Míster Sí

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Si la semana pasada hablaba de las características de “Míster No” hoy voy a hablar de “Míster SI”. Son personas alegres, optimistas que siempre tienden a ver el lado positivo de las cosas. Si Míster No es fácil de detectar porque nos causa problemas, más difícil es darnos cuenta si tenemos a nuestro lado a un Míster Sí. Solo cuando después de reflexionar nos damos cuenta de lo a gusto que se está con esa persona. Se les nota más cuando se les echa en falta que cuando lo tenemos a nuestro lado.

Con ella los problemas tienen más fácil solución. No echa leña al fuego, sino que es como aceite balsámico. No significa esto que tengan mentalidad apocada. Pueden ser muy enérgicos, pero proyectan su energía en cosas que merecen la pena: solucionar problemas, facilitar las cosas. Cumplen los procedimientos cuando hay que cumplirlos y se los saltan cuando las circunstancias así lo aconsejan. Caen bien a la gente. No hacen acepción de personas. Facilitan la vida tanto a los de arriba como a los de abajo. Es más tienden a defender a los de debajo de los abusos de los de arriba.

En fin, que se está muy a gusto con los “míster sí”. Generan paz. Todo un programa de vida, ir convirtiéndose en un míster sí. Ni que decir tiene que tanto los míster sí como los míster no pueden ser hombres o mujeres. Es más. Creo que los “Mr Sí” se dan más entre mujeres y los “Mr No” más entre hombres, aunque esto es una generalización muy discutible. Hasta el jueves que viene y felices vacaciones para los que las empezáis esta semana. Yo voy a estar unos días de descanso pero seguiré con mi mensaje de cada jueves.

9 COMENTARIOS

  1. Mucho ojo con quien dice SÍ a todo. Me parece tan peligroso como el que contesta por norma NO.
    Creo que la gente con la que da gusto trabajar (y con la que realmente se avanza) son esas personas que están abiertas a progresar, tengan a priori la posición que tengan; si están abiertos… son flexibles, darán sus argumentos pero escucharán los de los demás.
    Y para eso… unas veces se parte de un NO, y otras de un SÍ; lo importante es que no sean tajantes, estar abiertos a escuchar con interés otras opciones.
    Saludos, y buen verano

  2. Saludos prof. Miguel-A y grupo. Hoy voy a contarles un recuerdo de mi infancia. Como ha pasado medio siglo debía tener unos 10 años. En aquel entonces los chavales teníamos como principales ocupaciones el colegio y jugar con la pandilla. Pero en la mayoría de casos había otra más, que era dedicar un tiempo de «instrucción» en el negocio de familiar. Para nosotros era algo aburrido y sin sentido, pero como no había democracia se obedecía y punto. Era el método que utilizaban nuestros padres para irnos familiarizando con todo el asunto (adiestrarnos se entiende). En mi caso me hacían estar por el almacén para «vigilar por si pasaba algo» (lo único que pasaba era que el gato quería jugar conmigo). Un día recuerdo que mi padre me dijo: vamos a abrir una de estas cajas a ver si encuentras algo. Yo pensé: si todas las que hay por aquí están llenas de género, pues en esta habrá más de lo mismo. Pero mi padre insistió e incluso me ayudó con aquellas grandes grapas que cerraban las cajas. Dentro aparecieron las hileras de latas esperadas, pero también encontré un pequeño cuaderno en papel amarillento y tinta roja como hacían entonces. Su título era «Un mensaje para García», y en una esquina discretamente ponía: Para Vd. cordial obsequio de Conservas Ubago. Mi padre me dijo: En cada una de estas cajas hay un ejemplar dentro, este es para tí, cuando tengas tiempo lo lees y si quieres lo comentamos. Al cabo de unos días pude preguntarle todo lo que mi joven cerebro todavía no entendía. Guardé el cuaderno durante muchos años y lo compartí más de una vez. Lo escribió el periodista norteamericano Elbert Hubbart y relata la hazaña del soldado Rowan, quien recibe una difícil misión, pero al ser un verdadero Mister Si, la ejecuta de inmediato. Se ha traducido a más de 100 idiomas y se han impreso más de 100 millones de copias. Aunque el tipo de redacción y el argumento son de hace 50 años, el mensaje es de lo más actual. Con aquella anécdota aprendí estas tres lecciones: 1) Saber apreciar las pequeñas cosas, que a veces sin atención pueden pasarnos desapercibidas, 2) El valor del mensaje, que nos enseña a ser un Mister Si y actuar con diligencia, y 3) La existencia de personas anónimas y desinteresadas que se preocupan por difundir el bien. Buenas vacaciones para todos los no botiguers (nosotros tenemos que hacer caja). Xavier D.

  3. Añadido al anterior comentario: Esta mañana estuve buscando aquel cuaderno de «Un mensaje para García» y debo rectificar que el fabricante que los obsequiaba dentro de cada (y más adelante introdujo otros) era Conservas Yago. Saludos y buenas vac’s a todos. Xavier D.

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