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Oir las dos campanas

septiembre 8, 2016 13 comentarios

PrudenciaA veces nuestros juicios son algo precipitados. Ante una situación, nos hacemos una idea de lo que está pasando, tomamos partido y decidimos qué es lo correcto y quienes son los culpables. Pero ese juicio que hacemos se basa en la información que tenemos, y la información que nos llega rara vez es completa, y eso hace que a veces nuestros juicios sean equivocados por precipitados.

Cuando nos corresponde diagnosticar y juzgar una situación, lo prudente es oir a todas las partes implicadas. Si no, inconscientemente seremos selectivos a la hora de recabar información, y en cuanto encontremos una razón que condena al que nos cae mal, ya habremos encontrado la explicación de lo que está pasando, y actuaremos en consecuencia. Podemos estar siendo muy injustos; estaremos siendo benévolos con los que nos caen bien y tenderemos a condenar a los que no nos caen tan bien.

Cuando uno es un jefe tiene que ser especialmente sensible a evitar juicios precipitados, pues con frecuencia a un jefe le llega gente que le da información parcial, sesgada e interesada con la finalidad de que tome una decisión en favor de unos interesse u otros. Dicho de un modo más sencillo, un jefe tiene que estar muy al tanto de que no le manipulen. Saber escuchar las dos partes y comprobar la veracidad de las informaciones que le llegan son parte del saber dirigir bien.

Muchas felicidades a las Nurias y a las Marías. Bienvenidos a todos después de las vacaciones y muchas gracias por seguir leyendo y difundiendo el blog. Os dejo un  video de una intervención mía en este verano sobre la actual situación económica. Son 18 minutos.

Cotillear

informarseLas personas nos relacionamos unos con otros y nos interesamos los unos por los asuntos de otros. Pero hay personas que tienen una enfermiza necesidad de saber asuntos de otros mucho más allá de lo que es el razonable interés de unos por otros. Necesitan saber detalles de la vida y de actuaciones de otros.

Trafican con chismorreos. A veces es por pura curiosidad malsana. Morbo. Otras veces es porque el estar informados les hace sentirse importante ante los demás, dan a entender que tienen información confidencial no accesible a otros. Se sienten muy satisfechos de sí mismos y les gusta pensar que los demás les envidian.

A este perfil de gente enseguida se les ve el plumero. Yo con estos me suelo hacer el tonto. En general hacerse pasar por tonto suele ser muy divertido y en muchas ocasiones eficaz. Cuando se me acerca alguien de este tipo intentando entrometerse donde no le llaman, les despisto con informaciones irrelevantes y datos absurdos intentando hacerles pensar que creo que les estoy contando indiscreciones.

Cuando la razón a la que acuden a mi es para hacerme ver que tienen información picante, al empezar a conversar conmigo empiezo a mostrar interés por cosas irrelevantes. Les pregunto estupideces. Terminan pensando que soy tonto y se van sin haber podido exhibir ante mí sus habilidades.

Ojo con los cotillas. Suelen generar mal ambiente y, con expresión que se usa mucho ahora, suelen ser personas tóxicas. Felices vacaciones.

Este Año Nuevo: Acción

diciembre 31, 2015 9 comentarios

decidirEl proceso de toma de decisiones acaba cuando se pone en práctica lo que se ha decidido. Si no se pone en práctica, la decisión tomada no sirve para nada. No basta con decidir. La acción es necesaria para hacer que las cosas pasen.

Viene esta reflexión porque a principios de año se hacen muchos propósitos, y cuantas veces se quedan en eso, en propósitos: perder peso, dejar de fumar, ir al gimnasio… ¿Y cómo podemos poner en práctica esos propósitos? Muchas veces abordarlos directamente es ir directo al fracaso.

Si uno quiere perder peso hacer una dieta puede ser costoso, pero uno puede comprarse una báscula y pesarse cada 2 días. Las ganas de ver como poco a poco vamos bajando de cien en cien gramos pueden ayudar. Quizá dejar de fumar sea algo difícil, pero no comprar tabaco puede ser más fácil. No consultar el móvil con frecuencia para ver qué está pasando, nos puede costar, pero quizá decidir tenerlo apagado sea más fácil. Os lo aseguro, salvo en escasísimas profesiones, se puede estar sin móvil cinco horas seguidas y no pasa nada, el sol seguirá saliendo cada mañana.

Acción. Sin acción las decisiones no sirven para nada. Este paso es muy fácil de entender, pero es el más difícil de conseguir. En cualquier caso ánimo y para todos feliz 2016.

Para estas navidades

diciembre 24, 2015 11 comentarios

belen de navidadEn alguna otra ocasión ya he comentado que hay  personas a las que se les echa de menos cuando no están y en cambio con otras uno puede respirar tranquilo cuando no están ¿Qué tipo de persona eres tú? La navidad es una buena ocasión para intentar ser más de los primeros y menos de los segundos.

Hay quienes están siempre discutiendo y basta con que alguien diga una cosa para que estos estén afirmando lo contrario. En cambio con otras se está muy a gusto. Son afables, buenos conversadores, cercanos, y que valoran lo positivo de todas las personas y restan importancia a lo negativo.

¿No es también una buena ocasión para que los que se dedican a la actividad política dejen de tirarse los trastos a la cabeza unos a otros, y empiecen a pensar qué es lo mejor para la ciudadanía? Me parece que en España se presenta ahora una ocasión de oro para construir en vez de para destruir.

