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Posts Tagged ‘Escuelas de Negocios’

Richard Thaler, Premio Nobel de Economía

octubre 12, 2017 18 comentarios

nobel economia 2017El lunes anunciaron que el premio Nobel de economía de este año iba para Richard Thaler. Esto es una buena y una mala noticia. La mala noticia es que no me lo han dado a mi. Habrá que esperar otro año. La buena noticia que supone un reconocimiento para la disciplina de la Toma de decisiones.

Richard Thaler es profesor de la escuela de negocios de la Universidad de Chicago, precisamente de la misma disciplina que imparto yo en el IESE, la llamada “Behavioral Decision Making”. Es una disciplina que reconoce que los postulados de la toma de decisiones racionales muchas veces son violados por los comportamientos de las personas. Vaya, que no somos tan racionales como los economistas clásicos dicen que somos.

La teoría clásica de la Toma de Decisiones parte de la base que las personas somos racionales cuando tomamos decisiones. Que cuando decidimos en función de los postulados de la razón. Un grupo de investigadores liderados por Daniel Kahneman y Amos Tversky, comenzaron en los años 80 a demostrar que no es así. Que nos somos tan racionales. Observaron como las personas tenemos unas limitaciones que nos hacen no ser muy racionales en nuestra toma de decisiones.

Estas investigaciones fueron durante años despreciadas por los académicos de nuestra disciplina. Estos investigadores eran psicólogos. Su investigación no es seria. No tienen ecuaciones. Hasta que en 2002 le dieron el premio nobel a Kahneman (Tversky ya había fallecido), y se empezó a tomar en serio el estudio de cómo realmente la gente toma decisiones en lugar de seguir poniéndose énfasis en una racionalidad que no siempre está presente. El Nobel de este año es un nuevo espaldarazo a este campo de la Toma de Decisiones

El conocer estas limitaciones que aludíamos, permite que estemos preparados ante ellas y diseñar mecanismos que nos permitan, teniéndolas en cuenta, decidir mejor. En el IESE hace tiempo que el “Behavioral Decisión Making” está presente en nuestras aulas. Y buena parte de lo que publico en este blog es más “Behavioral” que “Rational”.

Enhorabuena Richard Thaler, y a esperar otro año. Hasta el jueves que viene y felices fiestas del Pilar a mis amigos de Zaragoza.

Doing Good Doing Well

responsabilidadCada año, los alumnos del master del IESE organizan un congreso de dos días titulado “Doing Good Doing Well” que en roman paladino significa “Hacer el bien haciendo las cosas bien”. Es un congreso donde se debate y se muestran modos de organizar las compañías de modo que sean responsables primero con ellas mismas, sus empleados, con los clientes y con la sociedad en general, esto sí, siendo competentes en el modo de hacer las cosas. Todo lo contrario a ser bondadosos.

Es muy reconfortante ver cómo poco a poco el nefasto principio de maximización de beneficios que ha imperado durante los últimos treinta años va quedándose anticuado por los desastres que produce a medio y largo plazo y está dando paso a un modo responsable de dirigir la empresa.

Bill Gates ha sido uno de los adalides en cuanto a la responsabilidad solidaria. El alabado Jack Welch, que dirigió General Electric durante veinte años, y fue idolatrizado por su eficacia como directivo, al final se bajó del burro y admitió que la estrategia de maximización de beneficios era una de los modos más estúpidos de dirigir una empresa. Admitió su error. Admitió que maximizar beneficios no es ninguna estrategia, es un resultado.

Se ven en el mundo de la dirección de empresas unos brotes verdes. Parece que se impone el hacer las cosas bien, y si se hacen bien, ya vendrán los beneficios. Seguiré hablando de esto la semana que viene.

Alguien preguntará ¿Por qué el título del congreso lo ponen en inglés estos del IESE, y no en Román paladino? Pues muy sencillo, porque nuestros alumnos del Master proceden de 60 países distintos. Solo el 15% vienen de España, y porque a este congreso asisten alumnos de programas Master de escuelas de negocios de todo el mundo. Hasta el jueves que viene.

