Archivo

Posts Tagged ‘paz’

Míster Sí

Si la semana pasada hablaba de las características de “Míster No” hoy voy a hablar de “Míster SI”. Son personas alegres, optimistas que siempre tienden a ver el lado positivo de las cosas. Si Míster No es fácil de detectar porque nos causa problemas, más difícil es darnos cuenta si tenemos a nuestro lado a un Míster Sí. Solo cuando después de reflexionar nos damos cuenta de lo a gusto que se está con esa persona. Se les nota más cuando se les echa en falta que cuando lo tenemos a nuestro lado.

Con ella los problemas tienen más fácil solución. No echa leña al fuego, sino que es como aceite balsámico. No significa esto que tengan mentalidad apocada. Pueden ser muy enérgicos, pero proyectan su energía en cosas que merecen la pena: solucionar problemas, facilitar las cosas. Cumplen los procedimientos cuando hay que cumplirlos y se los saltan cuando las circunstancias así lo aconsejan. Caen bien a la gente. No hacen acepción de personas. Facilitan la vida tanto a los de arriba como a los de abajo. Es más tienden a defender a los de debajo de los abusos de los de arriba.

En fin, que se está muy a gusto con los “míster sí”. Generan paz. Todo un programa de vida, ir convirtiéndose en un míster sí. Ni que decir tiene que tanto los míster sí como los míster no pueden ser hombres o mujeres. Es más. Creo que los “Mr Sí” se dan más entre mujeres y los “Mr No” más entre hombres, aunque esto es una generalización muy discutible. Hasta el jueves que viene y felices vacaciones para los que las empezáis esta semana. Yo voy a estar unos días de descanso pero seguiré con mi mensaje de cada jueves.

Ser pacificadores o ser conflictivos

No hay ninguna persona que viva aislada de los demás. Todos nos relacionamos con otros. Y en estas relaciones con otras personas a veces surgen conflictos. Ante estos conflictos hay dos tipos de personas, las que echan leña al fuego y agrandan el conflicto y las que intentan pacificar las cosas.

Magnificando los conflictos no se resuelve nada, sino que se genera malestar y animadversión. Intentar solucionarlos es una actitud más positiva.

Qué tipo de persona uno es, pacificador o conflictivo, suele depender, entre otras cosas, de si uno es soberbio o humilde. El soberbio ve en todo agravios personales y tiende a hacer más grandes los conflictos. El pacificador suele ser una persona magnánima que sabe pasar por alto las diferencias que hay entre unos y otros

El ser pacificador no significa que uno tenga que aguantarse ante las injusticias. Todo lo contrario, un pacificador consigue que las relaciones entre unos y otros sean de justicia. Es precisamente el conflictivo el que se encuentra a gusto en las situaciones de injusticia. Ahí es donde encuentra justificación para sembrar discordia. El pacificador, ante la injusticia hace lo posible para revertir la situación.

Hay personas que caen bien a todo el mundo y personas que caen mal ¿por qué será? ¿Tú qué tipo de persona eres? Hasta el jueves que viene.

Gente feliz y gente amargada

familiaEl otro día durante una caminata en la montaña aprovechando las vacaciones, comiendo un bocadillo y disfrutando de un refresco, recostado en una suficientemente cómoda piedra, y a la sombra de un árbol, contemplando la naturaleza, experimenté una agradabilísima sensación de paz y felicidad. Empecé a reflexionar sobre lo poco que hace falta para ser feliz.

A lo largo de mi ya no corta vida me he topado con muchos tipos de personas de muy distintos niveles profesionales y económicos. De todos he procurado aprender. He visto personas y familias con muy pocos medios económicos, que eran muy felices. También me he topado con personas a las que les sale el dinero por las orejas y están amargados y en un estado de permanente enfado. También he visto pobres atormentados y ricos felices.

Lo que quiero decir es que para ser feliz hace falta muy poco, y lo que hace falta está al alcance de todo el mundo. No hay que ser rico. Basta con ser suficientemente inteligente para saber aprovechar los detalles del día a día. Disfrutar de una conversación con buenos amigos, de un paisaje, de la lectura de un libro, de estar en casa con los tuyos sin ningún objetivo más allá que el de estar.

Si una persona para sentirse bien necesita unas vacaciones sofisticadas, emociones intensas, demostrar lo que se es capaz de hacer, estar hiperconectado, estar a la última moda, etc., entonces esta persona es muy dependiente. Le falta personalidad. Una vida así es agotadora. No es extraño el permanente enfado en que uno se encuentra. Si sabes disfrutar de las continuas pequeñas ocasiones que ofrece la vida, entonces puedes estar viviendo una vida muy intensa. Así de barato y así de sencillo. Bueno, esta es mi opinión y lo que he visto en mucha gente. Feliz final de vacaciones y hasta el principio de curso la semana que viene.

Se ha complicado todo

Paz¿Qué hacemos con los niños todo el día en casa? ¿Cómo atiendo el trabajo telemáticamente cuando no lo había hecho anteriormente? No sé cómo hacerlo y no se dan las condiciones adecuadas. No lo tengo fácil el consultar asuntos con mis colegas.

