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Posts Tagged ‘Crisis’

Justicia

febrero 23, 2017 2 comentarios

justiciaNo hay nada que deteriore más las relaciones entre las personas que el sentirse injustamente tratado. Se trata injustamente a una persona cuando no se le valora, cuando se da por supuesto que tiene que hacer una determinada cosa y esa cosa no le corresponde hacerla. La hace voluntariamente porque quiere facilitar la vida a otros.

A veces hay personas en una empresa que cumpliendo con su trabajo, no ponen toda la carne en el asador ¿Por qué a esta persona le falta ilusión? Se preguntan sus jefes. Es buen cumplidor pero no parece entusiasmado. Si esto pasa, jefe, pregúntate si ha recibido un trato injusto en algún momento. Quizá sea esa la razón de su falta de entusiasmo.

Hay un principio elemental básico que dice que todo lo que pasa, pasa por alguna causa. Si hay alguien en tu organización que no está muy contento, es por algo. Intenta averiguar por qué. No te satisfagas con la fácil suposición de que “es que fulanito es muy raro”. No, eso es lo cómodo. Intenta saber por qué pasan las cosas que pasan. Es el único modo de ponerles remedio.

Una falta de justicia es letal para una organización. Si uno ve que ha metido la pata, lo que tiene que hacer es pedir disculpas. Si no, se deteriorarán rápidamente las relaciones en la organización. Y el jefe andará preguntándose ¿y porque fulanito es así? Y si no se lo pregunta es porque le falta la más mínima sensibilidad hacia su gente.

Lo expuesto en este mensaje sirve tanto para las empresas como para una familia, o cualquier otra organización de personas. Hasta el jueves que viene.

Desarrollo Profesional

diciembre 15, 2016 15 comentarios

arriesgarConforme pasa el tiempo uno adquiere experiencia profesional y cada vez realiza mejor su trabajo. Uno empieza a disfrutar y a sentirse a gusto con lo que hace. Este sentirse bien puede llevar a no querer arriesgar a hacer cosas nuevas que no le pueden salir tan bien como las que hace actualmente. En la situación actual se está muy bien.

Pero pasa el tiempo, quizá un par de décadas y uno queda obsoleto. Es experto en hacer cosas que tenían valor hace veinte años, pero que ahora están superadas, y se encuentra desplazado en su actividad profesional. Me lo decía hace unas semanas un antiguo alumno mío. Me decía, Miguel Angel, se me está moviendo el suelo. Yo era un profesional muy bien valorado y estaba muy satisfecho con mi desempeño profesional. No me preocupé de explorar nuevas aventuras, pero todo está cambiando y mi “expertise” ahora ya es poco útil, me he quedado rezagado. He perdido prestigio.

Es el dilema entre explotar las habilidades que uno tiene y sacarles el máximo partido, o explorar nuevas actividades que requieren tener que arriesgar, sufrir algunos fracasos y no brillar tanto en el corto plazo.

Mi recomendación es un equilibrio entre ambas actitudes. Sacar partido a lo que uno ya es experto, y estar en continua exploración para adquirir nuevas habilidades aunque en el proceso de aprendizaje uno pueda brillar menos. Ojo que el éxito actual no sea la fuente del fracaso futuro. Y no estoy hablando de plazos de uno o dos años, sino de décadas. Y décadas de dejadez hacen que nuestra obsolescencia ya no tenga arreglo. Ojo que el suelo que pisas se te va a mover algún día.

Os dejo una foto de la clase de uno de los cursos que terminé la semana pasada aquí en el MBA del IESE

IESE MBA

Quien te enfada te controla

conflictoSuelen ser dos las razones por las que a veces nos enfadamos, o bien porque hemos hecho algo mal o bien porque alguien nos ha hecho alguna faena. En el primero de los casos no sirve de nada enfadarnos con nosotros mismo, no soluciona nada. Lo que tenemos que hacer es corregir, aprender e intentar no volver a meter la pata en el mismo asunto.

