Cuando una empresa está dirigida por controladores, los procesos gobiernan y se vuelven burocracia. Descubra las ventajas y riesgos de los cuatro perfiles directivos (creativo, racional, idealista y controlador) y por qué un buen líder necesita la prudencia para saber cuándo saltarse el procedimiento.
Se dice que la inteligencia artificial destruirá empleo. Creo que el cambio será más gradual de lo que se piensa, como ocurrió con los ordenadores personales. Algunas profesiones evolucionarán, otras se reforzarán. El verdadero reto no es la desaparición del trabajo, sino la adaptación a nuevas formas de ejercerlo.
En el mensaje de esta semana hablo de cómo la IA puede mejorar la calidad de las decisiones, pero no sustituye al juicio humano. Integrarla bien es una cuestión de prudencia: usarla sin perder de vista a las personas. La verdadera ventaja competitiva no está en la tecnología, sino en la prudencia con la que se utiliza para decidir.
En el mensaje de esta semana hablo de cómo los procedimientos que se establecen en las organizaciones a veces hay que saltárselo cuando la prudencia así lo aconseje. De lo contrario las organizaciones acaban siendo burocracias
Gobernar una organización no es manipular un instrumento con indicadores y procedimientos rígidos. Dirigir es dirigir personas y, sobre todo, saber dirigir excepciones cuando la norma escrita no es suficiente.
La Inteligencia Artificial es excelente procesando datos y automatizando tareas, pero gobernar una empresa es gobernar personas. Analizamos por qué la verdadera ventaja competitiva frente a los algoritmos radica en utilizar la tecnología con prudencia humana.
Hay en España un serio problema para acceder a la vivienda. Casi imposible comprar, y muy difícil alquilar. No soy economista, pero aplicando la elemental ley de la oferta y la demanda es fácil ver dónde están los atascos y qué se podría hacer para solucionarlo.
Despedir en viernes o justo antes de las vacaciones es una regla no escrita en muchas organizaciones. Aunque se justifica como una medida para suavizar el golpe, un análisis riguroso revela que responde más a la evitación del conflicto por parte de la dirección que al respeto por el profesional afectado.
Toda decisión directiva se toma bajo la incertidumbre del futuro. Por eso, decidir es experimentar. Analizamos por qué el verdadero sabio es aquel capaz de prever y razonar las consecuencias antes de que ocurran, en lugar de limitarse a constatar los hechos.