A veces las empresas se felicitan de que han estado a punto de sufrir una importante crisis, y al final no ha sucedido nada. Han tenido suerte y han salvado la situación. Todo el mundo respira.
Situaciones como estas, más que ser motivo de alegría ha de ser motivo de preocupación y de aprendizaje. Hay que preguntarse qué se ha hecho mal que ha generado esa situación crítica, y que gracias a la suerte se ha salido indemne. Aprender y poner los medios para que la próxima vez antes de llegarse a la situación crítica se puedan detectar señales de advertencia. Pues si no, la próxima vez puede que no actúe la suerte sino la mala suerte, y acabe todo en un desastre.
La semana pasada algunos aeropuertos europeos sufrieron un ciberataque que dejó un día colapsados un montón de vuelos. ¿Se ha aprendido algo para que no vuelva a pasar o si pasa reaccionar con mayor velocidad? El pasado 28 de abril hubo en España lo que se ha llamado el apagón. Nos quedamos sin energía eléctrica durante casi un día entero. ¿Se han puesto los medios para que no vuelva a pasar?
Toda situación por la que atraviesa una empresa es una ocasión de aprendizaje. Y no me refiero a los grandes acontecimientos que pasan de vez en cuando, sino a las cosas habituales del día a día. El filósofo Leonardo Polo decía “Los sabios prevén, los tontos constatan”. El sabio se prepara para las posibles contingencias. Los tontos constatan que han pasado cosas, y no sacan ningún aprendizaje.
¿Qué será lo próximo? Yo creo que nos espera un grandísimo ciberataque de impacto todavía no experimentado. O quizá otro 11M. Preparémonos. Hasta el jueves que viene.
Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.
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Gracias MAA,
Lo cierto es que los que nos dedicamos en cierto modo a anticipar lo que va a pasar no somos muy bienvenidos ni escuchados. Algunos de los calificativos pueden ser «agoreros» «negativos» etc..
Hay un dicho que yo utilizo mucho, que no sé de donde lo saqué por lo que no puedo otorgar la autoría:
«La verdad es como la poesía, todo el mundo dice que le gusta pero nadie quiere oírla».
En mi experiencia esto es muchas muchas veces muy muy cierto.
Pero, la verdad y la realidad suelen ser bastante tozudas y terminan dando y quitando razones.
Un abrazo
Muy bueno lo de la poesía Esperanza. Y efectivamente la verdad es tozuda y no nos hace caso por mucho que escondamos la cabeza debajo del ala. Gracias por participar una vez más, y hasta pronto.
Un abrazo,
Miguel Angel
Muchísimas gracias Miguel Ángel.
Karl Popper dijo que la clave del desarrollo del conocimiento humano, tanto teórico como práctico, está en aprender de nuestros errores. Los seres humanos, según su pensamiento, siempre estamos anticipando. Y esas anticipaciones a veces se confirman y otras veces se frustran. Por lo tanto, estamos abocados a cometer errores. Pero lo relevante es que seamos capaces de aprender de nuestros errores para no volver a cometerlos.
ASí es anónimo. Toda decisión es un experimento. Decidimos algo porque queremos conseguir un abjetivo, y luego vemos si lo hemos conseguido o no. Y aprendemos. Salvo que que uno no sea consciente de que puede aprender. Gracias por participar y saludos,
Miguel Angel
Cualquier gestor, creo, de lo público o de lo privado, en un contexto tan incierto y cambiante como el actual no puede hacer bien su trabajo si no lo hace siempre desde la anticipación, planteando escenarios, probabilidades, anticipando riesgos y oportunidades, valorando su impacto previsible y planteando acciones en consecuencia. ¿Sigue existiendo el business as usual?.