Empresas humanizadas

Tiempos ModernosEn algunos mensajes pasados he hablado de que vamos con frecuencia estresados, muchas veces con prisas y con unas exigencias profesionales en algunos momento agobiantes. En definitiva que a veces es difícil disfrutar de la vida. Hablando sobre esto con algún buen amigo en un calmado paseo durante esta semana santa, concluimos que parte de esta insatisfacción se podría paliar si tuviéramos empresas más humanizadas.

Si la empresa está centrada de una manera desmesurada en la eficiencia económica, focalizada en la obtención de resultados económicos, entonces las personas que allí trabajan pasan a ser elementos de un engranaje que en todo momento ha de estar a punto para rendir al máximo. Esto es una empresa deshumanizada.

Concluíamos también, que todo esto se podría paliar si la empresa estuviera más centrada en servir a las personas. Empezando, por supuesto, a las que allí trabajan, creando un entorno de trabajo donde uno pudiera disfrutar, desarrollarse y hacer un trabajo del que sentirse satifecho. Muchas cosas irían mejor. Cómo efecto colateral la empresa posiblemente ganaría más dinero, al contar con una plantilla que trabaja más a gusto.

Este es un reto por el que desde el IESE podemos hacer mucho, y yo personalmente es la principal idea que intento transmitir en mis clases, porque creo vitalmente que hay un modo mejor de dirigir las empresas que el que habitualmente impera y que se enseña en muchos lugares. Hasta el jueves que viene.

Agradecimiento

noviembre 2, 2014 14 comentarios

graduacionEl viernes pasado tuvimos en Madrid la reunión anual de antiguos alumnos del IESE. Estaban apuntados 2900 antiguos, y aunque no todos estuvieron simultáneamente, había allí un montón de participantes. Me pasé el día saludando a antiguos alumnos. Junto con los días de graduación en que damos a los alumnos sus correspondientes títulos y diplomas, esta es una de las jornadas más agradables del año.

Notaba en los antiguos alumnos un gran agradecimiento hacia el IESE. Vinieron de muchas partes del mundo. Pues sí, me siento orgulloso de trabajar en el IESE. ¿Que no es una organización perfecta? Pues no, no lo es, pero qué organización lo es. También es cierto que intentamos mejorar cada día.

Un indicador de la calidad de una organización es el agradecimiento y orgullo que, hacia la empresa, sienten sus empleados y los usuarios de sus productos y servicios.

¿Se me puede acusar de vanidad y autocomplacencia en el mensaje de esta semana? A esta posible acusación tengo dos cosas que decir. Primera que no formo parte de la estructura directiva del IESE. No mando. Solo soy un profesor. Segundo: en casi cinco años de existencia de este blog nunca he cantado alabanzas hacia la institución. Permítaseme hacerlo por una vez.

¿Qué tiene esto que ver con la toma de decisiones? Pues que la calidad de una empresa es en muy buena parte fruto de las decisiones que toman sus directivos, y el agradecimiento que sienten hacia la empresa empleados y usuarios es un indicador de su calidad. Pero directivo no confundas agradecimiento de tu gente con que te hagan la pelota. Son cosas muy distintas. Directivo, pregúntate qué puedes hacer que haga que tu gente esté agradecida. Hasta el jueves que viene.

Os recuerdo que el 4 de diciembre tendremos la reunión de blog-lectores en Barcelona. Estais todos invitados. Inscribiros en esta dirección

Repensar la actividad económica

dineroEl tema de esta semana me lo sugiere un buen amigo al que conocí hace 35 años en una butifarrada. Desde siempre he defendido que la finalidad de la actividad empresarial no debería ser  maximizar los beneficios y ganar cuanto más dinero mejor, sino ofrecer un producto o servicio que satisfaga una necesidad real de las personas. Hace años se me miraba como si fuera un marciano cuando defendía estas ideas.

Últimamente cada vez es mayor el número de personas, académicos, hombres de empresa y público en general que habla de establecer unos nuevos fundamentos de la actividad empresarial y de la actividad financiera. En definitiva volver a pensar cuál debería ser la finalidad de una empresa y de la actividad económica.

