

  3. Patricia Chica
    julio 2, 2015 en 1:28 pm

    Hola Miguel Ángel,

    Muchas gracias por este post, muy interesante.
    En los últimos meses he sufrido este problema personalmente. Yo trabajo en consultoría (soy Consultora Sr.) y participé en un proyecto donde el manager tenía muy claro hacia dónde iba el proyecto y qué tenía que resultar. Durante la fase de análisis, proponía ideas u otras maneras de enfocar el análisis (dado que esto foma parte de mis funciones). Pero me encontré con un muro, no las consideraba y en algunos casos ni escuchaba…hasta el punto que le llegaba a molestar ya que consideraba que le llevaba la contraria! Cuando mi objetivo simplemente era enriquecer el diagnóstico.
    Efectivamente, esta manera de interactuar lo único que conlleva es desmotivar a las personas y evitar que en adelante se esfuercen en aportar valor…es decir, ir para atrás en lugar de crecer profesionalmente. Lo peor de todo es que durante la ejecución del proyecto tuve que oír varias veces que “esperaba de mí que demostrase mi seniority”!!!
    En fin, me alegro (o no) de ver que no es un problema aislado y que no soy la única culpable de la circunstancia que se dio en este proyecto. Yo estaba preocupada porque pensaba que era mi problema de comunicacion, que no conseguia trasladar adecuadamente mis ideas… y seguro que algo de esto también hubo pero no únicamente.
    Creo que el tema que planteas es un punto importantísimo para el desarrollo de las personas y su motivación, el máximo aprovechamiento del talento y para conseguir aportar valor añadido a clientes, empresas, familia, amigos… y, en definitiva, en este mundo!
    Espero con ilusión los próximos posts….
    Gracias

    • julio 3, 2015 en 12:19 pm

      En absoluto Patricia, no es un problema aislado, es el pan nuestro de cada dia. Y on lo fácil que sería tener una actitud más abierta, y lo mucho que mejoraría el rendimiento de las empresas con esa pequñe mejora.
      Tranquila Patricia que el problema no es tuyo sino de las personas que están incapacitadas para escuchar y atender opiniones de otros.
      la gente inteligente valora las opiniones contrarias, pues saben que aportan puntos de vista que pueden ser valiosos.
      nos vemos en un rato.
      Saludos,
      Miguel Angel

  4. julio 2, 2015 en 4:46 pm

    Estimado Miguel Ángel:

    Totalmente de acuerdo, para desechar o aceptar una idea hay que entenderla muy bien y la mejor manera es escuchar y dejar que se explique la misma. Al hilo de lo que comenta “Patricia Chica”, si ya hay un camino inamovible y está todo pensado, ¿para qué contar con colaboradores de nivel o gente que pueda agregar valor? Mejor hacerlo todo solo y contratar gente que se limite a plasmar en los documentos el plan existente.

    Por mi experiencia si no tratas de buscar soluciones distintas a las planteadas en un inicio el proyecto tiene muchas posibilidades de fracasar. Las cosas casi nunca suceden como planeamos.

    Por último, valoro mucho las reuniones iniciales de proyecto dedicadas a la lluvia de ideas, pero considero que se deben hacer de una forma ordenada y reglada. Tampoco es de recibo soltar la primera idea que le viene a uno a la cabeza. El que propone también debe respetar a los demás y argumentar sus propuestas basándose en los datos existentes.

    Saludos limeños.

    • julio 3, 2015 en 12:21 pm

      Saludos Manuel, muy concisas y acertada tu frase de que “si no tratas de buscar soluciones distintas a las planteadas en un inicio el proyecto tiene muchas posibilidades de fracasar”, la comparto al 100%,
      Saludos desde Barcelona,
      Miguel Angel

  5. julio 2, 2015 en 11:40 pm

    Mucho terreno de mejora en éste punto. Llevo varios años con temas de comunicación en las organizaciones y sigo sorprendiéndome de, por ejemplo, la mala calidad de la comunicación interna de organizaciones con un departamento de comunicación externa excelente. Y esa incongruencia se paga. Mejorar la comunicación es mucho más sencillo de lo que se cree muchas veces. Gracias por tu post

    • julio 2, 2015 en 11:52 pm

      También de acuerdo con tu comentario, Óscar. ¿Por qué crees que se deja de lado ese aspecto fundamental?

      • julio 6, 2015 en 11:02 pm

        Manuel, no es un tema exclusivo de las organizaciones, si no de la personas de nuestra sociedad en general. Desde pequeños se nos instruye a “no comunicar” realmente lo que pensamos y sentimos (básicamente esto segundo) si no a simplemente “decir” lo que otros quieren oír y a ocultar aquello que es mejor callar para evitar reacciones contra nosotros. Y el otro tema es la competencia mal entendida que aprendemos, que se basa en pisar al otro en vez de sumar a sus opiniones, así que es importante que el otro no pueda ni expresar (solo puede quedar uno). Así que, aprendemos muy bien a no escuchar y a no hablar de manera sincera y congruente. Y sin escuchar y sin expresar, no existe comunicación aunque existan memorandos, comunicados, e-mails corporativos, ….

        • julio 8, 2015 en 2:45 am

          Gracias, Óscar:

          De acuerdo con el primer punto, nos puede el instinto de pertenencia al grupo. Es duro oponerse a las ideas de los otros y más cuando son cercanos a uno. La creencia general es que la crítica es algo malo. También hay que saber transmitir como indicaba en la entrada Miguel Ángel.

          Lo segundo que comentas es también fundamental. Si partimos de que hay que enfrentarse al otro ya empezamos mal. Hay que tratar de buscar puntos de encuentro y a partir de ellos tejer las soluciones.

          Lo anterior es un trabajo diario. Si no se crea el hábito será difícil ser virtuoso.

          Saludos.

    • julio 3, 2015 en 12:25 pm

      Óscar has dado en el clavo. La mala comunicación en la empresa (sobre todo la interna) creo que es que como todo el mundo sabe hablar, ya se piensaque saben comunicar. y por tanto no se le presta más atención. Comunicar es algo muy distinto d hablar, y el impacto de una buena comunicación o una mala comunicación es tremendo, y los responsables de las empresas no son conscientes de esto.
      Creo que en parte también te contesto a ti Manuel

  6. Ángel Ibáñez Ganuza
    julio 3, 2015 en 10:18 am

    Buenos días Miguel Ángel,
    La comunicación, como casi todo, debe ser promovida también de arriba hacia abajo.
    Ante la toma de decisiones, especialmente las difíciles ó/y impopulares, yo he utilizado con bastante éxito una comunicación previa con mi equipo de primer nivel.
    En esencia, el mensaje que les transmitía era el siguiente:
    1º.- “Voy a tomar la siguiente decisión y la explico”
    2º.- “Las razones que me han llevado a tomarla son las siguientes y las consecuencias que quiero que se produzcan son las siguientes”
    3º.- “Os lo comunico porque quiero conocer vuestra opinión y, sobre todo, vuestro juicio al respecto”
    4º.-” Por favor, si consideráis que mi análisis de razones ó consecuencias es erróneo ó incompleto, por favor decidme en qué y porqué.”
    5º.- Este punto es clave porque es necesario que todos compartamos todas las razones y todas las consecuencias, ya que quizá yo ó quizá vosotros no éramos conscientes de algunas de ellas. Debemos compartir lealmente TODAS nuestras opiniones.
    6º.- “Este es el momento de hablar. Si no decís nada entenderé que estáis globalmente de acuerdo y, en el futuro, deberéis apoyar la decisión””
    7º- Si algo no os gusta, decidlo pero debéis dar una alternativa, es decir, no vale el NO por el NO. Yo admito el NO siempre que dicho NO vaya expresado del siguiente modo: “así NO pero de este otro modo SI.”

    La verdad es que este proceso ha funcionado siempre…. quizá porque la realidad mostró que, en ocasiones, yo demostraba mi escucha real y mi sincero reconocimiento hacia ellos al atender sus opiniones y cambiar alguna de las decisiones.

    • julio 3, 2015 en 12:26 pm

      Muchas gracias Angel por compartir una buena práctica que te ha dado resultados.
      Saludos,
      Miguel Angel

  1. julio 9, 2015 en 7:00 am

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