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Archive for the ‘Modos de decidir’ Category

Contradicción

abortarDurante las últimas dos semanas los telediarios en España han estado informándonos minuciosamente del rescate de un niño de dos que se había caído a un pozo de unos 100 metros de profundidad y menos de un metro de anchura. No se han escatimado esfuerzos hasta encontrarlo. 15 días de excavaciones, con final poco feliz.

Afortunadamente estamos en un país desarrollado y se han podido desplegar todos los medios que han hecho falta para su rescate. Una vida no tiene precio y por salvarla hay que hacer todo lo posible, como en este caso se ha hecho.

Lo que sorprende es que simultáneamente mucha gente, ni mucho menos la mayoría de la población, justifique el aborto. ¿Qué diferencia hay entre un ser vivo de 6 meses de embarazo y cualquier otro?

Un ser humano vivo es un ser humano vivo con independencia de su edad. Dotar derecho a unas vidas y no a otras es una contradicción. Esta contradicción se se explica, entre otras muchas posibles causas, por el sentimentalismo que impera en muchas personas.

El sentimentalismo no es buen consejero a la hora de tomar buenas decisiones. Hay que usar la razón. Dejar que tu hijo haga lo que quiera para no incomodarle en lugar de exigirle que estudie es un nefasto sentimentalismo que lo pagará el chaval cuando sea mayor y nadie le haya exigido prepararse para ejercer una profesión. Ojo con el sentimentalismo. Actuemos con la razón. Pensemos. Hasta el jueves que viene.

Ryanair, lo podían hacer mejor

diciembre 6, 2018 10 comentarios

mal tratoLos que me leéis con asiduidad sabéis que soy poco amigo de Ryanair y de su modo de actuar. La semana pasada, invitado por la Sociedad Gallega de Reumatología, asistí a su congreso anual impartiendo una conferencia sobre Toma de Decisiones. La combinación más conveniente para viajar hasta Vigo desde Barcelona requería volar con Ryanair.

Los organizadores del congreso tuvieron la delicadeza de comprarme un billete tipo “priority”. Lo cual me daba derecho a entrar de los primeros y llevar en cabina una pequeña maleta. Lo de la maleta no era necesario pues para pasar una noche suelo llevar un equipaje muy ligero. Sin embargo la posibilidad de tener preferencia a la hora de entrar me resultó atractiva.

Mientras esperábamos a que nos llamaran a embarcar se fueron formando dos colas. Una muy larga y la otra muy corta. Inocente de mi pensé que la cola corta era para los que viajábamos con “priority”. Cuál fue mi sorpresa cuando al incorporarme a la cola me enteré que los de “priority” éramos mayoría, éramos los de la cola larga.

Cuando me tocó mostrar mi billete mostré a la mujer que los controlaba mi sorpresa por que habiendo comprado “priority” había tenido que hacer una gran cola. Me dijo que había 100 con “priority”. Le pregunté que cuantos eran el resto y me dijo que 70.

Si todo el mundo hubiera comprado “priority”, ¿Qué prioridad era esta? Deberían limitar la venta de los pasajes “priority” para que estos tuvieran sentido. Pues no.

Aproveché esta breve conversación para preguntarle si los empleados también estaban hasta el gorro de la compañía al igual que los usuarios. Y me respondió que sí, con cara de pena. Esto me pareció mucho más triste que lo que pudiera ocurrirme a mi. En el fondo yo viajaba en esa compañía porque quería. Demás mi trato con esa compañía se reduce a un viaje cada 3 o 4 años. Sin embargo, para los empleados es una pesadilla diaria de la que la mayoría no pueden escapar si no quieren ir al paro. Espero la semana que viene comentar alguna noticia más positiva.

Contar con los demás

éxitoDe vez en cuando tengo interesantes conversaciones con un buen amigo de las que saco buenas ideas. Hace unos días le pedí que me dijera temas para tratar en este blog, y surgió una interesante conversación.

Este buen amigo orienta a muchos jóvenes profesionales y me comentaba que es habitual que los que inician su carrera profesional buscan el éxito. Triunfar. Y que suelen andar bastante desorientados. Buscan el éxito, pero no saben ni en qué consiste ni donde está.