Tampoco sirve de nada enfadarse si es que alguien nos ha ofendido o se ha comportado mal con nosotros. ¿Para qué? Si nos pide perdón perdonarle y si no, tener en cuenta que el problema no lo tenemos nosotros sino la persona que nos ha ofendido. Nosotros solo sufrimos las consecuencias de su actitud. Tenemos que ser dueños de nuestra vida y de nuestro carácter. “Quien te enfada te controla” leí una vez. Y tiene toda la razón ese dicho. Nuestro buen humor no puede depender de actitudes de terceros.

Enfadarse no sirve de nada. No merece la pena. Además, estando enfadados creamos mal ambiente a nuestro alrededor. Es mejor que los demás estén rodeados de caras sonrientes y no de caras enfadadas. Además, si enfadándonos se resolviera algún asunto, mi consejo sería “enfádate”. Pero como no se resuelve nada y además crea problemas alrededor nuestro, mejor no enfadarse.

Cosa distinta es corregir, si alguien nos hace alguna fechoría a nosotros o a algún otro, habrá que corregirle si tenemos alguna posibilidad de éxito. Pero corregirle para que mejore esta persona, nunca por venganza que no sirve para nada. Hasta el jueves que viene.

Personalidad

personalidadHay personas que viven amargadas preocupadas por la opinión que los demás tienen de ellas. Viven preocupadas por su imagen. A mí esto me parece una pérdida de energías y una preocupación absurda. Creo que lo importante es preocuparse por quien uno es. Preocuparse de ser un buen profesional; un buen padre o madre de familia; un buen amigo, etc.

De qué sirve proyectar una imagen de buenas personas si no lo somos. Estamos engañando solo a los tontos, pues la gente inteligente sabe captar quienes somos. Además, qué importa lo que opinen los demás. Lo importante es lo que somos, no lo que parecemos. Y si nos preocupamos de ser buenos profesionales, buenos padres, etc. Ya lo captará la gente. Y si no lo captan, qué más da.

El intento de querer dar siempre una imagen positiva genera en mucha gente ansiedad, frustración, problemas de salud mental, etc. Sobre todo cuando uno en su campo quiere ser el mejor, no hace más que compararse con los demás y vive amargado.

Viviríamos mucho más tranquilos si dejáramos de preocuparnos de lo que opinan de nosotros. Además esta preocupación manifiesta una patente falta de personalidad, que evidentemente se refleja en la imagen que damos de nosotros mismos, consiguiendo todo lo contrario a lo que pretendíamos.

Consejo: preocúpate de quien eres y despreocúpate de intentar dar una buena imagen. Hasta el jueves que viene y, María Angeles, muchas felicidades.

Este Año Nuevo: Acción

diciembre 31, 2015 9 comentarios

decidirEl proceso de toma de decisiones acaba cuando se pone en práctica lo que se ha decidido. Si no se pone en práctica, la decisión tomada no sirve para nada. No basta con decidir. La acción es necesaria para hacer que las cosas pasen.

Viene esta reflexión porque a principios de año se hacen muchos propósitos, y cuantas veces se quedan en eso, en propósitos: perder peso, dejar de fumar, ir al gimnasio… ¿Y cómo podemos poner en práctica esos propósitos? Muchas veces abordarlos directamente es ir directo al fracaso.

Si uno quiere perder peso hacer una dieta puede ser costoso, pero uno puede comprarse una báscula y pesarse cada 2 días. Las ganas de ver como poco a poco vamos bajando de cien en cien gramos pueden ayudar. Quizá dejar de fumar sea algo difícil, pero no comprar tabaco puede ser más fácil. No consultar el móvil con frecuencia para ver qué está pasando, nos puede costar, pero quizá decidir tenerlo apagado sea más fácil. Os lo aseguro, salvo en escasísimas profesiones, se puede estar sin móvil cinco horas seguidas y no pasa nada, el sol seguirá saliendo cada mañana.

Acción. Sin acción las decisiones no sirven para nada. Este paso es muy fácil de entender, pero es el más difícil de conseguir. En cualquier caso ánimo y para todos feliz 2016.