Efectivamente, todo esto está pasando estos días. Una situación nueva que no es nada placentera. Estamos perdiendo control de muchas cosas que dábamos por garantizadas. ¿Qué podemos hacer en estas condiciones? Hay una cosa que podemos hacer: ser pacificadores. Antes los problemas pequeños y grandes que surgen del confinamiento a que estamos sometidos en medio mundo, seamos pacificadores. No echemos leña al fuego ante los contratiempos que surjan. A nivel familiar y en nuestro entorno de trabajo.

Por otro lado, esta paralización está afectando profundamente a muchas empresas. Las dificultades están siendo grandes y lo van a ser más todavía. Arrimemos el hombro en nuestra empresa. No es el momento de exigir derechos. Actuemos como lo están haciendo los profesionales de la sanidad. Su único afán es curar y atender a los enfermos, sin pensar en derechos ni obligaciones.

Si somos clientes de una empresa no seamos exigentes con el servicio que ahora quizá pueden no estar dando. No es porque no quieran. Es porque no pueden. Seamos comprensivos. Si todos colaboramos pasaremos mejor este trance. Pregúntate qué es lo que quieres ser: una persona que aporta soluciones o una persona que complica más las cosas. Lo que estoy viendo en todas partes estos días es solidaridad de unos con otros. Sigamos así. Que pase pronto todo esto.

Aportar o destruir

problematicoEn el mensaje de la semana pasada hablé sobre lo las bondades de tener una permanente actitud de ayudar a los demás. No hace mucho tiempo también hablé de ser pacificador y facilitar la vida a los demás. Hoy voy a hablar de la actitud contraria. Hay personas que tienen una actitud vital de destrucción. Lo que hacen y dicen en relación a los demás solo sirve para causar discordia. No están capacitados para captar los beneficios de ser pacificador.

Cuando una acción no aporta nada positivo y genera malestar en otros esa acción sobra. Evidentemente hay acciones que generan malestar a alguna persona pero que son necesarias para evitar un mal peor. Cuando corrijo a un colaborador mío porque ha hecho un trabajo chapucero, evidentemente le causo malestar, pero estoy intentando que sea un mejor profesional.

Pero no, hay personas que son destructivas. Que están habituadas a la crítica que no trae ningún beneficio y que causa malestar a su alrededor. En general son personas enfadadas consigo mismas, enfadadas con el universo y que proyectan sus amarguras fastidiando a los demás. Siembran cizaña, critican innecesariamente. Con estas personas no se respira un ambiente de paz.

Consejo, cuando actúes pregúntate, ¿lo que estoy haciendo es constructivo o es crítica sin más de la que no sale nada positivo? Crítica que lo único que consigue es sembrar cizaña, sin ningún beneficio para nadie. Saludos a todos y hasta el jueves que viene.

Amabilidad

octubre 17, 2019 8 comentarios

afabilidadSer amable es gratis y además es muy confortador. Cuando tratamos un asunto con una persona tenemos varias opciones. Podemos ser ariscos, desconfiados, amables, agradecidos… Puestos a ser, mejor optemos por la afabilidad y por ser cercanos. No cuesta nada.

Esta actitud tiene unas consecuencias indirectas, que son que los demás están a gusto con uno, que a uno le empiezan a pedir consejo, que se empieza a compartir cosas. En definitiva, que se desarrolla la amistad. Amabilidad y amistad tienen la misma raíz. Y la amistad es uno de los grandes valores que uno puede tener.

La amistad es una relación entre dos personas, por la cual hay confianza mutua, se comparten cosas, se estrecha una relación. Se es alguien. Hay un enriquecimiento mutuo. La alternativa es ir cada uno a lo suyo, sin importarle los demás más que en la medida que nos puedan aportar algo. Esa actitud, antes o después, acaba descubriéndose y produce rechazo en los demás. Uno se queda solo, acompañado de su egoísmo.

Reflexión: se amable, piensa en los demás, haz favores desinteresados. Sé útil a los demás. Todo esto desinteresadamente. No buscando una contrapartida. La sensación de satisfacción debe ser infinita. Otro consejo, compatible con todo lo dicho: huye de los tontos. Hasta el jueves que viene.

Oir las dos campanas

septiembre 8, 2016 15 comentarios

PrudenciaA veces nuestros juicios son algo precipitados. Ante una situación, nos hacemos una idea de lo que está pasando, tomamos partido y decidimos qué es lo correcto y quienes son los culpables. Pero ese juicio que hacemos se basa en la información que tenemos, y la información que nos llega rara vez es completa, y eso hace que a veces nuestros juicios sean equivocados por precipitados.

Cuando nos corresponde diagnosticar y juzgar una situación, lo prudente es oir a todas las partes implicadas. Si no, inconscientemente seremos selectivos a la hora de recabar información, y en cuanto encontremos una razón que condena al que nos cae mal, ya habremos encontrado la explicación de lo que está pasando, y actuaremos en consecuencia. Podemos estar siendo muy injustos; estaremos siendo benévolos con los que nos caen bien y tenderemos a condenar a los que no nos caen tan bien.

