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Posts Tagged ‘optimismo’

Ayudar

noviembre 21, 2019 14 comentarios

dejarse ayudarTodas las personas disponemos con un incierto número de años en los que desarrollamos nuestra vida. Las circunstancias que nos encontramos y las decisiones que tomamos configuran lo que va a ser nuestra vida. Y el resultado final es una vida bien vivida o una vida poco aprovechada.

Un planteamiento vital que puede facilitar que nuestra vida haya sido plena es tener la predisposición de ayudar a la gente siempre que podamos. Desarrollamos nuestra vida junto con otras personas, de nuestra familia, de nuestro trabajo, otras amistades etc. En estas relaciones podemos tener una actitud de intentar salir beneficiados o una actitud de ayuda.

Si vivimos la vida pensando solo en nosotros mismos, una vez que nos hayamos muerto no habremos dejado nada. Ninguna huella. Todo nuestro rastro se irá con nosotros. Intentar ayudar siempre que podamos facilitar algo a alguien, hace que nuestra vida sea útil, que tengamos impacto. Ayudar a resolver los problemas en que se encuentren las personas de nuestro entorno da sentido a la vida de uno.

Y al hablar de ayudar no me estoy refiriendo a grandes asuntos que requieran heroísmo en un momento dado. Basta con montones de detalles pequeños que podemos tener cada día con las personas con las que nos topamos. Proponerse sonreír y ser amable con la gente ya hace mucho.

Hay personas con las que se puede contar cuando necesitamos ayuda y personas que mejor no contar con ellas ¿Tú de cuál de los dos tipos eres? Adivina quienes son las personas que tienen más amigos. Hasta el jueves que viene.

Amabilidad

octubre 17, 2019 8 comentarios

afabilidadSer amable es gratis y además es muy confortador. Cuando tratamos un asunto con una persona tenemos varias opciones. Podemos ser ariscos, desconfiados, amables, agradecidos… Puestos a ser, mejor optemos por la afabilidad y por ser cercanos. No cuesta nada.

Esta actitud tiene unas consecuencias indirectas, que son que los demás están a gusto con uno, que a uno le empiezan a pedir consejo, que se empieza a compartir cosas. En definitiva, que se desarrolla la amistad. Amabilidad y amistad tienen la misma raíz. Y la amistad es uno de los grandes valores que uno puede tener.

La amistad es una relación entre dos personas, por la cual hay confianza mutua, se comparten cosas, se estrecha una relación. Se es alguien. Hay un enriquecimiento mutuo. La alternativa es ir cada uno a lo suyo, sin importarle los demás más que en la medida que nos puedan aportar algo. Esa actitud, antes o después, acaba descubriéndose y produce rechazo en los demás. Uno se queda solo, acompañado de su egoísmo.

Reflexión: se amable, piensa en los demás, haz favores desinteresados. Sé útil a los demás. Todo esto desinteresadamente. No buscando una contrapartida. La sensación de satisfacción debe ser infinita. Otro consejo, compatible con todo lo dicho: huye de los tontos. Hasta el jueves que viene.

Un año para…

azulIniciamos el año y tenemos por delante 365 días. Estos días son un activo que todos tenemos sin importar cuan ricos o pobres somos, cuan listos o tontos o qué otras cualidades podemos tener o carecer. Todos disponemos de 365 días. El rendimiento que saquemos a este activo ya depende de cómo lo usemos. De cómo empleemos estos días de que disponemos

Por tanto, más allá de los propósitos de inicio de año que mucha gente hace, hemos de plantearnos cómo aprovecharlos. Al final del año, estos días se nos habrán gastado sin posibilidad de recuperarlos. Decía el filósofo Leonardo Polo que todo gasto es un gasto de tiempo.

Hay quien se plante a el uso del tiempo como una posibilidad de hacer cosas, de ser eficaz, de conseguir resultados. Todo eso está muy bien, pero está la pregunta esos resultados, esa eficacia ¿para qué? Yo hace tiempo que me he contestado a esa pregunta y quiero compartir con vosotros mis reflexiones. Tengo que aprovechar este tiempo para ser mejor persona. Si dentro de un año soy mejor persona que ahora habré aprovechado el tiempo. Si soy mucho mejor persona, habré aprovechado mucho el tiempo y si no soy mejor, habré perdido miserablemente un tiempo que no puedo recuperar.

