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Posts Tagged ‘Modos de enmarcar una situación’

No hay más ciego que el que no quiere ver

noviembre 22, 2018 8 comentarios

insistirA veces sucede que estamos comprometidos con algo, queremos que algo pase y ponemos todo el esfuerzo para que suceda. Puede ser un proyecto empresarial, que nuestro hijo sea ingeniero, o cualquier otra cosa. Y resulta que las cosas no van como nosotros pensábamos, el proyecto empresarial no acaba de salir, a nuestro hijo las matemáticas no se le dan, etc. Y en vez de reconocer la realidad, rectificar e ir a por otra cosa, como estamos encariñados con nuestro objetivo seguimos empeñándonos en que va a salir, cuando la evidencia es que el fracaso está asegurado.

No aceptamos el fracaso y seguimos ciegos ante la realidad, encontrando excusas de por qué de momento está fallando y por qué enseguida las circunstancias cambiarán y obtendremos lo que pretendíamos. Esto es autoengañarnos. No aceptar la realidad y huir hacia adelante. Pasa muchas veces, cuando las cosas no acaban de salir no lo reconocemos y seguimos intentando nuestro objetivo, convencidos de que las circunstancias adversas son pasajeras, y cuando vuelvan las circunstancias normales, con ellas vendrá el éxito.

Recomiendo ser realista y no insistir en el error. Si algo no funciona reconocerlo y a por otra cosa. Esta reflexión no significa que tengamos que abandonar los proyectos que iniciamos en cuanto se presenta una dificultad. No. Las cosas normalmente hay que trabajarlas y duro para que salgan. La reflexión de esta semana es para advertir, que cuando ya es evidente que una cosa no va a salir, por el mucho esfuerzo que hemos puesto y los pocos resultados, no nos ceguemos, reconozcamos la realidad y rectifiquemos. Como decía Peter Drucker, no sigamos cavando si lo que pretendemos es salir de un hoyo. Hasta la semana que viene.

¿Sumas o Restas?

diciembre 1, 2016 9 comentarios

simplificarHay personas que a la hora de trabajar complican las cosas. Si no estuvieran, las cosas serían más sencillas. En cambio otras personas, gracias a que están, los asuntos se resuelven más fácilmente. Son personas que suman.

Habitualmente en el trabajo se requiere la colaboración de dos o más personas. Raras son las tareas que la realiza solo una persona sin colaboración de ningún otro. Y es en esta colaboración donde se ve quien facilita el trabajo y quien lo complica.

No me estoy refiriendo ahora a las personas que con mala idea intentan fastidiar y lo hacen complicando las cosas. Me estoy refiriendo principalmente a los que sin ninguna mala intención, y queriendo aportar, estorban. Y sobre todo me estoy refiriendo al buen hacer de muchas personas que con su buen hacer facilitan el trabajo de los demás.

Toca preguntarse a cada uno de nosotros si somos de los que suman o de los que restan. Si facilitamos las cosas o si las complicamos. Y esto independientemente de las buenas intenciones que podamos tener ¿Sumas o restas? Hasta el jueves que viene.

Que no te traicione la memoria

recencyVoy a hablar esta semana de un error en la toma de decisiones, en el que es muy fácil caer y también muy fácil no cometerlo si lo tenemos en cuenta. Muchas veces los acontecimientos más recientes, los que nos vienen a la memoria con más facilidad, tienen mucho peso en nuestras decisiones, cuando suelen ser sucesos aislados y sin mucha importancia. Solo que los hemos vivido recientemente y por eso nos condicionan más de lo debido.

Si hemos presenciado un accidente de coche, los días siguientes somos más cautos conduciendo, pero al cabo de pocas semanas seguimos conduciendo igual que antes (ni bien ni mal, simplemente igual que lo hemos hecho siempre). No por haber presenciado el accidente aumentan ni disminuyen nuestras probabilidades de sufrir uno.

Cuando aparece una noticia en la prensa de que se ha visto un tiburón en una playa de Florida, durante una temporada disminuye enormemente el número de bañistas. Al cabo de unos días vuelve todo el mundo a bañarse. Los sucesos recientes tienen un gran impacto en nuestras decisiones, mientras que si están alejados en el tiempo ya no los tenemos en cuenta.

Tras la reciente crisis económica, las empresas se vuelven más cautas a la hora de emprender nuevos proyectos. A la que haya un par de años de bonanza (que la habrá a pesar de los augurios de supuestos sabios y profetas) se volverá a las andadas.

¿Cómo defendernos de esta natural tendencia a prestar demasiada atención a los acontecimientos recientes en detrimento de los anteriores? Muy sencillo. Cuando veas que un hecho condiciona tus actuaciones pregúntate ¿en los últimos varios años, cuantas veces ha sucedido este hecho? Te darás cuenta de que la proporción de veces sucedida es mucho menor de la que imaginas, y que el asunto no es para tanto. Usa datos, no impresiones. Las impresiones nos pueden jugar malas pasadas. Los datos no. Hasta el jueves que viene.

Este Año Nuevo: Acción

diciembre 31, 2015 9 comentarios

decidirEl proceso de toma de decisiones acaba cuando se pone en práctica lo que se ha decidido. Si no se pone en práctica, la decisión tomada no sirve para nada. No basta con decidir. La acción es necesaria para hacer que las cosas pasen.

Viene esta reflexión porque a principios de año se hacen muchos propósitos, y cuantas veces se quedan en eso, en propósitos: perder peso, dejar de fumar, ir al gimnasio… ¿Y cómo podemos poner en práctica esos propósitos? Muchas veces abordarlos directamente es ir directo al fracaso.