Cuando uno es un jefe tiene que ser especialmente sensible a evitar juicios precipitados, pues con frecuencia a un jefe le llega gente que le da información parcial, sesgada e interesada con la finalidad de que tome una decisión en favor de unos interesse u otros. Dicho de un modo más sencillo, un jefe tiene que estar muy al tanto de que no le manipulen. Saber escuchar las dos partes y comprobar la veracidad de las informaciones que le llegan son parte del saber dirigir bien.

Muchas felicidades a las Nurias y a las Marías. Bienvenidos a todos después de las vacaciones y muchas gracias por seguir leyendo y difundiendo el blog. Os dejo un  video de una intervención mía en este verano sobre la actual situación económica. Son 18 minutos.

Cotillear

informarseLas personas nos relacionamos unos con otros y nos interesamos los unos por los asuntos de otros. Pero hay personas que tienen una enfermiza necesidad de saber asuntos de otros mucho más allá de lo que es el razonable interés de unos por otros. Necesitan saber detalles de la vida y de actuaciones de otros.

Trafican con chismorreos. A veces es por pura curiosidad malsana. Morbo. Otras veces es porque el estar informados les hace sentirse importante ante los demás, dan a entender que tienen información confidencial no accesible a otros. Se sienten muy satisfechos de sí mismos y les gusta pensar que los demás les envidian.

A este perfil de gente enseguida se les ve el plumero. Yo con estos me suelo hacer el tonto. En general hacerse pasar por tonto suele ser muy divertido y en muchas ocasiones eficaz. Cuando se me acerca alguien de este tipo intentando entrometerse donde no le llaman, les despisto con informaciones irrelevantes y datos absurdos intentando hacerles pensar que creo que les estoy contando indiscreciones.

Cuando la razón a la que acuden a mi es para hacerme ver que tienen información picante, al empezar a conversar conmigo empiezo a mostrar interés por cosas irrelevantes. Les pregunto estupideces. Terminan pensando que soy tonto y se van sin haber podido exhibir ante mí sus habilidades.

Ojo con los cotillas. Suelen generar mal ambiente y, con expresión que se usa mucho ahora, suelen ser personas tóxicas. Felices vacaciones.

Este Año Nuevo: Acción

diciembre 31, 2015 9 comentarios

decidirEl proceso de toma de decisiones acaba cuando se pone en práctica lo que se ha decidido. Si no se pone en práctica, la decisión tomada no sirve para nada. No basta con decidir. La acción es necesaria para hacer que las cosas pasen.

Viene esta reflexión porque a principios de año se hacen muchos propósitos, y cuantas veces se quedan en eso, en propósitos: perder peso, dejar de fumar, ir al gimnasio… ¿Y cómo podemos poner en práctica esos propósitos? Muchas veces abordarlos directamente es ir directo al fracaso.

Si uno quiere perder peso hacer una dieta puede ser costoso, pero uno puede comprarse una báscula y pesarse cada 2 días. Las ganas de ver como poco a poco vamos bajando de cien en cien gramos pueden ayudar. Quizá dejar de fumar sea algo difícil, pero no comprar tabaco puede ser más fácil. No consultar el móvil con frecuencia para ver qué está pasando, nos puede costar, pero quizá decidir tenerlo apagado sea más fácil. Os lo aseguro, salvo en escasísimas profesiones, se puede estar sin móvil cinco horas seguidas y no pasa nada, el sol seguirá saliendo cada mañana.

Acción. Sin acción las decisiones no sirven para nada. Este paso es muy fácil de entender, pero es el más difícil de conseguir. En cualquier caso ánimo y para todos feliz 2016.

Para estas navidades

diciembre 24, 2015 11 comentarios

belen de navidadEn alguna otra ocasión ya he comentado que hay  personas a las que se les echa de menos cuando no están y en cambio con otras uno puede respirar tranquilo cuando no están ¿Qué tipo de persona eres tú? La navidad es una buena ocasión para intentar ser más de los primeros y menos de los segundos.

Hay quienes están siempre discutiendo y basta con que alguien diga una cosa para que estos estén afirmando lo contrario. En cambio con otras se está muy a gusto. Son afables, buenos conversadores, cercanos, y que valoran lo positivo de todas las personas y restan importancia a lo negativo.

¿No es también una buena ocasión para que los que se dedican a la actividad política dejen de tirarse los trastos a la cabeza unos a otros, y empiecen a pensar qué es lo mejor para la ciudadanía? Me parece que en España se presenta ahora una ocasión de oro para construir en vez de para destruir.

Por cierto no puedo estar satisfecho del experimento que hicimos de intentar predecir los resultados de las elecciones en España. Aunque dimos en el clavo en el porcentaje de votos de los dos partidos mayoritarios, no se predijeron bien los de los otros partidos. No se puede decir que la sabiduría de la muchedumbre funcione. Unas veces funciona y otras no, y cómo aún no sabemos bajo qué condiciones funciona y bajo cuáles no, de momento no podemos afirmar que sea una metodología válida para predecir. Pero gracias a todos los que participasteis y feliz navidad.

A %d blogueros les gusta esto: