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Posts Tagged ‘Covid19’

Esto es contraintuitivo

diciembre 24, 2020 18 comentarios

Cuando a uno le dicen que la fiabilidad de una prueba para detectar una enfermedad es del 95% piensa que si le hacen la prueba y da positivo uno tiene un 95% de probabilidades de tener la enfermedad. Y que si le hacen la prueba y da negativo, uno tiene un 95% de probabilidad de estar sano y solo un 5% de tener la enfermedad.

Nada más contrario a la realidad. Si la enfermedad la padece un 10% de la población, si a una persona le hacen la prueba y da positivo, entonces tiene una probabilidad solo del 50% de tener la enfermedad.

Un ejemplo nos ayudará a entender por qué. Cojamos aleatoriamente un grupo de 100 personas. 10 tendrán la enfermedad y 90 no. Si hacemos la prueba a estas 100 personas, de los 10 que tienen la enfermedad, la prueba dará positivo en 9 y negativo en 1. Habrá 9 verdaderos positivos y 1 falso negativo. La prueba aplicada a las 90 personas sanas, en el 10% de ellas la prueba será errónea y dará positivo, es decir, habrá 9 falsos positivos. En el resto, en 81 la prueba dará negativo. Estos 81 será los verdaderos negativos.

En total la prueba habrá dado positivo en 18 personas: 9 verdaderos positivos y 9 falsos positivos. Es decir, cuando una persona de positivo en la pruebe, la probabilidad de que tenga la enfermedad es solo del 50%, 9 enfermos entre 18 en que la prueba ha dado positivo.

Esto es muy contra-intuitivo, pero es la realidad. Y si no se explica uno puede irse a casa con una preocupación injustificada. Además, si la enfermedad la padecen solo el 1% de la población, y la fiabilidad de la prueba es del 95%, cuando da positivo, la probabilidad de tener la enfermedad es del 16%. Increíble, pero lo podéis comprobar haciendo cálculos similares a los del ejemplo.

Hay que tener mucho cuidado con la información que proporcionan las pruebas médicas. Ojo cuando en una clínica le dicen a una embarazada que su bebé vendrá con malformaciones. Feliz navidad

¿Prisas o falta de planificación?

diciembre 3, 2020 2 comentarios

Se ve frecuentemente a los directivos muy estresados con muchos asuntos importantes entre manos, muy atareados y siempre con cosas importantes. La primera reflexión es que, si uno siempre está haciendo cosas importantes, estas dejan de ser importantes y pasan a ser normales.

Por otro lado, si con frecuencia un jefe se ve desbordado puede ser por falta de planificación. Si nos paramos a pensar podemos anticipar futuras cosas que nos pueden pasar y hacer planes para cada cosa, y cuando se presente una situación ya tenemos pensado de antemano como hay que actuar, y evitamos las prisas y los atolondramientos.

En la primera ola de la actual pandemia en marzo y abril de este año, lo que ocurrió pilló por sorpresa a muchos. Se hizo lo que se pudo y ya fue suficiente. Pero la segunda ola iniciada a finales de agosto y principios de septiembre debía haber pillado más preparados a los que gestionan la situación.  No perder el tiempo discutiendo lo que hay que hacer y ponerse a hacer lo que de antemano se ha juzgado como lo mejor.

¿Se tienen pensados los futuros posibles escenarios para después de navidad? ¿Se tiene pensado qué hacer en función de si ocurre una cosa u otra? ¿o se volverá a discusiones medio sanitarias medio de poder político? Saludos y hasta el jueves que viene. Os dejo un video donde explico un índice que estamos elaborando sobre la situación de la pandemia

 

Con un mal diagnóstico…

Cuando surge un problema hay que intentar resolverlo. Para resolverlo hay que buscar las causas del problema. A veces nos es fácil. Se supone que es tal la causa. Se actúa y se observa que el problema no se ha resuelto y hay que aventurar otra posible causa.

Saber diagnosticar bien las causas de los problemas es una habilidad que no todo el mundo posee. Hay personas con una incapacidad natural de saber por qué pasa lo que pasa. Otras captan muy pronto la situación. Si estamos equivocados en cuál es la causa del problema difícilmente lo solucionaremos, y si el problema se soluciona habrá sido por casualidad y por suerte, pero no por nuestra buena decisión.

El mensaje de esta semana me ha venido a la cabeza porque escuchando las noticias mientras iba en coche al IESE he oído que están estudiando convertir una residencia privada de ancianos de Alcoy en residencia pública, pues en tal residencia han fallecido por el maldito virus más de 70 ancianos, aproximadamente la mitad de los residentes.

Tal número de defunciones indica claramente que hay un problema. La pregunta es ¿la causa del problema es que la residencia es privada? Si no es esa la causa, que el ayuntamiento o la consejería correspondiente asuma su gestión no garantiza que se vaya a resolver. Primero hay que saber por qué ha habido tantos fallecidos en esa residencia, y después saber si convirtiéndola en pública ese problema va a desaparecer.

El suponer que lo público se va a gestionar mejor que lo privado es mucho suponer. Y no digo que no sea este el caso de la residencia de Alcoy. Podría serlo. Lo que digo es que antes de poner remedio a un problema hay que investigar su causa. Parece una perogrullada, pero no lo es a juzgar por la cantidad de veces que yo he visto que se intenta resolver un problema sin pararse antes a pensar en cuál es su causa. Saludos a todos y hasta el jueves que viene.

Todos somos muy listos

coronavirusLeo una noticia que una familia ha presentado una querella contra Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Pues le consideran responsable de la muerte de más 27.000 personas en España por el Covid19, por haber “comunicando públicamente una serie de directrices erróneas y contradictorias”. También piden al juez que le retiren el pasaporte y le prohíban salir de España.

Mire demandante, quien ha matado a esas 27.000 personas ha sido un virus, no el señor Fernando Simón. Sabiendo lo que ha pasado, es muy fácil decir qué es lo que había que haber hecho. Pero las medidas hay que tomarlas con la información que se tiene en el momento que se toman, y haciendo las suposiciones razonables que haya que hacer.

Este es un error muy común que cometemos las personas. Juzgar una situación pasada a la luz de acontecimientos conocidos posteriormente. Es muy fácil caer en ese error por nuestra subconsciente tendencia de deformar la realidad pasada. La deformamos porque no es muy difícil librarnos de lo que ya sabemos y ponernos en la situación anterior.

Todos somos muy listos y sabiendo lo que ha pasado todos sabemos lo que habría que haber hecho. Acertar una quiniela cuando ya se han jugado todos los partidos es muy fácil. Aciértela por adelantado a ver si puede. Vamos, que, si yo soy el juez, el palo que le pego a los demandantes por hacer perder el tiempo sería para acordarse en años. Quizá por eso yo no soy juez. Mis condolencias a los familiares de todos los fallecidos estos días. Hasta el próximo jueves.

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