¿Y cómo saber si soy o no mejor persona? Esta pregunta es muy profunda, por lo que solo voy a ofrecer algunas ideas. Mejoro como persona si soy mejor profesional, es decir, si trabajo bien, si en el proceso aprendo a hacer mejor las cosas. También soy mejor persona si soy mejor padre de familia, o madre de familia, o hermano o hijo o abuelo. Mejor amigo de las personas que trato, mejor colega de mis compañeros de trabajo. Pero al final todas estas mejoras se reducen a si sirvo mejor a los demás. Si concibo mi vida como un servicio. Si los demás pueden contar conmigo.

El egoísmo, el ir uno a la suya pensando en sus objetivos puede llevar a una vida eficaz, pero ¿de qué me sirve la eficacia si no puedo mejorar la vida de los demás? Los resultados que consigas no te los llevas contigo a la tumba. Ya lo he escrito en alguna otra ocasión, una buena pregunta a hacerse es si yo ayudo a resolver problemas o soy un generador de problemas. Si los demás se alegran cuando yo estoy presente o respiran con tranquilidad cuando yo estoy ausente. Los 364 días que tenemos por delante son una hoja en blanco (o azul para justificar la imagen de este post) que irremisiblemente vamos a rellenar haciéndonos mejores o peores personas.

Beneficios empresariales

octubre 31, 2018 22 comentarios

MBAEn las clases que imparto en el IESE a veces salen los estados contables de las empresas sobre las que estamos tratando. Dentro de la cuenta de resultados el último número es el beneficio de la compañía. Surge en alguna ocasión el debate de si ese beneficio, es grande o pequeño, suficiente o insuficiente.

Ese debate suscitado me permite sacar el tema de que el beneficio que produce una compañía es mucho más que los ingresos menos los costes. Entre los costes a los que se enfrenta una compañía unas buenas partidas son los salarios y la compra de suministros a otras empresas. Y aunque desde el punto de vista contable esas partidas son costes, la realidad es que esas partidas son también beneficios que la actividad de esa empresa produce.

Los salarios son beneficios para los empleados que pueden así llevar una vida digna, dar educación a sus hijos y muchas cosas más. Las compras realizadas a otras empresas generan actividad económica en esas empresas a las que se compra, pues estas otras empresas pagarán salarios a sus empleados, generarán beneficios que tributarán impuestos en beneficio de todos y así muchas cosas más.

La verdad es que inicialmente en la clase sorprende ese punto de vista, pero es así. La actividad económica y empresarial produce muchos beneficios más allá del resultado de la cuenta de pérdidas y ganancias. Además, la actividad empresarial da trabajo a las personas y el factor principal del desarrollo de una sociedad es el trabajo que realizamos. Con nuestro trabajo mejoramos la sociedad desde el punto de vista material, pues construimos autopistas, casas, productos útiles para el hombre. Pero también con el trabajo nos desarrollamos como personas, pues nos permite aplicar nuestras capacidades y destrezas en algo útil. Así que bienvenida sea la actividad empresarial y un homenaje a los empresarios que con su iniciativa promueven la mejora de todos.

Creo que este punto de vista de la empresa y la centralidad de la persona dentro de la empresa es algo que nos diferencia al IESE respecto a otras escuelas de negocio. Me parece, y esto es opinión personal, esta es la característica diferencial del IESE. Aunque serán los responsables de esta escuela de negocios los que digan si esto es así o no. Lo que he expresado es opinión personal. El mensaje de esta semana ha surgido de un interesante debate que tuvimos en clase con mis alumnos del MBA.

Pensar en los demás

ayudaTodas las personas tomamos decisiones, porque queremos alcanzar unos objetivos. Pero todos vivimos rodeados de otros, y estamos continuamente interactuando con ellos. A veces las cosas que hacemos para conseguir lo que queremos entran en conflicto con los intereses de alguna otra persona ¿qué hacemos entonces?

Pues muy sencillo, se trata de intentar entender cuáles son los intereses de los demás y hacerlos nuestros. Si vas a la tuya, a tus objetivos sin pensar en los demás te conviertes en un egoísta y acabas siendo un insociable y la gente no querrá tratar contigo. Menudo fracaso vital. Si haces tuyos los objetivos de los demás estarás continuamente ayudando a la gente. Además, eso no te costará mucho, pues lo que pretenden los demás son cosas que tú estás queriendo. Te apreciarán y serás muy querido.

