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Posts Tagged ‘dirigir’

Bajar al terreno

decidirPara gobernar bien una institución hay que tener conocimiento de primera mano de lo que está pasando allí. Y este conocimiento solo se tiene si se baja al terreno. Si se conocen las dificultades que tienen las personas que allí trabajan. Dirigir desde un despacho a partir de informes que a uno le llegan y dando instrucciones sin tener en cuenta a las personas a las que van dirigidas estas instrucciones es un modo muy deficiente de llevar una empresa.

Una misma orden puede ser tomada de muy distinta manera por una persona que por otra. Y una misma persona, dependiendo de las circunstancias que se estén atravesando, puede ser muy oportuna o muy inoportuna.

Dirigir sin conocer sobre el terreno la realidad de la empresa implica necesariamente que solo se valoran los resultados. Que no se tienen en cuenta el cómo se han hecho las cosas. Si se han conseguido los objetivos bien y si no se han conseguido pues mal. No, no es así como se debe dirigir. Se han podido conseguir los objetivos por pura suerte. También una cosa ha podido salir mal por mala suerte, habiéndose sido muy diligente.

Si tienes que dirigir mejor baja al terreno entérate de lo que pasa y entérate de porqué pasan las cosas que pasan. Si no, son altas las probabilidades de que estés dirigiendo mal. Os dejo un video sobre un programa del IESE

Primeras impresiones

diciembre 29, 2016 9 comentarios

primeras impresionaesEn nuestra vida diaria tenemos que hacer juicios a la hora de tomar decisiones. Hay que juzgar distintas situaciones, distintas alternativas para decidir. En estos juicios, tienen mucho peso las primeras impresiones que tenemos sobre algo, sobre una persona, una situación, etc. y una vez nos hemos formado una idea nos es difícil cambiarla.

Si por algún motivo a un nuevo empleado lo juzgamos al principio como perezoso, lo trataremos como a un perezoso y nos será difícil cambiar esta imagen que nos hemos hecho de él. Si nuestra primera impresión es que es una persona inteligente, lo veremos cómo inteligente, por muy normalito que sea.

De este hecho podemos extraer dos consecuencias. La primera lo importante que es causar muy buena impresión en el inicio de una entrevista de trabajo. Si empezamos cayendo bien lo tendremos fácil. Si empezamos con mal pie, es difícil cambiar el rumbo de las cosas. Así que prepárate para dar una buena primera impresión en una entrevista así.

Segundo, hay personas expertas en las técnicas de manipulación. Ojo con ellas. Saben venderse muy bien y causar una fantástica primera impresión. Ojo con ellas que puede ser un pufo.

No te dejes llevar por las primeras impresiones. Reflexiona y tómate tiempo antes de tomar una decisión, o hacer un juicio sobre algo. Es fácil que metamos la pata y es fácil que cometamos alguna injusticia. A todos los lectores, feliz 2017

Humillar

octubre 22, 2015 12 comentarios

humillarHay directivos que cuando dirigen humillan. Creen que por ocupar el puesto que ocupan en el organigrama les da derecho a tratar sin respeto a su gente. Se les distingue porque cuando una cosa se puede hacer de diversas maneras y da lo mismo hacerlo de un modo o de otro suelen corregir a su subordinado que ha escogido un procedimiento.

Pues no. Tienen que decir que hay que hacerlo de otra manera. Aunque sea indiferente hacerlo así o asá. Tienen que dejar su huella y tiene que quedar claro que ellos tienen la última palabra, y que su subordinado no tiene competencia suficiente para escoger el modo adecuado de hacer las cosas.

Suele ser gente que les viene grande el puesto que ocupan, pero que se sienten muy orgullosos de ocuparlo y tienen que hacerse notar. Mandan. No suelen ser los máximos directivos de la empresa. Suelen tener jefes por encima de ellos y tienen que autosugestionarse de que mandan. Por eso hacen esas estupideces.

Un colega mío, profesor del IESE me comentaba hace tiempo. Hay personas que llevan una estrella de tres puntas y…¡le sacan brillo…!, ¡y la lucen…! Pobres. En tu acción directiva piensa que la personas que diriges son eso, personas, y que merecen un respeto. Todo el mundo merece respeto por el hecho de ser persona.

Or recuerdo que esta tarde 22 de octubre a las 19.00 daré en el IESE de Barcelona una sesión titulada “Las tres causas más comunes por las que fracasan las empresas, y cómo enfrentarnos a ellas”.

Manual del buen jefe

noviembre 27, 2014 19 comentarios

buenos jefesComienzo recordándoos que el próximo jueves 4 de diciembre tendremos la reunión presencial de lectores del blog. Será a las 19.15 en el campus sur del IESE en Barcelona. El objetivo conocernos y hablar de lo que queráis, pero llevaré preparado algunas ideas sobre “los fallos más comunes en las empresas” Los que penséis asistir y todavía no os hayáis apuntado podeis enviar un email a esta dirección. Dentro de dos o tres días os enviaré un email a los que os hayáis inscrito diciéndoos exactamente el aula.

