Cuando se habla de inteligencia artificial (IA) se suele pensar en algo complejo que pueden hacer los ordenadores y que de momento nos está siendo muy útil, que cada vez lo será más, y que no entendemos cómo funciona. Todo esto es cierto, pero hay mucho más. Los algoritmos de inteligencia artificial descubren patrones en grandes volúmenes de datos y ajustan sus recomendaciones en función de estos patrones.
Pueden servir a las empresas para anticipar tendencias de consumo. Analizando las interacciones (que pueden ser millones) de una empresa con sus clientes en su web y en las redes sociales, los algoritmos pueden identificar patrones sobre qué productos atraen más según la edad, la región o la época del año. Con esa información, la compañía anticipa tendencias y decide qué líneas producir en mayor escala, cómo personalizar recomendaciones online y qué campañas de marketing lanzar en cada mercado. De esta manera la empresa reduce el riesgo de apostar por productos equivocados y puede mejorar la satisfacción del cliente.
Las empresas también pueden ganar eficiencias en su cadena de suministro. Los algoritmos pueden analizar ventas, estacionalidad y hábitos de compra, y así anticipar la demanda en cada tienda lo que permite mejorar la gestión de inventarios, reduciendo roturas de stock y optimizando la logística.
Una aerolínea puede utilizar algoritmos de IA, procesar datos sobre la ocupación de vuelos, cambios en la demanda etc. y así ajustar tarifas y planificar rutas en tiempo real. Estos son solo unos pocos ejemplos de los muchos que hay en los que la IA puede ser de gran utilidad a las empresas.
La inteligencia artificial no sustituye a la planificación estratégica. Lo que hace es ampliar la capacidad de extraer información a partir de multitud de datos, sacar conclusiones, reducir la incertidumbre, y en definitiva tomar mejores decisiones. En un mundo donde cada vez hay más datos, saber analizarlos y convertirlos en información con la ayuda de los algoritmos, es algo cada vez más imprescindible para las empresas que quieran permanecer.
El lunes día 20 de octubre daré una sesión en el IESE en Madrid sobre como integrar la IA en la toma de decisiones.
Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.
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Recuerdo hace años, antes incluso de la llegada informática, que en el hipermercado lo debíamos hacer todo con lápiz, papel, calculadora y bastantes horas… Aún así, ya empezaron a aparecer dos nuevas herramientas que suponían una gran ayuda. La primera fueron los análisis de AC Nielsen, pues estos profesionales venían periódicamente al hipermercado, con total autorización para deambular por tienda y almacén, donde recopilaban todo tipo de datos de productos y existencias. A veces podíamos desconfiar un poco por su intrusismo, pero después cuando presentaban sus estudios era tal la cantidad de información y estadísticas que nos proporcionaban, que eran muy bien recibidos. Y es que además, también incluían datos de lo que ellos denominaban el universo Nielsen, donde reunían a todo el conjunto de operadores (saber lo que venden los otros es oro puro). La segunda herramienta fueron los servicios de un centro de cálculo, cuyas funciones básicas eran por una parte el tratamiento y presentación detallada de resultados del Ejercicio Semestral, que después eran minuciosamente examinados por la tienda y por la central. Y por otra parte, también había el tratamiento de datos del Inventario Semestral, qué con más de 35.000 artículos y muchos con un doble conteo de tienda y almacén representaba un trabajo enorme. Para estas dos labores la tecnología moderna era de mucho agradecer. Pero para el resto de tareas diarias, la única inteligencia disponible era la que teníamos entre oreja y oreja. Bienvenida pues la IA si facilita el trabajo y proporciona más exactitud. Saludos, Xavier. (Ah profesor Miguel A. que tenga usted una buena conferencia).
Muchas gracias Anónimo por tu reflexión. Efectivamente, bienvenidos sean los avances tecnológicos que progresivamente aparecen.
Espero que la charla sobre la IA vaya bien.
Saludos, y gracias por participar,
Miguel Angel
Buenos Días, profesor: Bienvenidos son todos los avances, tanto industriales como tecnológicos. Lo que hemos de evitar son sus puntos negros. Por esto es tan importante la formación, y «estar enterados sobre lo que pueden hacer y como». Aparentemente esta IA es un magnífico avance, pero hay que saber sus posibilidades para prevenirnos ante los resultados de un mal uso de la misma: y con esto me arriesgo a ser llamado «agorero y pesimista». Siempre que surgen un gran avance que nos ayuda a todos me cuerdo de la dinamita. Don Alfred Nobel la inventó para hacerlo menos penoso el trabajo a los mineros. Pero, desgraciadamente, también se utiliza para eliminar al enemigo (en las gueras y el terrorismo).
Gracias anónimo. En absoluto eres agorero, sino que tocas un asunto muy importante. Todo avance puede ser mal utilizado y lo mismo pasa con la IA. Es uno de los temas que mas se citan cuando se habla de la IA sus posibles modos de provocar problemas. De esto hablaré algo en la conferencia que daré la semana pasad, y ,con tu permiso, utilizaré el ejemplo de la dinamita.
Gracias y saludos,
Miguel Angel
Tantos y tantos avances que se inventaron para bien pero que como seres humanos se le puede dar un mal uso. La pólvora curiosamente la hallaron queriendo encontrar el elixir de la inmortalidad… por no hablar del descubrimiento de la fisión nuclear cuyo fin principal era el de ayudar a crear una energía limpia sin el uso de carbón y que inmediatamente se transformó en la creación de la bomba atómica. Es decir, la innovación trae estas paradojas, y, es aquí donde tenemos la suerte de poder formarnos para poder elegir y usar la herramienta como tal. Como ingeniera de caminos quiero formarme para dotar de promts a la IA que incluyan las normativas procesos constructivos etc que aceleren determinados aspectos que creo que pueden, no sustituir a las personas, pero sí aumentar su productividad y la calidad de la documentación así como disminuir el margen de error de nuestro futuro proceso constructivo lo que automáticamente se refleja en tiempo y coste.
Un saludo Feliz charla.
Mar
Mar, estoy totalmente de acuerdo contigo. Todas las innovaciones tienen su cara y su cruz, se pueden utilizar para bien o para mal, para el desarrollo de las personas y para su sometimiento. Hay que intentar que este nuevo avance que es la IA no nos genere problemas excesivos. Tu interés por poner los medios para el buen uso de la IA es mu yimportante.
Muchas gracias por tu reflexión.
Saludos,
Miguel Angel