Más sobre Decisiones Estratégicas y Operativas

octubre 15, 2015 13 comentarios

estrategiaEn cierta ocasión me contaron el epitafio grabado en una tumba. Decía “Hizo el bien y el mal. El bien lo hizo mal y el mal lo hizo bien”. Supongo que será una leyenda sin base real, pero me sirve para hablar algo de lo que ya traté hace años: la distinción entre decisiones estratégicas y operativas. Las decisiones estratégicas son el decidir bien lo que hay que hacer y las decisiones operativas consisten en hacer bien lo que se ha decidido hacer.

No hay nada peor que una correcta ejecución de algo que no se debería haber hecho. Por poner un ejemplo ficticio, un fabricante de automóviles que decide trucar sus motores para que indiquen que contaminan menos de lo que realmente contaminan está tomando una decisión estratégica equivocada. Si al ponerla en práctica lo hubiesen hecho mal no habrían llegado a fabricar semejantes motores. Si ejecutan bien esa equivocada decisión estratégica el resultado es un fraude monumental y grandes pérdidas económicas, de prestigio y de confianza una vez se descubre el pastel.

Es muy importante decidir bien qué es lo que hay que hacer. Las sucesivas decisiones operativas para conseguir esos objetivos pueden ir modificándose si no se acierta al principio. Pero si nos equivocamos con los objetivos, cuanto mejor lo hagamos peores serán los resultados. Hasta el jueves que viene.

Por cierto, el próximo jueves 22, a las 7.00 de la tarde daré en el IESE de Barcelona una sesión titulada “Las tres causas más comunes por las que fracasan las empresas, y cómo enfrentarnos a ellas”.

¿Qué está pasando?

chinaDesde este pasado lunes se han acrecentado las dudas sobre la situación económica mundial. Las bolsas chinas sufrieron un descalabro que rapidamente se trasladó a las bolsas europeas y a Nueva York. ¿Qué está pasando? ¿Vamos a tener otra caída en la economía?

No se puede decir nada todavía (o al menos yo todavía no tengo una idea clara). Los mercados financieros, la bolsa, los mercados de divisas y de bonos, etc. reaccionan inmediata y bruscamente a cualquier noticia que surge. De hecho después de la importante caída el lunes de las bolsas occidentales, el martes se recuperaron.

Efectivamente, las bolsas chinas se desplomaron lunes y martes y no se han recuperado. Esto ha podido ser sencillamente porque estaban sobrevaloradas (lo que se llama una burbuja en las bosas chinas), y simplemente lo que ha pasado esta semana es que han sufrido la oportuna corrección. Si esto es así, entonces no hay porqué preocuparse. La recuperación económica tras la última crisis seguirá su ritmo.

Pero cómo lo sucedido en esta semana sea reflejo de una desaceleración o incluso de un parón en la economía china, entonces la cosa puede ser más seria. Si China frena su actividad económica, comprará en el exterior menos materias primas (con las materias primas se fabrican las cosas que se producen). Por tanto, los países a los que compra China verán frenada su actividad. China comprará menos energía, petróleo, lo que también afectará a los países a los que compra.

Si China tuviera un peso pequeño dentro de la economía mundial, como sucedía hace unas décadas, entonces sus dificultades tendrían un impacto mínimo en el resto del mundo. Pero China es ahora la segunda economía del mundo, y además es la causante de la mayor parte del crecimiento económico mundial, por lo un frenazo en la economía China tendría un impacto no despreciable en el resto del mundo.

En definitiva, hay que esperar a ver si lo que ha pasado esta semana es fruto de una corrección en los mercados financieros, o es una verdadera desaceleración de la economía china. Si este es el caso, el impacto en el resto del mundo dependerá de la magnitud de esta desaceleración. En cualquier caso, la decisión del gobierno chino e devaluar su moneda hace un par de semanas hace temer que la cosa sea algo más que una corrección en el mercado bursátil. En un par de meses podremos hacer un juicio más fundado. De momento a esperar. Hasta el jueves que viene y feliz vuelta de vacaciones.

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