Para poder orientar profesionalmente una vida uno tiene que preguntarse primero qué es lo que pretende en su vida. A dónde quiere llegar, y solo después dirigir los pasos a ese fin. Intentar triunfar sin saber a dónde se quiere ir es causa de muchos trastornos de todo tipo.

También me comentaba este amigo que a la hora de plantearse la vida profesional y en el intento de triunfar, uno piensa solo en uno mismo. Con frecuencia no se cuenta con los demás. No se cuenta con los demás. Con cómo afectan las decisiones profesionales al futuro de la familia que eventualmente uno pueda formar. Primero triunfar y luego ya se verán los demás aspectos de la vida.

Mi consejo, reflexionado después de la conversación con este amigo, es que primero va el qué quiero hacer con mi vida y que la contestación a esa pregunta guíe las posteriores decisiones. Ánimo y antes de intentar triunfar, entérate en que consiste triunfar. Hasta el jueves que viene.

Bajar al terreno

decidirPara gobernar bien una institución hay que tener conocimiento de primera mano de lo que está pasando allí. Y este conocimiento solo se tiene si se baja al terreno. Si se conocen las dificultades que tienen las personas que allí trabajan. Dirigir desde un despacho a partir de informes que a uno le llegan y dando instrucciones sin tener en cuenta a las personas a las que van dirigidas estas instrucciones es un modo muy deficiente de llevar una empresa.

Una misma orden puede ser tomada de muy distinta manera por una persona que por otra. Y una misma persona, dependiendo de las circunstancias que se estén atravesando, puede ser muy oportuna o muy inoportuna.

Dirigir sin conocer sobre el terreno la realidad de la empresa implica necesariamente que solo se valoran los resultados. Que no se tienen en cuenta el cómo se han hecho las cosas. Si se han conseguido los objetivos bien y si no se han conseguido pues mal. No, no es así como se debe dirigir. Se han podido conseguir los objetivos por pura suerte. También una cosa ha podido salir mal por mala suerte, habiéndose sido muy diligente.

Si tienes que dirigir mejor baja al terreno entérate de lo que pasa y entérate de porqué pasan las cosas que pasan. Si no, son altas las probabilidades de que estés dirigiendo mal. Os dejo un video sobre un programa del IESE

Algunas ideas sobre las pensiones

gobiernoEstos días en España se está hablando mucho de las pensiones. Las pensiones son el dinero que se paga a los jubilados tras retirarse después de una vida de trabajo. El gobierno anuncia que en los próximos años van a subir solo el 0,25% mientras que la opinión mayoritaria dice que deben subirse por lo menos lo que suba la inflación.

Sobre este asunto no soy un especialista, pero como es un tema muy importante me propongo estudiarlo a fondo próximamente. Por un lado, hay un principio claro de toda economía doméstica, y un país es como una economía doméstica pero muy grande. El principio es que a largo plazo no se puede gastar más de lo que se ingresa. Durante uno o varios años una familia puede gastar más de lo que ingresa, pero al final tendrá que saldar sus deudas. Cierto que puede vender patrimonio, pero este no es ilimitado, así que hay que acabar ajustando ingresos y gastos.

Resulta que gracias a los avances de la medicina cada vez somos más longevos y por tanto el tiempo que pasamos jubilados es mayor. Por otro lado, los que ahora tenemos más de 45 años somos generaciones muy numerosas, mientras a partir hace 45 años el número de nacimientos iba en declive año tras años.

Si juntamos todos esto significa que cada vez un número menor de población activa va a tener que financiar las pensiones de un inmenso número de jubilados durante cada vez un mayor número de años. Total, que las cuentas no salen.

Hay varias alternativas. La primera es que las pensiones aumenten muy poco, perdiéndose capacidad adquisitiva. Otra es retrasar la edad de jubilación. Esto provocaría que hubiera un mayor número de personas cotizando y habría menos pensionistas y estos serían pensionistas durante menos tiempo. Facilitar la inmigración sería otra posible solución, entraría gente en edad de trabajar estas personas llegadas generarían ingresos para pagar pensiones. En cualquier caso aumentar la actividad económica haría aumentar la financiación de las pensiones vía impuestos tanto sobre las personas como sobre los beneficios empresariales.

No hay que olvidar que se pueden estudiar soluciones de privatización de las pensiones, no tiene porqué ser el estado el que recaude y reparta. También podrían hacerlo instituciones privadas a riesgo de los cotizantes. Pero ya digo que próximamente pretendo cuantificar los costes y beneficios de las distintas posibles medidas a adoptar. En cualquier caso parece que estas medidas pueden no ser muy populares y la tentación es no abordar el tema, intentar ganar las próximas elecciones y que el pastel se lo encuentren los que vengan detrás.

La dictadura del éxito

dictaduraHablaba este verano con un buen amigo y me contaba unos textos que estaba leyendo esos días. Las ideas que me aportaba me parecieron muy sugerentes por lo que voy a compartirlas con vosotros. Decía que actualmente las personas nos valorábamos en función del éxito. El éxito que tenemos al conseguir las cosas que nos proponemos, fruto de nuestro esfuerzo. Porque este éxito, si es fruto de nuestro esfuerzo, es una manifestación de nuestras cualidades, de nuestra valía.

También, me decía este amigo, que nos valoramos en función de la opinión que los demás tienen de nosotros. Cuanto mayor éxito mejor opinión tendrán y la opinión que tengan de nosotros será una medida de nuestro éxito.

Esta actitud vital es agotadora. Obliga a la gente a estar haciendo continuamente el esfuerzo titánico por conseguir cosas dignas de admiración. Y como la inmensa mayoría de nosotros somos muy normalitos y no destacamos especialmente, no tenemos brillo externo, esto produce una gran frustración.

Es mucho más saludable pensar que la valía de una persona no depende de cosas externas, del reconocimiento, del logro. Prefiero pensar que la valía de una persona depende de estar haciendo lo que debe. De trabajar bien. De querer a sus allegados. De alcanzar su potencial con independencia del reconocimiento de los demás.

Si uno deja de valorarse en función sus logros y de la opinión de los demás vive menos tenso, disfruta más de la vida. Es más objetivo. Recomiendo dedicar tiempo a la contemplación, a disfrutar de nuestra existencia. Hasta el jueves que viene.

Urgencia en la toma de decisiones

noviembre 30, 2017 4 comentarios

futbolEs un tópico que los directivos en las empresas tienen que tomar frecuentemente decisiones muy importantes, con carencia de tiempo y con información limitada.

Esto a mí me parece una tontería. Si esto fuera así la vida del directivo sería insoportablemente estresante. Rara vez se tienen que tomar ese tipo de decisiones. Si se dirige bien se pueden anticipar la mayoría de las cosas futuras que nos pueden pasar y planificar con tiempo lo que se va a hacer dependiendo de lo que pueda llegar a pasar.

Pero muchas veces a los directivos nos pillan las cosas por sorpresa. Y esto suele pasar porque pensamos que sabemos lo que va a pasar. Nos imaginamos un futuro, que normalmente es un futuro favorable para nosotros. Pensamos que lo que nos gustaría que sucediera es lo que va a suceder. Confundimos deseos con realidad. Luego viene la tozuda realidad y las cosas suceden de un modo muy distinto al previsto, nos pillan por sorpresa, y vienen los estreses y las prisas.

Esto se evita pensando. Pensar es algo que siempre recomiendo en mis clases. Parece que es una perogrullada, pero deberíamos pensar más. Pensar en distintos posibles escenarios futuros, y planificar planes para cada escenario. Así cuando las cosas suceden rara vez nos pillarán por sorpresa. Tendremos pensado de antemano cómo actuar y no vendrán las prisas de última hora.

Cuando ya tenía el mensaje listo, un alumno me ha hecho ver que la decisión del arbitro en el último partido Valencia-Barcelona este fin de semana de no dar por bueno un gol de Messy es una de esas raras situaciones en las que efectivamente no hay tiempo, hay información incompleta y la decisión es muy importante. En este caso el pobre arbitro tuvo que hacer un juicio rápido, instantáneo, y en una situación así, cualquiera se equivoca.

Hasta el jueves que viene. Gracias a los fieles lectores que seguís difundiendo el blog.

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