Hoy voy a hablar de algunas características de un buen jefe. Para ser un buen jefe un primer principio a aplicar es el de “dirige a tus subordinados como te gustaría que te dirigieran a ti”. Una segunda idea es que cuando des instrucciones sobre lo que hay que hacer, sé claro y explícito. No dejes las cosas ambiguas de modo que tengan que ser interpretadas, no sea que la interpretación que dé tu subordinado no te guste. La culpa habrá sido tuya y la bronca se la llevará el subordinado. Ser claro y explícito no significa que tengas que llegar hasta el último detalle de la ejecución. Una vez está claro lo que hay que hacer y las directrices generales, hay que dejar espacio a tu subordinado para que lo realice del modo que él crea mejor. ël no es tonto, y llegar al último insignificante detalle asfixia a la gente.

El tercer consejo es decir lo que hay que hacer con suficiente antelación. Si eres un jefe con cierto orden rara vez tendrás que pedir las cosas con urgencia, las habrás pensado antes. Así tu gente podrá trabajar con orden y con calma y todos seréis más eficaces. Esto es perfectamente compatible con que alguna vez surja una urgencia. Esto tu subordinado lo entenderá perfectamente. Pero si son muy frecuentes las urgencias… entonces es que no trabajas bien.

Y como cuarto y último consejillo, piensa que la persona es una. No hay disociación, no hay dos personalidades, la de empleado y la de padre o madre de familia. La persona es una, y todo esto hay que tenerlo en cuenta. Hay que saber entender preocupaciones puntuales que un empleado pueda tener, y tener en cuenta que no se puede le puede cargar con responsabilidades que no le corresponden. No es exhaustivo el manual del buen jefe, pero estas consideraciones pueden ayudar. Hasta el jueves que viene.

Dirigir es dirigir personas

octubre 30, 2014 23 comentarios

personasCualquier mecánico de coches debe conocer bien cómo es un coche. Todo cirujano debe saber cómo es el cuerpo humano. Cualquier directivo, si quiere desempeñar bien su trabajo, debe saber bien qué es una persona, pues dirigir es dirigir personas. Las cosas no se dirigen, se gestionan o se administran.

Y a mí me parece que hay directivos que, a juzgar por cómo actúan, no saben qué son las personas. Dan órdenes pensando que sus subordinados son meros ejecutores que lo mejor que pueden hacer es cumplir lo que se les manda sin pensar más ni tener iniciativas. Son ellos los que han pensado y saben lo que se debe hacer.

Este tipo de directivos no cuentan con que las personas son libres, y pueden poner interés en hacer lo que se les manda o simplemente ejecutar las órdenes como autómatas. Un directivo, si tiene suficiente poder, puede conseguir que un subordinado haga lo que él mande. Basta con amenazar con despedirlo u ofrecer unos incentivos suficientemente potentes para que su subordinado acabe obedeciendo. Lo que nunca conseguirá este directivo por mucho poder que tenga es que su subordinado quiera hacer lo que se le manda. Independientemente de que lo tenga que hacer, qerrá hacerlo sólo si este subordinado quiere.

Por eso cuando un directivo consigue que su gente no solo haga lo que se le manda sino que además quiera hacerlo, este directivo conseguirá lo que quiera de su gente. Ah! pero para esto hay que tratarlo como persona, hay que saber que sus subordinados son personas libres y tratarlos como tales. Y actuar así requiere una gran dosis de sabiduría directiva.

Os recuerdo que el jueves 4 de diciembre tenemos reunión presencial de los lectores del blog en el IESE en Barcelona. Los que queráis asistir y todavía no os hayáis inscrito podéis enviar un email a esta dirección electrónica. Esta reunión será para conocernos, pero también podremos tratar el tema “Fallos más comunes en la empresa y cómo evitarlos” o cualquier otra cosa que querais. Posteriormente haremos una reunión similar en Madrid.

Dirigir y manipular

septiembre 26, 2013 59 comentarios

toma de decisionesUn antiguo alumno, muy buen profesional, me comentaba desde hacía tiempo que notaba cierta frialdad de sus jefes hacia él, cosa que le tenía algo perplejo. Hace pocas semanas volví a encontrarmelo y me dijo que recientemente un colega suyo le había advertido: “tu problema es que dices lo que piensas”. Y me decía, efectivamente, es posible que ahí esté la clave de mi relación con los jefes.

Pasa muchas veces a los directivos. En una afan de tener una imagen de cercanía con su gente y de demostrarse así mismos que tienen un estilo de dirigir participativo, animan a su gente a que den sus opiniones y digan todo lo que crean oportuno. Ahora bien… como a alguno se le ocurra decir algo que al jefe no le gusta oir … empiezan los problemas. Hablar sí, pero solo si se está alineado con lo que el jefe piensa. Todo compatible con las buenas formas y las sonrisas del jefe, pero este subordinado que inocentemente pensaba que se podían decir las cosas para mejorarlas, empieza a arrinconársele sutilmente (o se le aparca burdamente, que también pasa).

Jefe: o no pidas opiniones a tus subordinados, o si las pides atiende a lo que dicen tanto si es para aceptarlo como si es para desestimarlo (los subordinados no tienen porqué tener siempre razón). Pero atiende a lo que dicen que muchas veces es de un sentido común aplastante. Los de abajo suelen hablar con muy buenas intenciones agradeciendo que el jefe esté interesado por sus puntos de vista. Pero cuando se percatan que un jefe solo le gusta que se opine lo que él quiere que se opine, la perdida de confianza ante la burda manipulación que supone ese falso estilo participativo es destructivo para el ambiente de la empresa.

Gracias a todos los que difundiis el blog. Hasta el jueves que viene.

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