Por cierto no puedo estar satisfecho del experimento que hicimos de intentar predecir los resultados de las elecciones en España. Aunque dimos en el clavo en el porcentaje de votos de los dos partidos mayoritarios, no se predijeron bien los de los otros partidos. No se puede decir que la sabiduría de la muchedumbre funcione. Unas veces funciona y otras no, y cómo aún no sabemos bajo qué condiciones funciona y bajo cuáles no, de momento no podemos afirmar que sea una metodología válida para predecir. Pero gracias a todos los que participasteis y feliz navidad.

Paz. Vive y deja vivir

septiembre 23, 2015 10 comentarios

PolitiqueoHablaba con un buen amigo, durante una mañana de esparcimiento el pasado fin de semana de la irracionalidad del asesinato de Miguel Angel Blanco a manos de ETA en 1997, y de la crueldad de los más de 500 días secuestro de José Antonio Ortega Lara llevado a cabo por la misma banda terrorista en 1996-97. También hablamos de la irracionalidad de todos los crímenes que se cometieron durante la guerra civil española hace 80 años. Y como no, salieron también las atrocidades que actualmente comete el Estado Islámico.

Nos preguntamos en nuestra conversación ¿Por qué la gente no vive su vida y dejan a los demás que vivan la suya? ¿Por qué alguien se tiene que entrometer en la vida de los demás?

Más tarde, ya en silencio, meditaba que, sin llegar a las barbaridades expuestas, cada vez que hacemos una injusticia, cada vez que a alguien le privamos de algo a lo que tiene derecho, estamos haciendo algo mal, y eso nos degrada como personas, en mayor o menor grado en función del agravio que cometamos. Vivamos nuestra vida y dejemos que los demás vivan la suya sin entrometernos diciéndoles lo que tienen que hacer o cómo lo tienen que hacer. Y sobre todo no seamos injustos con nadie. Adelanto el mensaje de esta semana porque mañana es fiesta en Barcelona. Felicidades a las Mercedes.

¿Con quién te identificas?

septiembre 10, 2015 14 comentarios

equipoHace tiempo leí los cuatro perfiles que con frecuencia se dan en un grupo de gente: está el promotor, el “supporter”, el bloqueador y el observador. El promotor es el que se le ocurre un plan: “el domingo podríamos ir a la playa” o “podríamos intentar esto o aquello”. Luego viene el supporter, es el que apoya la idea del promotor: “buena idea”, “e incluso podríamos comer allí”.

Luego está el bloqueador, el que siempre ve los inconvenientes con afirmaciones del tipo “lloverá”, “estará abarrotado de gente” o cualquier cosa por la cual lo propuesto va a fracasar, por lo que mejor ni intentarlo. Y finalmente viene el observador, que es el que comenta lo que está pasando: “parece que no hay acuerdo en el plan del domingo”.

Es bueno saber cuál de los cuatro perfiles es el que más nos identifica. Si eres más bien promotor adelante, sigue con tus planes porque es el único modo de que salgan las cosas ya sea entre un grupo de amigos o en la empresa. Búscate además supporters. Estos últimos son personas que cumplen un papel muy importante, el de no dejar solo al líder. Para que una cosa salga es tan importante el proponerla como el apuntalarla.

De los bloqueadores intenta huir. Son como el perro del hortelano. Ni hacen ni dejan hacer. Y al observador o lo involucras o lo sacas del proyecto. Nada de toreros detrás de la barrera. A torear. De todas maneras no hay que confundir el bloqueador con la persona razonable que apunta pegas y dificultades reales. El bloqueador es aquel que sea el plan que sea siempre le verá pegas. Apártalo de tus planes.

Si te ves más identificado con el bloqueador o con el observador, cambia. Haz algo. Gracias a todos los que participáis y difundís el blog. Os dejo un video que encontré el otro día.

¿Atrapados por el móvil?

atencionMuchas veces estás en una conversación, en una reunión, o simplemente con alguien y suena un pitido en sus muy diversas variantes. Todo se interrumpe y se atiende a quienquiera que sea el que se entromete en la conversación. Otras veces simplemente en una reunión se está consultando sin más el móvil “inteligente”

Yo me pregunto ¿cómo puede la gente hacer cualquier cosa que requiera concentración si hay continuas interrupciones que distraen la atención? Cuando estoy con alguien e interrumpe lo que estamos haciendo para atender las solicitudes de la maquinita no puedo evitar pensar en su mala educación.

¿No viviríamos mejor si lo tuviéramos siempre en silencio y simplemente lo atendiéramos en determinados momentos del día? ¿Tan urgentes e importantes son las decenas de veces que a lo largo del día el móvil nos requiere algo? Se ha instaurado la costumbre de que cualquier cosa hay que atenderla inmediatamente. Y si dejas de atender una petición al instante, el que ha contactado contigo se pone muy nervioso y te vuelve a dar un toque al cabo de un rato.

Yo habitualmente dejo pasar 24 horas antes de atender cualquier asunto, salvo la rara vez que es realmente urgente. Y lo hago para que no se espere de mí que esté todo el día pendiente del teléfono, que pienso seguir sin estar pendiente. Hasta el jueves que viene, y mis mejores deseos a los nuevos alcaldes y concejales.

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