Por vía experimental se ha visto que ir a ganar cuanto más dinero mejor ha conducido a quiebras de empresas, a un alarmante aumento del paro y a una mayor desconfianza entre unos y otros. Algo falla. Y lo que falla es pensar en la falacia de que lo que mueve a la gente es el dinero. Falso. Cuánta gente dedica su tiempo en actividades de ayuda social sin contraprestación económica. Cuánta gente colabora anónimamente en wikipedia, foros de ayuda técnica, etc. poniendo desinteresadamente su conocimiento al servicio de todo el mundo. Cuantas veces hacemos un favor por la simple razón de ayudar a alguien que lo necesita en un momento dado.

Lector del blog, si quieres vivir una vida humana no caigas en la trampa de actuar pensando que lo único que importa es el beneficio económico o el bienestar. La dimensión económica es solo una de las diversas dimensiones que tiene nuestra vida. Las relaciones humanas desinteresadas, la amistad, son fuentes de plenitud vital a nivel individual con repercusiones muy positivas a nivel social. Hasta el jueves que viene, y los que salgáis a la carretera estos días, prudencia en la conducción.

Dos ideas básicas

Perez LopezJuan Antonio Pérez López, antiguo director del IESE, ya fallecido, del que aprendí mucho, me dijo en una ocasión que dos habían sido sus prioridades cuando dirigía el IESE: que hubiera caja suficiente para pagar los salarios del mes siguiente y la formación de profesores jóvenes. Capacidad de afrontar el corto plazo y prepararse para el largo.

A mi me parece que esto puede aplicarse a todas las empresas: dirigir pensando en la continuidad inmediata de la organización (corto plazo; pagar los salarios del próximo mes) y prepararse para ser competitivos en el futuro (largo plazo; prepararse para los retos futuros a los que pueda enfrentarse la empresa). Con estas dos ideas tan simples mantendremos la viabilidad de la empresa y abordaremos el futuro de la mejor manera posible. Espero que estos dos consejos de Juan Antonio te sean útiles en tu labor como directivo.

Estos dos consejos son útiles en muchos más ámbitos de la vida. Si estás levantando una familia dos han de ser tu prioridades: que tus hijos coman y que tengan las necesidades más elementales cubiertas (corto plazo) y que les des una educación que les prepare para la vida cuando sean adultos (largo plazo). Pasar unas vacaciones en Disneylandia o en un crucero por Grecia puede ser algo conveniente, pero no forma parte de ninguna de estas dos prioridades.

Para otras posibles situaciones de la vida este esquema puede ayudarte a entender cuáles son las variables importantes. Se me ocurre que puede ser útil para decidir con quien casarse; también para decidir a quien contratar, y en muchas más situaciones que se te puden presentar. Espero que te sea útil. Disfrutad de las vacaciones y hasta el jueves que viene.

Liderazgo

liderazgoSi observáis, nunca en los casi cinco años de funcionamiento de este blog he hablado de liderazgo. Esto para un profesor de una escuela de negocios es algo muy raro. Pero es que bajo el concepto de liderazgo se dicen tantas tonterías que siempre he preferido abstenerme.

Pero hoy voy a hablar de lo que pienso al respecto. No voy a hablar de liderazgo sino de lo que se dice de él. Y lo voy a hacer a partir de ideas que me surgen de mis frecuentes conversaciones con Pablo Maella, y que están escritas en su libro “Gestionar con sencillez“.

De liderazgo se habla mucho porque la gente – los directivos- quieren oír hablar de él. Cada autor, conferenciante o charlatán tiene su propia concepción de lo que es el liderazgo. Siempre que hay demanda de algo se crea una industria alrededor de esta demanda. Del liderazgo viven numerosos conferenciantes y gurús. Del liderazgo se nutren las consultoras y escuelas de negocios. Las víctimas de la industria del liderazgo son los pobres directivos, que con toda su buena intención intentan poner en práctica lo que prescriben los entendidos, muchas veces prácticas contradictorias unas con otras dependiendo del autor que las prescribe.

Yo más que de liderazgo prefiero hablar de servicio (palabra menos de moda). Un directivo debe servir. Debe facilitar el trabajo de los demás. Y esto a cualquier nivel, ya seas el CEO de una empresa o un encargado de la limpieza que entra cada día a las 10 de la noche a realizar sus tareas. El que con su trabajo facilita más el trabajo de los demás, con ese me quedo. Esa persona sirve.

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