Para decidir bien necesitamos información, pero no toda información es útil. Buscar datos sin criterio puede llevarnos al autoengaño o a gastar recursos inútilmente. El verdadero reto está en saber qué información necesitamos y estar dispuestos a cuestionar nuestras propias ideas. Reflexiono sobre ello en el nuevo post.
No existe un manual para tomar buenas decisiones. Como los cirujanos, se aprende con formación, experiencia y práctica, pero nunca hay garantías totales de éxito. Decidir implica asumir incertidumbre, ejecutar y aceptar que no todo depende de nosotros. Reflexiono sobre ello en el nuevo post de Toma de Decisiones.
En el mensaje de esta semana hablo de la subida del Salario mínimo interprofesional. Subir salarios es algo deseable. Pero los salarios los pagan empresas reales, muchas de ellas pequeñas. A la hora de legislar hay que contemplar todas las consecuencias de lo que se decide. Gobernar no es algo más que anunciar medidas populares.
En el mensaje de esta semana hablo de cómo la IA puede mejorar la calidad de las decisiones, pero no sustituye al juicio humano. Integrarla bien es una cuestión de prudencia: usarla sin perder de vista a las personas. La verdadera ventaja competitiva no está en la tecnología, sino en la prudencia con la que se utiliza para decidir.
Toda decisión directiva se toma bajo la incertidumbre del futuro. Por eso, decidir es experimentar. Analizamos por qué el verdadero sabio es aquel capaz de prever y razonar las consecuencias antes de que ocurran, en lugar de limitarse a constatar los hechos.
Dadas las actuales posibilidades tecnológicas y para mantener el contacto con mis antiguos alumnos, he diseñado un asistente virtual de uso privado entrenado en exclusiva con mis libros, conferencias y casi mil publicaciones de este blog. Consúltale directamente tus dudas de gestión.
Resolver problemas es la función básica de un equipo directivo. Cuando no se sabe o no se quiere asumir esa responsabilidad, la alternativa habitual es marear la perdiz señalando problemas reales que, sin embargo, desvían el foco de lo urgente.
La IA hace maravillas combinando información existente, pero es incapaz de crear. Analizamos la diferencia fundamental entre el aprendizaje por fuerza bruta de las máquinas y la inteligencia natural que nos permite, como a los hermanos Wright, desafiar lo imposible.
La IA procesa información preexistente con una capacidad de cálculo asombrosa, pero no es capaz de generar conocimiento genuinamente nuevo. Analizamos por qué un algoritmo en el siglo XIV habría negado rotundamente que la Tierra gira alrededor del Sol."