Si uno quiere perder peso hacer una dieta puede ser costoso, pero uno puede comprarse una báscula y pesarse cada 2 días. Las ganas de ver como poco a poco vamos bajando de cien en cien gramos pueden ayudar. Quizá dejar de fumar sea algo difícil, pero no comprar tabaco puede ser más fácil. No consultar el móvil con frecuencia para ver qué está pasando, nos puede costar, pero quizá decidir tenerlo apagado sea más fácil. Os lo aseguro, salvo en escasísimas profesiones, se puede estar sin móvil cinco horas seguidas y no pasa nada, el sol seguirá saliendo cada mañana.

Acción. Sin acción las decisiones no sirven para nada. Este paso es muy fácil de entender, pero es el más difícil de conseguir. En cualquier caso ánimo y para todos feliz 2016.

¿Quién ganará las elecciones del 20-D en España?

diciembre 3, 2015 7 comentarios

politicaHola a todos. Esta semana os propongo un experimento: intentar predecir entre todos los resultados de las elecciones generales en España del próximo 20 de diciembre. La tesis de la “sabiduría de la muchedumbre” dice que el conocimiento agregado de una muchedumbre de gente es, en determinadas condiciones, superior al conocimiento de los expertos.

La tesis de la sabiduría de la muchedumbre dice que cuando una multitud de gente da su opinión sobre algo, el promedio de estas opiniones es una estimación bastante buena del asunto en cuestión. Aunque la gente no sepa mucho de la cuestión (siempre tiene que saber algo por lo menos) el promedio es bastante preciso, pues incorpora el conocimiento de todo el mundo, por pequeño que sea el de cada uno, y a la vez los errores de unos y otros se cancelan mutuamente, y al final queda el agregado del conocimiento de muchos.

Es por esto que os propongo que participéis en este experimento de intentar predecir el porcentaje de votos que sacará cada uno de los principales partidos que acuden a las urnas.

Si quieres participar, contesta a la siguiente encuesta, y difúndela. Se tarda menos de un minuto en contestar. El jueves anterior al 20 de diciembre difundiré los resultados.

ENCUESTA

Ya hicimos experimentos parecidos en las elecciones de hace cuatro años así como cuando intentamos predecir quien ganaría la liga de futbol hace unos años. Los resultados que obtuvimos fueron variados: cuando las preguntas que hicimos eran sencillas predijimos bastante bien lo que pretendíamos. Cuando quisimos predecir más y compliqué las cosas, no salió también. Muchas gracias por participar, y a ver qué pasa.

¿Resolver un problema o perseguir un objetivo?

Trabajo en equipoLos hombres y mujeres tomamos decisiones tanto en el plano personal como dentro de las organizaciones. Las decisiones más relevantes afectan a personas. Cuando partimos de un problema que queremos resolver, normalmente las decisiones que tomamos acaban generando situaciones problemáticas. Si hay un problema a resolver, normalmente las personas afectadas ven las cosas de distinto modo y dependiendo de la decisión unos quedan más beneficiados y otros menos. Total que el conflicto queda patente o latente.

Empezar por resolver un problema que existe es un mal modo de tomar decisiones. Ante una situación hay que empezar aclarándose con cuales son los objetivos. Hay que encontrar cual es el objetivo común a conseguir en el que las distintas partes implicadas estén de acuerdo. Mientras no se tenga este objetivo común, cualquier discusión está llamada a fracasar.

Una vez aclarado el objetivo común a conseguir se trata de generar alternativas y razonar sobre cuál es aquella con la que se avanza mejor hacia el logro de ese objetivo común. Si esa decisión intenta conseguir ese objetivo común todas las partes se comprometerán en su logro. Normalmente, con este modo de decidir el problema que se presentaba desaparece. Si se empieza planteando la situación problemática normalmente cualquier solución que se aplique será problemática.

¿Qué pasa si no se encuentra ese objetivo común? Pues que hay que seguir pensando hasta encontrarlo. Mientras no lo haya no se puede avanzar de modo constructivo. Este es el siempre el primer paso.

Parece una perogrullada lo que he expuesto esta semana, pero quizá nos hubiéramos ahorrado mucha tinta y mucha discusión si este procedimiento se hubiera aplicado a la relación entre Catalunya y el resto de España. También este método es muy útil para resolver los conflictos que pueden surgir dentro del matrimonio, y por supuesto en las decisiones empresariales.

Aprovecho para deciros que el miércoles que viene 7 de octubre doy una conferencia en el IESE en Madrid sobre “Las tres causas más comunes por las que fracasan las empresas y como enfrentarnos a ellas

Simplificar

ser normalYo creo que la vida podría ser más sencilla de lo que es. Por un lado tenemos una tendencia a complicarnos la vida y por otro hay quienes están interesados en complicárnosla.

Me centraré en la primera causa. Tendemos a complicamos innecesariamente, cuando nos preocupamos por el qué dirán, qué imagen se llevarán de nosotros, haré el ridículo, etc. No somos tan importantes para que la gente empiece a hablar de nosotros. Si hacemos el ridículo seguramente un buen montón de personas a nuestro alrededor lo estarán haciendo también y pasaremos desapercibidos. No somos tan importantes. Y si actuamos con normalidad la imagen que se llevarán de nosotros será la de personas normales. Malo si proyectamos una imagen distinta de lo que somos. Estaremos engañando.

Si dejamos de preocuparnos de nosotros mismos viviremos más tranquilos y nuestra vida será más sencilla. Moraleja de esta semana, cuando tomes decisiones no te preocupes mucho de ti y piensa más en los demás. Hasta el jueves que viene.

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