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Posts Tagged ‘injusticia’

Justicia

febrero 23, 2017 2 comentarios

justiciaNo hay nada que deteriore más las relaciones entre las personas que el sentirse injustamente tratado. Se trata injustamente a una persona cuando no se le valora, cuando se da por supuesto que tiene que hacer una determinada cosa y esa cosa no le corresponde hacerla. La hace voluntariamente porque quiere facilitar la vida a otros.

A veces hay personas en una empresa que cumpliendo con su trabajo, no ponen toda la carne en el asador ¿Por qué a esta persona le falta ilusión? Se preguntan sus jefes. Es buen cumplidor pero no parece entusiasmado. Si esto pasa, jefe, pregúntate si ha recibido un trato injusto en algún momento. Quizá sea esa la razón de su falta de entusiasmo.

Hay un principio elemental básico que dice que todo lo que pasa, pasa por alguna causa. Si hay alguien en tu organización que no está muy contento, es por algo. Intenta averiguar por qué. No te satisfagas con la fácil suposición de que “es que fulanito es muy raro”. No, eso es lo cómodo. Intenta saber por qué pasan las cosas que pasan. Es el único modo de ponerles remedio.

Una falta de justicia es letal para una organización. Si uno ve que ha metido la pata, lo que tiene que hacer es pedir disculpas. Si no, se deteriorarán rápidamente las relaciones en la organización. Y el jefe andará preguntándose ¿y porque fulanito es así? Y si no se lo pregunta es porque le falta la más mínima sensibilidad hacia su gente.

Lo expuesto en este mensaje sirve tanto para las empresas como para una familia, o cualquier otra organización de personas. Hasta el jueves que viene.

Paz. Vive y deja vivir

septiembre 23, 2015 10 comentarios

PolitiqueoHablaba con un buen amigo, durante una mañana de esparcimiento el pasado fin de semana de la irracionalidad del asesinato de Miguel Angel Blanco a manos de ETA en 1997, y de la crueldad de los más de 500 días secuestro de José Antonio Ortega Lara llevado a cabo por la misma banda terrorista en 1996-97. También hablamos de la irracionalidad de todos los crímenes que se cometieron durante la guerra civil española hace 80 años. Y como no, salieron también las atrocidades que actualmente comete el Estado Islámico.

Nos preguntamos en nuestra conversación ¿Por qué la gente no vive su vida y dejan a los demás que vivan la suya? ¿Por qué alguien se tiene que entrometer en la vida de los demás?

Más tarde, ya en silencio, meditaba que, sin llegar a las barbaridades expuestas, cada vez que hacemos una injusticia, cada vez que a alguien le privamos de algo a lo que tiene derecho, estamos haciendo algo mal, y eso nos degrada como personas, en mayor o menor grado en función del agravio que cometamos. Vivamos nuestra vida y dejemos que los demás vivan la suya sin entrometernos diciéndoles lo que tienen que hacer o cómo lo tienen que hacer. Y sobre todo no seamos injustos con nadie. Adelanto el mensaje de esta semana porque mañana es fiesta en Barcelona. Felicidades a las Mercedes.

Dirigir privilegiando

dirigirLos estudiosos de la dirección de empresas han detectado muchos estilos de dirección. Sin embargo nadie ha hablado de la “Dirección por privilegios”. No es un estilo muy frecuente pero de vez en cuando te encuentras alguna empresa en la que se aplica.

La dirección por privilegios consiste en que cuando un jefe tiene mucho interés en que se haga algo, para conseguir que los que pueden hacerlo efectivamente lo hagan les da algunos privilegios. También cuando alguien se queja de algo, para acallar las quejas y mantener la paz también se le conceden privilegios.

Este estilo de dirección se caracteriza por su inmediata eficacia. Se consigue lo que se pretende y se acallan los problemas que surgen. El problema es que a medio plazo las injusticias que estos privilegios suponen para el resto de la gente se hacen evidentes, y el mal ambiente que se genera en la organización la hace ir a medio gas. La gente se desilusiona, y no hay nada peor para una empresa que el que su gente haya perdido la ilusión. Además dar marcha atrás a esos privilegios es casi imposible. La organización queda muy tocada.

Antídoto contra la dirección por privilegios es preguntarse en cada actuación si se está siendo injusto con alguien. Si con independencia de lo eficaz que pueda ser, esa actuación es injusta con alguien, entonces no llevarla a cabo. El problema futuro estaría sembrado ya. Aunque la injusticia fuera solo con una persona (que ya es suficiente) el daño se haría a toda la organización, pues cuando algo es injusto, es injusto con independencia de a quien se comete la injusticia.

Prima donnas

octubre 31, 2013 9 comentarios

privilegiadosExisten en algunas organizaciones profesionales que son muy buenos en una dimensión y que por lo tanto son muy útiles en su empresa. Esta habilidad hace que exijan privilegios en su organización. Piensan que son imprescindibles y la verdad es que si no imprescindibles, llegan a ser muy necesarios. Ante esta actitud la dirección tiene dos opciones, o concederles todo lo que exigen o tratarlos como uno más de la organización, eso sí, reconociendo y remunerando adecuadamente su contribución.

Una de las cosas que más destruyen el buen ambiente de una empresa es que la dirección, deslumbrada por la (en general aparente) brillantez de estos profesionales les conceda todos los privilegios. Estos profesionales se crecen, creen que toda la institución se les debe a ellos, a su imprescindible contribución, y que todo lo que obtienen de la organización, es lo normal, lo que merecen. Los jefes, por debilidad o por deslumbramiento, ceden a estos chantajes. La mayoría de las veces ni se dan cuenta de que son chantajes. El resto de los componentes de la organización sufren la injusticia de este trato privilegiado.

Porque efectivamente, estos profesionales son excelentes, pero solo en una dimensión, que suele ser una dimensión técnica, pero en las dimensiones más humanas suelen ser deplorables: sin capacidad de trabajar en equipo, porque desprecian al resto. Creen que lo único importante en la empresa es lo que ellos hacen. Suelen ser personas insociables o antisociables, se rodean de un aura de misteriosa excelencia que produce rechazo por parte de los demás. Ellos piensan que este rechazo es porque les tienen envidia. Nada más alejado de la realidad. Producen pena y risa.

Hay que tener en cuenta que una empresa funciona por el trabajo coordinado de todos sus miembros, sea este trabajo muy visible o muy oculto. Si uno falla, falla todo. ¿Por qué estos privilegios a estas prepotentes prima donnas? Muchas veces por debilidad de los jefes, o porque los jefes quedan deslumbrados por la aureola que rodea a estos personajillos. Si eres jefe, revisa si se da esta situación en tu empresa y corrígela. Tendrás a todo el mundo a tu lado y mandarás un aviso a navegantes.

La semana que viene tenemos la reunión anual de antiguos alumnos del IESE en Barcelona. Hay más de 2500 apuntados. Tengo muchas ganas de volver a ver a los que pasaron por mis clases, con los que en su día llegué a tener una buena amistad.

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