No hay más ciego que el que no quiere ver

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A veces sucede que estamos comprometidos con algo, queremos que algo pase y ponemos todo el esfuerzo para que suceda. Puede ser un proyecto empresarial, que nuestro hijo sea ingeniero, o cualquier otra cosa. Y resulta que las cosas no van como nosotros pensábamos, el proyecto empresarial no acaba de salir, a nuestro hijo las matemáticas no se le dan, etc. Y en vez de reconocer la realidad, rectificar e ir a por otra cosa, como estamos encariñados con nuestro objetivo seguimos empeñándonos en que va a salir, cuando la evidencia es que el fracaso está asegurado.

No aceptamos el fracaso y seguimos ciegos ante la realidad, encontrando excusas de por qué de momento está fallando y por qué enseguida las circunstancias cambiarán y obtendremos lo que pretendíamos. Esto es autoengañarnos. No aceptar la realidad y huir hacia adelante. Pasa muchas veces, cuando las cosas no acaban de salir no lo reconocemos y seguimos intentando nuestro objetivo, convencidos de que las circunstancias adversas son pasajeras, y cuando vuelvan las circunstancias normales, con ellas vendrá el éxito.

Recomiendo ser realista y no insistir en el error. Si algo no funciona reconocerlo y a por otra cosa. Esta reflexión no significa que tengamos que abandonar los proyectos que iniciamos en cuanto se presenta una dificultad. No. Las cosas normalmente hay que trabajarlas y duro para que salgan. La reflexión de esta semana es para advertir, que cuando ya es evidente que una cosa no va a salir, por el mucho esfuerzo que hemos puesto y los pocos resultados, no nos ceguemos, reconozcamos la realidad y rectifiquemos. Como decía Peter Drucker, no sigamos cavando si lo que pretendemos es salir de un hoyo. Hasta la semana que viene.

8 COMENTARIOS

  1. Es muy difícil ver el momento en el que «debes» tirar la toalla. La frase que mencionas de Peter Drucker lo describe perfectamente. Cuando se tira la toalla ya solemos estar en el hoyo. La cuestión es no hacerlo muy profundo y no arrastrar a terceros.

  2. Miguel Angel, me ha gustado mucho este post. Coincido plenamente. A veces nos creamos una realidad paralela por no aceptar el fracaso. Nos da miedo aceptarlo y no nos damos cuenta que de el fracaso se aprende mucho.

  3. Miguel Angel, me ha gustado mucho tu reflexión de esta semana. Muy de acuerdo. Muchas veces seguimos empeñados en algo por no reconocer el fracaso. Nos da miedo el fracaso sin darnos cuenta que de el fracaso se aprende mucho y es necesario para cualquier avance.

  4. Jajaja, que gráfico «no sigamos cavando si lo que pretendemos es salir del hoyo», reconocer la realidad es cuestión de práctica y de escuchar a los amigos, la perspectiva de otros siempre ayuda… Gracias!!!

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