Pues lo que dices Anónimo es de sentido común, es lo mínimo que hay que hacer para dirigir una organización. Gracias por tu comentario y saludos,
Miguel Angel
Sería interesante conocer (en concreto) qué “señales de advertencia” ha detectado para decir” Qué será lo próximo? Yo creo que nos espera un grandísimo ciberataque de impacto todavía no experimentado. O quizá otro 11M. ”
Gracias
Gracias Gloria por tu comentario. Señales de ciberataque son todos los ciberataques que hay cada dóa de impacto pequeño, y alguno de vez en cuando de impacto má sgrande, lo que indica que los ciberdelimcuentes no paran. Y algún día llegará algo gordo. No soy profeta, y no sé lo que pasará, pero…
Respecto a lo del 11.M tampoco tengo indicios claros, pero un año antes del 11M hubo una foto en las Azores. Ahora hay claros posicionamientos en otros ámbitos…
Son indicios debiles, pero indicios.
Saludos,
Miguel Angel
Esta semana el Prof. Miguel A. habla de aprendizaje y de evitar el desastre. Y no es un desastre menor como: un accidente puntual, un descenso de ventas, unas previsiones desviadas, un competidor nuevo,… sino que es un desastre grave como: un ciberataque, un apagón,… O sea, digamos que es una catástrofe inesperada !!. ¿Cómo actuar en la empresa? Voy a contar una entrevista de trabajo, que tuve hace muchos años y que tiene cierto parecido. Era para una cadena de Almacenes Populares, que entonces triunfaban en España, ya estaba muy extendida por toda la geografía y tenía una combinación de supermercado y bazar muy exitosa. Y el puesto era para Gerente de una sucursal establecida. Me convocaron a una entrevista en la misma tienda donde había la vacante y donde sería atendido por su mismo responsable saliente. Llegué allí el día acordado, y la primera parte consistió en conocer todas sus estupendas instalaciones: parking, tienda, cafetería, almacén, patio, oficinas, despacho, archivos,… todo resultaba muy agradable y atractivo. Pero la segunda parte, fue una prueba escrita de lo más original. Suponía imaginar nada nenos, que ese ya era mi primer día de incorporación al puesto. A continuación me senté en la propia mesa de Dirección, donde me encontré frente a dos pilas de papeles: una eran instrucciones precisas desde la central expresamente dirigidas para mí y la otra eran hojas en blanco para empezar a tomar mis primeras decisiones y órdenes. Entre mi documentación se especificaban: funcionamiento de la Tienda, cuadro del Personal, últimos Resultados, algunos temas Pendientes, las primeras Tareas a acometer… Pero luego también había una gran sorpresa en la última hoja, donde aparecía el aviso importante de un viaje inmediato que debía emprender hacia la central (=catástrofe inesperada) y que además me mantendría alejado los siguientes tres días de la tienda. Y en aquella situación, sólo disponía de 20 minutos para anotar lo que estimase más urgente y oportuno, para después marcharme rápidamente hacia el aeropuerto. Digamos que el reto consistía en: adelante nuevo Gerente… apáñatelas como puedas… para lograr que en esos tres días todo funcione… y además sin estar presente !! Era una situación sumamente imprevista y estresante. ¿Que hacer? ¿Por donde empezar? ¿Que decisiones tomar?… La respuesta correcta se fundamentaba en apoyarse en los colaboradores inmediatos, dándoles unas instrucciones breves y concretas, y luego hacer un seguimiento adecuado que permitiese superar aquellos tres días. Conclusión: un Equipo de colaboradores eficaz y competente, es el único medio posible, para que el Dirigente pueda lograr sobrevivir a una situación de crisis. Y sólo de ahí podrán surgir el aprendizaje y la anticipación futuras. Saludos, Xavier
Muy interesante tu experiencia, y un buen modo de saber sobre el terreno tus capacidades para lidiar con el nuevo puesto y todas las sorpresas que pudieran acontecer. También como dice más abajo, sin móviles ni internet.
Gracias anónimo por participar, y saludos,
MiguelAngel
(…es continuación…) Debo poner un añadido importante que se me ha olvidado. Y es que en aquellos años todavía no existían ni los móviles, ni el fax, ni tampoco internet. Lo único disponible eran el teléfono fijo, el télex y el telegrama. Por tanto, siempre se debían dar las órdenes verbalmente o muchas veces también por escrito, y por eso esta era la forma para resolver la prueba. Saludos de nuevo, Xavier