Todo lo anterior requiere dos salvedades. La primera es que si los objetivos de otra persona con la que te relacionas son objetivos que dañan a alguien, entonces ni te puedes hacer solidario ni querer esos objetivos. Te haría cómplice de esos desbarajustes. Tienes que intentar cambiar los objetivos de esa persona. En definitiva, ayudarle a ser mejor persona.

La segunda cosa a tener en cuenta es que no puedes ocuparte de la gente solo por el interés de que los demás se preocupen por ti. Eso es manipularles. Es un modo sofisticado de egoísmo. En cuanto la gente se percate de tus intentos de manipulación se irán de ti asqueados.

En definitiva, la cosa es tan sencilla como ponerse en la situación de los demás y preguntarnos cómo nos sentiríamos si alguien nos tratara como nosotros intentamos tratar a otro. Este es un ejercicio muy fácil de formular, pero tenerlo incorporado a nuestra vida requiere una mentalidad muy trabajada. Hasta el jueves que viene y no te olvides de pensar en los demás.

Buen humor

alegríaHace unos días llevé el coche al taller para la puesta a punto antes de las vacaciones. Desde hace 27 años voy al mismo taller en el que siempre me han tratado muy bien, excepcionalmente bien. Esta vez quien me atendió no fue el de siempre sino una nueva empleada. Quedé sorprendido por su optimismo, su alegría, su buen hacer y su actitud de excederse en el servicio.

Esto me recordó a un alumno que tuve hace algunos años, que, el par de veces que apareció por mi despacho, rebosaba alegría y buen humor. También una persona que atendí en el despacho el mes pasado me sorprendió por su actitud positiva ante la vida y su alegría contenida.

El trato que recibí en el taller del coche me ha recordado la actitud de estas otras personas. Personas que tenían la mirada limpia. No era postiza. No era intentar aparentar lo que no se es. Tras reflexionar un poco lo que aprendí es que hay que tener una actitud muy positiva ante la vida. Hay que sonreír, hay que tener buen humor.

Evidentemente no por tener una actitud positiva se resuelven inmediatamente los problemas. Los problemas hay que trabajarlos para solucionarlos, pero lo que también es cierto es que el mal humor y la actitud fúnebre tampoco los resuelve. Tener personas a tu alrededor con actitud positiva, con buen humor y optimistas hace la vida mucho más agradable que tener cenizos. La mirada limpia es lo que distingue a los verdaderos optimistas y positivos de los impostores de actitud postiza.

Reflexión que me hago: alegría, optimismo y ver los muchos aspectos positivos que la vida tiene. Hasta el jueves que viene.

No tengo que demostrar nada a nadie

envidiaEn nuestro trabajo intentamos ser buenos profesionales y que se nos valore. Y muchas veces trabajamos pensando en el prestigio que vamos a adquirir y en lo que nos van a valorar los demás, nuestros jefes, nuestros colegas.

Muestra de madurez es trabajar bien porque hay que trabajar bien con independencia de lo que puedan pensar los demás sobre nosotros, sean quienes sean, jefes o no. Trabajar pensando en la aprobación y aplauso de los demás es agotador. Que piensen lo que quieran. Tú a lo tuyo a hacer un buen trabajo del que puedas sentirte orgulloso.

En caso contrario uno se sumerge en una asfixiante carrera de acciones con el objetivo de que los demás le valoren y esto es agotador. Además, muchas veces los demás tienen un nivel profesional que deja que desear. ¿Esos quiero que me valoren? A mí que un tonto me apruebe o me suspenda me resulta irrelevante, el que me tengo que aprobar o suspender soy yo mismo al final de cada jornada.

No te preocupes por el juicio que hacen los demás. Preocúpate de ser un buen profesional que tendrá días mejores y días peores, y vivirás más relajado y más alegre. Disfrutarás más de la vida. El problema de ser bien valorado por os demás tiene algo que ver con la envidia, defecto que no aporta ninguna ventaja y sí muchos inconvenientes. También tiene mucho que ver con ser una persona insegura y necesitar del aprobado de los demás. Fuera inseguridades. A trabajar bien y basta. Hasta el jueves que viene.

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